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El Juicio Mundial y la Liberación del Pueblo de Dios (24-27)

El capítulo 25 está constituido de tres himnos de alabanza y de acción de gracias a Jehová por la victoria sobre las fuerzas mundiales que se unieron en oposición a Su pueblo espiritual. Jehová es así mismo alabado por Su misericordia y por el ofrecer la salvación a las naciones paganas así como también por recompensar a los que esperan por Él. Un cuarto cántico continúa en el capítulo 26. El profeta sigue hablando en términos de las fuerzas espirituales en lugar de las ciudades existentes o las naciones particulares. El pueblo de Dios son vistos como un remanente espiritual redimido y guardado por la misericordia y la gracia, no como una nación política. El triunfo de la rectitud se pierde con el gran y terrible juicio descrito en los capítulos anteriores.

Un Himno de Acción de Gracias por la Victoria sobre Algo Terrible (vers 1-5)

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      1 Anterior al impactante juicio al final del capítulo 24 había habido allí cánticos anticipados de alabanza. Pero con este pasado juicio y reinando ahora Jehová en el monte Sion delante de Sus ancianos, el profeta estalla en alabanza, exaltando el poderoso nombre de Dios: porque has hecho maravillas; tus consejos antiguos son verdad y firmeza. Dios había ejecutado juicios contra las naciones paganas por transgredir Sus leyes y el pacto eterno, y contra Su propio pueblo por no considerar Su pacto dado en Sinaí; estas leyes y pactos habían sido dados después del consejo de Su voluntad (ver Ef 3:11). Todo lo que Él ha hecho lo ha estado haciendo en verdad y firmeza; Jehová ha sido absolutamente fiel a Si mismo y a Su propósito, y siempre ha actuado de acuerdo a Su verdadero carácter. Como Pablo dijo de Jesús, “Si fuéremos infieles, él permanece fiel; Él no puede negarse a si mismo” (2 Tim 2:13); y de nuevo, con respecto a la promesa de la vida eterna, “Dios…que no miente” (Ti 1:2). Dios no puede negarse a Si mismo ni mentir; Él solo puede actuar de acuerdo a la fidelidad y la verdad.

      2En el trabajo hacia el total cumplimiento de Su propósito eterno, Jehová ha ejercido Su poder poderoso entre los paganos, convirtiendo la ciudad en un montón, un montón de escombro, y la ciudad fortificada en ruina – una fortaleza sólida no tiene protección cuando Dios determina el juicio de una ciudad o nación. Él ha originado el alcázar de los extranjeros para que no sea ciudad. Considere los grandes palacios de Nínive, Babilonia, Persepolis, y una veintena de otras ciudades que fueron levantadas como monumentos para el orgullo y el poder del hombre. Ahora yacen en ruinas como monumentos a la locura del hombre, no a su grandeza. La rectitud es la primera línea de defensa de una nación (Prov 14:34); donde no hay rectitud, sigue la destrucción. Ni nunca jamás será reedificada; lo que Dios trae a un fin, el hombre no puede reconstruir.

      3 Debido a esta demostración de poder divino al destruir ciudades y palacios humanos, te dará gloria el pueblo fuerte, (“poderoso,” Leupold, Young; “salvaje,” Delitzsch) te temerá la ciudad de gentes robustas. En cuanto reconocen la fortaleza y el poder de Jehová manifestado en juicio, Le darán el honor y la reverencia. Esto no quiere decir que se someterán a Él en rectitud, sino que están impresionados con el control y poder de Jehová sobre Su creación.

      4-5 Otra expresión del carácter de Jehová que excita al honor y a la reverencia entre las naciones poderosas es Su cuidado por el pobre y por el menesteroso. Él es una fortaleza en tiempos de desastre, un refugio contra el turbión, sombra contra el calor. El estallido de la tormenta contra el pueblo protegido por el Señor es como una lluvia fuerte contra un muro; lava el muro pero no puede destruirlo. Como el calor fuerte en un lugar seco puede ser sometido y traído a la nada por una nube, así el Señor puede silenciar el ruido de los extranjeros y llevarlos fuera. Harás marchitar el renuevo de los robustos. Cuando el pueblo fuerte, la ciudad de naciones terribles, reconoce el poder de los juicios de Dios (vers 3) pero falla en cambiar su carácter, ellos, también, serán abatidos.

El Banquete de Jehová para las Naciones (vers 6-8)

      6 Al haber cantado el poder de Jehová al destruir las estructuras poderosas de los hombres y de Él ser fortaleza al pobre y al menesteroso en desastre, convirtiendo a la tormenta de afuera como un muro que dobla la lluvia y provee una cubierta a los extranjeros en tiempo de calor extremo, el profeta ahora canta del banquete que Jehová provee en el monte Sion para todas las naciones. En este monte (Sion) en el que reina Jehová (24:23), Él proveerá para todos los pueblos – naciones – banquete de manjares suculentos y de vinos refinados. El vino sobre su sotavento es vino que permanece sobre sus instalaciones hasta que está bien maduro. Es entonces vaciado y filtrado para dar el mejor vino posible. La descripción es del gran banquete espiritual que Dios proveerá para todos, gentiles y judíos, en Su monte Sion. Esto agrega gran belleza a la descripción del monte al que corren todas las naciones (2:2-4).

      7 ¿Qué es la cubiertay el velo que Jehová quitará en este monte? Algunos han sugerido que el velo o cubierta de dolor, desesperación, y pesimismo. Pero Isaías dice más tarde, “Porque he aquí que tinieblas cubrirán la tierra, y oscuridad las naciones; más sobre ti amanecerá Jehová, y sobre ti será vista su gloria. Y andarán las naciones a tu luz, y los reyes al resplandor de tu nacimiento” (60:2-3). La eliminación de este velo de oscuridad parece más consistente con el tema de Isaías y es confirmado por la enseñanza del Nuevo Testamento. Pablo dice a los gentiles, “teniendo el entendimiento entenebrecido, ajenos de la vida de Dios por la ignorancia que en ellos hay, por la dureza de su corazón” (Ef 4:18). Cuando ellos vienen al monte de Sion, Su Sion espiritual, este velo es quitado. El mismo apóstol dice que cuando los judíos cuyas mentes están endurecidas “les queda el mismo velo no descubierto, el cual por Cristo es quitado” (2 Cor 3:14-16). El velo o cubierta parece ser la ignorancia y el endurecimiento del corazón contra Dios.

      8Habiendo hecho provisión para el gran banquete espiritual y habiendo quitado la cubierto o velo de ignorancia y de incredulidad, el Señor hace una tercera provisión: Destruirá a la muerte para siempre. Esto fue llevado a cabo por medio de Jesucristo. El apóstol Pablo dice que “el propósito suyo y la gracia…nos fue dada en Cristo Jesús antes de los tiempos de los siglos, pero que ahora ha sido manifestada por la aparición de nuestro Salvador Jesucristo, el cual quitó la muerte y sacó a luz la vida y la inmortalidad por el evangelio” (2 Tim 1:9-10). En la victoria de Cristo sobre la muerte nuestra victoria está garantizada, porque la muerte será sorbida en victoria (1 Cor 15:54). Él enjugará toda lágrima de todos los rostros de Su pueblo y les dará reposo en medio de la aflicción (ver Heb 13:5-6). Y en la victoria sobre todas las fuerzas por la fortaleza que Él da, su afrenta es quitada. El sello de certeza de Isaías es ahora estampado sobre la promesa: porque Jehová lo ha dicho. Allí no puede haber mayor garantía.

El Gozo de Los Que Esperan y la Destrucción del Soberbio (vers 9-12)

      9 La frase en aquel día identifica que el profeta ahora apunta con lo que él ha estado diciendo (vers 6-8). Los que han esperado o han aguardado por Jehová ahora logran el objeto de su espera, nos salvará. La expectación del pasado será cumplida en el futuro cuando la salvación sea provista en el monte de Jehová, porque el Señor dice, “Y pondré salvación en Sion, y mi gloria en Israel” (46:13). Los que han esperado se gozarán y se alegrarán en su salvación (ver 61:3). Esto es lo que la ley y los profetas han apuntado y lo que el fiel ha esperado. Cuando esta esperanza es cumplida, el redimido cantará, “De parte de Jehová es esto, /Y es cosa maravillosa a nuestros ojos. / Este es el día que hizo Jehová;/Nos gozaremos y alegraremos en él” (Sal 118:23-24) – el día de salvación.

      10 En este monte, el monte de 24:23 y de 25:6, el santo monte de Jehová (11:9), la mano de Jehová reposará; se establecerá allí permanentemente. La ayuda y la mano protectora del Señor descansará en Su ciudad santa, y continuará el cuidado por Si mismo en todo momento. También, Su mano de juicio descansará allí, porque está a la vez reinando en Sion en la que Él “juzgará entre las naciones, y reprenderá a muchos pueblos” (2:4).

      La abrupta introducción de juicio contra Moab, agregado a lo ya revelado (ver caps 15-16) ha dado problemas a los comentaristas liberales, llevándolos a posiciones poco razonables. Pero cuando el carácter de Moab es considerado como es expuesto por los profetas, se vuelve evidente que la nación se mantuvo como un símbolo de orgullo y de arrogancia que debe ser completamente destruido antes que nadie pueda compartir la salvación en el monte Sión. Moab es caracterizada como muy soberbia, arrogante, y altiva (16:6; Jer 48:29-30), manteniendo a Israel en la humillación, magnificándose a si misma en contra de Jehová (Jer 48:27, 42), y manteniendo la dignidad del hombre en el desprecio (Amos 2:1; Sof 2:8, 10). Como una consecuencia, Moab será hollada en su mismo sitio. En su sitio parece mantenerse en oposición a este monte, donde descansa la mano de Jehová. En este lugar de orgullo, de arrogancia, y de obstinación contra Jehová, Moab será hollada, como es hollada la paja en el muladar. Este pasaje no indica que Dios odia a Moab, sino que debe ser completado la humillación y un juicio contra Moab. Un siglo más tarde en la profecía de Jeremías contra Moab, Jehová mantuvo firme una promesa de esperanza a la orgullosa nación: “Pero haré volver a los cautivos de Moab en lo postrero de los tiempos, dice Jehová” (Jer 48:47). Pero antes que Moab (o la gente de cualquier nación) pueda participar en la salvación, el espíritu de arrogancia contra Jehová y Su pueblo tiene que ser destruido. Este parece ser el punto de la profecía.

      11-12 Los últimos dos versículos confirman el punto de vista que hemos sugerido. Como un nadador extiende hacia delante sus manos para mantener a flote, así Moab las extenderá para salvarse de ser destruido. Y abatirá su soberbia, la que estaba llevándolos a su destrucción, y la destreza de sus manos, la sagacidad y la destreza por medio de la que buscó escapar del juicio. Jehová derribará, dejará incapacitado, hasta el polvo todo aquel en el que la nación confió y en el que había construido su orgullo. Esto confirma el proverbio, “Antes del quebrantamiento es la soberbia,/ Y antes de la caída la altivez de espíritu” (Prov 16:18).

Capítulo 25. Himnos de Acción de Gracias por la Misericordia Divina

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El Juicio Mundial y la
Liberación del Pueblo de Dios
(24-27)

24. Un Juicio
Mundial

25. Himnos de
Acción de Gracias por la Misericordia
Divina

26. ¡Gloria a Dios por Sus Acciones
Justas!

27. La derrota del Poder Mundial y el
rescate de Israel

Una Palabra de
Introducción

Los capítulos 24-27
forman una unidad distinta en el libro de Isaías, sin embargo los
cuatro capítulos están relacionados muy de cerca a la sección
anterior, y sirve como una conclusión apropiada a ella. Hay al
menos dos indicaciones de que el profeta no está discutiendo
específicamente la caía y destrucción de Babilonia o un juicio
sobre la tierra y la nación de Judá: (1) la caída de Babilonia es
tratada en los capítulos 13-14, 21
(vers 1-9), y en
46-47, y la caída de Judá a lo largo
de todo el libro; (2) el alcance de los cuatro capítulos se
extiende más allá de solo a una nación, ya sea Babilonia o Judá;
incluye todo el mundo.

      Habiendo tratado con
naciones individuales y su juicio, el profeta mira ahora la venida
de un juicio universal sobre todo el mundo pagano, incluyendo su
propio pueblo apostata. Realmente, es juicio sobre lo que el mundo
adora y en lo que él confía: el poder, los deseos de los ojos y de
la carne, y la vanagloria de la vida. En medio de este juicio el
verdadero Israel de Jehová saldrá adelante protegido, cuidado, y
victorioso. Aparte del juicio universal vendrá una salvación
universal. Estos cuatro capítulos presentan un contraste entre la
verdad y lo falso, lo encumbrado (orgullo) y lo santo. Delitzsch
sugiere que los capítulos 24-27 están
relacionados a los capítulo 13-23 como
los capítulos 11-12 se asocian a los
capítulos 7-10, él también se refiere
a esta sección como el gran final a los capítulos
anteriores.

      Los contrastes en los
capítulos 24-27 son tan notables que
ofrecen una excelente introducción a la sección.
La tierra,
tiemblan sus cimientos (24:18), es
quebrantada, enteramente desmenuzada, y conmovida
(vers 19); temblará como un ebrio
(vers 20) y sus reyes serán castigados
(vers 21) cuando caiga el juicio de
Dios (26:9). En contraste, Jehová
reinará en el monte de
Sión
, el mundo espiritual
(24:23). En Sión Jehová hará una
fiesta de buenas cosas para todos los pueblos que vengan a Su santo
monte (25:6). Él destruirá allí las
tinieblas que cubren sus corazones (vers
7
), y allí descansará Su mano (vers
10
).

      Un segundo contraste es
el de los pueblos
(plural) y el
pueblo
(singular). Los pueblos serán sacudidos como un olivo
(24:13) y los moradores de la tierra
serán castigados por su iniquidad
(26:21). En contraste, enjugará el
reproche de Su pueblo (25:8); sus
enemigos contemplarán el celo del Señor por Él mismo
(26:11). En medio de la tormenta de
juicio Su pueblo estará oculto hasta que pase la indignación
(26:20).

      El
tercer contraste es el de las
naciones y la
nación. El
profeta describe una ciudad de naciones terribles
(25:3) que será derrumbada
(vers 5); un velo de ignorancia es
extendido sobre ellos (vers 7). En
contraste, la nación de Jehová es una nación justa
(26:2); será incrementada grandemente
y sus fronteras alargadas (vers
15
).

      Un cuarto contraste es
entre las ciudades descritas. La ciudad
exaltada
es una ciudad altiva
(26:5) por un pueblo altivo
(24:4), una ciudad baldía que está
quebrantada (24:10) y dejada en la
desolación (vers 12), una ciudad
fortificada dejada en un montón y en ruinas
(25:2), una ciudad de gentes robustas
(vers 3) para ser humillada
(vers 5). En contraste,
la ciudad del
pueblo de Jehová es una ciudad fuerte con salvación como sus muros
y antemuros (26:1); la nación justa
entrará en esta ciudad (vers 2). En
esta ciudad fuerte (Jerusalén), Jehová de los ejércitos reinará
(24:23).

      El
quinto contraste es entre los
señores y
el Señor, y un
sexto es entre la
vida y la
muerte. Allí han
estado muchos señores, esto es, ídolos paganos y sus adoradores
extranjeros que han gobernado sobre Israel; pero ellos están
muertos; todo el recuerdo de ellos ha perecido
(26:13-14). Pero los muertos de Jehová
vivirán, ellos se levantarán y cantarán (vers
19
).

      Debe ser enfatizado que
las ciudades y las naciones de los capítulos
24-27
no deben ser identificadas con ciudades y
naciones específicas de un tiempo particular, con una posible
excepción de Jerusalén (27:10); ellas
simbolizan el mundo de lo profano. El tiempo exacto cuando Isaías
habló o escribió las profecías en este capítulo no puede ser
determinado, pero el tiempo es inmaterial para su contenido y
propósito. Los teólogos que niegan la inspiración y por
consiguiente la revelación futura de las diversas fechas de eventos
futuros de este material, lo sitúan aproximadamente desde el tiempo
de Isaías hasta la mitad del segundo siglo A.C. Ellos atribuyen
parte de esta profecía a autores desconocidos. Son impedidos por
presuposiciones que no les permitirán admitir la capacidad del
profeta para ver claramente la mano de Dios en la historia presente
y futura. Pero para nosotros que aceptamos la explicación de la
profecía de Pedro – “los santos hombres de Dios hablaron siendo
inspirados por el Espíritu Santo” (2 Ped
1:21
) – no hay problema. Consideraremos el propósito
de Jehová y Su majestuosidad, así como también Su control del mundo
y el poder para llevar a cabo ese propósito, como las premisas
fundamentales mientras interpretamos estos cuatro
capítulos.

