“EL LIBRO DE APOCALIPSIS”

 

Capítulo Nueve

ApocalipsisLección 10. Capítulo Nueve 

OBJETIVOS EN EL ESTUDIO DE ESTE CAPÍTULO

 

1) Revisar el sonido de la quinta y sexta trompetas

 

2) Ofrecer una explicación en relación al significado de estas visiones

RESUMEN

 

Enseguida de la inquietante advertencia del ángel (águila) en el capítulo anterior, el quinto ángel toca la trompeta. Juan ve a una estrella cayendo del cielo, a la que se le dio la llave del pozo del abismo. En cuanto es abierto el pozo, subió humo que oscureció el sol y el aire. Entonces salieron del humo langostas con poder como escorpiones, a las que se les dio poder para dañar solo a aquellos que no tuvieran el sello de Dios en sus frentes. Su poder fue limitado solo a atormentar, no a matar, y solo por cinco meses. Aun así, los hombres desearían morir. Juan describe la apariencia de las langostas, e identifica a su rey como el ángel del abismo cuyo nombre en hebreo es Abadón, y en griego, Apolión, que en griego significa “destructor”. Finaliza entonces el primer “ay”, con dos cosas más por venir (1-12).

 

Cuando el sexto ángel toca su trompeta, Juan oye una voz de los cuatro cuernos del altar de oro que estaba delante de Dios. Le dice al sexto ángel que libere a los cuatro ángeles que han sido atados junto al río Eufrates. Estos ángeles han sido preparados para la hora, día, mes y año, para matar a la tercera parte de la humanidad. En este momento Juan oye que el número de los ejércitos de los jinetes era doscientos millones. Al describir las corazas llenas de colorido de los jinetes, también describe que las cabezas de los caballos eran como de leones, y de su boca salían fuego, humo y azufre que mataron a la tercera parte de los hombres. Ellos también hacían mucho daño con sus colas semejantes a serpientes. A pesar de estos dos “ayes”, el resto de la humanidad no se arrepintió de su idolatría, de sus homicidios, de sus hechicerías, de sus inmoralidades sexuales. ni de sus hurtos (13-21).

 

Como uno podría imaginar, los intentos de interpretar estas visiones han sido muchos y algunas bastante fantasiosas. Junto con las dos primeras trompetas, sugiero que la quinta y sexta trompeta simbolizan las herramientas de la voluntad de Dios para traer la ira sobre los perseguidores de su pueblo. Sin embargo permitió ir solo hasta este punto, la influencia de Satanás puede afectar la debilidad de una nación desde dentro de ella. Hay también la amenaza de una invasión externa por fuerzas enemigas. Así concuerdo con Summers y con otros que la visión de las langostas del abismo simbolizan la podredumbre diabólica y la decadencia interna que debilitaría al imperio romano desde dentro. Los doscientos millones de jinetes simbolizan la invasión externa como los otros instrumentos que Dios usaría. Junto con las calamidades naturales, (descritas en las primeras cuatro trompetas), estos tres instrumentos combinados traen la caída del imperio romano.

 

Mientras los cristianos del tiempo de Juan eran oprimidos por lo que parecían ser oponentes invencibles, visiones como estas les recordaría que aquellos “que no tuvieran el sello de Dios en sus frentes” serían afectados por la ira de Dios

 

BOSQUEJO

 

I. LA QUINTA TROMPETA: LAS LANGOSTAS DEL POZO DEL ABISMO (1-12)

 

   A. LA “ESTRELLA” QUE CAYÓ DEL CIELO (1-2)

      1. Con el sonido de la quinta trompeta…

         a. Juan vio una estrella que cayó del cielo a la tierra

         b. A la que se le dio la llave del pozo del abismo

      2. Cuando fue abierto el pozo del abismo…

         a. Subió humo del pozo como humo de un gran horno

         b. Y se oscureció el sol y el aire por el humo del pozo

 

   B. LAS “LANGOSTAS” Y SU PODER (3-10)

      1. Del humo salieron langostas sobre la tierra, y se les dio poder

         a. Poder como de escorpiones

         b. Se les mandó que no dañasen a la hierba, ni a cosa verde

      alguna, ni a ningún árbol

      2. El alcance y naturaleza de su poder

         a. Podría dañar solo a aquellos que no tuvieran el sello de Dios en sus frentes

         b. No podría matar, sino solo atormentarlos por cinco meses

         c. Los hombres buscarán la muerte, pero la muerte huirá de ellos

      3. Las langostas descritas

         a. Su aspecto como de caballos preparados para la batalla

         b. En las tenían como coronas de oro

         c. Sus rostros eran como caras humanas

         d. Sus cabellos como cabellos de mujer

         e. Sus dientes eran como de leones

         f. Con corazas como corazas de hierro

         g. El ruido de sus alas como el estruendo de muchos carros de caballos corriendo a la batalla

         h. Con colas como de escorpiones, y también aguijones (sin embargo limitados en poder)

 

   C. EL “REY” SOBRE ELLOS (11-12)

      1. El ángel del abismo

      2. Cuyo nombre en hebreo es Abadón, y en griego, Apolión

      — El primer ay pasó; vienen dos ayes más

 

II. LA SEXTA TROMPETA: EL EJÉRCITO DE DOSCIENTOS MILLONES (13-21)

 

    A. LOS CUATRO ÁNGELES ATADOS EN EL EUFRATES (13-15)

       1. Con el sonido de la sexta trompeta…

          a. Juan oyó una voz de entre los cuatro cuernos del altar de oro que estaba delante de Dios

          b. Hablándole al sexto ángel que tenía la trompeta

          c. Diciéndole que liberara a los cuatro ángeles atados junto al gran río Eufrates

       2. Los cuatro ángeles liberaron…

          a. A los cuatro ángeles que estaban preparados para la hora, día, mes y año

          b. Los cuales iban a matar a la tercera parte de los hombres

 

    B. EL EJÉRCITO DE LOS DOSCIENTOS MILLONES DE JINETES (16-19)

       1. Juan oyó el número de ellos

       2. A los que vio en visión…

          a. Los cuales tenían corazas de fuego, de zafiro y de azufre

          b. Las cabezas de los caballos eran como cabezas de leones

          c. De su boca salían fuego, humo y azufre

       3. El poder de este gran ejército…

          a. Una tercera parte de los hombres murió por el fuego, el humo y el azufre que salían de su boca

          b. El poder para herir está en su boca y en sus colas

 semejantes a cabezas de serpientes 

    C. LA FALTA DE ARREPENTIMIENTO DE LOS SOBREVIVIENTES (20-21)

       1. Los que no murieron no se arrepintieron de su idolatría

       2. Ni se arrepintieron de sus homicidios, ni de sus hechicerías,

    ni de su fornicación, ni de sus hurtos

 

PREGUNTAS DE REVISIÓN DEL CAPÍTULO

 

1) ¿Cuáles son los puntos principales de este capítulo?

   – La quinta trompeta: Las langostas del pozo del abismo (1-12)

   – La sexta trompeta: El ejército de los doscientos millones (13-21)

 

2) Cuándo el quinto ángel tocó su trompeta, ¿qué vio Juan? (1)

   – Una estrella que cayó del cielo a la tierra, a la que se le dio la

     llave del pozo del abismo

 

3) ¿Qué subió del pozo del abismo cuando fue abierto? (2-3)

   – Humo que oscureció el sol y el aire; langostas con poder como escorpiones

 

4) ¿Qué se les permitió herir a las langostas? (4)

   – Solo a aquellos hombres que no tuvieran el sello de Dios en sus Frentes

 

5) ¿Qué otras limitaciones puso a su poder? (5-6)

   – No podría matar, solo atormentar por cinco meses

 

6) ¿Cómo son descritas las langostas? (7-10)

   – Su aspecto como caballos preparados para la guerra

   – En las cabezas tenían como coronas de oro

   – Sus caras eran como caras de hombres

   – Su cabello como cabello de mujer

   – Sus dientes eran como de leones

   – Con corazas como corazas de hierro

   – El ruido de sus alas era como el estruendo de muchos carros de

     caballos corriendo a la batalla

   – Con colas como de escorpiones, y también aguijones en sus colas (sin embargo limitados en poder)

 

7) ¿Quién era su rey? ¿Cuál era su nombre en hebreo y en griego? (11)

   – El ángel del abismo

   – En hebreo, Abadón; en griego, Apolión

 

8) ¿Qué oyó Juan cuando el sexto ángel tocó la trompeta? (13-14)

   – Una voz de entre los cuatro hornos del altar de oro que estaba

     delante de Dios

   – Diciendo al sexto ángel que liberara a los cuatro ángeles atados  junto al gran río Eufrates

 

9) ¿Qué se les dijo a los cuatro ángeles liberados que hicieran? (15)

   – Matar a la tercera parte de los hombres

 

10) ¿Qué oyó Juan enseguida? (16)

    – El número del ejército de los jinetes: Doscientos millones

 

11) ¿Cuáles son los colores de las corazas de los jinetes? (17)

    -De fuego (rojo), de zafiro (azul jacinto), y de azufre (amarillo)

 

12) ¿Cuál es la apariencia de las cabezas de los caballos? ¿Qué salía de sus bocas? (17)

    – Como cabezas de leones

    – Fuego, humo y azufre

 

13) ¿Quiénes fueron muertos con el fuego, el humo y el azufre? (18)

    – Una tercera parte de los hombres

 

14) ¿Dónde estaba el poder de los caballos para hacer daño? (19)

    – En sus bocas y en sus colas

 

15) ¿Qué hicieron aquellos que no murieron ni se arrepintieron? (20-21)

    – Idolatría, homicidios, hechicerías, fornicación, hurtos

 

“EL LIBRO DE APOCALIPSIS”

Capítulo Ocho

ApocalipsisLección 09. Capítulo Ocho 

OBJETIVOS EN EL ESTUDIO DE ESTE CAPÍTULO

1) Revisar la apertura del séptimo sello, el ángel con el incensario de oro, y el sonido de las primeras cuatro trompetas

2) Ofrecer una explicación en relación al significado de estas visiones

RESUMEN

Enseguida del “intervalo” del capítulo anterior, en el que fueron vistas las escenas tranquilizadoras y confortantes de los santos, el séptimo sello es ahora abierto. Como por media hora, hay silencio en el cielo (1).

En contraste con todo lo que pasó antes, ¡el silencio debe haber sido impresionante! Posiblemente signifique el temor en el cielo por lo que ya ha sido revelado, o por lo que está por ser revelado. Cuando Dios actúa, los que están en la tierra deben estar temerosos (ver Hab 2:20; Zac 1:7; Zac 2:13); ¿No debemos esperar una reacción similar de Sus criaturas en el cielo?

