Esto es lo que siem­pre dice la enfer­mera…, siem­pre subes­ti­man.  Esa agu­ja se ve más larga y más grue­sa por el que la está reci­bi­en­do.  ¿Por qué ten­emos que sufrir los agui­jones de la vida?  ¿Por qué se tuvieron que inven­tar las agu­jas?  ¿Aca­so no se pueden inven­tar una man­era mejor sin agui­jón?  Podemos estar al otro lado del mun­do de un día para otro y podemos cam­i­nar sobre la luna, y aun así no han inven­ta­do una man­era

120831_DX_VaccinateKidEX.jpg.CROP.rectangle3-large de quitar el agui­jón de la jeringa.  Pero las agu­jas con el piquete y el agui­jón son nece­sarias.

 La vida tiene sus agui­jones inter­nos, cora­zones rotos, ambi­ciones der­ro­tadas, sueños aplas­ta­dos.  Estos agui­jones inter­nos casi siem­pre due­len por más tiem­po que una jeringa.  ¿Nun­ca se ha pre­gun­ta­do, “por qué me pasa todo esto?  Señor soy un Cris­tiano, tra­to de cam­i­nar un camino rec­to y aun así me pico y sufro los agui­jones de la vida.  ¿Por qué?”  Habrán pre­gun­tas y dile­mas que jamás podremos com­pren­der has­ta que llegue­mos al cielo, pero la Bib­lia sí nos da algo de ayu­da con la com­pren­sión de estas pre­gun­tas.  ¿Tienen un propósi­to estos agui­jones de la vida?

Los agui­jones de la vida son para ayu­darnos a ser sobrios

    • Nue­stro mun­do huye de los prob­le­mas de la vida como Super­man huye de kryp­toni­ta
    • La filosofía amer­i­cana es com­er, beber, y ser feliz que mañana mori­mos (Ec. 8:15; Lk 12:19–20)
    • Huye de todos los prob­le­mas y pre­siones de la vida
    • Si no huyes, escón­dete
    • Mil­lones tratan de escapar el agui­jón de la vida ahogán­do­los en la botel­la del licor solo para ser pic­a­dos por otro tipo de abe­ja (Prov. 23:32)
    • El mun­do quiere reírse, detes­ta sufrir y estar de luto.  Pero Cristo dijo que era nece­sario estar de luto y llo­rar para poder alcan­zar la feli­ci­dad.
    • Lucas 6:25, Mat. 5:4
    • Cristo fue uno que cono­ció el dolor y los agui­jones de la vida.  Is. 53:2–7
      • No ten­emos un reg­istro de donde Jesús se reía
      • Sabe­mos que en oca­siones se eno­jó, se puso triste y lloró, tuvo ham­bre, sed, etc. (Jn. 2:13–17; Mk. 3:5; Lk. 4:2; Jn. 4:7; Jn. 19:28; Jn. 1:35; Lk. 19:41–44; Heb. 5:5–7)
    • Es fácil beber del espíritu mun­dano cuan­do todo nos va bien.  Nues­tras raíces tien­den a cre­cer hor­i­zon­tal­mente mien­tras hay mucha agua.  Pero nece­si­ta­mos esta­bil­i­dad y por eso nos vienen los tiem­pos sec­os. (Tit. 2:2–6)

Cam­iné una mil­la con Plac­eres, ella habló todo el camino,

Pero no me dejó más sabio que antes, aun con toda su pal­abr­ería

Cam­iné una mil­la con Dolores, y nun­ca habló una pal­abra,

Pero, las cosas que aprendí de ella cuan­do Dolores cam­inó con­mi­go.

-Robert Brown­ing Hamil­ton

Los agui­jones de la vida no hacen ver hacia arri­ba

  • Ecle­si­astés 7:3–4

El alma no tuviera un arco iris si el ojo no tuviera lágri­mas -John Vance Cheney

Cuan­do todo es sol, todo es desier­to -Prover­bio Árabe

En la cada vida debe caer llu­via-Longfel­low

  •  El pródi­go no vio hacia su casa has­ta no estar en lo más bajo de su vida (Lk. 15:17)

 Los agui­jones de la vida no mueven a que hag­amos mejores cam­bios

  •  Muchos no han con­sid­er­a­do hac­er arreg­los con Dios has­ta que les lle­ga una des­gra­cia en sus vidas.
  • El carcelero de fil­i­pos (Hech. 16:27; Lk. 16:31–34)
  • 2 Cor. 4:17
  • Recordemos, la coro­na de todas las coro­nas fue hecha de espinas (San­ti­a­go 1:2–4)

Claro, como dice la enfer­mera, “esto te va a dol­er un poco…pero lo puedes sopor­tar.”  En Cristo todo lo puedo!