Capítulo 24

Un Juicio
Mundial

 

Desolación de la
Tierra y la Ciudad Pagana (vers 1-13)

     
1 He
aquí
es una introducción característica
de Isaías de un tema importante o de peso (ver 3:1;
17:1; 19:1; 26.21
). Usualmente, pero no siempre,
indica algo en el futuro inmediato. Una excepción es el uso de
Isaías de la palabra en referencia a la venida del Hijo a nacer de
una virgen (7:14), que fue siglos en
el futuro. En 24:1 la palabra enfoca
la atención en Jehová, quien vacía la
tierra
. La palabra
tierra traducida
podría referirse al mundo entero (por ejemplo, Gén
1:1, 10-12
), o podría ser traducida “territorio,”
por ejemplo, la “tierra” de la nación de Israel (Isa
2:7-8
). Podría ser usado aquí en el sentido
cosmológico. Es la tierra total la que es hecha vacía; es hecha
desperdicio y trastornada, como alguien podría vaciar un vaso
volteándolo al revés. Por otra parte, Jehová esparce a los
moradores de la tierra; entonces es hecha una distinción entre la
tierra misma y sus habitantes. El profeta no indica justamente como
este juicio debe ser ejecutado.

     
2 El juicio debe ser universal en su
alcance, incluyendo toda clase de pueblos; ninguno escapará; todos
son traídos a un nivel común. Y sucederá
así como al pueblo, también al sacerdote
,
el líder religioso. En ese día la religión misma ni salvará al
sacerdote (al líder) ni a los individuos que lo siguen.
Como el siervo, así a su
amo
; las distinciones sociales en tal
hora. Como a la criada, a su
ama
; son quitadas las diferencias en el
estado doméstico. Como al que compra, al
que vende
– los negocios desplomados;
nadie tiene para comprar o vender. Como al
que presta, al que toma prestado; como el que da a logro, así al
que lo recibe
; la búsqueda de negocios
complicados no escapará, porque los fracasos y las fallas en el
negocio será universal. Young observa que cuando las diferencias
sociales y económicas dejan de ser reconocidas y el socialismo toma
el control en una sociedad, sigue la anarquía. Esto podría cambiar
la tendencia socialista presente.

     
3-4 La morada del impío, que vive solo
para la carne, debe ser limpiada, porque la
tierra será enteramente vaciada, y completamente
saqueada
. En lenguaje fuerte y enfático
Isaías establece el resultado del juicio. Él es positivo y
explícito, no dejando ninguna duda de lo que está por venir,
porque Jehová ha pronunciado esta
palabra
. Como un resultado del decreto
divino, se destruyó, cayó la
tierra
, como una flor
(28:1)se vuelve lánguida, sin vida y
cansada, la consecuencia del pecado del hombre (ver
Amós 1:2; Joel 1:15-20). Ninguno está
exento; los altos pueblos de la
tierra
, el grande y el poderoso, el
elevado y el arrogante, sufrirá con el resto; ellos
enfermaron al ser
derribados.

     
5 El juicio no está limitado a
Palestina, sino que es universal.  La
tierra
, la tierra habitable como un
total, se contaminó bajo sus
moradores
. La tierra está impura,
degradada, y hecha sucia por sus moradores (ver Gén
3:17-18; Núm 35:33
). Es triste, pero cierto, que
todas las cosas que el hombre toca se contaminan. Desde el inicio
Dios había puesto al hombre bajo su ley, sus estatutos, y bajo un
pacto que Isaías llama el pacto sempiterno.[1]
El hombre los ignoro y los violó.

     
6 Puesto que Dios hizo y Dio las leyes
y el pacto, es Él quien pronuncia la maldición de juicio sobre el
mundo y sus moradores por rechazarlo  y violarlo. La
imposición  de la maldición sobre todo el mundo aparentemente
recuerda a Gén 3:17-18 (ver
Gén 5:29). El pecado (la trasgresión
de la ley divina) siempre trae sus efectos dañinos sobre la tierra
y sus moradores. Por esta causa la
maldición consumió la tierra, y sus moradores fueron
asolados
. Ellos son quemados por el fuego
del enojo encarnizado de Jehová (ver Deut
32:22
), que va delante de Su faz para devorar a Sus
adversarios (ver Sal 97:3); porque
Dios es fuego consumidor (Deut 4:24; Heb
12:29
). Note sin embargo, que un fuego que podría
consumir, y con frecuencia lo hace, desarrollado desde el interior
de aquellos que lo consumen (26:11, al
margen).

     
7-9 Se perdió
el vino
; describe su familiaridad con la
tierra compartiendo su sufrimiento. Con la maldición sobre la
tierra el vino se malogra, se desvanece, se marchita, y pierde su
vitalidad y su fuerza. Enfermó la
vid
; sus expresiones de gozo no fueron
más que el ruido de los parranderos – un gozo superficial que
desaparece cuando el vino se ha ido. Nos recuerda el llanto de Amos
contra los parranderos de Samaria (Amos
6:5-7
). Como los samaritanos, la gente del mundo
estaba dándose a si mismo contra la luz, la música frívola,
encerrándose a si mismo en ellas. Note el orden de Isaías:
el regocijo de los panderos – el estruendo
de los que se alegran – la alegría del
arpa
; aquellos que son traídos a un fin.
La descripción nos recuerda a nuestra sociedad moderna en la que
estamos siendo constantemente bombardeados con el ruido sin sentido
de la música del rock pesado. Pero llegará también el fin de estos
días (vers 8).
No beberán vino con
cantar
, también debido a que el vino será
escaso, o debido a que en medio del juicio no habrá canción para
ser cantada. Aquellos que intentan ahogar sus aflicciones en el
vino fuerte encuentran que solo traen remordimiento amargo
(Prov 20:1); al final el vino muerde
como una serpiente (Prov 23:32). La
descripción es una de placer sensual que viene a un fin por el
juicio divino.

     
10 El profeta aparta la mirada de la
tierra y de la altivez de la gente, languideciendo y siendo
devorada por la maldición, a la ciudad por
la vanidad
, desnuda, lúgubre, y triste,
una ciudad de confusión y vacía. En lugar de una ciudad particular
o específica, Isaías ve un conglomerado de pueblos heterogéneos
entregados al pecado, delimitados conjuntamente en su rechazo a
Dios y a Sus leyes (ver vers 5) y por
su deleite del mundo. Young señala que la palabra
vanidad
(tohu, hebreo) se
menciona once veces en el libro de Isaías y solo nueve veces en el
resto del Antiguo Testamento; es traducido en forma variada
“desperdicio”, “confusión”, “vanidad”, “cosa vana”, “cosa de nada”.
Esta ciudad yace
quebrantada, esto
es, derrotada y destruida; cada casa está cerrada así que ningún
hombre puede entrar en ella, indicando el destino final de la
ciudad mundial. Eventualmente el mundo con sus deseos pasarán
(1 Jn 2:15-17), así como debe serlo la
ciudad personificada.

     
11 Con el quebrantamiento de la ciudad
vana (vers 10),
hay clamores por falta de vino en las
calles
. Esta es la tercera ocasión que el
profeta ha hecho mención del vino (ver vers 7,
9
), una indicación de lo mucho que el mundo depende
del estímulo artificial para su falso gozo y tiempos buenos. Con la
ida de estos estímulos, hay clamores en las calles,
todo gozo se oscureció, se desterró la
alegría de la tierra
. El mundo depende de
las bebidas alcohólicas, de los deportes, de las juergas, de la
música sensual y del entretenimiento para sus placeres y sus gozos;
cuando estos se han ido, el gozo superficial perece de la misma
forma.

     
12 La
ciudad
, la ciudad vana, la ciudad
mundial, quedó
desolada
– en ruinas y triste. Es un
lugar abandonado, como un desierto lúgubre o un pueblo fantasma.
Con ruina fue derribada su
puerta
– lo que alguna vez protegió al
pueblo que estaba dentro de ella es destruida. No hay nadie que
quede en la ciudad desolada, ni nadie en el exterior tendrá el
cuidado de entrar a tal lugar lúgubre.

     
13 El profeta concluye esta profecía
de condena sobre la tierra, sobre el pueblo altivo, y sobre la
ciudad vana con una palabra de certeza:
Porque así será en medio de la tierra, en
medio de los pueblos
. Puesto que los
pueblos han rechazado las leyes, los estatutos, y el pacto eterno
de Dios. Él ha declarado ahora un juicio que seguramente
acontecerá.
Pueblos es
plural, designando a los pueblos terrenales en contraste con el
propio pueblo de Dios. La tierra o el mundo, incluyendo a sus
moradores, serán el objeto de tal juicio. Será
como olivo sacudido, como rebuscos después
de la vendimia
. Cuando el olivo ha sido
sacudido y las uvas cosechadas, sus
moradores serán asolados
(vers 6).
Toda la profecía tiene un aire de carácter definitivo sobre ello.
Cualquiera que se oponga a Dios y a Su estándar de justicia deberá
eventualmente enfrentarlo a Él y a Su justo juicio y ser
destruido.

     
14
Estos,
aparentemente “los rebuscos” (vers
13), los “moradores asolados”
(vers 6) que han venido en medio del
juicio terrible, llevarán ahora el propósito del juicio y la
misericordia de Dios que les reservó. En la gratitud de haber sido
guardados, los sobrevivientes elevan ahora sus voces con gozo;
claman a voces. Reconocen la majestuosidad de Jehová; su salvación
de Su juicio es una expresión de Su misericordia y gracia.
Desde el mar es
explicado en el siguiente versículo.

     
15 Glorificad
por esto a Jehová en las calles

(literalmente, “en la luz” o “fuego”). Esta expresión inusual, que
evidentemente significa la dirección de la que clarea la luz, se
asocia en contraste a las orillas del
mar
, la costa occidental y más allá. Así
que el clamor se extiende desde el oriente hasta el mar
Mediterráneo (el lejano occidente), incluyendo todas las tierras
entre ellas. El objeto de la adoración es la majestuosidad de
Jehová, porque Él ha mostrado Su grandeza majestuosa tanto en el
juicio como en la misericordia. Esta adoración es ofrecida por un
remanente que ha empezado a ver y a tomar en cuanta la mano de
Jehová en el control de los asuntos mundiales.

     
16 El profeta se identifica a si mismo
con los que han empezado a mostrar percepción espiritual, mientras
él dice, De los postrero de la tierra oímos
cánticos
, indicando el alcance universal
y la influencia del juicio que ha producido las canciones que están
siendo oídas. El tema de las canciones:
Gloria al justo,
presenta una pregunta: ¿Es ésta la gloria o la adoración pretendida
por Jehová, el Justo, o es ofrecida en reconocimiento de las
personas justas que han triunfado en el juicio? La mayoría de los
comentaristas, así comola King James y las versiones American
Standard, toma como referencia a las personas justas; unos pocos
comentaristas (por ejemplo, Calvin) yla Biblia New American
Stantand toman como referencia a Dios. Parece lo mejor pensar de la
adoración como dirigida a aquellos que ahora se glorían en esa
justicia por la cual ellos han escapado. Se regocijan porque son
considerados justos delante del Señor.

      El
profeta irrumpe con gemidos o lamentos, expresando pesar o pena:
¡Mi desdicha, mi desdicha, ay de
mi!
(“Flacura para mi,” al margen; “Mi
flacura, mi flacura”, King James). El regocijo ha sido prematuro;
la condición continua para garantizar más juicio, juicio que será
aun más severo que el que ha sido experimentado.
Prevaricadores han prevaricado; y han
prevaricado con prevaricación de
desleales
. Delitzsch traduce esta
sentencia, “Los ladrones roban, y al robar, roban como ladrones”
(I. 431); Young sumnistra, “El saqueador saquea; aun con saqueador
hace que el saqueador saquee” (II. 170). El punto parece ser que a
pesar del remanente que se regocija, el profeta no ve real la
conversión del mundo que lo rodea. Los malvados continuarán cazando
sobre todo lo que puedan; tratarán traidora y cruelmente con todos
los que podrían hacer lo justo.

     
17-18 Los moradores de la tierra no
tienen a donde escapar de los perseguidores traicioneros, porque
terror, foso y red sobre ti, oh morador de
la tierra
. El que pudiera escapar del
ruido de los perseguidores que inspiran temor y terror
caerá en el foso.
Si él logra salir del foso, será preso en
la red
o en la trampa; allí no habrá
escapatoria de los peligros que lo acosan. Como en el tiempo del
gran diluvio cuando “[fueron] rotas todas las fuentes del grande
abismo, y las cataratas de los cielos fueron abiertas”
(Gén 7:11), y nadie pudo escapar, así
será de nuevo. No habrá lugar a donde huir; el malvado cubrirá la
tierra, buscando todo afuera. No obstante, el juicio de Jehová los
seguirá.

     
19-20 Tan pronto como la tierra fue
enteramente vaciada, y completamente saqueada (vers
3
), así ahora será
quebrantada del todo la tierra, enteramente desmenuzada será la
tierra, en gran manera será la tierra
conmovida
. A lo largo de todo el capítulo
hemos visto un desarrollo progresivo del gran juicio mundial; ahora
alcanza su clímax. El profeta continúa,
Temblará la tierra como un ebrio, y será
removida como una choza
. Considere los
verbos usados para describir el evento catastrófico: la tierra está
totalmente quebrantada, enteramente desmenuzada, en gran manera
conmovida; se tambalea y es removida. La causa es establecida
claramente: las trasgresiones y las maldades del hombre se han
vuelto tan pesadas sobre la tierra que no pueden soportar el peso.
Jehová no tolerará más violación de Su ley: la tierra
caerá, y nunca más se
levantará
.

      La
nota terrible de carácter definitivo a lo largo de toda la profecía
levanta la pregunta de si tenemos aquí una descripción de la
destrucción final del orden presente, el fin del mundo hacia el que
apunta el Nuevo Testamento. Muchos comentaristas construyen así el
lenguaje; sin embargo, en el juicio de este escritor, Isaías no
está apuntando a la destrucción final del mundo, sino al colapso
total y completo de las potencias paganas, a la falla y destrucción
del mundo pagano, a la derrota de la lujuria y de las fuerzas
gobernadas por ella. Serán presentadas varias evidencias que
soportan esta interpretación en nuestro comentario de los
siguientes versículos.

     
21 La frase en
aquel día
siempre apunta al evento o
eventos que están siendo discutidos en el contexto. Por lo tanto,
en el día del quebrantamiento de la tierra (vers
19-20
), Jehová castigará al
ejército de los cielos en lo alto
, lo que
aparentemente son “las huestes espirituales de maldad en las
regiones celestes” (Ef 6:12)
responsables de la insubordinación espiritual del hombre desde el
Edén (Gén 3:1-15). Este conflicto y la
consiguiente derrota del ejército de Satanás que son expuestas en
la visión de Juan: Satanás y sus fuerzas son arrojados desde la
alta posición que ellos tenían antes (Apoc
12:7-10
).[2]
Y a los reyes de la tierra sobre la
tierra
en forma semejante sufrirán el
castigo; porque con el arrojamiento de Satanás y la derrota de sus
fuerzas, los reyes de la tierra están destinados a la derrota
(Apoc 7:14; 19:19-21).

     
22 Nuestra interpretación de los
eventos particulares a la vista parecen ser además confirmados en
el vers 22: Y
serán amontonados como se amontona a los encarcelados en mazmorra,
y en prisión quedarán encerrados
. Con la
derrota de Satanás en las manos de Jesús (Apoc
19:19-21
), Satanás fue arrojado al abismo
(Apoc 20:1-3), el que es llamado “su
prisión” (vers 7).
Y serán castigados después de muchos
días
(“visitados” al margen). Al final de
muchos días (los mil años simbólicos de Apocalipsis
20:1-6
) Satán y sus ángeles y los que le sirvieron
recibirán el castigo final en el lago de fuego (Apoc
20:10, 15; Mt 25:41, 46
) El juicio de Satanás y la
derrota por parte de Jesús (ver Jn 12:31; 14:30;
16:11: Apoc 12:7-10
) impactan en verdad a la tierra
(en este caso, al mundo de la impiedad) para señalar que “nunca más
se levantará” (vers 20) a su poder
anterior. Juan concluye entonces, “Ahora ha venido la salvación, el
poder, y el reino de nuestro Dios , y la autoridad de su cristo;
porque ha sido lanzado fuera el acusados de nuestros hermanos”
(Apoc 12:10). Estos eventos tuvieron
lugar con la derrota de Satanás y de sus fuerzas en las manos de
Cristo.