Entonces son vistos siete ángeles que estaban de pie ante Dios que les dio siete trompetas. Antes que ellos tocaran las trompetas, otro ángel con un incensario de oro y se paró ante el altar. A este ángel le fue dado mucho incienso para ofrecer junto con las oraciones de los santos sobre el altar de oro que estaba delante del trono. El humo del incienso y las oraciones de los santos subieron a la presencia de Dios de la mano del ángel. Entonces el ángel tomó el incensario, lo llenó del fuego del altar, y lo arrojó a la tierra. Hubo truenos, y voces, y relámpagos, y un terremoto, y los siete ángeles con las siete trompetas se dispusieron a tocarlas (2-6).

Esta escena parece sugerir que el sonido de las siete trompetas y las cosas que siguen es la respuesta de Dios a las oraciones de los santos. Esto recuerda lo que Jesús enseñó en Su parábola de la viuda insistente: “¿Y acaso Dios no hará justicia a Sus escogidos, que claman a Él día y noche? ¿Se tardará en responderles?” (Luc 18:7)

En cuanto los cuatro ángeles tocan sus trompetas por turno, el medio ambiente en particular es impactado:

La primera trompeta – Granizo y fuego mezclados con sangre, lanzados

sobre la tierra; una tercera parte de los árboles y toda la hierba son

quemados (7)

La segunda trompeta – Algo como una gran montaña ardiendo fue

precipitada al mar, y la tercera parte del mar se convirtió en sangre;

murieron una tercera parte de los seres vivientes que estaban en el

mar, y la tercera parte de las naves fue destruida (8-9).

 

La tercera trompeta – Cayó del cielo una gran estrella ardiendo de

nombre Ajenjo sobre la tercera parte de los ríos, y sobre las fuentes

de las aguas, y muchos hombres murieron a causa de esas aguas porque

se hicieron amargas (10-11).

 

Una cuarta trompeta – Fue herida la tercera parte del sol, de la luna,

y de las estrellas, para que se oscureciera la tercera parte de ellos;

y no hubo luz en la tercera parte del día, y asimismo de la noche

(12).

 

Las primeras cuatro trompetas podrían significar calamidades naturales que Dios usaría en Su juicio contra los que oprimen a Su pueblo. Que solo sea afectada una tercera parte, junto con el simbolismo de las trompetas, sugiere que el propósito de estos juicios sería advertir a la gente, dándoles tiempo de arrepentirse antes de que la ira total de Dios sea derramada (ver las “copas de la ira”, 16:1-21).

 

Antes del sonido de las tres trompetas finales, un ángel (algunos manuscritos sugieren un águila) vuela por en medio del cielo proclamando a gran voz tres Ayes sobre los que moran en la tierra (13). En tanto que las cuatro primeras trompetas parecen bastante malas, ¡lo peor aun esta por venir!

 

BOSQUEJO

 

I. EL SÉPTIMO SELLO – SILENCIO EN EL CIELO (1)

 

   A. EL CORDERO ABRE EL SÉPTIMO SELLO (1a)

 

   B. SILENCIO EN EL CIELO COMO POR MEDIA HORA (1b)

 

II. PREPARACIÓN PARA EL SONIDO DE LAS SIETE TROMPETAS (2-6)

 

    A. LOS SIETE ÁNGELES PREPARADOS (2)

1. Los siete ángeles que estaban de pie ante Dios

2. Se les dieron siete trompetas

 

B. EL ÁNGEL CON EL INCENSARIO DE ORO (3-6)

1. Vino y se paró ante el altar

2. Se le dio mucho incienso para añadirlo…

a. A las oraciones de los santos

b. Sobre el altar de oro que estaba delante del trono

3. El humo del incienso con las oraciones de los santos…

a. Subió a la presencia de Dios

b. De la mano del ángel

4. El ángel tomó el incensario…

a. Lo llenó del fuego del altar

b. Lo arrojó a la tierra

— Hubo truenos, y voces, y relámpagos, y un terremoto

5. Los siete ángeles que tenían las siete trompetas se dispusieron

a tocarlas

 

III. LAS PRIMERAS CUATRO TROMPETAS

 

     A. LA PRIMERA TROMPETA: LA VEGETACIÓN HERIDA (7)

1. Granizo y fuego mezclados con sangre, fueron lanzados sobre la

Tierra

2. La tercera parte de los árboles se quemó, y se quemó toda la

hierba verde

 

B. LA SEGUNDA TROMPETA: EL MAR HERIDO (8-9)

1. Algo como una gran montaña ardiendo en fuego fue precipitada

en el mar

2. La tercera parte del mar se convirtió en sangre; y murió la

tercera parte de los seres vivientes que estaban en el mar; la

tercera parte de las naves fue destruida

 

C. LA TERCERA TROMPETA: LOS RÍOS Y LAS FUENTES DE LAS AGUAS HERIDAS

  (10-11)

1. Cayó del cielo una gran estrella, ardiendo como una antorcha,

y cayó sobre la tercera parte de los ríos y sobre las fuentes

de las aguas

2. El nombre de la estrella es Ajenjo, una tercera parte de las

aguas se convirtió en ajenjo; y muchos hombres murieron a

causa de esas aguas, porque se hicieron amargas

 

D. LA CUARTA TROMPETA: LOS CIELOS HERIDOS (12)

1. Son heridos una tercera parte del sol, de la luna, y de las

Estrellas

2. Una tercera parte de ellos fue oscurecido, para que no hubiese

luz en la tercera parte del día ni de la noche

 

IV. TRES AYES SON ANUNCIADOS (13)

 

  1. A.  UN ÁNGEL (¿ÁGUILA?) VOLANDO EN MEDIO DEL CIELO (13a)

 

    B. PRONUNCIANDO TRES AYES (13b)

1. “¡Ay, ay, ay, de los que moran en la tierra!”

2. “¡A causa de los otros toques de trompeta que están para tocar

los tres ángeles!”

 

PREGUNTAS DE REVISIÓN DEL CAPÍTULO

 

1) ¿Cuáles son los puntos principales de este capítulo?

– El séptimo sello – silencio en el cielo (1)

– La preparación para el sonido de las siete trompetas (2-6)

– Las primeras cuatro trompetas (7-12)

– Los tres ayes anunciados (13)

 

2) ¿Qué pasó cuando el Cordero abrió el séptimo sello? (1)

– Se hizo silencio en el cielo como por media hora

 

3) ¿Qué vio Juan enseguida? (2)

– Siete ángeles que estaban en pie ante Dios, y se les dieron siete

trompetas

 

4) ¿Qué hizo el otro ángel? ¿Qué le fue dado? ¿Por qué? (3-4)

– Se paró ante el altar, con un incensario de oro

– Mucho incienso

– Para añadirlo a las oraciones de todos los santos sobre el altar de

oro que estaba delante del trono

 

5) ¿Qué hizo entonces el ángel con el incensario? ¿Qué pasó entonces?

   (5-6)

– Lo llenó de fuego del altar, y lo arrojó a la tierra

– Hubo trueno, y voces, y relámpagos, y un terremoto

– Los siete ángeles con las siete trompetas se dispusieron a tocarlas

 

6) Describa que pasó cuando tocó la trompeta el primer ángel (7)

– Hubo granizo y fuego mezclados con sangre, que fueron lanzados sobre

la tierra

– La tercera parte de los árboles se quemó, y toda la hierba verde

 

7) Describa que pasó cuando tocó la trompeta el segundo ángel? (8-9)

– Algo como una gran montaña ardiendo en fuego fue precipitada al mar

– Una tercera parte del mar se convirtió en sangre, y murió la tercera

parte de los seres vivientes que estaban en el mar, y la tercera

parte de las naves fue destruida

 

8) Describa que pasó cuando tocó la trompeta el tercer ángel (10-11)

– Cayó del cielo una gran estrella (llamada Ajenjo) ardiendo como una

antorcha sobre la tercera parte de los ríos, y sobre las fuentes de

las aguas

– La tercera parte de las aguas se convirtió en ajenjo, y muchos

hombres murieron a causa de esas aguas, porque se hicieron amargas

 

9) Describa que pasó cuando tocó la trompeta el cuarto ángel (12)

– Una tercera parte del sol, de la luna, y de las estrellas fueron

Heridos

– Una tercera parte de ellos fueron obscurecidos, y una tercera parte

del día y de la noche no hubo luz

 

10) ¿Qué vio y oyó Juan enseguida? (13)

– Un ángel (¿águila?) volando por en medio del cielo

– Pronunciando tres ayes sobre los que moran en la tierra

– A causa de los otros toques de trompeta que están por sonar

“EL LIBRO DE APOCALIPSIS”

Capítulo Siete

ApocalipsisLección 08. Capítulo Siete 

OBJETIVOS EN EL ESTUDIO DE ESTE CAPÍTULO

1) Identificar a los dos grupos en las dos visiones vistas en este capítulo

2) Notar como estas visiones confortarían a aquellos que deberían pasar por la gran tribulación

RESÚMEN

Entre el sexto y el séptimo sello, hay un intermedio en el que Juan ve dos visiones. Ellas podrían estar diseñadas para contestar a las preguntas que se levantaron al final del capítulo anterior: “porque el gran día de Su ira ha llegado, ¿y quién podrá sostenerse en pie?” (6:17) Si, ¿quién SERÁ capaz de sostenerse en pie?

En la primera visión Juan ve a cuatro ángeles sobre los cuatro ángulos de la tierra, deteniendo los vientos que soplan en la tierra, el mar, o sobre ningún árbol. Un ángel se levanta del oriente y tiene el sello del Dios viviente, el cual clama a los otros cuatro ángeles que no dañen la tierra, etc., hasta que los siervos de Dios hayan sido sellados en sus frentes. Juan oye entonces el número de aquellos que son sellados. Son 144,000 de todas las tribus de los hijos de Israel, con 12,000 de cada tribu. Es de interés el hecho que Efraín y Dan no son mencionados, en tanto que Leví y José con contados como tribus. Esto sugiere a muchos que los 144,000 de Israel es simbólico (1-8).

La segunda visión revela una gran multitud de todas las naciones que estaban delante del trono y del Cordero. Vestidos con ropas blancas, y con palmas en sus manos, clamaban “La salvación pertenece a nuestro Dios que está sentado en el trono, y al Cordero” Se juntaron en sus oraciones con los ángeles, los ancianos, y los cuatro seres vivientes. A Juan se le dice entonces por uno de los ancianos que los que estaban vestidos con ropas blancas habían salido de la gran tribulación, con sus ropas lavadas en la sangre del Cordero. Delante del trono de Dios, ellos Le sirven día y noche en Su templo. Son entonces descritas las bendiciones futuras: Dios habitará en medio de ellos, no tendrán hambre ni sed, ni calor del sol. El Cordero los pastoreará y los guiará a fuentes de aguas de vida, y Dios enjugará toda lágrima de los ojos de ellos (9-17).