     
23 Aquí encontramos un tercer soporte
para nuestra posición.
Entonces, ya sea
en el mismo tiempo o inmediatamente enseguida, la luz de la luna y
del sol languidecerán en algo insignificante cuando sean comparadas
con la gloriosa brillantez del Señor,
cuando Jehová de los ejércitos reine en el
monte de Sion y en Jerusalén
. Este reino
de Jehová en Sion seguirá al juicio y aprisionamiento tanto de los
reinos en eminencia como de los reyes de la tierra. De acuerdo a
Miqueas, contemporáneo de Isaías, cuando la coja y la descarriada
sean una nación robusta, “Jehová reinará sobre ellos en el monte de
Sion” (Miq 4:7). Esto debe ocurrir en
los postreros tiempos (Miq 4:1-4; ver
Isa 2:2-4), la era del Mesías. El
escritor a los Hebreos nos dice que los santos han venido ahora a
esta Sion: “sino que os habéis acercado al monte de Sion, a la
ciudad del Dios vivo, Jerusalén la celestial…a Dios el juez de
todos… a Jesús el Mediador del nuevo pacto” (Heb
12:22-24
). La cláusula y
delante de sus ancianos sea glorioso
no
solo mira atrás a los setenta ancianos de Israel (ver
Ex 24:1, 9-10), sino también mira
hacia delante a los ancianos u obispos de la iglesia, a los que
Jehová promete “la corona incorruptible de gloria” (1
Ped 5:1-4
).

 

[1]
 Para una discusión de este pacto sempiterno ver el Apéndice
A, pág. 531-38.
[2]
 Ver Homer Hailey, Apocalipsis: Una Introducción y
Comentario
(Grand Rapids: Baker, 1979), págs 272-76.

Capítulo
24 Un Juicio Mundial

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  • Cuando El Periodo Asirio: Conflicto y Victoria (1-39)
  • Profecías de Juicio en Contra de Naciones Individuales

(13-23)

El capítulo 23 es la profecía final en contra de las potencias paganas individuales, tanto pequeñas como grandes. El profeta se concentra en tres grandes poderes en el mundo: la fuerza militar ejercida en la conquista, en la religión falsa y decadente, y el comercio. Isaías inicia con Babilonia, la gran potencia imperial que por medio de la milicia destruiría a Asiria, esparciendo sus alas de conquista sobre todo el mundo de esos días que aun era de Egipto, que previamente había sido un poder mundial dominante. Egipto, junto con otros, sería juzgado a traído a un fin. Las religiones falsas de los paganos, ligados a sus ídolos y a sus templos, les fallarían en tiempos de necesidad, destruidos por el poder abrumador de Jehová. Y Jerusalén, el valle de la visión, el asiento de la adoración de Jehová, que había llegado a ser caracterizada por la indiferencia hacia el Señor de los ejércitos. Y ahora el profeta cambia su atención a Tiro, la capital mundial del comercio. También será juzgada y traída a la nada.

      Tiro, encontrada entre el 2750 y el 2500 A.C., localizada veinticinco millas al sur de Sidón y a treinta y cinco millas al norte del Monte Carmelo, era la principal ciudad-Estado de Fenicia. La ciudad capital estaba localizada en el continente, y una fortaleza estaba localizada en una isla a una corta distancia fuera de la costa. Isaías habló de Tiro como la hija de Sidón (vers 12); él está ya sea pensando de Sidón como el símbolo de Fenicia o está indicando que Tiro fue fundado por el pueblo de Sidón. Debido a la muy estrecha llanura costera entre el mar al poniente y al Monte Líbano en el oriente, los fenicios fueron imposibilitados de llegar a ser un pueblo agricultor. Consecuentemente, ellos voltearon hacia las montañas por la minería y al mar para el comercio, llegando a ser la potencia comercial más grande de ese momento. Sus barcos emplearon las aguas hacia el oeste al norte de África, donde encontraron la colonia de Cártago, y a España, donde encontraron a Tarsis. Ellos extendieron su comercio más allá  del Estrecho de Gibraltar a la costa del Atlántico y desde Ezion-geber en el extremo norte del Golfo de Agaba al Océano Indico

      El comercio por si mismo es bueno; contribuye al bienestar de los pueblos del mundo distribuyendo tanto para las necesidades como para los lujos de la vida y proveyendo trabajo para todos los niveles sociales. Sin embargo, el comercio está también relacionado la ganancia material – el beneficio. A diferencia de otras ciertas ocupaciones, no tiene los objetivos más altos y más nobles. Esto no es una forma de sugerir que el sistema de beneficio es malo, porque no lo es. El hombre de negocios debe tener un beneficio de su inversión y por su labor si el va a mantenerse en el negocio. Pero el comercio debe ser condenado cuando desarrolla el espíritu mercenario de la lujuria, la codicia, y la ambición que lleva a la decadencia moral y espiritual. Smith resume el lugar de Tiro en la historia: “No hay a lo largo de toda la historia una encarnación más perfecta del espíritu mercenario que el de la nación fenicia” (I. 300). Es desde este punto de vista que Tiro, el símbolo del comercio y de la comunicación mundial, es comparada a una ramera que vende su alma y su honor por los placeres sensuales y por las riquezas materiales del mundo (vers 15-17); ver la gran ramera [“Babilonia”] de Apoc 17-18, que simboliza el comercio y el lujo de Roma). El juicio de Dios cae sobre una nación que cae en tal actitud.

      La asociación amistosa más temprana entre Tiro e Israel se desarrolló durante los días de David de Israel e Hiram de Tiro. Estos dos reyes se hicieron amigos, teniendo tratos comerciales el uno con el otro. Esta relación amigable se intensificó durante el reinado del rey Salomón, quien llevó a cabo un comercio intensivo y campañas navieras con el rey de Tiro. Tanto Asiria como Babilonia amenazaron a Tiro durante el periodo de su poder, pero no fue hasta la invasión de Alejandro el Grande que la ciudad fue destruida (332 A.C.). El período de la historia de Tiro cubierto por Isaías se extendió desde la opresión de Asiria y de Babilonia, especialmente a la de Babilonia, hasta la restauración de la prosperidad después de la dominación caldea. La destrucción se llevó a cabo bajo la conquista de Alejandro. Una lección mayor en el capítulo 23 es que Jehová controla y determina el destino de las naciones; y cuando ellas se convierten en algo inútil a la vida, Él las quita. (Para profecías adicionales relacionadas con Tiro, ver Jer 25:22; Eze 26:1-28:19; Amos 1:9-10.)

El Juicio de Tiro y el Efecto de Su Caída (vers 1-7)

1 Como marineros que regresan de Tarsis, una colonia fenicia al sureste de España, ellos oyen de la calamidad que había ocurrido en su puerto origen de Tiro. Las naves de Tarsis, ya fueran flotas o barcos en general que emplean los mares bravos (ver 1 Rey 10:22) o las flotas mediterráneas especiales, son llamadas a aullar, porque la ciudad de Tiro destruida. Las casas están destruidas y no hay entrada en el puerto. Oyen las noticias ya sea cuando otras embarcaciones se acercan a ellos cerca de Quitim (la isla de Chipre) o cuando anclan allí. Las noticias son tristes por si mismas, porque sus casas son destruidas, su puerto está cerrado, y no hay mercado para sus artículos.

      2 Los moradores de la costa son los pueblos del área mediterránea. Ellos están muy sorprendidos de la caída de Tiro, pero se les dice que callen o que estén en silencio. Ellos habían sido prosperados por los mercaderes de Sidón, que pasando el mar te abastecían. Sidón ya sea que simbolice a toda Fenicia o se refiera específicamente a la ciudad madre, la que, por medio de Tiro, había comerciado con otros. Todos habían sido totalmente proveídos y enriquecidos por las aventuras comerciales de los fenicios.

      3 Las muchas aguas incluyen el Mar Mediterráneo y los océanos que están más allá. El Nilo es en opinión de algunos ya sea un canal o un ramal al oriente del Nilo; para otros (por ejemplo, Leupold) piensa que era un ramal al poniente del Nilo; aun otros piensan que era un sinónimo del mismo Nilo (ver Jer 2:18, donde es comparado con el Eufrates). Las sementeras del Nilo es el grano de Egipto que era proveído por los desbordamientos del Nilo y embarcado por medio de todo el mundo mediterráneo de esos días. Proveyó ingresos tanto para Tiro y Egipto y comida para los pueblos pobres.

      4 A cambio de la condonación del orgullo que había caracterizado a Tiro y a sus hermanas, el Señor dice, Avergüénzate, Sidón. De nuevo Sidón posiblemente se refiere a la totalidad de Fenicia. El mar es personificado y habla por Tiro, la fortaleza del mar: Nunca estuve de parto, ni di a luz, ni crié jóvenes, ni levanté vírgenes. Tiro nunca ha engendrado hijos. Cuando finalmente sea esclavizada o destruida, ella no dejará nada permanente; no ha proveído nada de una naturaleza permanente, porque el beneficio del comercio o el comercio mismo es del mundo y se acaba.

      5 Cuando esta noticia de la caída de Tiro llegue a Egipto, tendrán gran dolor; porque si el estado intermedio de Tiro cae, el destructor alcanzará rápido a Egipto. O tal vez Egipto está adolorido porque el exportación de sus comodidades será cortado, y consecuentemente el desastre económico llegará a la nación.

      6 De Egipto, Pasaos a Tarsis, la colonia de Tiro más al oeste, y aúllan o prolongan su luto allí. Esto podría indicar que durante el sitio de Tiro, algunos de los pueblos fueron transportados a Tarsis así como algunos fueron transferidos a Cartago durante el cerca de Alejandro. A donde quiera que fueran, estarían lamentándose por la caída de la nación.

      7 A la luz de la destrucción de la ciudad, el Señor pregunta, ¿No era ésta vuestra ciudad alegre, la ciudad del bullicio y de ajetreo del comercio? El profeta la reconoce como una ciudad antigua establecida desde hace mucho tiempo, Sus pies la llevarán a morar lejos. En la búsqueda del comercio muchos de sus habitantes habían viajado a tierras distantes, dejándola sin una posteridad permanente en ningún lugar. (Para una interpretación diferente de esta cláusula final, ver al margen.)

      Para resumir estos versículos: el Señor apela a las embarcaciones de Tarsis a aullar, sobre los habitantes de las costas a callar, y sobre Sidón a avergonzarse; Egipto a tener dolor, y a los que huyen a Tarsis a lamentarse. La caída del poder comercial afecta no solo a si mismo, sino también a las naciones asociadas o que dependen de ella.

Jehová, el Ejecutor del Juicio (vers 8-12)

8 ¿Quién se atrevería a planear la derrota de una nación tan grande y tan importante como Tiro, la que repartía coronas, cuyos negociantes eran príncipes, cuyos mercaderes eran los nobles de la tierra? En su grandeza había repartido coronas en las cabezas de los monarcas, no por la conquista militar sino por el poder comercial y económico. Estos monarcas eran probablemente los gobernadores de sus colonias, pero podrían ser gobernadores coronados por manipulación económica. Sus mercaderes eran príncipes en los emporios del comercio, y sus negociantes estaban entre lo honorable o grande la la tierra.

      9 La preguntada levantada por el profeta es contestada ahora: Jehová de los ejércitos lo decretó; El se atrevería a planear la derrota de tal nación en la cúspide de su gloria. El objetivo divino era desacreditar o profanar toda gloria terrenal trayéndola a la desgracia, porque Él es capaz de “exaltar lo bajo, y humillar lo alto” (Eze 21:26).

      10 Como el Nilo fluye sin impedimentos a lo largo de Egipto, así el pueblo de Tarsis, que probablemente representa a todas las colonias de Tiro, son apuradas a pasar libremente a través de la tierra. No hay ahora “faja” o poder de la ciudad madre; ha sido quitado.

      11 Así como Jehová por medio de Moisés en un tiempo antiguo extendió Su mano, causando que el mar llevara al ejército del faraón a un fin (Exo 14:21-48), y así como Isaías ha profetizado, Él la entenderá sobre todas las naciones en juicio (Isa 14:26), Él ahora la extiende sobre el mar, el reino del tesoro y de la gloria de Tiro. Él está sacudiendo los reinos y mandó con respecto a Canaán (el pueblo del mercader), que sus fortalezas sean destruídas. Aunque es posible que Isaías esté haciendo un juego de palabras, refiriéndose a Tito como Canaán (el pueblo del mercader), es más probable que él esté hablando de sacudir la totalidad de la tierra de Canaán, derribando su fortaleza por medio de los invasores que ejecutarán Su juicio contra Tiro.

      12 Y dijo, resumiendo la nota exclamada en el vers 7, No te alegrarás más – los días de regocijo para Tiro y para Sidón ya no existen. La vergüenza de los pueblos de la costa será como la de una virgen de quien se abusó sexualmente. A ellos se les dijo que se levantarán y pasarán a Chipre, donde vivía una colonia fenicia, pero aun allí no tendrás reposo; no hay escape al juicio de Dios y a las consecuencias del orgullo.

El destino de Fenicia: A Pesar de la Caída, la Prosperidad de Tiro será Restaurada (vers 13-18)

      13 Sin lugar a dudas el vers 13 es lo más difícil en este capítulo; está lleno de problemas. Young piensa que el profeta no está hablando del origen físico de la nación caldea cuando dice, Este pueblo no existía; Asiria la fundó para los moradores del desierto; más bien, está diciendo que los babilonios fueron traídos al poder por la agresión asiria. Esto podría bien ser así. En la cuarta parte más temprana del primer milenio A.C. Asiria había entrado a la política de Babilonia. Ataques numerosos por parte de los gobernadores asirios llevaron al control asirio de la ciudad. Esto continuó hasta que Nabopolassar limpió a Caldea de los asirios en el626 A.C., llegando a ser rey de Babilonia un poco tiempo después. Ninive fue rápidamente destruida (612 A.C.) y Egipto fue derrotado por Nabucodonosor, el hijo de Nabopolassar, en la batalla de Carchemish (605 A.C.). Entonces fue el constante conflicto con Asiria lo que trajo a Babilonia a la posición del poder mundial dominante.

      A pesar de las dificultades del vers 13, puesto que Tiro es el objeto del agobio de Isaías, parece que su ruina a mano de los babilonios, un pueblo del desierto (tierra incultivable), es su asunto aquí. Nabucodonosor sitio a Tiro por trece años,[1] pero fue exitosamente resistida por los de Tiro. Por los servicios rendidos a Jehová en contra de Tiro, el Señor dio Egipto a Nabucodonosor (Eze 29:18-20). Los siguientes versículos confirman este punto de vista.

      14-15 Con los palacios en ruina, el profeta de nuevo (como en el vers 1) apela al retorno de las embarcaciones de Tarsis a aullar sobre la destrucción. Iniciando con el sitio de Nabucodonosor a Tiro, esa poderosa potencia comercial será puesta en olvido, estará aletargada, durante el periodo de setenta años de un rey, probablemente el tiempo de la dominación caldea (ver Jer 25:11-12; 29:10; 2 Crón 36:22). Desde la formulación de Daniel de “rey” y “reino” (“Estas cuatro grandes bestias son cuatro reyes… La cuarta bestia será un cuarto reino” – Dan 7:17,23), concluimos entonces que cuando Isaías habla de los días de un rey, significa “los días de un reino.”

      16 Al final del periodo Tiro cantará la canción de una ramera. Como una vieja ramera que ha sido olvidada por años, tomará un arpa e irá por las calles o en las tabernas jugando y cantando en un esfuerzo por revivir su negocio buscando atraer sus clientes antiguos. ¡Qué descripción más patética! Como dijimos líneas antes, el comercio puede ser noble; pero cuando es prostituido para el propósito de ganancia sórdida y placeres materiales, es bajo y desagradable para el Señor. El caso de una ramera bien ilustra el excesivo pecado al que puede guiar el comercio.

      17 ¿Qué aprendió Tiro de su lección? Nada en absoluto; volverá a comerciar, y otra vez fornicará con todos los reinos del mundo sobre la faz de la tierra. Su éxito en ese tiempo será por el Señor porque visitará Jehová a Tiro, no para traer juicio contra ella, sino para restaurarle su papel comercial. Así, mientras que el juicio es de Jehová, así la prosperidad de la nación se debe a Él; todo está en Su mano. Él controla el destino de las naciones y de los hombres.

      18 Se han presentado numerosas explicaciones poca satisfactorias del vers 18. No hay evidencia de que Tiro usó su ganancia para ayudar a Israel cuando el pueblo regresó de la cautividad de Babilonia, ni hay ninguna evidencia que la profecía se aplica a eventos en el Nuevo Testamento. Puesto que Jehová juzga y trae a un fin y también restaura y edifica, ¿no podría la profecía significar simplemente que sin importar el motivo del mercader, Jehová usa el comercio para el bien de la humanidad, consagrándolo a ese propósito? Lo que sabemos de Dios y de Sus caminos tiende a hacer que este punto de vista parezca razonable.



[1]  Zondervan Pictorial Enciclopedia of the Bible, vol. 4, p. 396.

Capítulo 23 La Carga de Tiro

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  • El Periodo Asirio: Conflicto y Victoria (1-39)
  • Profecías de Juicio en Contra de Naciones Individuales

(13-23)

El profeta terminó de  declarar las cargas sobre las tres naciones paganas: Babilonia, Edom, y Arabia (cap 21). ¿Por qué debe ahora incluir una relacionada con Jerusalén, la ciudad donde él y su pueblo residen? La relación entre las cuatro es una de carácter en vez de parentesco físico. Si el pueblo de Dios está comportándose como las naciones paganas, deben sufrir las mismas consecuencias por su comportamiento. Se punto se aclara mientras consideramos la profecía.

      La profecía cae en dos partes distintas: en la primera, la ciudad de Jerusalén está bajo la ira de Dios (vers 1-14); la segunda trata con un tesorero individual (vers 15-25). La fecha del juicio al que apunta la profecía es muy indefinida e incierta. La gran mayoría sostiene está a la vista que Senaquerib (701 A.C.) atacó la ciudad (Barnes, Erdman, Leupold, Rawlinson, Smith, y Driver, quienes dicen “probablemente”). Alexander ofrece una opción entre el evento concreto de la captura de Manasés por los asirios (2 Crón 33:11) y el deterioro general de Jerusalén. Delitzsch piensa que la profecía señala a un periodo intermedio cuando Judá esperaba librarse de Asiria por medio de una alianza con Egipto. Calvin define el cumplimiento de la profecía en la destrucción de Jerusalén (586 A.C.). En una forma típica de los eruditos liberales, Clements cree que parte del pasaje apunta al701 A.C. y fue escrito por Isaías, y otra parte pertenece a la caída de Jerusalén en el586 A.C. y fue agregado por un redactor que vivió después de ese tiempo. Young piensa que Isaías está describiendo la debacle general de la nación hasta que esta cae en las manos de Babilonia. A la luz de tales diferencias, es imprudente ser dogmático.

      Cuando consideramos la preparación de Exequias para el cerco por parte de Senaquerib, tal como su provisión de agua en la ciudad y en su reparación de los muros (2 Crón 32:1-5,30), los eventos del 701 A.C. parecen estar a la vista de Isaías. Sin embargo, cuando son examinados otros asuntos, la conclusión de Young es que el cap 22 que describe la debacle general y la destrucción final de la ciudad es igualmente atractivo. La selección parece yacer entre el cerco de Senaquerib (701 A.C.) y el periodo total del cerco de Senaquerib hasta la caída de la ciudad a manos de Nabucodonosor (586 A.C.).

      Las dos invasiones extranjeras tienen algunos aspectos en Común. En tanto que Senaquerib estaba cercando Laquis, Ezequias le envió un gran tributo de plata y de oro, disculpándose por haberlo ofendido al rebelarse contra él (2 Rey 19:9; Isa 37:9), mientras que esto podría haber levantado falsas esperanzas y regocijo entre los judíos,él redobló su esfuerzo para persuadir a Ezequias a someterse (2 Rey 19:10-13). Tirhaca demostró ser tener una amenaza no efectiva; fue Jehová quien le dio a Judá la victoria (2 Rey 19:35-37).

      En el cerco caldeo del 587-586 A.C., Nabucodonosor estaba peleando contra Jerusalén, Laquis, y Azeca, las únicas ciudades de Judá que permanecían fortificadas (Jer 34:6-7). A la palabra de Jehová por medio de Jeremías, el rey Sedequías proclamó la libertad a todos los siervos y siervas; pero más tarde el dio marcha atrás al decreto y causó que los siervos liberados fueran sujetos de nuevo a sus amos (Jer 34:8-11). Este cambio de corazón podría haber sido ocasionado por el levantamiento del cerco de los caldeos. ¿Por qué fue levantado el cerco? Jeremías dice, “Y cuando el ejército de faraón había salido de Egipto, y llegó noticia de ello a oídos de los caldeos que tenían sitiada a Jerusalén, se retiraron de Jerusalén” (Jer 37:5). Como en el caso de Senaquerib, las noticias de la aproximación del ejército egipcio dio entrada una falsa esperanza y una ocasión para el regocijo. Pero también como en los días del cerco de Senaquerib, Egipto no estaba para ayudar en contra de Nabucodonosor, sino, como Jehová dijo, aquellos que subieron fuera de Egipto para ayudar regresaron a Egipto a su propia tierra (Jer 37:7). Este tiempo, en lugar de la liberación de la ciudad, como en los días de Senaquerib, Jehová la entregó en las manos de los babilonios. Que Isaías 22 puede referirse a los eventos ya sea del 701 o del 586 hace plausible el punto de vista que el profeta está realmente hablando de la debacle de Jerusalén durante el periodo general total.

Reprensión del Espíritu de Frivolidad del Pueblo (vers 1-14)

1 La expresión el valle de la visión no parece indicar una localización geográfica en particular, sino más bien un pueblo cortado del mundo (ver Jer 21:13), rodeada y protegida por las montañas y por Jehová (Sal 125:1-2). Como la morada de Jehová, de la que emanan todas las profecías, Jerusalén era el valle de la visión, la sede de la profecía. Los tejados eran terrados donde el pueblo podría retirarse para relajarse (2 Sam 11:2), para la adoración idolatra (Jer 19:13; Sof 1:5), o para lamentarse (Jer 48:38). Ninguna de estas posibilidades parece estar de acuerdo con la acusación del profeta; la adoración hipócrita podría ser parte de lo que ve Isaías, pero las otras parecen no serlo. ¿Es posible que en esta ocasión el pueblo tenga, en un espíritu de falsa confianza, estarse subiendo a sus terrados para observar la llegada del ejército? Tal vez tenemos aquí una descripción del espíritu del pueblo – un espíritu de confianza imprudente frente a la espada de Damocles. Este espíritu los caracterizó a lo largo del periodo total desde Senaquerib hasta Nabucodonosor, así como caracterizó a Nínive justo antes de la destrucción que cayó sobre la ciudad.

      2 El pueblo de esta ciudad turbulenta será esclavizado, no en una batalla o con la espada, sino por la holladura del Señor (vers 5), la consecuencia de su rechazo de Jehová. Smith dijo también bien, “Jerusalén parece agobiado al anticipar su liberación por el suicidio moral” (I. 323).

      3 Los gobernadores y los jueces que podrían haber defendido y guiado al pueblo les fallarán y serán capturados, amarrados, y llevados lejos. Esto fue finalmente cumplido en la persona de Sedequías cuando la nación cayó ante Nabucodonosor (Jer 52:7-11). La palabra de Jehová hablada en el inicio de la historia judía fue cumplida (Lev 26:14-45; Deut 28:15-68).

      4 El profeta aparta la mirada de esta terrible visión y revela las emociones de su corazón. Él llorará afligidamente, aun al punto del cansancio, no en secreto, sin que la gente abiertamente podría darse cuenta de la gravedad de la profecía. No hay remedio para intentar consolarlo; él no puede ser consolado. La causa: la destrucción de la hija de mi pueblo – el pueblo mismo. Lo que el profeta describe no iba a ser cumplido en los días de Senaquerib, sino que parece ser un punto de vista amplio del espíritu del pueblo que lo llevó finalmente a la destrucción bajo Nabucodonosor.

      5 Frente al espíritu descrito en los vers 1-4, el Señor tiene en reserva un día en el que habrá alboroto y derrota, una holladura que es grande (ver 2:11-12), y perplejidad – el pueblo no sabe que hacer en medio de su confusión. Su regocijo, ya sea la expresión de un espíritu general a lo largo de todo el periodo (701-586 A.C.) o la reacción a un ataque específico, debe terminar en juicio por parte del Señor; la visión y las profecías del Señor deben ser cumplidas. En el derrumbamiento de las paredes del muro, el pueblo llorará, no a Jehová, su única fuente de ayuda, sino a las montañas, las fuerzas naturales que no pueden ayudar.

      6 Isaías ya ha profetizado que Elam, un pueblo guerrero del oriente de Babilonia que era notable por su uso del arco (Jer 49:34-39), junto con Media, traerán la caída sobre Babilonia (21:2,9). Ellos proveerán también arqueros, conductores de cuadrigas, y caballerías en contra de Jerusalén. Kir (no debe ser confundido con el Kir de 15:1),significa “muro,” parece haber estado localizado en algún lugar del norte de Elam. Amos habla de Kir como la casa original de los sirios (Amos 9:7), y el lugar a donde Siria sería llevada cautiva (Amos 1:5; 2 Rey 16:9). El pueblo de Elam y de Kir podría haber estado tanto en el ejército de Asiria como de Babilonia. Lo que el profeta busca enfatizar, no son las naciones específicas, sino la gran distancia de donde vendrían los fieros guerreros. La revelación del escudo simplemente indica la cobertura protectora del escudo en preparación para la batalla.

      7 El profeta habla en tiempo pasado, esto es, el profético perfecto, como si el evento hubiera sido ya cumplido; porque si Dios decreta una cosa, es tan cierto que va a ser hecho como si ya hubiera sido ejecutado. Isaías mira los valles escogidos y sobre la ciudad llena con cuadrigas. Los jinetes están ante la puerta, listos para entrar. Que los valles están llenos indica que las fuerzas tienden a la conquista y a la destrucción constituyen una hueste numerosa.

      8 Y desnudó la cubierta de Judá. Está cláusula ha sido interpretada de diferentes formas: “la desnudez que hizo que Judá se cegara a la espada de Democles” (Delitzsch); “el velo de la ignorancia (ver 25:7)” (Leupold); “todo lo que protegía a la nación de la vergüenza y de la desgracia ha sido quitado, así que Jerusalén se mantiene en pie ante el deshonor” (Young); “la referencia es a Dios que había apartado su protección de Jerusalén así que no existía defensa adecuada para impedi a las fuerzas babilónicas de llevar a cabo su voluntad de destrucción” (Clements). Yo me inclino a estar de acuerdo con Clements, porque en lugar de guiar a Su pueblo, Jehová “Extendió una nube por cubierta,/ Y fuego para alumbrar la noche” (Sal 105:39). Esto era un símbolo de Su presencia (Sal 78:14; Exo 13:21), lo que Él restauraría en la Sion redimida (4:5). Esta protección por parte de Jehová salvó a la ciudad del cerco de Senaquerib, pero eventualmente fue quitada cuando Nabucodonosor destruyó la ciudad (ver el retiro de la presencia y de la gloria de Jehová en Eze 11:22-25). Con el retiro de la presencia de Jehová como una cubierta, el pueblo fue dejado solo con sus propios medios – ellos miraron hacia la casa de armas del bosque, el arsenal levantado por Salomón (1 Rey 7:2; 10:17) donde fueron almacenadas las armas.

      9-11 Las brechas desarrolladas en la ciudad de David – tanto debilidades literales en las mismas paredes  como el decaimiento del carácter moral del pueblo, que habían permitido la gloria espiritual de Sion para debilitar y manchar. En conjunto demasiado tarde ellos empezaron a hacer esfuerzos para mantener el cerco construyendo tanques de almacenamiento de agua entre los muros y contando las casas, derribando lo que podría ser guardado y usando las piedras para reparar los muros. Pero esto no era toda la ganancia. El error de los pueblos estaba en su falla de mirar hacia Jehová, la fuente de protección y de liberación, el único que había determinado su destrucción si ellos le volteaban la espalda a Él (ver Deut 28:15-68).

      12 Al continuar con el perfecto profético, el profeta dice, en este día – el “día de turbación” de los vers 5-11 – Jehová llamó al pueblo al arrepentimiento. Este arrepentimiento iba a encontrar expresión en el llanto, en las endechas, en la desvinculación del pelo o raparse el cabello, y en vestirse con cilicio; todas estas acciones demuestran contrición del espíritu.

      13 Pero en lugar de arrepentimiento, el Señor mira gozo y alegría, matando vacas y degollando ovejas, comiendo carne y bebiendo vino. El llamado produjo un efecto opuesto que reflejó el verdadero carácter del pueblo. Su actitud total era, Comamos y bebamos, porque mañana moriremos. Delitzsch observa, “Esto no implica que ellos sintieran algún placer con la idea de la muerte, sino que indica un amor de la vida que se burla de la muerte” (I. 396). Smith dice, “Por la mitad de una centuria [durante la profecía de los profetas] este pueblo había adorado a Dios, pero ellos nunca habían confiado en Él más allá de los límites de su pacto y de su salvaguardia” (I. 329). De esta manera cuando eso en lo que ellos creyeron se derrumbó, su religión también se derrumbó; ellos ahora dieron cabida a la disipación sensual y a la rebeldía.

      14 La mofa que atenta contra el castigo y la apelación de Dios será perdonado; trae la muerte. El Señor Jehová de los ejércitos reveló a los oídos del profeta, este pecado no os será perdonado hasta que muráis. El pueblo había cometido un pecado imperdonable que podría ser expiado solo por la muerte de la nación.

      Como sugerimos en la introducción de este capítulo, el profeta no está describiendo el cerco de Jerusalén por ya sea Senaquerib o por Nacubodonosor, sino la condición general del corazón del pueblo entre aquellos dos sitios, la apelación urgente de Jehová, y la destrucción final de la nación por parte de Babilonia.

La Falta de los Mayordomos (vers 15-25)

15 Como ha sido observado por numerosos comentaristas, esta profecía en contra de Sebna es la profecía solo de Isaías contra un individuo (a menos que consideremos la parte anterior de esta sección una profecía contra Eliaquim). Driver sugiere que Sebna era probablemente un sirio (p. 102). El ejemplifica el espíritu carnal del periodo: lujuria, ostentación, y el deseo de gloria personal. Aun cuando él tuvo un carácter histórico, también personifica el espíritu general de la ambición política de ese tiempo (el espíritu del pueblo durante este período ya ha sido expuesto en los vers 1-14). Sebna es descrito como el tesorero o mayordomo que está sobre la casa, aparentemente un oficio de gran importancia y envergadura, que es originado con la organización de Salomón de su gabinete político y continuó en lo sucesivo (1 Rey 4:6; 2 Rey 15:5). La destitución de Sebna es aparente en Isa 36:3 y en 37:2, donde él habló de cómo el “escriba” o cronista, segundo de Eliaquim. Si Eliaquim, que sucedió a Sebna, no fue de hecho culpable de nepotismo, él fue por lo menos fuertemente advertido en contra de ello. El nepotismo involucra ya sea mirar solo por la familia inmediata de alguien y no por el bienestar de la misma nación, o permitir que los miembros de una familia asciendan por el camino de una posición.

      16 El lenguaje de Isaías indica fuerte oposición mientras él viene osadamente a Sebna y pregunta tajantemente, ¿Qué tienes tú aquí, o a quién tienes aquí, que labraste aquí sepulcro para ti, como el que en lugar alto labra su sepultura, o el que esculpe para sí morada en una peña? El lenguaje parece retar al derecho de Sebna a mantener en alto el oficio. Al esculpir un memorial para si mismo, una tumba elaborada en lugar alto, en un lugar más prominente, él ha usado extremadamente mal su oficio. El que se cree que es el dintel de la tumba de Sebna contiene “la tercera inscripción monumental más grande en el hebreo arcaico.”[1]

      17 El viejo dicho, “El hombre propone, pero Dios dispone,” es verdad en el caso de Sebna. Él había pensado ser enterrado en Jerusalén en el esplendor; Jehová tenía otros planes. La palabra de introducción He aquí enfatiza la importancia de lo que sigue. Como un hombre fuerte, Jehová se mantendrá firme contra él y se lo lanzará.