¿Qué representan las dos visiones? Creo que los 144,000 sellados en la tierra representan la iglesia “militante”, en este caso, los redimidos de la tierra. En tanto que ellos podrían estar en la tierra cuando sea derramado el juicio y la ira de Dios, están sellados y por lo tanto alejados de la ira de Dios (ver Ezeq 9:1-11). Esto no significa que no sufrirán tribulación, porque si bien podrían escapar de la ira de Dios, podrían aun enfrentar los esfuerzos de Satanás (12:17; 13:7 y siguientes). Pero la siguiente visión provee esperanza para aquellos que deben pasar a través de “la gran tribulación”. Considerando que ellos han lavado sus ropas en la sangre del Cordero, se asegura que servirán a Dios en Su templo en “el estado intermedio” (entre la muerte y la resurrección). A ellos también se les prometió bendiciones futuras en “el estado eterno” (después de la resurrección y del juicio, ver 7:16-17 con 21:1-4). Entonces la gran multitud en el cielo representa a la iglesia “triunfante”, en este caso, a los redimidos en el cielo. ¡Es la iglesia militante y por lo tanto triunfante la que podrá sostenerse en pie en el día de la ira de Dios!

BOSQUEJO

I. LOS 144,000 SELLADOS EN LA TIERRA (1-8)

 A. LOS ÁNGELES CONTENIDOS (1-3)

1. Juan vio cuatro ángeles en las cuatro esquinas de la tierra

a. Deteniendo a los cuatro vientos de la tierra

b. Para que no soplase sobre la tierra, ni sobre el mar, ni

sobre ningún árbol

2. Juan vio a otro ángel que subía del oriente

a. Clamando a gran voz a los cuatro ángeles que tenían el poder

de dañar a la tierra y al mar

b. Instruyéndolos a que no dañaran a la tierra, ni al mar, ni a

los árboles hasta que los siervos de Dios fueran sellados en

sus frentes

B. LOS 144,000 SELLADOS (4-8)

1. Juan “oyó” el número de los sellados

2. Los sellados eran 12,000 de cada una de las tribus de Israel:

a. Judá              e. Neftalí              i. Isacar

b. Rubén             f. Manasés              j. Zabulón

c. Gad               g. Simeón               k. José

d. Aser              h. Leví                 l. Benjamín

 

II. LA GRAN MULTITUD EN LOS CIELOS (9-17)

 A. JUAN VE A UNA GRAN MULTITUD (9-12)

1. La cual nadie podía contar, de todas naciones y tribus y

pueblos y lenguas

2. Estaban delante del trono y en la presencia del Cordero

a. Vestidos de ropas blancas

b. Con palmas en las manos

3. Clamando a gran voz: “La salvación pertenece a nuestro Dios que

está sentado en el trono, y al Cordero”

4. Los ángeles, los ancianos, y los cuatro seres vivientes también

se les unen con la adoración

a. Postrando sus rostros delante del trono y adorando a Dios

b. Atribuyendo la bendición, la gloria, la sabiduría, la acción

de gracias, el honor, el poder, y la fortaleza a Dios

 

B. LA GRAN MULTITUD IDENTIFICADA (13-17)

1. Cuestionado por uno de los ancianos, Juan pone la pregunta

sobre él

2. El anciano identifica a la gran multitud:

a. Son los que han salido de la gran tribulación

b. Los que han lavado sus ropas, y las han emblanquecido en la

sangre del Cordero

c. Los que están delante del trono de Dios, y le sirven de día

y noche en Su templo

3. El anciano describe sus bendiciones futuras:

a. El que está sentado sobre el trono extenderá Su tabernáculo

sobre ellos

b. Ya no tendrán hambre ni sed, y el sol no caerá más sobre

ellos

c. El Cordero los pastoreará y guiará a fuentes de aguas de

vida

d. Dios enjugará toda lágrima de los ojos de ellos

 

PREGUNTAS DE REVISIÓN PARA EL CAPÍTULO

 

1) ¿Cuáles son los puntos principales de este capítulo?

– Los 144,000 sellados en la Tierra

– La gran multitud en el cielo (9-17)

 

2) ¿Qué ve Juan enseguida? (1)

– A cuatro ángeles en los cuatro ángulos de la tierra, deteniendo los

cuatro vientos para que no soplasen sobre la tierra, ni sobre el

mar, ni sobre ningún árbol

 

3) ¿Qué clamaba un ángel que subía desde el oriente? (2-3)

– “No hagáis daño a la tierra, ni al mar, ni a los árboles, hasta que

hayamos sellados en sus frentes a los siervos de nuestro Dios.”

 

4) ¿Quiénes y cuántos fueron sellados? (4)

– 144,000 de las tribus de Israel

 

5) En la lista de los sellados, ¿cuáles dos tribus de Israel están

   ausentes? (5-8)

– Efraín y Dan

 

6) ¿Cuáles dos nombres son usados por las tribus que no fueron

   normalmente enumeradas entre las tribus de Israel? (5-8)

– Leví (la tribu sacerdotal que no recibió una tierra de herencia)

– José (el padre de Manasés y de Efraín, cuyos dos hijos formaron dos

tribus)

 

7) Después de que los 144,000 son sellados, ¿qué mira Juan enseguida?

   (9-10)

– A una gran multitud de todas las naciones, tribus, pueblos y lenguas

– Que estaban delante del trono y del Cordero

– Vestidos con ropas blancas y con palmas en las manos

– Atribuyendo la salvación a Dios que está en el trono, y al Cordero

 

8) ¿Quién se les unió en la adoración a Dios? (11-12)

– Los ángeles, los ancianos, y las cuatro criaturas vivientes

 

9) ¿Cómo identifica el anciano a la gran multitud? (13-14)

– Aquellos que han salido de la gran tribulación, que han lavado sus

ropas, y las han emblanquecido en la sangre del Cordero

– Aquellos que están delante del trono de Dios y le sirven día y noche

en Su templo

 

10) ¿Qué bendiciones futuras se les prometió que recibirían? (15-17)

– El que está sentado sobre el trono extenderá Su tabernáculo sobre

ellos

– Ya no tendrán hambre ni sed, y el sol no caerá más sobre ellos

– El Cordero los pastoreará y los guiará a fuentes de aguas de vida

– Dios enjugará toda lágrima de los ojos de ellos

“EL LIBRO DE APOCALIPSIS”

Capítulo Seis

ApocalipsisLección 07. Capítulo Seis 

OBJETIVOS EN EL ESTUDIO DE ESTE CAPÍTULO

1) Considerar cual podría ser el significado de los diferentes sellos y sus símbolos

RESUMEN

En este capítulo el Cordero abre seis de los siete sellos del libro. Veo los primeros cuatro sellos como la revelación de las fuerzas que Dios podría usar para traer a juicio a los opresores de Su pueblo (1-8). Note lo que se dice sobre los diferentes jinetes:

“…le fue dada una corona…” (al jinete del caballo blanco)

“…le fue dado poder…se le dio a él…” (al jinete del caballo  rojo)

“…una voz en medio de los cuatro seres vivientes, que decía” (el jinete del caballo negro)

“…y se les dio potestad…” (los jinetes del caballo amarillo – la Muerte y el Hades)

¿Quién tenía el poder para dar una corona, o para dar tal autoridad? ¿Quién podría haber hablado en medio de los cuatro seres vivientes? ¿Quién tenía el poder para dar a la Muerte y al Hades? Cuando consideramos que Jesús es el soberano de los reyes de la tierra (1:5), que Él tiene las llaves del Hades y de la Muerte (1:18), y que Él estaba en medio de los cuatro seres vivientes (5:6), ¡parece claro que la respuesta es Cristo! En este caso, los caballos y sus jinetes estaban actuando por la autoridad y el poder dado por Cristo. Sugiero entonces la siguiente explicación para los primeros cuatro sellos:

El caballo blanco y su jinete – Representa conquista militar, tal como  la usada por Dios para traer juicio sobre Asiria (Isa 10:5-7,12-13,15- 16) y sobre Babilonia (Isa 13:17-20). Aquí, el jinete con el arco describe a un guerrero medo, reconocido en su uso del arco como un arma, y fueron enemigos temidos de los romanos.

El caballo rojo y su jinete – Representa la guerra civil, en la que las personas se matarían unas a otras, tal como lo usó Dios en Su

juicio contra Egipto (Isa 19:1-4).

El caballo negro y su jinete – Representa el hambre, donde las necesidades (el trigo y la cebada) serían escasos, en tanto que los lujos (el aceite y el vino) podrían estar en abundancia pero de poco interés para el hambriento. Dios usó el hambre en Su juicio sobre Israel (ver Jer 14:11-12).

 

El caballo amarillo y su jinete (la Muerte y el Hades) – representan la muerte traída por la espada, el hambre, la mortandad (pestilencia),  y las fieras de la tierra. Tales juicio severos de Dios fueron traídos sobre Jerusalén en el pasado (ver Ezeq 5:17; 6:12; 14:21).

Con el quinto sello, se nos dice el POR QUÉ Dios traería tales juicios. Las almas que han muerto por la palabra de Dios y su testimonio, y cuando sea el tiempo justo empezará el juicio. En el tiempo intermedio, las almas de los muertos con confortadas con vestiduras y se les dijo que descansaran (9-11).

El sexto sello describe disturbios cósmicos y la desesperación de aquellos que intentan ocultarse de la ira de Dios. ¿Está describiendo esta escena el fin del tiempo (ver 2 Ped 3:7-12)? El lenguaje recuerda al que es usado para describir el juicio de Dios sobre Babilonia (Isa 13:1-22) y sobre Samaria (Óseas 10:7-8). Jesús usó un lenguaje similar para advertir a las personas de Su tiempo de la destrucción inminente de Jerusalén (Luc 23:28-20). Entonces me inclino a pensar que se está refiriendo al juicio venidero (tal vez en la forma de calamidades naturales) sobre aquellos que perseguían al pueblo de Dios en el primer siglo, y como el culpable no podrá escapar en el día de la ira del Cordero (12-17).