      18 Como un viento podría enrollar un objeto en una bola que puede ser asida, Jehová enrollará a Sebna y lo echará fuera de la tierra a una tierra extensa, un país extranjero, un país en el que rodará como una bola y morirá. La cláusula y allá estarán los carros de tu gloria se refiere a la ostentación a las maneras lujosas de Sebna de manejar en la ciudad y en el país en carros ostentosos, así hoy uno podría dar más importancia a los automóviles lujosos que a hacer su trabajo. Él se ha gloriado en los carros, pero la vergüenza vendrá a él como él ha sido la vergüenza de la casa de su señor. Aun cuando no hay registro de cuando o a que país fue llevado, sabemos que a menos que él se arrepintiera, evitando entonces el castigo, él fue seguramente desterrado.

      19 Una vez más Jehová enfatiza lo que significa que Él arroja a Signa: Y te arrojaré de tu lugar, y de tu puesto te empujaré. Repetidamente es demostrado enla Escritura que Jehová levantará y envilece a los hombres; todos están en Su mano.

      20-21 Cuando Jehová destituya a Sebna, Él tendrá a un hombre listo para tomar el papel que Sebna debería haber cumplido. Al continuar dirigiéndose a Sebna, el Señor habla de Eliaquim, el hijo de Hilcías, como mi siervo, un título de honor que designa a alguien que ya era siervo de Jehová, habitualmente llevando a cabo la voluntad del Maestro. Cuando el comisionado del rey Eliaquim se reúne más tarde con Rabsaces (un oficial de alto rango en el ejército de Senaquerib), él está hablando de cómo alguien “sobre la casa” mientras que Sebna es referido como el “escriba” (36:3; 37:2). Es incierto si la expresión, y lo vestiré de tus vestiduras, y lo ceñiré de tu talabarte, que es dirigido a Sebna, se refiere a un tipo particular de vestidura usada por alguien de su rango o es una metáfora – Dios vestirá a Eliaquim con la posición de nobleza de Sebna. El cinturón sugiere que Eliaquim será afirmado (o ceñido) en el oficio; Jehová dará el poderoso gobierno ejercido por Sebna en las manos de Eliaquim. Además de esto el Señor dice, y será padre al morador de Jerusalén, y a la casa de Judá. Ser un padre al pueblo sugiere un cuidado protector ejercido por amor y tienen que ver con aquellos confiados en mantener a alguien. Como José fue un padre para el faraón (Gén 45:8), y Job “a los menesterosos era padre” (Job 29:16), así Eliaquim lo era para el pueblo y para la nación.

      22 Es dudoso si la expresión, Y pondré la llave de la casa de David sobre su hombro, tiene referencia a una llave literal para el palacio del rey o para la ciudad; más probablemente se refiere a las responsabilidad para ejercer el poder del oficio confiado a él. Su ordenamiento será final; cuando él abre nadie cierra, y cuando él cierra, nadie abre – una indicación del poder de su oficio para hacer decisiones definitivas. La profecía no parece ser mesiánica, aunque si bien Jesús usó la frase relacionandola con Él mismo (Apoc 3:7). Tanto Jesús como Eliaquim tienen autoridad para atar o desatar a lo cual nadie tiene el derecho de alterar. La autoridad de Jesús es absoluta; Eliaquim, sin embargo, está sujeto al rey.

     23-24 Eliaquim fue el escogido de Jehová para el oficio. Su siervo al que Él vestiría con poder y al que Él consignaría la llave de David. En este punto Jehová parece estar hablando a Sebna; el resto del capitulo podría estar hablando también a él, pero está definitivamente hablando para el beneficio de Eliaquim. Es una advertencia del riesgo que él encontrará de su familia. Y lo hincaré como clavo (o clavija) en lugar firme (seguro). Las clavijas son manejadas en paredes macizas para agarraderas de vestidos o recipientes. Eliaquim ocupará un lugar importante y tiene responsabilidad de que el pueblo se apoye fuertemente. Y será por asiento de honra a la casa de su padre. El honor de la casa de su padre, que hasta la fecha parece haber sido insignificante, será reflejado en él y atraerá a muchos parientes a él. Contra esto él está advertido de ser un guarda en todo momento. Debido a la gloria para él y para la casa de su padre, los hijos y los nietos, lo digno y lo indigno, todos los vasos menores, desde las tazas hasta toda clase de jarros, desde las pequeñas copas hasta las grandes botellas de vino o las jarras, buscarán juntarse ellos mismos a él. Ellos buscarán participar y sacar provecho de su honor y de su gloria colgándose ellos mismos sobre él.

      25 Parece del todo improbable que el profeta tenga a Sebna en mente (como algunos sugieren), porque Eliaquim es el clavo sujeto en un lugar seguro. No es seguro que Eliaquim se rindió a la presión de los esfuerzos de su familia de encumbrarse a la distinción sobre las bases de su posición. Él es simplemente advertido del riesgo del nepotismo. Es más probable que lo que Jehová está acentuando aquí es que el sistema total del que Sebna y Eliaquim son parte (algunos sirven en este sistema honorablemente y otros deshonrosamente) eventualmente vendrán a un fin. Y la carga (ver vers 1) que sobre él se puso se echará a perder; porque Jehová habló. Con la venida del Mesías, que reclamará lo que se le fue dado a Eliaquim (Apoc 3:7), lo antiguo será quitado y da forma a lo nuevo. El Mesías asegurará el reino y todas las cosas de él para Jehová.

      Entonces parece que la carga del capítulo 22 es genérico: se ocupa de la nación y de la ciudad como un todo. Describe el juicio final de Jerusalén (vers 1-14) y el final de todos sus gobernantes, los que no lo consideraron y que no son honorables. Cuando el propósito de Jehová es cumplido en su siervo por venir, todo pasará.



[1]  Zondervan Pictorial Enciclopedia of the bible, vol. 5, p. 381.

Capítulo 22 El Valle de la Visión, Jerusalén

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  • El Periodo Asirio: Conflicto y Victoria (1-39)
  • Profecías de Juicio en Contra de Naciones Individuales

(13-23)

El capítulo 21 contiene tres grupos de cargos respectivamente contra Babilonia, Edom, y Arabia. Estos son seguidos por un cuarto, el cargo en contra de Judá (cap 22). La fecha de estos tres cargos es incierta.

Babilonia, el desierto del mar (vers 1-10)

Un breve resumen del trasfondo podría ayudarnos en la interpretación de esta profecía bastante inusual y difícil. A la muerte de Salmanaser V (722 o 721 A.C.) Merodac-baladan declaró la independencia de Babilonia de Asiria; pero en el 710 A.C. Sargón II guió a una campaña exitosa contra la ciudad, quien lo recibió como un libertador. En el 703 A.C. Merodac-baladan hizo otra propuesta por el poder. Sus embajadores enviados para congratular a Ezequias sobre la recuperación de una seria enfermedad podría haber sido un intento por ganar ese apoyo del rey (2 Rey 20:12-18; Isa 39) En el 700 A.C. Senaquerib armó una ofensiva mayor en contra de Babilonia. Una expedición más en el 700 A.C. llevó a un asedio de nueve meses que resultó en la conquista y el saqueo de la ciudad. Enseguida del asesinato de Senaquerib, su hijo Esaradon gobernó el imperio (681-669 A.C.). Él reconstruyó Babilonia y le dio un gobierno algo estable. Pero de nuevo brotaron los problemas entre Asiria y Babilonia, causando que Asurbanipal avanzará sobre Babilonia (651 A.C.) y la acosará por tres años. En la desesperación el rey de Babilonia prendió fuego a su palacio y pereció en las flamas. En el 626 A.C. Nabopalasar, un caudillo en Caldea, limpio a Babilonia de los asirios y fue nombrado rey. En el 612 A.C., Nínive fue tomada y destruida. A la muerte de Nabopalasar, su hijo Nebucadnezar subió al trono. Gobernó hasta el 562 A.C., él hizo de Babilonia una de las bellas ciudades del mundo. Fue su último rey poderoso. En el 539 A.C. Ciro tomó la ciudad. Aunque él no destruyó la ciudad, él trajo al imperio a su fin. Babilonia siguió siendo una ciudad de alguna importancia, pero empezó a declinar lentamente. A la muerte de Alejandro el Grande, que había planeado reconstruirla, la declinación se hizo más rápida. Nosotros sabemos, sin embargo, que cuando el apóstol Pedro escribió su primera epístola, Babilonia aun existía (5:13).

La Visión Dura (vers 1-5)

      1 Aunque no es extravagante en el uso de nombres simbólicos, Isaías los usa ocasionalmente. Por ejemplo, Etiopía es “la tierra que hace sombras con las alas” (18:1); Edom es “Duma” (21:11), que en hebreo es “silencio” – el silencio de la muerte (Sal 94:17; 115:17); Jerusalén es “Ariel,” ciudad donde habitó David (29:1); y Egipto es “Rahab,” tormenta o arrogancia (30:7). Así aquí Babilonia es el desierto (o tierra incultivable) del mar. El destino de destrucción de Babilonia ha sido ya declarado por el profeta (13:20-22; 14:23) y será posteriormente descrita en el capítulo 47. El significado de la frase se hace algo más claro en el anuncio de Jeremías del juicio de Jehová sobre Babilonia: “Tú, la que moras sobre muchas aguas…ha venido tu fin” (51:13). Juan dice que las “muchas aguas” en las que la Babilonia de su profecía se sientan son “pueblos, muchedumbres, naciones y lenguas” (Apoc 17:15), que parece ser el significado en Jeremías. Jeremías dice más adelante “sequedad sobre sus aguas, y se secarán; porque es tierra de ídolos, y se entontecen con imágenes” (50:38), y “subió el mar sobre Babilonia; de la multitud de sus olas fue cubierta. Sus ciudades fueron asoladas, la tierra seca y desierta, tierra en que no morará nadie, ni pasará por ella hijo de hombre” (51:42-43). Una tierra incultivable o un desierto podría ser ya sea un lugar seco y desolado (27:10; Deut 32:10), o un lugar de disciplina (el desierto de Sinaí). En este caso el desierto que será el destino de Babilonia es un lugar baldío y desolado. Como torbellino del Negueb (del sur), aquellos vientos fieros fuera de Palestina que traían arena y destrucción y con la que los judíos estaban totalmente familiarizados, el agobio de Babilonia vendría del desierto, de la tierra horrenda. Lo que estaba por venir era el cumplimiento de las visiones dolorosas o duras del vers 2.

      2 La visión dura declarada por Jehová al profeta serán dolorosas en su cumplimiento. Los prevaricadores que prevarican, el destructor que destruye, es con probabilidad Babilonia (ver cap 47; Hab 1:5-11; 2:4-19). El torbellino que vengará la destrucción en ella es Elam y Media (ver 13:17), que estaba ya sea al servicio de los asirios (ver arriba un breve resumen de la historia) o al servicio de Ciro. Este juicio contra Babilonia causa que el gemido de los pueblos oprimidos, especialmente Judá, cese; el juicio en contra de Babilonia provee la liberación para el pueblo de Dios.

      3-4 Hay una pregunta sobre si los siguientes dos versículos describe la simpatía que la visión despertó en el profeta por el pueblo sitiado y destruido o el efecto físico actual de la visión sobre él. Sus lomos se han llenado de dolor; angustias como de una mujer en parto han caído sobre él; él está tan dolorido que no puede oír y tan espantado que no puede ver. El horror de la visión le ha intimidado tanto que su corazón se pasma; la noche de su deseo (la puesta del sol, el final del día) que él había deseado para Babilonia se le convirtió en espanto. El efecto no había sido anticipado así por él. Ciertamente no había alegría por parte del profeta en la anticipada destrucción de Babilonia; él debería haber estado lleno con un sentido de compasión por el sufrimiento del prójimo. No obstante, puesto que otros hombres de Dios fueron afectados físicamente por visiones que se les dieron – por ejemplo, Ezequiel (1:28; 3:23), Daniel (8:27; 10:8-9; 15-17); Saulo de Tarso (Hech 9:3-9), y Juan (Apoc 1:17) – es del todo posible que Isaías esté describiendo los efectos físicos de la visión sobre él.

      5 El profeta regresa al asedio introducido en el vers 2. La ciudad en ningún modo podría esperar un asedio o hacer preparaciones para él. Ellos preparan mesas para banquete; “ellos extienden tapices” (al margen) para los banquetes para reclinarse; comen, beben en una falsa seguridad. Entonces viene el lamento: ¡Levantaos, oh príncipes, ungid el escudo!, porque la batalla está cerca; ¡prepárate para el conflicto! ¿Isaías tiene a la vista un asedio en particular o varios de los asedios mencionados en el resumen de arriba? ¿Es una descripción de la caída de la ciudad a manos del ejército de Ciro (Daniel 5)? ¿O es una descripción general que resume los muchos ataques que culminaron en la destrucción final de la ciudad? Seguramente es una descripción vívida de la destrucción final que vino a la ciudad.

El centinela y su misión (vers 6-10)

 

      6 Algunas dificultades son eliminadas si uno mantiene en mente que el contexto es una visión revelada al profeta. El profeta está estableciendo a un centinela que, en la visión, puede ver los acontecimientos de Caldea y de sus vecinos aun desde la frontera de Judá a través del desierto de Arabia. El centinela debe reportar lo que él ve, manteniendo informado al pueblo (o al profeta) lo que se está desarrollando.

      7 El centinela se le dijo lo que el iba a observar: Y vio hombres montados, jinetes de dos en dos, cabalgando dos, uno al lado del otro, montados sobre asnos, montados sobre caballos; y miró más atentamente. Estos animales no solo eran para cabalgar y para transportar cargas, eran también usados para confundir a las tropas enemigas y lanzarlos a un estado de desorden. Delitzsch dice, “Entonces Ciro ganó la victoria sobre los de Lidia por medio del gran número de sus camellos (Herod. 1.80), y Dario Histaspis la victoria sobre los de Escita por medio del número de asnos  que él usó (Herod. iv.129)” (I.381). El centinela debe escuchar con atención, esforzarse desde temprano, luchar por oír. Pero parece que él ve solo un ejército fantasma, silencioso como la muerte, quieto como la noche, moviéndose como sombras a través del horizonte. Hay un aire de misterio alrededor de la escena; no hay una reseña de a donde van las tropas o de donde vinieron. Solo podemos deducir que es el ejército en su camino para destruir Babilonia.

      8 Las palabras y gritó como un león presenta muchas dificultades. ¿Cuál es su significado? Algunos comentaristas creen que el grito del vigilante es como el de un pastor que ve a un león aproximándose. Otros sostienen que cuando el centinela ve al enemigo, él grita con el rugido de un león como si lo fuera. Algunos piensan que el centinela está quejándose ante Jehová al igual que con un pequeño gruñido: Señor, sobre la atalaya estoy yo continuamente de día, y las noches enteras sobre mi guarda. Young (también Clements) señalan que la palabra león no está presente en los manuscritos de los Rollos del Mar Muerto de Isaías; consecuentemente, Young lo omite de su traducción. El grito, Señor, podría indicar que el centinela es el profeta mismo reportando. En cualquier forma que interpretemos el versículo, la idea de que el centinela está quejándose ante Jehová es la menos atractiva.

      9 Al final la vigilia del centinela es recompensada, porque él mira una tropa de hombres y de jinetes. ¿Es esto lo que él iba a buscar, o es un segundo contingente? Es probable que está sea la tropa que él estaba buscando (vers 6-7). Si es una segunda tropa, es el ejército victorioso regresando después del asedio a la ciudad. De todos modos, él oye aquello por lo que él había estado esperando: Cayó, cayó Babilonia; y con ella caen todos los ídolos de sus dioses quebrantó en tierra. Esto no indica necesariamente que el conquistador ha destruido las imágenes, sino que el poder de Jehová ha triunfado y que los dioses sin poder de los grandes reinos paganos han sido traídos a la nada – son derribados. Varios escritores han sugerido que esta profecía es una premonición de los eventos de los capítulos 40-66 – la caída de los ídolos paganos, la liberación del pueblo de Dios, y el triunfo de la causa de Jehová. Parece ser todo eso.

     10 Hay una pregunta sobre si pueblo mío, trillado y aventado se refiere a Babilonia o a Israel. Aunque Jehová coloca la declara que toda la tierra le permanece (Deut 10:14; Sal 24:1), y en este sentido Babilonia Le pertenece, y aunque Él habla de la reunión de las naciones (que incluiría a Babilonia) en la era (Miq 4:11-13), en este pasaje pueblo mío parece referirse a Judá. Porque Jehová dijo, “La hija de Babilonia es como una era cuando está de trillar; de aquí a poco le vendrá el tiempo de la siega” (Jer 51:33). Después de que Jehová haya sido trillada y aventada por Jehová, y así obtenga Él su grano, el piso (Babilonia) será destruida. El profeta declara ahora que él ha sido auténtico a su comisión; él ha declarado el mensaje tanto de Babilonia como de Judá.

El Agobio de Edom (vers 11-12)

 

      11 Duma, que en hebreo es “silencio” (Sal 94:17; 115:17), el silencio de la muerte, se refiere a Edom, la tierra al sur del Mar Muerto. Seir es en la opinión de algunos la región montañosa al este de la Arabia Wadi y para otros podría ser, o podría incluir, el este montañoso de Arabia. Lo último es probablemente correcto. Seir y “la tierra de Seir” llegaron a describir la tierra de los edomitas. Seir, “el monte de Esaú” (Abd 8), parece haber sido para Edom lo que Sión fue para Israel (ver Abd 17). Desde este monte alguien da voces, Guarda, ¿qué de la noche? Guarda, ¿qué de la noche? Ni aquel que da voces ni el guarda es identificado; el dar voces simboliza la profunda ansiedad y la miseria de la nación, en tanto que el guarda es el representante de Jehová, , el único que puede dar respuesta a la pregunta. Recuerde que esto es una visión, no un evento literal. Una traducción que expresa mejor lo relacionado a esta pregunta es, “¿Hasta cuándo durará la noche? (Smith), o ¿Hasta donde llegará la noche?” (Delitzsch). ¿Cuánto permanecerá la noche? Nos recuerda de alguien que sufre o de una persona enferma que, en la inquietud de la noche, pregunta continuamente que hora es o cuanto tiempo falta para que amanezca.

      12 La respuesta es vaga, oscura: La mañana viene, y después la noche – cuando viene la mañana, aun será de noche, o seguirá la noche. Cuando viene el amanecer, habrá unos pocos rayos de luz por solo un momento; seguirá la noche. Edom es un pueblo destinado al silencio de la noche de la muerte. La siguiente fase de la respuesta es igualmente oscura: preguntad si queréis, preguntad; volved, venid. Edom es una nación que está destinada a ser “cortado para siempre” (Abd 10); solo aquellos que tengan refugio en el monte de Sión escaparán (Abd 17). La noche vendría después sobre la nación – Asiria, Babilonia, Roma – hasta que finalmente, alrededor del tiempo de la destrucción de Jerusalén en el 70 D.C., ellos ya sea que fueron llevados sin rumbo o fueron conducidos al desierto donde se perdieron de vista por completo. Entonces, si el que pregunta desea regresar, tendrá que hacerlo que hacerlo con un corazón cambiado, buscando a Jehová enla Sión espiritual. De otra forma, el silencio de la muerte será para siempre.

El Agobio sobre Arabia (vers 13-17)

 

      13 Arabia, que significa “desierto” o “estepa,” es el nombre dado a la península que está al oriente de Palestina y del Mar Rojo. La península más larga en el mundo, cubre un área de aproximadamente un millón de millas cuadradas. El pueblo de Arabia era conocido como “los hijos del oriente” (Jue 6:3; 7:12), y eran reconocidos por su sabiduría (1 Rey 4:30; Abd 8; Job y sus amigos). Es incierto que tanto del área es incluida en la profecía de Isaías, él se está refiriendo probablemente al poniente inmediato y al área central y a la sección del norte. El tiempo fue tal que debido a la guerra, probablemente las invasiones por parte de los asirios, los  caminantes de Dedán tuvieron que dejar sus rutas de viaje, replegándose por refugio al área de matorrales por delante del camino. La localización exacta de Dedán es incierta, pero era probablemente un oasis en el oriente dela Arabia Central sobre las rutas comerciales de los pueblos de Seba, Tema, y Buz.

      14-15 Las condiciones eran tales que los conductores de caravanas no podrían acampar en lugares y de manera claramente visibles, así que el pueblo de Tema, cautelosamente les traía agua para sus sedientos y pan para tener vida propia. Este era uno de los oasis más grandes en la comarca general. La razón de la precaución es claramente indicada: Porque ante la espada huye (plural, sugiriendo el flujo abrumador de los invasores), ante la espada desnuda, ante el arco atestado, ante el peso de la batalla.

      16 Esta ayuda a los fugitivos será cortada rápido. El Señor revela que el tiempo está cerca: De aquí a un año, semejante a años de jornalero. Esto indica un periodo definitivo, porque el patrón nunca demanda menos, y el empleado nunca da más, que el tiempo acordado, un tiempo exacto. Toda la gloria de Cedar – el poder militar, la riqueza, y la influencia – será desecha. Cedar es nombrada alrededor de una docena de veces en el Antiguo Testamento. Un pueblo en el norte de Arabia, fue en un tiempo una tribu poderosa, una fuerza a ser confrontada; pero en los conflictos con Asiria y con Babilonia fue muy debilitada. Lo que el profeta tiene a la vista probablemente ocurrió durante una vez o más de las invasiones asirias en el poniente.

      17 La gloria no será totalmente destruida, sin embargo, porque el profeta procede a decir que los flecheros y los hombres militarmente poderosos serán reducidos. El destino de Arabia estaba garantizado, porque Jehová Dios de Israel lo ha dicho. Babilonia completaría lo que Asiria había iniciado, porque Jehová diría más tarde a Nabucodonosor y a su ejército, “Levantaos, sub contra Cedar, y destruid a los hijos del oriente” (Jer 49:28). El silencio de la muerte descendería sobre Arabia como lo hizo sobre Edom; la noche vendría finalmente.

Capítulo 21. Babilonia, Duma, y Arabia

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  • El Periodo Asirio: Conflicto y Victoria (1-39)
  • Profecías de Juicio en Contra de Naciones Individuales

(13-23)

El profeta ya ha declarado el destino de Etiopía, la tierra al sur de Egipto (cap 18), y el juicio de Dios y las promesas a Egipto (cap 19). En el 715 A.C. Egipto fue derrotado por Shabako, gobernador de Etiopía, que unió a los dos bajo una soberanía feudal etiope que prevaleció hasta el 664 A.C. Este general parece ser sobre el que el profeta está argumentando en el cap 20.

La Confianza Que Fracasó (vers 1-6)

      1 En el año que vino el Tartán a Asdod era el 713 A.C. Tartán no es el nombre de un individuo sino el título del comandante en jefe asirio. Asdod, que estaba bajo la sujeción de Asiria, era una capital de Filistea, con probabilidad la más fuertemente fortificada de todas las ciudades. Este es el único lugar en la Biblia donde aparece el nombre Sargón. El sucesor de Salmaneser V, ascendió al trono ya sea en el 722 o en el721 A.C., reinando hasta el705 A.C. Aunque solo es mencionado aquí en las Escrituras, Sargón jugó un papel importante en la historia de Israel y de Judá. En apariencia interpretando como debilidad el hecho que él condujo una campaña no muy grande en Palentina después del720 A.C., Asdod se rebeló en el713 A.C., conduciendo a otros a la rebelión; Judá, sin embargo, parece no haber compartido en ella. Tartán peleó contra Asdod y tomó la ciudad. El mismo Sargón dirigió una campaña contra las ciudades del área en el711 A.C. En apariencia, Egipto y Etiopía prometieron ayuda que nunca llegó.

      2 Isaías fue instruido por Jehová para representar un mensaje simbólico a Judá, mostrando la tontería de confiar en Egipto. Young observa que este es el único acto simbólico registrado en Isaías. Se le dijo al profeta quita el cilicio de tus lomos, y descalza las sandalias de tus pies. Y lo hizo así, andando desnudo y descalzo. Como hemos notado antes, el cilicio era un vestido tosco, velludo usado usualmente en tiempo de aflicción y de luto; no estamos diciendo solo el por qué Isaías estaba usando el vestido. La expresión andando desnudo ha ocasionado una discusión entre los estudiantes dela Biblia. ¿Fue él “desnudo total,” como podríamos decir, o pone a un lado toda su vestimenta exterior, usando sólo una túnica corta o una tela posterior cuando iba de un sitio a otro como estadista y profeta? Sea lo que sea él estaba fuera de lo ordinario e intentaba conseguir la atención de la gente de tal forma que la lección pudiera ser enseñada. Es dudoso que él fuera de un lado a otro totalmente desnudo; Delitzsch parece haber expresado bien el asunto cuando dijo, “Lo que Isaías estaba dirigido a hacer, entonces, era simplemente opuesto a la costumbre común, y no a la decencia moral (I. 372). Probablemente él usó la túnica corta que, de acuerdo a las ilustraciones de los antiguos monumentos, era usado usualmente por los cautivos.

      3-4 El acto simbólico de Isaías iba a continuar por tres años, por señal y pronóstico sobre Egipto y sobre Etiopía. La importancia de esta señal es explicada ahora: como Isaías, el siervo de Jehová, ha caminado por tres años desnudo y descalzo, así el rey de Asiria llevará al exilio a los cautivos de Egipto y de Etiopía, a jóvenes y a viejos, desnudos y descalzos, y descubiertas sus nalgas para vergüenza de Egipto. Continuó la guerra intermitente entre Asiria y Egipto; un golpe decisivo fue hirió a Egipto en el 663 A.C. cuando Asurbanipal invadió la tierra y saqueó a Tebas (No-amon, Neh 3:8), llevando cautivos y un gran botín.

      5 Aquellos que confían en Egipto y en Etiopía para ayuda en el tiempo de la invasión de Asiria se atormentarán y avergonzarán de Etiopía su esperanza, y de Egipto su gloria. El acto simbólico de Isaías es pretendido para prevenir a la gente de confiar en Egipto, al que el rey de Asiria llama “báculo de caña cascada, en el cual si alguno se apoyare, se le entrará por la mano y la traspasará” (2 Rey 18:21). El pueblo de Dios aprendería a poner su confianza solo en Jehová y no reclinarse en el hombre débil e impotente.

      6 El morador de esta costa, probablemente la totalidad de Palestina, incluyendo Fenicia, Filistea, y Judá, lamentarán su expectación por ayuda de los reinos mudables de Egipto y de Etiopía. Al haber volteado hacia estas dos naciones por ayuda en contra de Asiria, solo serán decepcionados. Y entonces la pregunta será, ¿Y cómo escaparemos nosotros? Al haber fallado en depender de Jehová, mientras eran urgidos por el profeta, y al haber fallado en obtener ayuda de las armas de la carne, no sabrán a donde voltear. Por medio del juicio sobre las antiguas naciones paganas y sobre Su propio pueblo por haber confiado en aquellas naciones, Jehová está enseñando a los hombres de todas las generaciones a darse cuenta que Él controla el destino de todo. El malvado que olvida a Jehová debe ser trasladado al Seol (Sal 9:17); Su pueblo que Lo olvidó deberá sufrir un destino similar. Este mensaje debe impresionarnos a todos hoy, tanto al mundo como a la iglesia.

Capítulo 20 Egipto y Etiopía

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  • El Periodo Asirio: Conflicto y Victoria (1-39)

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  • Profecías de Juicio en Contra de Naciones Individuales

(13-23)

 El Egipto de los tiempos bíblicos experimentó una larga y variada historia. Las culturas prehistóricas existieron desde alrededor de los 5000 A.C. hasta el 3200 A.C. La escritura fue introducida en la era predinastica, y con el tiempo fue desarrollado un calendario de notable precisión. Los estudiantes de la Bibliase interesan en un periodo de aproximadamente dos mil años, desde la estancia de Abraham en esa tierra (Gén 12:10-13) hasta la conversión del eunuco etíope (Hech 8:26-40). A lo largo de todos estos siglos las fortunas del pueblo de Dios fueron influenciadas grandemente por la religión, la cultura y las condiciones económicas de los egipcios. Aunque la historia total de ese país maravilloso es fascinante, nuestra atención en este estudio es solamente con el periodo de Isaías y lo que siguió.

El capítulo 19 cae en dos divisiones bastante bien definidas: Advertencias (vers 1-17) y promesas (vers 18-25). Si bien Egipto había sido el gran opresor del pueblo de Dios en su antigua historia y había sido una espina punzante en su carne a lo largo de los años, el Señor cierra el capítulo con una promesa encendida de bendiciones y de esperanza tanto para Egipto como para Asiria (vers 25). En verdad, el Señor es lleno de gracia. (para profecías adicionales relacionadas con Egipto ver Jer 46; Eze 29-32; Joel 3:19.)

Advertencias (vers 1-17)

 

Discordia interna: El fracaso de la idolatría (vers 1-4)

1 Para la palabra profecía, ver los comentarios en 13:1, Jehová, el único Dios, juzgará a Egipto, demostrando Su poder sobre sus dioses. Él vendrá montado sobre una nube ligera (veloz), un símbolo de juicio. Jehová que pone “las nubes por su carroza,/[Él] que anda sobre las alas del viento” (Sal 104:3); “Porque vino a juzgar la tierra./Juzgará al mundo con justicia,/Y a los pueblos con su verdad” (Sal 96:13). El día de Jehová es “día de tinieblas y de oscuridad, día de nube y de sombra” (Joel 2:2); es un “día de ira aquel día, día de angustia y de aprieto, día de alboroto y de asolamiento, día de tinieblas y de oscuridad, día de nublado y de entenebrecimiento” (Sof 1:15). En su profecía de juicio contra Egipto, Ezequiel dice, “porque cerca está el día, cerca está el día de Jehová, día de nublado, día de castigo de las naciones” (30:3); y “tiniebla la cubrirá, y los moradores de sus aldeas irán en cautiverio” (30:18; ver 32:7), Sus ídolos, “cosas sin valor” (Lev 19:4, al margen), temblarán ante Su presencia. Sin ninguna fuente, el corazón – la vida, el alma, o el ánimo – de Egipto desfallecerá en el tiempo de juicio.

2 La excitación de los egipcios contra los egipcios indica un estado dividido por la lucha y la anarquía interna – individuos contra individuos, ciudades contra ciudades, y reinos contra reinos. No hay duda que esta es la obra de Jehová, que viene montado sobre la nube de juicio. Tres veces Él declara que es Él quien actúa (“Yo agitaré”; “Yo destruiré”; “Yo entregaré”); además, Él concluye con las palabras [Entonces] dice el Señor, Jehová de los ejércitos (vers 4). Conocemos de la historia que Piankhi, un príncipe de Nubia, invadió a Egipto alrededor del 728 A.C.; su sucesor, Shabako, invadió también esa tierra, con éxito uniendo a Etiopía y a Egipto bajo el reino de Nubia (713-664 A.C.). Después de eso, Psammetichus I, un príncipe de Sais en el Delta, se levantó para ganar el control de todo Egipto.[1]

     3 En medio de su lucha y confusión interna faltará el consejo, porque Jehová traerá lo que no sirve. En la alabanza al Creador y a Su poder controlador sobre Su creación, un salmista había dicho, “Jehová hace nulo el consejo de las naciones,/Y frustra las maquinaciones de los pueblos” (Sal 33:10). Como en la mayoría de situaciones, los líderes recurrirán a las imágenes (que son nada) que abundan en la tierra (pero que son totalmente impotentes), y a sus hechiceros, a sus evocadores y a sus adivinos, personas que reclaman tener poderes ocultos y una relación con fuerzas misteriosas ocultas. En realidad, ellos son tan vacíos y falsos como los mismos ídolos.