BOSQUEJO

I. LOS CUATRO CABALLOS Y SUS JINETES (1-8)

   A. EL PRIMER SELLO – EL JINETE EN EL CABALLO BLANCO (1-2)

1. El Cordero abre el primer sello

2. Uno de los cuatro seres vivientes dice “Ven y mira”

3. Juan ve a un caballo blanco y a su jinete

a. Un hombre tenía un arco

b. Y le fue dada una corona

c. El hombre salió venciendo, y para vencer

B. EL SEGUNDO SELLO – EL JINETE Y EL CABALLO ROJO (3-4)

1. El Cordero abre el segundo sello

2. El segundo ser viviente dice “Ven y mira”

3. Juan mira un caballo rojo y a su jinete

a. Al jinete le fue dado poder de quitar de la tierra la paz, y que se matasen unos a otros

b. Se le dio una gran espada

C. EL TERCER SELLO – EL JINETE EN EL CABALLO NEGRO (5-6)

1. El Cordero abre el tercer sello

2. El tercer ser viviente dice “Ven y mira”

3. Juan mira a un caballo negro y a su jinete

a. Una balanza en la mano del jinete

b. Una voz en medio de los cuatro seres vivientes que decía: “Dos libras de trigo por un denario, y seis libras de cebada por un denario; pero                     no dañes el aceite ni el vino.”

D. EL CUARTO SELLO – EL JINETE EN EL CABALLO AMARILLO (7-8)

1. El Cordero abre el cuarto sello

2. El cuarto ser viviente dice “Ven y mira”

3. Juan mira a un caballo amarillo y a su jinete

a. En el caballo se sienta la Muerte, y el Hades le seguía

b. Le fue dada potestad sobre la cuarta parte de la tierra

c. Le fue dada potestad para matar con espada, con hambre, con mortandad, y con las fieras de la tierra

II. LAS ALMAS BAJO EL ALTAR (9-11)

A. EL QUINTO SELLO – LAS ALMAS BAJO EL ALTAR (9-10)

1. El Cordero abre el quinto sello

2. Juan mira bajo el altar a aquellos que habían muerto

a. Por causa de la palabra de Dios

b. Por el testimonio que tenían

3. Ellos clamaban a gran voz:

a. “¿Hasta cuándo, Señor, santo y verdadero?”

b. “¿Hasta cuando no juzgas y vengas nuestra sangre en los que moran en la tierra?”

B. SU CONSOLACIÓN (11)

1. Se les dio una vestidura blanca a cada uno de ellos

2. Se les dijo que descansase todavía un poco de tiempo, hasta que se completara el número de sus consiervos y de sus hermanos, que también habrían de ser muertos como ellos

III. LOS DISTURBIOS CÓSMICOS EN EL DÍA DE LA IRA DEL CORDERO (12-17)

A. EL SEXTO SELLO – LOS DISTURBIOS CÓSMICOS (12-14)

1. El Cordero abre el sexto sello

2. Ocurren eventos catastróficos:

a. Un gran terremoto

b. El sol se puso negro como tela de cilicio

c. La luna se volvió toda como sangre

d. Las estrellas del cielo cayeron sobre la tierra, como la higuera deja caer sus higos cuando es sacudida por un

fuerte viento

e. El cielo se desvaneció como un pergamino que se enrolla

f. Todo monte y toda isla se removió de su lugar

B. LA REACCIÓN DE LA HUMANIDAD (15-17)

1. Grandes y pequeños, siervo y libre, se escondieron en las cuevas y entre las peñas de los montes

2. Decían a los montes y a las peñas:

a. “Caed sobre nosotros, y escondednos del rostro de aquel que está sentado sobre el trono, y de la ira del Cordero”

b. “Porque el gran día de su ira ha llegado; ¿y quién podrá sostenerse en pie?”

PREGUNTAS DE REVISIÓN PARA EL CAPÍTULO

1) ¿Cuáles son los puntos principales de este capítulo?

a. Los cuatro caballos y sus jinetes (1-8)

b. Las almas bajo el altar (9-11)

c. Los disturbios cósmicos en el día de la ira del Cordero (12-17)

2) ¿Quién abrió cada uno de los sellos de este capítulo? (1,3,5,7,9,12)

– El Cordero

3) ¿Qué es visto cuando se abre el primer sello? ¿Qué le es dado a él?

   (1-2)

– Un jinete en un caballo blanco con un arco

– Una corona, y quien la llevaba salió venciendo

4) ¿Qué es visto cuando es abierto el segundo sello? ¿Qué le es dado a

   él? (3-4)

– Un jinete con un caballo rojo

– Poder de quitar de la tierra la paz, y que se matasen unos a otros

– Una gran espada

5) ¿Qué es visto cuando es abierto el tercer sello? ¿Qué es oído? (5-6)

– Un jinete en un caballo negro con una balanza en su mano

– “Dos libras de trigo por un denario, y seis libras de cebada por un denario, pero no dañes el aceite ni el vino.”

6) ¿Qué es visto cuando es abierto el cuarto sello? ¿Qué les es dado?

   (7-8)

– La Muerte montando un caballo amarillo, seguida por el Hades

– Le fue dada potestad sobre la cuarta parte de la tierra, para matar mcon espada, con hambre, con mortandad, y con las fieras de la tierra

7) ¿Qué es visto cuando es abierto el quinto sello? ¿Qué están diciendo?

   (9-10)

– Las almas bajo el altar de los que habían sido muertos por causa de la palabra de Dios y por el testimonio que tenían

– “¿Hasta cuándo, Señor, santo y verdadero, no juzgas y vengas nuestra sangre en los que moran en la tierra?”

8) ¿Cómo son consolados? (11)

– Se les dio una vestidura blanca a cada uno de ellos

– Se les dijo que descansasen todavía un poco de tiempo, hasta que se

completara el número de sus consiervos y sus hermanos, que también habían de ser muertos como ellos

9) ¿Qué es visto cuando es completado el sexto sello? (12-14)

– Un gran terremoto, el sol se puso negro, la luna se volvió como sangre, las estrellas del cielo cayeron sobre la tierra, el cielo es enrollado como  un pergamino, todo monte y toda isla se removió de su lugar

10) ¿Qué intenta hacer la gente de la tierra? ¿Qué dicen ellos? (15-17)

– Se esconden en las cuevas y entre las peñas de los montes

– “Caed sobre nosotros, y escondednos del rostro de aquel que está sentado en el trono, y de la ira del Cordero”

– “Porque el gran día de Su ira ha llegado; ¿y quién podrá sostenerse en pie?”

“EL LIBRO DE APOCALIPSIS”

Capítulo Cinco

(descargar el archivo ApocalipsisLección 06. Capítulo Cinco

OBJETIVOS EN EL ESTUDIO DE ESTE CAPÍTULO

1) Examinar lo que se revela sobre el Cordero (Jesús) y lo que Él ha logrado por medio de Su muerte

2) Considerar el impacto que esta escena habrá tenido en los cristianos perseguidos en Asia

RESUMEN

La escena que inició en el capítulo cuatro continúa. Mientras que el capítulo cuatro podría ser declarado como “Dios está en Su trono”, el tema de este capítulo podría ser llamado “Digno es el Cordero”

La atención de Juan se dirige a un libro en la mano derecha de Dios. Escrito por dentro y por fuera, sellado con siete sellos. Un ángel fuerte proclama “¿Quién es digno de abrir el libro y desatar sus sellos?” y al principio parece ser que nadie en el cielo ni en la tierra parecía digno de abrir el libro para mirar en él. Esto llevó a Juan a llorar (1-4).

Pero uno de los veinticuatro ancianos le dijo que no llorara porque alguien descrito como “el León de la tribu de Judá, la raíz de David” (ver Gén 49:9-10; Isa 11:10) ha vencido para abrir el libro y desatar sus sellos. En medio del trono y de los cuatro seres vivientes, y en medio de los ancianos, Juan ve de pie un Cordero como inmolado (en este caso, Jesús – ver Jn 1:29), con siete cuernos, y siete ojos. Los siete ojos se explican como los siete espíritus de Dios enviados por toda la tierra (ver Zac 4:10). Como se ha visto antes (ver 1:4; 3:1; 4:5) representan el Espíritu Santo, en tanto que los siete cuernos son indicativo de gran fortaleza (ver Deut 33:17; 1 Sam 2:10). El Cordero se ve entonces tomando el libro de la mano derecha de Dios (5-7).

Al tomar el libro provoca que las cuatro criaturas vivientes y los veinticuatro ancianos se postren delante del Cordero. Todos tenían un arpa (tal vez simbolizando alabanza, Hailey) y copas de oro llenas de incienso, que son las oraciones de los santos, cantan un nuevo cántico alabando al Cordero como digno de tomar el libro. Proclaman Su merecimiento sobre las bases de haber sido inmolado y de haber redimido por Su sangre a todas las naciones son que son hechos reyes y sacerdotes ante Dios por lo que reinaremos sobre la tierra (ver 1:5-6; 1 Ped 2:9). Las voces de millones de millones de ángeles alrededor del trono así unidos con su alabanza del Cordero que fue inmolado es digno de todo el poder, las riquezas, la sabiduría, la fortaleza, la honra, la gloria y la alabanza. Finalmente, toda criatura en el cielo, en la tierra, y en el mar se unen para alabar tanto al que está sentado en el trono (Dios) como al Cordero. Los cuatro seres vivientes dicen “Amén” y los veinticuatro ancianos se postran y adoran (8-14)

Esta escena imponente debe animar en verdad la fe cristiana. Como es declarado por Summer:

“Tal escena fue calculada para dar nuevo ánimo y nueva esperanza a los

   corazones de los primeros lectores de Juan, los cristianos perseguidos

   de Asia; trae la misma esperanza a los corazones cristiano en

   cualquier época. Al creer en el poder de Dios (capítulo 4) y en el

   amor redentor de Dios (capítulo 5), no hay enemigo o fuerza del mal

   que los cristianos necesiten temer. Ellos pueden entrar en el

   conflicto o resistir el mal al saber que Dios está aun en Su trono; Él

   no ha hecho a un lado Su cetro; Él no ha dejado Su trono a ningún

   otro.”

¿Y qué representa el libro? Como Shelly dice en su comentario:

“Este libro es el libro del destino de la humanidad. En el podría ser

   encontrada el destino de los santos sufriendo, las consecuencias de

   las maquinaciones de Roma (y lo que podría agregar Jerusalén, MAC)

contra la iglesia, y un bosquejo del futuro del tiempo de Juan por

   medio de la resolución de la brutal batalla particular entre sus

   hermanos y las fuerzas de Satanás. Estas cosas reveladas en las

   siguiente visiones de Apocalipsis fueron entregadas en este libro.”

En este caso, el libro revela como Dios manifestaría Su justa indignación sobre aquellos que rechazaron a Su Cristo y persiguieron a Su pueblo. También, como los santos sufrientes vencerían eventualmente. Tan pronto como el libro fue sellado, las obras de Dios fueron aun un misterio. Pero en cuanto los sellos son abiertos (6:1-8:1), tenemos:

“La revelación de Jesucristo, que Dios le dio, para manifestar a sus

   siervos – las cosas que deben suceder pronto.” (1:1)

BOSQUEJO

I. EL LIBRO Y EL CORDERO (1-7)

   A. EL LIBRO EN LA MANO DERECHA DE DIOS (1-4)

1. Escrito por dentro y por fuera, sellado con siete sellos

2. La proclamación del ángel fuerte

a. “¿Quién es digno?”

b. “¿De abrir el libro y desatar sus sellos?”