4 Jehová continua el trato contra Egipto: Y entregaré a Egipto en manos de Señor duro, y rey violento se enseñoreará de ellos; ¿Está el Señor hablando aquí de un individuo (Delitzsch sugiere Psammetichus), o está usando el singular para resaltar el espíritu cruel de todos los jefes supremos que gobernarán a Egipto? Después de derrotar a Egipto en varias ocasiones, los asirios bajo el mando de Asurbanipal saquearon Tebas (la No-amon de Nahum 3:8) en el 663 A.C. Más tarde, como fue predicho por Jeremías (43:10-13; 46:13-26), Nabucodonosor golpeó duramente la tierra de Egipto. En el 525 A.C. Cambises guió al ejército persa contra Egipto, trayendo al país bajo el gobierno persa. Cuando se rebelaron trajeron sobre ellos mismos la ira de Jerjes I. Cuando Alejandro invadió a Egipto (332 A.C.), fue considerado como un libertador de la tiranía Medo-Persa. En los tiempos del Nuevo Testamento Roma gobernó la una vez orgullosa y poderosa tierra de Egipto, que había sido reducida a la situación de una provincia romana. Así que es posible que en el vers 4 se esté hablando no solo de un individuo, sino de la suma de los crueles reyes extranjeros que iban a gobernar sobre la tierra.

Desastre natural y económico (vers 5-10)

5 El mar mencionado por el profeta es el Nilo, el lazo salvavidas de Egipto (ver 18:2; Nah 3:8). El río se agotará y secará. Éste versículo no debe ser tomado necesariamente literal; podría ser un símbolo del agotamiento y de la declinación de la nación, la muerte de su imperio.

6-7 Con el agotamiento del Nilo los canales se volverán estanques y faltarán, y como consecuencia las cañas y los carrizos, incluyendo las plantas de los pápiros, tan importante en la vida de Egipto, marchitas. Del mismo modo las praderas o áreas cubiertas de hierba y todos los sembradíos, esenciales para la vida humana y animal, secos.

8 No solo sufrirá la agricultura, sino también el pescador que depende del Nilo para su subsistencia lamentará la caída y la falta de sus negocios. El pescador de aquellos días usaba ganchos (anzuelo [s]) y sabemos por las ilustraciones de los monumentos egipcios, tanto de las grandes redes como de las redes de mano.

9 La economía total será afectada: Los que labran lino fino, lo que distinguía a Egipto, y los que tejen redes (de algodón) serán confundidos.

10 Porque todas sus redes serán rotas. ¿Son estos los obeliscos y los ídolos de Egipto (ver Jer 43:13, ASV), o son los fundamentos del estado – honestidad, virtud, piedad, personas buenas? Rawlinson piensa que los mercaderes ricos y los líderes políticos están en la mira. ¿O el profeta tiene en la mente a la clase trabajadora, o en aquellos de los que depende el bienestar de una nación? La siguiente frase, todos los que hacen viveros para peces, parece indicar que los pilares de Egipto son la clase trabajadora. Sin embargo, Isaías podría estarse refiriendo a la economía total, que es ciertamente el fundamento de la existencia de una nación.

El consejo necio (vers 11-15)

 

      11 El profeta vuelve al asunto del vers 3 – el consejo necio. Zoán (del griego, Tanis; antes Ramesés – Ex 1:11) estaba localizada en la sección noreste del Delta cerca de la frontera. Su historia antes al1300 A.C. es oscura, pero durante el periodo entre 1085 y715 A.C., era notable como una capital de los faraones. Durante el periodo 715-644 fue usada ocasionalmente por los gobernadores de Nubia como una residencia real.

En tiempos más tempranos era célebre la sabiduría de Egipto. “Y fue enseñado Moisés en toda la sabiduría de los egipcios, y era poderoso en sus palabras y obras” (Hech 7:22). Pero por el tiempo en el que Isaías está hablando, son necios los príncipes de Zoán; el consejo de los prudentes consejeros de Faraón se ha desvanecido, fuera de la razón, irracional, necio. Ningún príncipe (cualquier hombre de la así llamada nobleza) puede reclamar que es hijo del sabio, el hijo de los reyes antiguos, por su consejo y sus consecuencias los traicionarán.

12 Así como el profeta desafía más tarde a los ídolos a una contienda con Jehová (41:21-29; capítulos 42-48), así ahora él desafía la sabiduría entre los príncipes para declarar lo que Jehová ha propuesto en relación a Egipto – Sus planes para la nación.

13 Pero se han desvanecido los príncipes de Zoán, se han engañado los príncipes de Menfis, engañaron a Egipto. De acuerdo a la leyenda, Menfis, localizado en la ribera oeste del Nilo alrededor de treinta millas al sur del Cairo, fue la primera capital del Egipto unido. Ocupó un lugar importante en la historia religiosa de la nación. Pero siendo engañado por su propia sabiduría humana, los príncipes de Menfis han guiado ahora a Egipto por el mal camino. Aquellos que son la piedra angular de sus familias (“castas,” Young; “clases,” Rawlinson), los líderes fuertes de la gente, en lugar de dirigirlos apropiadamente, los han guiado por un camino de destrucción.

14 Sin importar lo que la situación inmediata podría parecer ser, el Señor está en control; Jehová mezcló espíritu de vértigo en medio de él (ver el comentario sobre el vers 3); e hicieron errar a Egipto en toda su obra, tambaleándose como un borracho. Los planes de los príncipes concebidos cuidadosamente han guiado a acciones comparables a un hombre intoxicado que cae y se revuelca en su propio vómito.

15 Ninguna obra será realizada ya sea por los líderes o por los obreros comunes, por la cabeza o la cola, la rama o el junco (ver 9:14). Cuando Jehová quita la sabiduría de los líderes, los planes humanos no pueden salvar a los individuos o a las naciones. Esto es por cierto una palabra de advertencia al mundo de hoy.

Antes de dejar el tema del gobierno de Jehová sobre las naciones y Su facultad de convertir la sabiduría de los hombres en locura, es necesario considerar la necesidad de gobernadores sabios en cada nación. El Predicador dijo, “¡Ay de ti, tierra, cuando tu rey es muchacho, y tus príncipes banquetean de mañana!” (Ecl 10:16). El asunto no es que “muchacho” se refiera a la edad cronológica o a inmadurez mental o moral. El escritor tiene en mente a un rey que puede ser persuadido por consejeros y príncipes malos que están más relacionados con festejos y por obtener bebidas que en el gobierno sabio de súbditos (ver vers 17; Isa 3:4,12; 5:11). Ciertamente, “Donde no hay dirección sabia, caerá el pueblo;/Más en la multitud de consejeros hay seguridad” (Prov 11:14). De hecho, está máxima asume que los consejeros son hombres sabios, relacionados con los asuntos de estado. En contraste, “los consejos de los impíos, engaño” (Prov 12:5). Job dice, “Él [Dios] hace andar despojados de consejo a los consejeros,/Y entontece a los jueces” (Job 12:17). La sabiduría dice, “Por mi reinan los reyes,/Y los príncipes determinan justicia” (Prov 8:15). A aquellos que rechazan la verdadera Sabiduría y establecen en la nada su consejo, “También yo me reiré en vuestra calamidad,/Y me burlaré cuando os viniere lo que teméis…/Entonces me llamarán, y no responderé;/Me buscarán de mañana, y no me hallarán” (Prov 1:26-28). Esta es la suerte de todo aquel que confía en su propia sabiduría, rechazando la sabiduría que viene de arriba; debido a su rechazo de la sabiduría de Jehová, Él trae su consejo a la nada (Sal 33:10). Hasta el momento la historia debe tener claro que los problemas del mundo no pueden ser resueltos dejando a un lado a Dios.

No espíritu – solo temor y espanto (vers 16-17)

 

      16 Delitzsch mira los vers 16 y 17 como una conexión entre los vers 1-15 y 18-25– Leupold y Young admiten que estos versículos podrían ser una transición entre las advertencias y las promesas. Sin embargo, el vers 18 es un candidato más probable para ese papel. En aquel día apunta hacia el periodo que justo ha sido discutido. La frase como mujeres sugiere un espíritu de de suavidad y de timidez en contraste a la fiera determinación de los guerreros varones para pelear y defender. Las mujeres han mostrado ser por si mismas animosas y de fuerte voluntad, pero típicamente no han sido guerreros brutos agresivos. Nahum describe entonces a Nínive en sus días de declive (3:13); Jeremías usó una imagen similar al escribir sobre Babilonia (50:37; 51:30). Este espíritu de debilidad y de terror viene de la mano de Jehová, que Él sacudió sobre Egipto, tratando a la nación con juicio y recompensa. No es especificado ningún juicio especifico, pero son implicados juicios colectivos.

17 La relación con Israel durante el tiempo de Abraham, en él éxodo, y en los días de David y de Salomón, ciertamente debían haber familiarizado a Egipto con Jehová, el Dios de Israel. En ningún momento de la historia la nación de Judá ha sido un terror para Egipto; es el Dios de Judá el que inspira terror. El Dio que puede confundir el consejo de los consejeros políticos puede también atemorizar y aterrorizar los corazones de la gente. Por medio de Moisés Jehová había dicho a los israelitas, “Hoy comenzaré a poner tu temor y tu espanto sobre los pueblos debajo de todo el cielo” (Deum 2:25). En forma similar, Isaías identifica la causa del temor de Egipto: Egipto temerá por causa del consejo que Jehová de los ejércitos acordó sobre aquel. Ese propósito ha sido ahora claramente anunciado.

Promesas (vers 18-25)

 

La transición de las advertencias a las promesas (vers 18)

 

      18 Hay un gran reparto de confusión y desacuerdo en cuanto al significado del vers 18; entonces, no podemos ser dogmáticos aquí. La frase en aquel tiempo vincula la profecía de las bendiciones al periodo de tiempo en que las profecías de juicio serán cumplidas. Fuera de los días de juicio vienen experiencias de bendiciones. La referencia de cinco ciudades en la tierra de Egipto no debe ser tomada literalmente. Aquellos que toman en número literalmente, no están de acuerdo en el tiempo y en las cinco ciudades a la vista. Es mejor entender la palabra cinco como simplemente significando un número pequeño. Las palabras, que hablen la lengua (“labio,” en hebreo) de Canaán, y que juren por Jehová de los ejércitos, presentan un problema mayor. Casi todos los comentaristas asumen que la lengua de Canaán, es la lengua de Israel – el hebreo – que llegó a suplantar la lengua de Canaán. Ellos intentan conseguir los nombres de los líderes judíos que, enseguida del tiempo de Isaías, podrían haber introducido la adoración a las ciudades de Egipto. Otros ven la frase como una referencia al tiempo de la unidad espiritual bajo el Mesías. Sin embargo, no hay indicación en la Escritura que “la lengua de Canaán” haya llegado a ser alguna vez el lenguaje del Israel nacional o espiritual. J. Arthur Thompson reconoce un parentesco entre los cananitas y los hebreos – “En términos amplios el NO semítico incluyó a los cananitas (hebreo, moabita, etc.), el cananita del N (ugaritico) y aramico” – pero él dice entonces, “En Palestina los cananitas sobrevivientes fueron absorbidos por los israelitas.”[2]

Parece más razonable pensar en la lengua de Canaán como la lengua de “los comerciantes” (Isa 23:11, al margen), de los mercaderes (Ose 12:7) – la lengua de una “tierra de mercaderes…una ciudad de comerciantes” (Eze 17:4; ver al margen). Estos comerciantes o mercaderes eran un pueblo “que traían dinero” y que iban a ser destruidos (Sof 1:11; ver al margen); porque en el día del reinado universal de Jehová bajo el Mesías “no habrá más mercader en la casa de Jehová de los ejércitos” (Zac 14:21). El mismo Jehová proclama, “En aquel tiempo [en este caso, enseguida de Su juicio universal de las naciones paganas] devolveré yo a los pueblos [plural] pureza de labios [‘labios’ (singular), del hebreo], para que todos invoquen el nombre de Jehová, para que le sirvan de común consentimiento” (Sof 3:9; ver 1 Cor 1:10; 1 Ped 4:11). ¡Con seguridad esta lengua universal de fe nunca sería designada como “la lengua de Canaán”! Si nuestra línea de razonamiento tiene algún merito, Isaías tiene a la vista a los judíos o a los egipcios que juran o por Jehová pero retienen la lengua de Canaán, los mercaderes idolatras; es un habla hibrida, la expresión de una religión mezclada o impura.

La siguiente frase en el vers 18 es igualmente difícil para interpretar y está sujeta a interpretaciones variadas: de las cinco ciudades una será llamada la ciudad de Herez. Leupold dice, “Ninguna explicación satisfactoria de esta declaración ha sido aun ofrecida” (I. 319). Podría ser significativo, sin embargo, con un ligero cambio de una consonante la palabra podría ser traducida, “Ciudad del Sol” (Heliopolis), centro de la adoración del dios del sol Ra. Una posible interpretación es que es que tenemos aquí un juego de palabras – el centro de la adoración del ídolo egipcio será completamente destruido, Jer 41:13 parece ofrecer apoyo para esta explicación. Al hablar sobre la invasión de Egipto por Nabucodonosor, al que Jehová llama “mi siervo” (vers 10), Jeremías dice, “quebrará las estatuas [obeliscos] de Bet-semes [al margen: la ciudad del sol. Probablemente, Heliopolis, esto es, On], que está en la tierra de Egipto, y los templos de los dioses de Egipto quemaré a fuego.” Y así Isaías parece estar diciendo en el vers 18 que en medio de la idolatría y de la confusión habrá alguien que testificará de Jehová mientras ellos siguen hablando la lengua hibrida del error y la verdad – la lengua de Canaán – hasta que la lengua espiritual pura de Jehová venga. Mientras ellos lo hacen así, el centro de idolatría egipcia que está en medio de ellos será destruída.

Jehová será conocido por Egipto (vers 19-22)

 

      19 La frase en aquel tiempo se refiere de nuevo al periodo general que está siendo considerado en este capítulo. Que allí habrá altar para Jehová en tierra de Egipto indica que la adoración verdadera de Jehová será establecida en medio de esa tierra idolatra. Un altar es levantado en el lugar donde son ofrecidos los sacrificios; esa palabra podría ser usada literal o metafóricamente de un altar espiritual (Heb 13:10). Noé fue el primero en construir un altar a Jehová (Gén 8:20); a él le siguieron Abraham, Isaac, y Jacob, quienes construyeron altares en la Tierra Prometida. Moisés construyó altares fuera de Palestina – en Refidim y en Sinaí. Cuando Israel entró a Canaán, fueron a destruir todos los altares, las estatuas y las imágenes encontradas allí (Deut 7:5; 12:3), y no construir santuarios locales a Jehová (Deut 12:4). El pueblo iba a traer sus sacrificios y ofrendas solo al lugar donde Jehová registraría Su nombre; solo había altares que iban a ser levantados (Exo 20:24; Deut 12:5,11,14). Aquellos que ofrecieron sacrificios en algún sitio que no fuera la puerta del tabernáculo de reunión serían cortados (Lev 17:8-9). Aparte del altar levantado por Noé y los dos erigidos por Moisés, no hay registro de un altar siendo levantado a Jehová afuera de la tierra de Ísrael. Esto claramente nos prohíbe interpretar el vers 19 como un indicador de que un altar literal será levantado en Egipto.

Además del “altar” en Egipto, debe haber monumento a Jehová junto a su frontera. Era legítimo levantar monumentos como memoriales pero no como símbolos religiosos, porque Dios dijo, “ni te levantarás estatua, lo cual aborrece Jehová tu Dios” (Deut 16:22). Note que mientras que el altar iba a estar en medio de Egipto, el monumento iba a estar en la frontera.

20 Y (el monumento) será por señal y por testimonio a Jehová de los ejércitos en la tierra de Egipto. El monumento es probablemente un memorial de la promesa de Jehová a Abraham, “y serán benditas en ti todas las naciones de la tierra” (Gén 12:3; 22:18). Porque clamarán a Jehová a causa de sus opresores, y él les enviará salvador y príncipe que los libre. Egipto había sido el opresor del pueblo de Dios, pero ahora Egipto sería el oprimido, Israel se había lamentado ante Jehová, y Él les levantó un libertador, un salvador. Ahora Egipto clamará a Jehová, y Él les levantará un salvador y defensor. Él (Dios) los librará.

Es verdad que entre el tiempo de Isaías y de la era del Nuevo Testamento los judíos ciertamente intentaron levantar lugares de adoración en Egipto; pero en vista de la prohibición referida arriba, cualquier altar levantado no sería aceptable ante Jehová. Además, es verdad que después de la cautividad de Babilonia y después del tiempo de Alejandro de Macedonia, muchos judíos vinieron a Egipto, estableciendo sinagogas por medio de las cuales Egipto podría aprender del único Dios verdadero, Jehová. También es verdad que la septuaguinta (la traducción del Antiguo Testamento del hebreo al griego) fue producida en Alejandría. Ninguno de estos eventos, sin embargo, parecen cumplir las palabras del profeta.