3. La respuesta inicial

a. Ninguno, ni en el cielo ni en la tierra ni debajo de la tierra

b. Ninguno, podía abrir el libro, ni aun mirarlo

4. La reacción de Juan: “Y lloraba mucho, porque no se había hallado a ninguno digno…”

B. EL ÚNICO DIGNO DE ABRIR EL LIBRO (5-7)

1. Palabras de aliento de uno de los ancianos a Juan

a. “No llores”

b. “He aquí que el León de la tribu de Judá, la raíz de David”

c. Él “ha vencido”

1) “Para abrir el libro”

2) “Para desatar sus siete sellos”

2. La descripción de Juan del Cordero

a. Estaba en medio del trono, de los cuatro seres vivientes, yde los ancianos

b. Un Cordero como inmolado

1) Qué tenía siete cuernos

2) Con siete ojos, los cuales son los siete espíritus de Dios enviados por toda la tierra

c. Que tomó el libro de la mano derecha

II. EL CORDERO ES ALABADO (8-14)

    A. POR LOS CUATRO SERES VIVIENTES Y LOS VEINTICUATRO ANCIANOS (8-10)

1. Todos tienen:

a. Un arpa

b. Copas de oro llenas de incienso, que son las oraciones de los santos

2. Ellos cantaban un nuevo cántico…

a. El Cordero es digno

1) De tomar el libro

2) De abrir los sellos

b. Porque:

1) Él fue inmolado

2) Con Su sangre nos ha redimido para Dios, de todo linaje y lengua y pueblo y nación

3) Él nos ha hecho para nuestro Dios reyes y sacerdotes, para reinar sobre la tierra

B. POR MILLONES DE MILLONES DE ÁNGELES (11-12)

       1. Sus voces se oyeron alrededor del trono, junto con los seres vivientes y los ancianos

2. Diciendo con gran voz:

a. “El Cordero que fue inmolado

b. Es digno de tomar el poder, las riquezas, la sabiduría, la fortaleza, la honra, la gloria y la alabanza

C. JUNTO CON EL QUE ESTÁ SENTADO EN EL TRONO (13-14)

1. Juan oye ahora a los que están en el cielo, en la tierra, debajo de la tierra, y en mar que dicen:

  1. “La alabanza, la honra, la gloria y el poder…
  2. “Al que está sentado en el trono, y al Cordero, por los siglos de los siglos”

2. A lo que:

a. Los cuatro seres vivientes decían: “Amén”

b. Los veinticuatro ancianos se postraron sobre sus rostros y adoraron al que vive por los siglos de los siglos

PREGUNTAS DE REVISIÓN PARA EL CAPÍTULO

1) ¿Cuáles son los puntos principales de este capítulo?

– El libro y el Cordero (1-7)

– El Cordero es alabado (8-14)

2) ¿Qué vio Juan en la mano derecha del que estaba sentado en el trono?

– Un libro escrito por dentro y por fuera, sellado con siete sellos

3) ¿Qué proclamó un ángel fuerte con gran voz? (2)

– “¿Quién es digno de abrir el libro y desatar sus sellos?”

4) ¿Cómo reaccionó Juan cuando le pareció que no había ninguno digno de abrir el libro? (3-4)

– Lloró

5) ¿Qué le dijo uno de los veinticuatro ancianos? (5)

– “No llores”

– “He aquí que el León de la tribu de Judá, la raíz de David, ha  vencido para abrir el libro y desatar sus siete sellos”

6) ¿Qué vio Juan? (6)

Un Cordero como inmolado, con siete cuernos y siete ojos

7) ¿Dónde estaba el Cordero? ¿Qué hizo? (6-7)

– En medio del trono y de los cuatro seres vivientes y de los ancianos

– Tomó el libro de la mano derecha del que estaba sentado en el trono

8) ¿Qué pasó cuando el Cordero tomó el libro? (8-9a)

– Los cuatro seres vivientes y los veinticuatro ancianos se postraron delante del Cordero

– Todos tenían un arpa, y copas de oro de incienso (que son las oraciones de los santos)

– Ellos cantaban un nuevo cántico

9) ¿Qué proclamaban en su “nueva canción”? (9)

– Que el Cordero era digno de tomar el libro y de abrir sus sellos

10) ¿Por qué consideraron digno al Cordero? (9-10)

– Porque Él fue inmolado y los redimió para Dios por Su sangre

– Él los ha hecho para Dios reyes y sacerdotes

11) ¿Qué vio y oyó Juan entonces? (11)

– Las voces de millones de millones de ángeles alrededor del trono, de los seres vivientes y de los ancianos

12) ¿Qué estaban diciendo? (12)

– “El Cordero que fue inmolado es digno”

– De tomar el poder, las riquezas, la sabiduría, la fortaleza, la honra, la gloria y la alabanza

13) ¿Qué oyó Juan enseguida? (13)

– Todo lo creado que está en el cielo, y sobre la tierra, y debajo de la tierra, y en el mar

– Ofrecer la alabanza, la honra, la gloria y el poder tanto al que está sentado en el trono como al Cordero

14) ¿Qué pasa entonces? (14)

– Los cuatro seres vivientes dijeron “Amén”

– Los veinticuatro ancianos se postraron sobre sus rostros y adoraron al que vive por los siglos de los siglos

“EL LIBRO DE APOCALIPSIS”

Capítulo Cuatro

(descargar e; archivo ApocalipsisLección 05. Capítulo Cuatro)

 OBJETIVOS EN EL ESTUDIO DE ESTE CAPÍTULO

1) Considerar la implicación de la visión de Dios en Su trono

2) Notar que esta visión junto a la de aquel que es mencionado en el capítulo cinco establecerá el estado de lo que sigue

RESÚMEN

Las visiones de Apocalipsis inician ahora de manera formal. Al ver una puerta abierta en el cielo y al oír una voz como de trompeta que promete mostrarle las cosas que sucederán después de estás, Juan es transportado al lugar del trono de Dios. Él describe lo que vio y oyó en imágenes vívidas y coloridas. Aquel que está en el trono irradia como piedras brillantes blancas y rojas y está rodeado por un arco iris como esmeralda. Los colores podrían reflejar las características de Dios, tales como Su santidad, rectitud, justicia y misericordia (1-3).

Juan toma una nota especial de los veinticuatro ancianos vestidos con ropas blancas y con coronas de oro, sentados en tronos alrededor del trono de Dios. Summers y Hailey sugieren que ellos describen a los doce patriarcas de Israel y a los doce apóstoles, que representan a los redimidos de ambos pactos ahora unidos en Cristo. Note que en 5:8-9 ellos parecen hablar en medio de los redimidos (4).

Del trono salían relámpagos, truenos y voces, que podrían ilustrar el poder y el juicio divino que vienen de Dios. Ante el trono están siete lámparas de fuego, que son los siete espíritus de Dios. Esto probablemente simboliza el Espíritu Santo en Su obra de iluminación y de revelación de la palabra de Dios al hombre (Summers). Un mar de vidrio como cristal está también delante del trono, tal vez simbolizando la trascendencia de Dios que ahora separa a Dios y a Su pueblo (5-6a).

Entonces hay cuatro criaturas vivientes, similares en algunos aspectos y sin embargo similares en otros, unidas en su constante alabanza a Dios por Su santidad eterna. Aunque no exactamente como los querubines vistos por Ezequiel (ver Ezeq 1, 10), parecen servir en funciones similares. Hailey sugiere que podrían ser una clase especial de seres celestiales, tal vez los más altos y cercanos al trono, que sirven a la voluntad majestuosa de Dios (6b-8). Mientras las cuatro criaturas alaban a Aquel que está sentado en el trono, los veinticuatro ancianos se postran, y echan sus coronas delante del trono, y alaban a Dios como el Creador Eterno (9-11).

Esta escena, junto con la del capítulo cinco, parece diseñada para establecer el estado de lo que sigue. Al resplandecer, se nos está mostrando la primera garantía de la victoria final: ¡Dios está en Su trono! (Summers). Las alabanzas ofrecidas por las cuatro criaturas y los veinticuatro ancianos refuerzan la verdad de Aquel que está en el trono (y de esta manera en el control final) es nada menos que el Señor Dios Todopoderoso, Eterno y Santo, el Creador que sustenta todas las cosas. ¡Él es entonces digno de la gloria, de honra  y de poder! Él es el único digno de reverencia, ¡no el hombre!

BOSQUEJO

I. LA ESCENA DEL TRONO (1-8)

   A. JUAN ES LLEVADO AL CIELO (1)

1. Después de ver al Señor y de oír las cartas dirigidas a las siete iglesias

2. Vio una puerta abierta en el cielo, y oyó una voz como de trompeta

a. Que dijo “sube acá”

b. En donde él vio “cosas que sucederán después de estas”

B. ÉL DESCRIBE LA ESCENA DEL TRONO (2-8)

1. Aquel que está en el trono

a. Como una piedra de jaspe (blanco brillante)

b. Y con aspecto de una piedra de cornalina (rojo ardiente)

c. Con un arco iris esmeralda (varias sombras de verde) alrededor del trono

2. Los veinticuatro ancianos

a. Sentados en veinticuatro tronos alrededor del trono

b. Vestidos con ropas blancas

c. Con coronas de oro en sus cabezas

3. Otros elementos alrededor del trono

a. Relámpagos, truenos y voces procedentes del trono

b. Siete lámparas de fuego (los siete espíritus de Dios) que ardían delante del trono

c. Un mar de vidrio, semejante al cristal, delante del trono

d. Cuatro criaturas vivientes junto al trono y alrededor del trono

4. Las cuatro criaturas vivientes

a. Características únicas

1) El primero era semejante a un león

2) El segundo era semejante a un becerro

3) El tercero tenía un rostro como de hombre

4) El cuarto era semejante a un águila volando

b. Características similares

1) Cada una tenía seis alas

2) Alrededor y por dentro estaban llenos de ojos

3) No cesaban día y noche, alabando la santidad del Dios Eterno

II. DIOS ALABADO COMO EL CREADOR (9-11)

    A. IMPULSADO POR LAS CRIATURAS VIVIENTES (9)

1. Siempre dan gloria, honra y acción de gracias

2. Al que está sentado en el trono, al Eterno

B. OFRECIDO POR LOS VEINTICUATRO ANCIANOS (10-11)

1. Los que se postran delante del que está sentado en el trono

2. Los que Lo adoran por los siglos de los siglos

3. Los que echan sus coronas delante del trono

4. Los que proclaman que Dios es digno de recibir la gloria, y la  honra, y el poder

a. Porque Él creó todas las cosas

b. Y por Su voluntad existen y fueron creadas

PREGUNTAS DE REVISIÓN PARA EL CAPÍTULO

1) ¿Cuáles son los puntos principales de este capítulo?

– La escena del trono (1-8)

– Dios alabado como el Creador (9-11)

2) Cuándo el Señor ha terminado con Sus cartas a las iglesias, ¿qué ve

   Juan? (1)

– Una puerta abierta en el cielo

3) ¿Qué oye Juan? ¿Qué se le mostró? (1)

– Una voz como de trompeta, diciendo “Sube aca…”

– Las cosas que sucederán después de estas

4) ¿Qué es la primera cosa que él ve? (2)

– Un trono establecido en el cielo, y en el trono, Uno sentado

5) ¿Cómo describe Juan el aspecto del que estaba sentado en el trono? (3)

– Como una piedra de jaspe (blanco resplandeciente como un diamante) y como una piedra de cornalina (rojo ardiente)

6) ¿Cuál es el color del arco iris alrededor del trono? (3)

– Como una esmeralda (varios tonos de verde)

7) ¿Qué está alrededor del trono? (4)

– Veinticuatro ancianos con coronas de oro, vestidos con ropas  blancas, sentados en tronos

8) ¿Qué salía del trono? (5)

– Relámpagos  y truenos y voces

9) ¿Qué permanece delante del trono? (5)

– Siete lámparas de fuego ardiendo (los siete espíritus de Dios)

10) ¿Qué hay delante del trono? (6)

– Un mar de vidrio semejante al cristal

11) ¿Qué se ve junto al trono y alrededor del trono? ¿Cómo son descritos?

    (6-8)

– Cuatro criaturas vivientes

– Una semejante a un león, una semejante a un becerro, una con rostro

como de hombre, y una semejante a un águila volando

– Alrededor y por dentro estaban llenas de ojos, y tienen seis alas

12) ¿Qué proclaman sin cesar, día y noche? (8)

– “Santo, santo, santo es el Señor Dios Todopoderoso, el que era, el que es, y el que ha de venir”

13) Siempre que las cuatro criaturas ofrecen Gloria y honra y acción de

    gracias, ¿qué pasa?

– Los veinticuatro ancianos se postran delante del que está sentado en el trono

– Adoran al que vive por los siglos de los siglos, y echan sus coronas delante del trono

14) ¿Por qué los veinticuatro ancianos consideran a Dios digno de la gloria y la honra y el poder? (11)

– Porque Él creó todas las cosas, y por Él existen y fueron creadas

En este capítulo de cierre, Isaías introduce en el enfoque los juicios futuros de Jehová y el engrandecimiento, regocijo y gloria de Sion. El Señor parece estar señalando a los días finales de Judá y a la gloria venidera de Sion en la nueva dispensación. Hay numerosos puntos de vista en relación al tiempo en el que fue escrito este capítulo, el autor, y los eventos particulares siendo descritos. Es nuestro punto de vista que el profeta Isaías está escribiendo de cosas por venir que le fueron reveladas por Jehová por medio de Su Espíritu Santo. El profeta está mirando hacia la culminación de juicio y la esperanza gloriosa sobre la que él ha estado predicando a lo largo de toda su vida de servicio a Jehová y a Su pueblo.

La Grandeza de Jehová y la Abominación de la Idolatría (vers 1-6)

 

      1 Desde el inicio de su obra profética Isaías ha hablado del colapso y de la caída venidera de la nación debido a la corrupción moral dentro de ella (cap 1; 5:5-7). Pero de entre la ruina allí será establecida una nueva nación compuesta de muchos pueblos y de un remanente que ha sido redimido, limpiado, y purificado (2:2-4; 4:2-6). El capítulo final de la profecía comienza con la afirmación que Jehová está hablando. En visión, Isaías ha visto el santuario hollado (63:18) y la bella casa del Señor destruida (ver 64:11 y comentarios). Y ahora, a la vista del hecho que el remanente espiritual y el redimido de las naciones están viniendo a Sion, hay necesidad de construir otro templo. Jehová dice, El cielo es mi trono, y la tierra estrado de mis pies (ver Sal 11:4; 103:19), y pregunta, ¿dónde está la casa que me habréis de edificar, y dónde el lugar de mi reposo? Esto no es, como sugieren algunos comentaristas, una crítica del celo de Hageo por la reconstrucción del templo en el retorno de la cautividad, por frases como “ha dicho Jehová” y “la palabra de Jehová” se presentan aproximadamente veinticinco veces en este corto libro, afirmando que la urgencia era del mismo Señor. Y Zacarías, contemporáneo de Hageo, confirma: “Por tanto, así ha dicho Jehová: Yo me he vuelto a Jerusalén con misericordia; en ella será edificada mi casa” (Zac 1:16). Era necesario un templo físico bajo esa dispensación, pero aún él no podría contener a Jehová (1 Rey 8:27). Por consiguiente, el pueblo no iba a poner su confianza en el templo, sino en el mismo Jehová. Sin embargo ellos parecían confiar en el templo debido a que él representaba Su presencia (Jer 7:1-4).

2 El material físico que entró en la construcción del templo de Salomón fue hecho por Jehová, pero es perecedero y dejará de existir. Sin embargo, el material con el que Dios está construyendo Su nueva casa serán hombres que son (1) pobres – la palabra no solo significa privado de posesiones materiales, sino que con frecuencia apunta a alguien que está afligido o angustiado, una persona mansa (ver 61:1); y (2) humilde (o mortificada) de espíritu, como el corazón de David se “turbó” cuando cortó la orilla del manto de Saúl (1 Sam 24:5; ver Isa 57:15); y (3) que tiemble a mi palabra, esto es, tenga un espíritu penitente y un respeto afectuoso por la palabra de Dios. Tales individuos serán el material de construcción de la nueva casa de Jehová (ver Ef 2:21; 1 Ped 2:5).

3 Este versículo es reconocidamente difícil. ¿Está diciendo el profeta que alguien que quema incienso u ofrece sacrificios legales (por ejemplo, un buey, una oveja, una ofrenda [un ofrecimiento de comida o cereal]) en un espíritu equivocado es culpable de asesinato (o de sacrificio humano – 57:5) y de ofrecer sacrificios abominables a ídolos? ¿O está diciendo que en el nuevo templo y bajo el nuevo orden, el ofrecimiento de sacrificios que eran anteriormente aceptables será idolatría? En todo caso, ellos escogieron sus propios caminos, y su alma amó sus abominaciones. Lo que ellos están haciendo es desagradable a Dios, porque toda adoración ofrecida en el espíritu equivocado o no autorizado por Dios, tanto entonces como ahora, son inaceptables ante Él.

4 Jehová determinará las consecuencias de tales acciones, trayendo sobre los que se deleitaron en sus abominaciones la recompensa total de su rechazo a Su voluntad y camino. Si ellos escogen sus propios caminos y sacrificios, Jehová escogerá para ellos escarnio (ver 65:12; 2 Tes 2:11-12).

5 El Señor se dirige ahora a aquellos que oyen Su palabra, que tiemblan ante ella, y se rinden a su instrucción. El distingue con claridad a este grupo de vuestros hermanos que os aborrecen. La frase vuestros hermanos indica que los dos grupos que son señalados en los versículos 1-6 consiste de los judíos. Ellos que tiemblan ante la palabra de Dios son odiados debido a su justicia y temor de Jehová. Ellos son arrojados por causa de mi nombre, esto es, excluidos o excomulgados como si fueran inmundos. En un espíritu irónico o sarcástico, los que odian la justicia dicen, Jehová sea glorificado. Pero él se mostrará para alegría vuestra. Pero los que temen a Dios no serán humillados; y ellos (los que odian la justicia) serán confundidos.

6 Todo el pasaje (vers 1-6) parece apuntar al cierre del antiguo orden judío cuando Jerusalén y el templo fueron destruidos (70 D.C.). Es oída Una voz de alboroto de la ciudad, voz del templo. El significado básico de la palabra traducida alboroto es un estruendo de multitud del pueblo, o el estruendo del choque de una guerra (ver 13:4). La voz de Jehová que da el pago es la destrucción asestada en respuesta a Su mandamiento traído sobre la destrucción de la ciudad y del templo en retribución por los insultos de los escarnecedores. Esto apunta a la destrucción de Jerusalén ya sea por los babilonios o los romanos, probablemente el último.

Pero aun si está a la vista el asalto de los babilonios, se presagia que pasará cuando los judíos rechacen al Siervo, trayendo recompensa rápida y segura sobre ellos mismos. Tanto Jerusalén como el templo serán destruidos a la voz (al mandamiento) de Jehová.

Bendiciones en la Nueva Sion (vers 7-14)

 

      7-8 En el segundo cántico del Siervo, Sion es representada como una madre que da a luz al Siervo (49:1-13). Ella es entonces representada como una madre que es sorprendida y consolada por el regreso de sus hijos descarriados (49:14-26). El crecimiento inesperado de sus hijos hace necesaria una habitación más grande (54:1-3). El presente pasaje da prominencia al repentino nacimiento del hijo, la nueva nación y tierra, y sus hijos. El hijo no parece ser ningún otro que el Siervo largamente esperado, el Mesías nacido de la Sion espiritual (ver los comentarios sobre 49:1; ver Mi 4:10; 5:2-3; Apoc 12:1-5),[1] que “vendrá súbitamente a su templo” (Mal 3:1). ¿Quién oyó cosa semejante? Aquí hay algo sin paralelo en la historia; porque inmediatamente enseguida del nacimiento del Hijo, una nación, su tierra, y los hijos de Sion son dados a luz. Solo la entrada de Cristo en el mundo y los eventos del Pentecostés pueden estar aquí a la vista; el Hijo fue exaltado, la nueva nación fue establecida, y los hijos de Sion empezaron a multiplicarse (Hech 2; 4:4).

9 Jehová pregunta, Yo que hago la luz, ¿no haré nacer? Al haber planeado en Su propósito eterno un plan de redención, predicho por Sus profetas, y controlado a la historia para ese fin, Yo que hago engendrar, ¿no traeré al nacimiento o cumplimiento? Este plan de redención es el tema central de la revelación; todas las otras cosas no son sino contribución a su cumplimiento. Esta predicción vívida de Su propósito junto con su realización es una piedra de tropiezo no al fiel sino al incrédulo.

10-11 El Siervo traerá consuelo a todos los enlutados de Sion por Sion y lo que están en ella (61:2-3); en Su venida, el luto cesará (60:20). Ese tiempo ha venido ahora; los enlutados que aman a Sion se regocijarán ahora. Como un infante encuentra satisfacción y consuelo en el pecho de su madre, así los que aman a Sion y se regocijan en ella encuentran completa satisfacción, y os deleitéis con el resplandor de su gloria.