21 El profeta continua: Y ahora será conocido (“darse a conocer por si mismo,” al margen) a Egipto, y los de Egipto conocerán a Jehová en aquel día. Pero Él solo puede ser conocido por medio de la enseñanza y de la instrucción, porque Isaías dice, “Y todos tus hijos serán enseñados por Jehová; y se multiplicará la paz de tus hijos” (54:13). Y harán sacrificio y oblación; y harán votos a Jehová, y los cumplirán. Estas palabras indican un apego fiel a la voluntad de Jehová y un reconocimiento de obligación hacia Él. En vez de mirar por un altar y un monumento literal en Egipto o alguna obra que los judíos llevaran a cabo en el periodo entre los pactos, debemos interpretar los vers 19-22 a la luz de las otras enseñanzas de Isaías. Él ya había hablado de un tiempo cuando “correrán todas las naciones” al monte espiritual de Dios, cuando muchas naciones se acercarán a aprender de Jehová y de Su camino (2:2-4). Isaías hablo también del tiempo cuando Jehová levantaría a la raíz de Isaí será un pendón a los pueblos y a las naciones que lo buscarán (11:10). Posteriormente en el libro, Jehová dice, “Yo Jehová te [al siervo] he llamado en justicia, y te sostendré por la mano; te guardaré y te pondré por pacto al pueblo, por luz de las naciones” (42:6); y “te di por luz de las naciones, para que seas mi salvación hasta lo postrero de la tierra” (49:6). Concerniente a Su relación con los extranjeros redimidos, el Señor dice, “Yo los llevaré a mi santo monte, y los recrearé en mi casa de oración; sus holocaustos y sacrificios serán aceptos sobre mi altar; porque mi casa será llamada casa de oración para todos los pueblos” (56:7; ver Mr 11:17). La profecía parece estar buscando su cumplimiento en el Mesías. Esto es confirmado en los siguientes versículos.

22 En la salvación que Dios provee, Él herirá y sanará. En medio del castigo, que los egipcios, como todos los otros que son redimidos, experimentarán (ver Heb 12:4-8), el Señor quitará impurezas y limpiará. Cuando ellos clamen a Jehová en medio de la aflicción y del castigo, Él responderá sanándolos. No solo el herir y sanar asegura a los egipcios que Jehová es el Dios verdadero, trayéndolos así al arrepentimiento, sino que para que el Señor usa también el castigo para traerlos de regreso a Él, ellos deben errar del camino verdadero después de que ellos hayan regresado a Él.

Adoración universal de Jehová (vers 23-25)

 

      23 En el periodo general que Isaías ha estado discutiendo – en aquel tiempo – habrá también una calzada de Egipto a Asiria, y asirios entrarán en Egipto, y egipcios en Asiria. Por siglos los egipcios y los asirios habían pasado a través de la tierra de Israel para el propósito de emprender la guerra el uno contra el otro. Pero ahora el camino a través de Israel será usado para un propósito diferente: y los egipcios servirán con los asirios a Jehová. El profeta anteriormente habló de este camino en conexión con el remanente de Israel que retornaría a Jehová desde Asiria (11:16). Él ahora avanza un paso más: Asiria y Egipto viajarán sobre este camino para poder adorar juntos, habiendo sido reconciliados en una común fe. La revelación avanza otro paso cuando Isaías describe al camino como “El Camino de Santidad” para los redimidos (35:8). La cúspide de esta gloria sin embargo es alcanzada cuando, por medio del profeta, Jehová dice, “Pasad, pasad por las puertas; barred el camino al pueblo; allanad, allanad la calzada, quitad las piedras, alzad pendón a los pueblos [plural]” (62:10; ver 11:10). El plan de Jehová hacer más y más claro. La idolatría fracasa; la verdad de Jehová triunfa. El espíritu animal carnal que ha dominado y controlado todas las acciones de Asiria y de Egipto serán traídas bajo el poder del Espíritu de Dios (ver 11:1-9).

24 En aquel tiempo Israel será tercero con Egipto y con Asiria – no tercero en rango, sino uno de tres unido en espíritu y lugar ante Dios – un trío formando un cuerpo espiritual, para bendición en medio de la tierra. Israel logrará su verdadero destino al unirse en un cuerpo de adoradores los destructores y los opresores de la tierra. Este cuerpo, las naciones e Israel, bajo el Siervo serán el verdadero Israel de Dios (Gál 6:16). Miqueas, un contemporáneo de Isaías, describe que el Israel bendecido será para el mundo: “El remanente de Jacob será en medio de muchos pueblos como el rocío de Jehová, como las lluvias sobre la hierba” (5:7), un sustentador de la vida y una fuerza refrescante de vida en medio de una tierra espiritualmente seca y árida.

25 Esta bendición es la gracia y la obra de Jehová. Considere Su declaración: Porque Jehová de los ejércitos los bendecirá diciendo: Bendito el pueblo mío Egipto, y el asirio obra de mis manos, e Israel mi heredad. Egipto es ahora llamado pueblo mío, una expresión que en un tiempo estaba reservada para Israel (Deut 7:6), pero puede ahora ser usado para todos los redimidos de cada nación (1 Ped 2:9). Asiria es llamada obra de mis manos, porque es Dios quien, La creo según Él ”en la justicia y santidad de la verdad” (Ef 4:24); e Israel es llamado mi heredad, porque en Cristo “tuvimos herencia” (Ef 1:11) – la herencia de Dios, Su herencia espiritual. ¡Que gloriosa obra ha forjado Dios al redimir a Sus enemigos, trayéndolos juntos a un cuerpo con Su pueblo! Como claramente fue visualizado por el gran profeta de Dios.

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[1]  Zonderval Pictorial Enciclopedia of the Bible, ed. Merrill C. Tenney (Grand Rapids: Zondervan, 1975), vol. 2, p. 244.

[2]  Zondervan Pictorial Enciclopedia of the Bible, vol. 1, p. 705.

  • El Periodo Asirio: Conflicto y Victoria (1-39)

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  • Profecías de Juicio en Contra de Naciones Individuales

(13-23)

La Etiopía bíblica, la antigua tierra de Cush, situada al sur de Egipto. Se extendió al sur de la inmediación de la primera catarata (la moderna Aswan). Si bien mantenía un área desértica grande e indefinida, su cuerda de salvamento se situaba en una franja fértil y angosta a lo largo del río Nilo. El antiguo país es con frecuencia relacionado con Egipto (ver, por ejemplo, cap 20; 2 Crón 12:3). Los soldados mercenarios de Etiopía estaban en el ejército egipcio cuando Sisak asaltó Jerusalén (2 Crón 12:2-3). Un ejército guiado por Zera el etiope fue derrotado por Asa rey de Judá (2 Crón 14:9-15). Isaías menciona a Tirhaca rey de Etiopía y su esfuerzo por detener a Senaquerib en Judá (37:9). La fecha probable de los eventos de este capítulo es el periodo en que los asirios amenazaron a Judá (720-702 A.C.).

Sin duda el capítulo 16 es el capítulo más difícil encontrado hasta aquí. ¿De dónde vinieron los embajadores, y a quien fueron enviados? ¿Cuál es el significado de sus seres de elevada estatura y tez brillante? ¿Y cuál es el significado de que ellos envían o traen un presente a Jehová? Los comentaristas dan numerosas y variadas respuestas a estas preguntas.

 

Los Embajadores y la Palabra del Profeta a Ellos (vers 1-3)

 

1 La palabra Ay enfoca la atención en la distancia y en la naturaleza de la nación considerada. Es la tierra que hace sombra con las alas, el zumbido de las alas, o “oscurecer con las alas” (al margen); esto es, una tierra de insectos, sin embargo no está establecido si eran las moscas tsé-tsé, la langosta, o cualquiera de las otras numerosas posibilidades. Ellas probablemente simbolizan el numeroso ejército que Etiopía podría movilizar. Los ríos son sin duda el Nilo Blanco y el Nilo Azul con sus subafluentes.

2 Parece claro que los embajadores son de Etiopía, pero ¿a quién fueron enviados estos embajadores que viajaron por el mar, y en naves junco sobre las aguas? (las naves de junco eran hechas a mano adecuados para ríos y canales pero no para grandes cuerpos de agua.) ¿Son enviados a Jerusalén para incitar la rebelión categórica en contra de Asiria, o para formar una alianza con Judá en contra de esa potencia (Clements), o por lo menos agitar a Judá en alguna forma en contra del enemigo común (Leupold); o, como Barnes supone, son enviados a formar una alianza con los asirios en contra de Judá (p. 324)? La teoría de Barnes es muy improbable ya que Senaquerib “oyó decir que Tirhaca rey de Etiopía había salido para hacerle guerra” (2 Rey 19:9). Otros sugieren que estos son mensajeros enviados por el rey de Etiopía a sus propias tribus, incitándolos a prepararse contra la invasión de los asirios (Delitzsch, Rawlinson, Young). Young ve en este capítulo un anuncio a Etiopía de la derrota del ejército de Senaquerib por Dios. Calvin no está seguro.

La palabra Andad es una interpolación, dejando la pregunta abierta acerca de quien está hablando. ¿Son los embajadores pidiendo ayuda? ¿O es el profeta hablándoles, instruyéndoles a volver a su casa y a estar quietos, porque Dios está alrededor para tener cuidado de la situación y no hay necesidad de llegar a excitarse (Barnes, Rawlinson)? A la luz de 2 Rey 19:9, esta interpretación parece asegurar que es el mejor significado. El profeta dice a los embajadores que regresen a su propio pueblo alto, de tez brillante, cuya historia de 1000 A.C. al 663 A.C., era una de guerras exitosas con Egipto. Los embajadores deben regresar al pueblo temible desde su principio y después, gente fuerte y conquistadora, o a su propia nación “que reparte y pisotea” (al margen). ¿No repartió y pisoteó Etiopía, o es ella repartida y pisoteada? Ambas son verdad. Por algunos cinco siglos Etiopía había sido gobernada por Egipto, pero a partir del 1000 A.C. se había mantenido independiente y por algún tiempo había gobernado a Egipto.[1] Era una país cuya tierra es surcada por los ríos – o se “había devastado” (al margen), porque la erosión de los bancos del río ciertamente devastaron a Etiopía y enriquecieron a Egipto mientras el limo era llevado corriente abajo a esa tierra.

3 El profeta apela ahora a todo el mundo a tomar nota de un suceso inminente. Como en 11:10,12, el lenguaje es metafórico: una bandera será levantada en los montes de Judá, y una trompeta anunciará la venida del juicio. Vean y oigan los pueblos de las naciones. Desde los montes y de las colinas en la tierra de Judá Jehová va a actuar, y Su acción servirá como un punto de reunión para los que Lo adoran y una advertencia de juicio para los que no Lo adoran. El llamado del profeta al mundo introduce la palabra de Jehová que sigue.

 

Jehová está en el Control (vers 4-6)

 

4 En medio del mundo avivado y agitado, Jehová habla por medio del profeta, declarando Su dominio tranquilo de los acontecimientos del mundo. Él estará quieto, al parecer indiferente, mientras Él contempla desde Su morada celestial lo que está aconteciendo. Pero no es así; Él está atentamente interesado, Como el claro calor del verano y el refrescante rocío de la noche, que madura gradualmente las uvas y el grano para la cosecha, el Señor está permitiendo el tiempo de juicio para madurar.

5 Antes de que los asirios hayan almacenado el grano de la cosecha de su invasión o que hayan recogido juntos el botín de su conquista, con todo, Jehová actuará. Antes de la cosecha, cuando el fruto sea perfecto, y pasada la flor se maduren los frutos, entonces podará con podaderas las ramitas, y cortará y quitará las ramas. El profeta usa repetidamente la metáfora de las vides y los viñedos, de tal forma que la gente entendiera. Cuando el tiempo esté listo, Jehová destruirá por completo a los enemigos que amenazan el mundo.

6 Evocando la figura de un viñedo, el profeta describe la destrucción de la potencia de los asirios por parte de Jehová: será tan completa que armazones del ejército será comida para las aves de los montes y para las bestias de la tierra. Tanto las aves como las bestias se deleitarán de ellos en el verano y en el invierno. Asiria se jactó de esta grandeza – que ella tomaría a Jerusalén tan fácil como había tomado a otras ciudades, incluyendo a Samaria (10:8-11); pero ella había fallado en darse cuenta de que estaba tratando con Jehová y no con un ídolo. Ahora Jehová manejará el asunto de acuerdo a Su voluntad, no a la de los asirios.

 

El Tributo de Etiopía al Señor (vers 7)

 

      7 En el tiempo de la destrucción de Asiria será traída ofrenda a Jehová de los ejércitos, del pueblo de elevada estatura y tez brillante, el pueblo descrito en el versículo 2. Aunque Jehová no necesita su ayuda y el profeta envía a sus embajadores de regreso a casa, los etíopes serán atemorizados por el gran poder de Jehová y tan agradecidos por su liberación cuando Asiria es destruida a las puertas de Jerusalén (37:36-37) que Le enviarán un presente. No hay un registro de que Tirhaca haya enviado un presente, pero es enteramente posible. Habría sido traído al lugar del nombre de Jehová de los ejércitos, al monte de Sion. Anteriormente, cuando el Señor había destruido a Sus enemigos y había dispersado a los pueblos que se deleitaban en la guerra, David dijo, “Vendrán príncipes de Egipto;/ Etiopía se apresurará a extender sus manos hacia Dios (Sal 68:31). Y hablando del tiempo cuando los hombres servirán a Jehová con un consentimiento, un profeta dice más tarde, “De la región más allá de los ríos de Etiopía me suplicarán; la hija de mis esparcidas traerá mi ofrenda” (Sof 3:10). La destrucción de Jehová del malvado y su graciosa benevolencia para Si mismo impresionarán tanto a aquellos de los más remotos lugares que traerán sus presentes ante Su trono. La gloria, el honor y el poder pertenecen a nuestro Dios, pero la vergüenza y la destrucción vendrán sobre los que confían en sus propias vanidades.

 
 
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[1]  International Standard Bible Enciclopedia, ed. James Orr (Chicago: Howard-Severance, 1937), vol. 2, p. 1032.

La carta a los Filipenses es materia digna de un estudio cuidadoso y detallado para poder llegar a conocer los motivos que movieron al apóstol a enviarles estas enseñanzas.
Esta carta la podemos ver desde tres perspectivas: primero, la del apóstol como un recipiente agradecido de las dádivas de los filipenses; la segunda, la de los filipenses que nos enseñan las características de una iglesia local con un grado de crecimiento en conocimiento, esfuerzo, obras, fe y temor de Dios, los cuales son dignos de ser imitados por todo cristiano y toda iglesia local; y la tercera, la de Dios, que ve una relación entre cada miembro de la iglesia local y su comunión con aquellos que se esfuerzan por llevar el evangelio a todo el mundo, ya sea cristiano o incrédulo.

Esta obra fue realizada con el fin de ser presentado en forma de clases en la iglesia local y buscando que todos, en conjunto, aprendamos de estos ejemplos para poder imitarlos y ser aceptos ante los ojos de Dios.

El formato que se sigue es el de “quebrar” cada pasaje para estudiar la palabra o frase que más contenido y enseñanza presentan. Es recomendable estudiar a la par otras obras de consulta como diccionarios, léxicos, mapas, libros de historia bíblica y otros para ampliar los comentarios. Además se dan otras ayudas como los bosquejos, preguntas y presentaciones para facilitar el estudio de la misma.

Es una obligación que cada cristiano, ya sea hombre o mujer, joven o viejo, predicador o neófito se esfuerce en el estudio constante y escudriñe las Escrituras, para llegar a tener un conocimiento que nos lleve a un crecimiento espiritual digno de un hijo de Dios, y a la vez ayudar al crecimiento de la iglesia local en la cual cada uno es miembro.

A los siguientes hermanos que han colaborado en esta obra mis más sinceras gracias: a mi familia, Rubén Riojas, Alejandro Martell, pero sobre todo a Dios por darnos la oportunidad de ser llamados hijos suyos. Con la cooperación de ellos esta obra está ahora en sus manos.

Jorge Maldonado

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