12 Si el pueblo hubiera obedecido a Dios, Israel habría poseído “paz…como un río, y…justicia como las ondas del mar” (48:18); toda la gloria de la que se jactaron las naciones (60:5; 61:6) habrían sido suyas. Porque así dice Jehová: He aquí que yo extiendo sobre ella paz como un río, y la gloria de las naciones como torrente que se desborda. Como lo es tantas veces, paz significa aquí bienestar y prosperidad, perfección y total cumplimiento. En una bella descripción de la ilustración de la crianza de un bebé nutrido desde el vientre de su madre, siendo criado en el regazo al estilo oriental (ver 60:4), y siendo mecidos sobre las rodillas en una forma juguetona y afectuosa, Jehová describe la inocencia y las bendiciones futuras de Su pueblo.

13 Como aquel, ya sea un niño o un hombre, a quien consuela su madre (ver 49:15), los hijos de Sion serán consolados en la Jerusalén espiritual.

14 Y veréis – el pueblo en persona llegará a entender y experimentará las bendiciones de Sion en las que se regocijarán. Y vuestros huesos reverdecerán, crecerán y serán hecho fuertes con la frescura, el vigor, y una nueva vida tal como la que caracterizó a la iglesia primitiva y provocó que se dispersara por todo el mundo. Estas bendiciones serán concedidas por la mano poderosa de Jehová, que para con sus siervos será conocida. Así como es con frecuencia en los escritos de Isaías, él presenta un contraste: Jehová bendecirá a Sion y a sus hijos, y se enojará contra sus enemigos. Su indignación es expuesta en los siguientes versículos.

La Indignación Contra los Idolatras (vers 15-17)

 

      15 A lo largo de todas las Escrituras el fuego es usado repetidamente como un símbolo de castigo divino, de la justa ira e indignación de Jehová. El salmista observa, “Fuego irá delante de él,/ Y abrasará a sus enemigos alrededor” (Sal 97:3); Jeremías (Jer 4:4) y Ezequiel (Ez 22:21) hablan del fuego de la ira de Jehová; y Nahum declara, “Su ira se derrama como fuego” (Nah 1:6); Isaías dijo anteriormente que los enemigos de Ariel “serían visitados…con torbellino…y llama de fuego consumidor (29:5-6), y la llama de un fuego devorador que consumirá a Asiria (30:27-31), y que Jehová derramó sobre Israel “el ardor de su ira…le puso fuego por todas partes” (42:25). Ahora el profeta agrega, Porque he aquí que Jehová vendrá con fuego, y sus carros como torbellino (viento de tormenta), para descargar su ira con furor, y su reprensión con llama de fuego. Aquí tenemos una descripción vívida y dramática del juicio de Jehová contra los idolatras rebeldes en contraste a Sus bendiciones sobre Sion.

16 Por el fuego de Su justa indignación, y con su espada, el instrumento que Él usa, ya sea Babilonia (Ez 30:24-25) o Roma (Luc 21:20-24, especialmente el vers 24), Jehová ejecutará Su juicio a todo hombre. El juicio se extiende más allá de los judíos que están en rebelión contra Él (para la frase todo hombre ver Gén 6:13; Lev 17:14; Isa 40:5-6; 49:26; Jer 32:27). Y los muertos de Jehová serán multiplicados, por los muchos rebeldes contra Él y deberán venir a juicio. Alexander y Young están probablemente en lo correcto al decir que el profeta está mirando más allá de la destrucción de Jerusalén por los romanos (Mt 24:15-22; Lucas 21:20-24). Cuando el imperio romano (la cuarta bestia en la visión de Daniel) fue traída a un final, también fue destruido por un juicio divino (Dan 7:11, 26).

17 Es difícil determinar si los que son líderes individuales de los misterios sagrados (Delitzsch), son “los huertos” (King James – la palabra huerto no aparece en el texto hebreo), o son la imagen de un ídolo. Una cosa es clara: en lugar de ir al santuario de Dios a adorarlo en verdad, el pueblo va a los huertos de su propia creación (ver 1:29) a adorar ídolos (ver 65:3-5). Alexander ve este versículo como un resumen de la idolatría, la rebelión, y el naturaleza espiritual de los judíos desde los días de Isaías hasta la venida del Señor (ver vers 3), en cuyo tiempo juntamente (la nación y el sistema del Antiguo Testamento) serán talados. Yo me inclino a estar de acuerdo. En un lenguaje en el que el pueblo de su tiempo puede entender, el profeta está describiendo la condición espiritual que el Siervo encontrará en la nación y que traerá la destrucción sobre ellos. Esa condición es el resultado de la conducta del pueblo a lo largo de toda su historia. Debido a que ellos han actuado como paganos, deberán sufrir la consecuencia del paganismo.

La Gloria de Jehová Proclamada al Mundo y la Respuesta (vers 18-24)

 

      18 Aquí hay una elipsis que tuvo que ser llenada por los traductores. Las palabras conozco y tiempo han sido suplidas. La idea parece ser que sus obras y sus pensamientos originarán que se junten todas las naciones y lenguas. Todas las lenguas y dialectos deben estar representados (ver Gén 10:5, 20). La gloria que ellos verán es la presencia y el poder de Jehová ejercido en el juicio de los pueblos idolatras (vers 17) en contraste a la gloria de Su remanente redimido (40:5; 60:1-3). Aunque muchos expositores piensan de otra manera, parece que este versículo apunta a la destrucción romana de Jerusalén.

19 No es identificada la señal que pondrá Jehová. Aunque podría ser una señal milagrosa especial como en 7:11, 14, eso parece dudoso. Podría ser el cumplimiento de una acción o propósito particular (ver los comentarios sobre 19:19-20; 55:13). Podría ser la resurrección del Mesías y la evidencia que la confirma. O podría ser la destrucción de Jerusalén y del templo por parte de los romanos, porque su ejército estaba compuesto de “mercenarios extraídos de todas las partes del mundo romano.”[2] O la señal podría ser el establecimiento de la iglesia y su poder en el mundo. La clausula y enviaré de los escapados de ellos a las naciones sugiere que la señal podría haber sido el juicio de destrucción que sobrevino a la nación apostata y a su ciudad y templo. De entre los sobrevivientes del juicio, los hombres serían enviados a las diferentes naciones con un mensaje. Estas naciones incluirían a Tarsis en el extremo poniente (la moderna España); Fut, probablemente Put, en África; y Lud, que está ya sea en Asia Menor poniente (Lidia) o en África. Como naciones que disparan arco, Fut y Lud eran probablemente de una naturaleza guerrera. Tubal (la moderna Turquía), Javán (Grecia), y las costas lejanas, costas lejanas (ver 41:1), son simbólicos del total del mundo de ese tiempo; todas las naciones son incluidas (ver 49:12). Los que no oyeron de mí, ni vieron mi gloria, oirán de ella por medio del mensaje de los que escapan y son enviados por Jehová a los confines de la tierra. Parece que este versículo apunta a la obra de los apóstoles y otros cristianos primitivos que llevaron “la luz del evangelio de la gloria de Cristo” (2 Cor 4:4) al mundo de su tiempo.

20 Y traerán – los enviados a los confines del mundo – a todos vuestros hermanos de entre todas las naciones, por ofrenda a Jehová. Con la “pared intermedia de separación” derribada (Ef 2:14), los gentiles de entre todas las naciones serán traídas con los judíos redimidos como hermanos, como un nuevo hombre, ante Jehová. Ellos serán traídos a Él por ofrenda, un ofrecimiento sin derramamiento de sangre (El Antiguo Testamento ofrecía comida). Una gran caravana mezclada se apresurará a Jehová; ellos vendrán en caballos, en carros, en literas (la palabra hebrea es traducida “carros cubiertos” en Núm 7:3), en mulos y en camellos (bestias veloces, King James; la palabra hebrea solo se menciona aquí). En el tiempo de Isaías estas eran el medio más veloz para viajar. Los redimidos serían traídos al santo monte de Jerusalén de Jehová (ver 56:7; 57:13), “el monte de la casa de Jehová” (2:2-4). Así como los hijos de Israel han traído sus ofrendas a Jehová en utensilios limpios, así los redimidos de las naciones serán traídos en limpieza a la casa de Jehová.

21 Ya no más serán tomados los ministros en la casa de Jehová en forma exclusiva de entre los descendientes de Levi y de Aarón; sino también de ellos, los gentiles convertidos traídos al monte santo, para sacerdotes (ver 61:6). Todos los redimidos bajo Cristo son “un real sacerdocio” que ofrece sacrificios espirituales a Dios por medio de Jesucristo (1 Ped 2:9). Hombres adquiridos “de todo linaje y lengua y pueblo y nación”, han sido hechos “reyes y sacerdotes, y reinaremos sobre la tierra” (Apoc 5:9-10).

22 Porque como los cielos nuevos y la nueva tierra (ver los comentarios sobre 65:17 y el Apéndice B) permanezcan, así la descendencia y el nombre del nuevo Israel remanente. Allí habrá siempre una descendencia, un remanente fiel que sirve a Dios (ver Sal 22:30-31). Confundir la antigua nación de Israel con el nuevo Israel es un error mayor entre los maestros religiosos actuales. En su alegoría basada en la historia de Sara y Agar, e Ismael e Isaac, hijos ante la carne y ante el Espíritu respectivamente, Pablo dice, “Echa fuera a la esclava y a su hijo, porque no heredará el hijo de la esclava con el hijo de la libre” (Gál 4:21-31). Aunque el Israel carnal (nacional) es echado fuera (ver 65:15), el Israel espiritual está aun ante Jehová (ver 49:16). Es la descendencia y el nombre del nuevo Israel espiritual que deberá permanecer ante Su presencia.

23 El profeta provee ahora una verdad espiritual en el idioma de su tiempo. Y de mes en mes, y de día de reposo en día de reposo – Isaías está refiriéndose aquí a los tiempos específicos de adoración prescritos por Jehová – , vendrán todos a adorar delante de mí. Las lunas nuevas y los sábados de la antigua dispensación son quitados (1:14; 2 Cor 5:16; Heb 10:9), porque ellos son solo una sombra de las cosas por venir (Col 2:16-17). Todos, esto es, todos los del nuevo orden espiritual, vendrán ante Jehová para adorar. Que toda la humanidad venga ante Él no en la Jerusalén física, sino en la nueva ciudad espiritual, es claramente aparente desde la imposibilidad de la anterior. Bajo el nuevo orden todos los que constituyan la Sion espiritual vendrán ante el Señor para adorar en los tiempos divinamente prescritos.

24 Como en las dos secciones previas de la Parte Dos concluyen con una cuadro oscura del destino de los rebeldes – “No hay paz…para los malos” (48:22; 57:20), así esta sección finaliza con un cuadro aún más oscura que describe la destrucción de los pecadores. Este cuadro no debe ser interpretado de una manera literal, sino a la luz de su contexto. Así como el oro y la plata han sido usados para describir la gloria de la Sion futura (60:17), así el fuego y los gusanos describen ahora el fin de los transgresores. Así como los adoradores fieles (vers 23) van hacia adelante ante Jehová, ellos contemplarán el estado terrible de los apostatas. Isaías probablemente está contrastando el nuevo Israel espiritual y el antiguo Israel carnal. El último es como cadáveres que nunca serán traídos a un final completo como un pueblo (Jer 30:11). Porque el gusano o cresa que lo consume nunca morirá, y el fuego de la reprensión y del juicio que los atormentará nunca se apagará (ver vers 15-16). Entonces el pueblo que Dios escogió, pero que escogió rechazarlo a Él y a Su Cristo, serán abominables a todo hombre (ver 43:28). A la luz de Dios y de la justicia, entonces, hay un claro contraste entre la Sion espiritual y sus hijos por un lado, y la Jerusalén física y sus hijos por el otro lado. Este contraste vislumbra el contraste entre el destino final de los adoradores de Jehová y los impíos del fin del tiempo. La diferencia infinita entre la gloria de Dios y de los justos y la terrible condena de la idolatría, del pecado, y de los impíos es gráficamente llevada adelante. ¡Qué culminación tan adecuada al majestuoso libro espiritual de Isaías!

Capítulo 66. Los Juicios de Jehová – El Regocijo de Sion


[1]  Ver Homer Hailey, Apocalipsis: Una Introducción y Comentario (Grand Rapids: Baker, 1979), págs..267-72.

[2]  Zonderval Pictorial Encyclopedia of the Bible, vol. 3, p. 907.

“EL LIBRO DE APOCALIPSIS”

Capítulo Tres

(descargar el archivo ApocalipsisLección 04. Capítulo Tres)

OBJETIVOS EN EL ESTUDIO DE ESTE CAPÍTULO

1) Examinar las últimas tres de las siete cartas a las iglesias en Asia

2) Recoger lo que podamos sobre la condición de cada iglesia: Sus fortalezas y sus debilidades, las advertencias y las promesas dadas

RESUMEN

El Señor continua Sus cartas a las iglesias en Asia, con este capítulo que contiene aquellas cartas escritas a Sardis, Filadelfia, y Laodicea.  La iglesia en Sardis es reprendida por tener nombre de que están vivos, cuando en realidad están muertos. Con sus obras no perfeccionadas ante Dios, son exhortados a ser vigilantes y a afirmar las otras cosas que están para morir. También se les dice que recuerden lo que han recibido y oído en el pasado, a guardarlo y arrepentirse. Pues de otra manera, el Señor vendrá sobre ellos como un ladrón en la noche. Se toma la nota, sin embargo, de unos pocos en Sardis que no han manchado sus vestiduras y son aun dignos, a los que se les promete andar con el Señor en vestiduras blancas (1-6).

A la iglesia en Filadelfia se le prometió una puerta abierta que nunca puede cerrarse porque han guardado la palabra del Señor y no han negado Su nombre. Sus enemigos, los que reclaman ser judíos pero no lo son, hará que vengan y se postren a sus pies, y la iglesia será sostenida para probar a los que moran sobre la tierra. Con un anuncio de su pronta venida, son exhortados a retener lo que tienen, para que ninguno tome su corona (7-13).

La iglesia en Laodicea es entonces descrita como tibia, por lo que el Señor la vomitó de Su boca. En tanto que reclamaban ser ricos, están ciegos a su verdadera condición. Entonces el Señor los aconseja comprar cosas que realmente necesitan. Sus palabras fuertes indican Su amor por ellos, y el hecho de que el se mantiene listo para entrar de nuevo a sus corazones si ellos abren sus corazones a Él (14-22).

Como en las anteriores, cada carta finaliza con promesas maravillosas a los que venzan. En la mayoría de los casos, la forma en que las promesas van a ser cumplidas es ilustrada en las visiones por venir.

BOSQUEJO

 

I. LA CARTA A LA IGLESIA EN SARDIS (1-6)

 

A. LA DESIGNACIÓN DEL SEÑOR DE SI MISMO (1a)

1. “El que tiene los siete espíritus de Dios” – ver Isa 11:1-2Zac 4:1-10; Apoc 1:4; 4:5

2. “…y las siete estrellas”

B. LA CONDENACIÓN Y LA ADVERTENCIA (1b-3)

1. Condenación

a. Tienen nombre de que viven, y están muertos

b. Sus obras no han sido encontradas perfectas delante de Dios

2. Advertencia

a. Ser vigilante y afirmar las otras cosas que están para morir

b. Acordarse de lo que han recibido y oído

c. Guardarlo y arrepentirse

d. Si no velan, el Señor vendrá sobre ellos como un ladrón

C. ALABANZA (4)

1. Hay unas pocas personas en Sardis que no han manchado sus vestiduras

2. Ellos andarán con Él con vestiduras blancas, porque son dignos

D. LA PROMESA Y LA EXHORTACIÓN (5-6)

1. El que venza…

a. Será vestido de vestiduras blancas

b. El Señor no borrará su nombre del libro de la vida

c. El Señor confesará su nombre delante de Su Padre y de Sus ángeles

2. Oír lo que el Espíritu dice a las iglesias

II. LA CARTA A LA IGLESIA EN FILADELFIA (7-13)

A. LA DESIGNACIÓN DEL SEÑOR DE SI MISMO (7)

1. “El Santo, el Verdadero”

2. El que tiene la llave de David, el que abre y ninguno cierra, y cierra y ninguno abre” – ver Isa 22:22

B. ALABANZA (8)

1. El Señor ha puesto delante de ellos una puerta abierta, la cual  nadie puede cerrar

2. Porque aunque tienen poca fuerza, han guardado Su palabra, y no han negado Su nombre

C. LA PROMESA Y LA EXHORTACIÓN (9b-11)

1. En relación a la “sinagoga de Satanás” (los que se dicen ser  judíos, pero no lo son)…

a. Él hará que vengan y se postren a sus pies

b. Él hará que reconozcan que Él ha amado a los de Filadelfia

2. Porque la iglesia ha guardado la palabra de Su paciencia…

a. Él también los guardará de la hora de la prueba

b. Que ha de venir sobre los que moran sobre la tierra

3. He aquí, ¡Él viene pronto!

a. Ellos debían retener lo que tienen

b. Para que nadie tome su corona

4. Al que venciere, el Señor…

a. Lo hará columna en el templo de Su Dios, y nunca más saldrá de allí

b. Escribirá sobre él:

1) El nombre de Su Dios

2) El nombre de la ciudad de Su Dios, la nueva Jerusalén, la cual desciende del cielo, de Su Dios

3) Su nombre nuevo

5. Oír lo que el Espíritu dice a las iglesias

III. LA CARTA A LA IGLESIA EN LAODICEA (14-22)

     A. LA DESIGNACIÓN DEL SEÑOR DE SI MISMO (14)

1. “El Amén, el testigo fiel y verdadero”

2. “El principio de la creación de Dios”

B. LA CONDENACIÓN Y LA ADVERTENCIA (15-20)

1. La condenación

a. Ellos ni son fríos ni calientes

1) Él deseaba que fueran fríos o calientes

2) Pero por cuanto son fríos, Él los vomitará de Su boca

b. Ellos son desventurados, miserables, pobres, ciegos y desnudos

1)  Aunque dicen que son ricos, y que se han enriquecido, y que de ninguna cosa tienen necesidad

2) Por tanto, Él los aconseja…

a) Comprar de Él:

1. Oro refinado en fuego, para que seas rico

2. Vestiduras blancas, para que no se descubra la vergüenza de su desnudez

b) Ungir sus ojos con colirio, para que vean

2. La advertencia

a. Él reprende y castiga a todos los que ama, sé, pues, celoso, y arrepiéntete

b. Él está a la puerta y llama; si alguno oye Su voz y abre la puerta, Él vendrá y cenará con él

C. LA PROMESA Y LA EXHORTACIÓN (21-22)

1. Al que venciere…

a. Él Señor le dará que se siente con Él en Su trono

b. Así como Él ha vencido, y se ha sentado con Su Padre en Su trono

2. Oír lo que el Espíritu dice a las iglesias

PEGUNTAS DE REVISIÓN PARA EL CAPÍTULO

1) ¿Cuál es el punto principal de este capítulo?

– La carta a la iglesia en Sardis (1-6)

– La carta a la iglesia en Filadelfia (7-13)

– La carta a la iglesia en Laodicea (14-22)

2) ¿Por qué condena el Señor a la iglesia en Sardis? (1-2)

– Porque tienen el nombre de que viven, y están muertos

– Sus obras no han sido halladas perfectas delante de Dios

3) ¿Qué exhorta el Señor a hacer a la iglesia de Sardis? (2-3)

– Ser vigilante, y afirmar las otras cosas que están para morir

– Acordarse de lo que han recibido y oído

– Guardarlo y arrepentirse

4) ¿Qué advertencia se les da a ellos? (3)

– Si no vigilan, Él vendrá sobre ellos como un ladrón

5) ¿Qué encontró el Señor de alabanza en Sardis? ¿Qué les prometió el

   Señor? (4)

– Que ellos tenían unas pocas personas que no habían manchado sus vestiduras

– Que andaban con Él en vestiduras blancas, porque son dignos

6) ¿Qué prometió el Señor a los que venzan? (5)

– Que sería vestido de vestiduras blancas

– Que no borrará sus nombres del libro de la vida

– Que confesará el nombre de ellos delante de Su Padre, y delante de Sus ángeles

7) ¿Qué había hecho el Señor por los de Filadelfia? ¿Por qué? (8)

– Poner delante de ellos una puerta abierta, la cual nadie puede cerrar

– Ellos tenían poca fuerza, habían guardado Su palabra, y no habían negado Su nombre

8) ¿Qué estaba haciendo el Señor por los que reclamaban ser judíos pero eran realmente la sinagoga de Satanás? (9)

– Hacerlos que vinieran y se postraran a los pies de los de Filadelfia

– Hacerlos que reconocieran que Jesús que Jesús había amado a los de Filadelfia

9) ¿Qué dice el Señor que haría con los de Filadelfia? ¿Por qué? (10)

– Los guardaría de la hora de la prueba que ha de venir sobre la  tierra

– Porque han guardado la palabra de Su paciencia

10) ¿Qué advertencia y qué exhortación Les da entonces? (11)

– He aquí, Yo vengo pronto

– Retén lo que tienes, para que ninguno tome tu corona

11) ¿Qué promesa da el Señor al que venza? (12)

– Hacerlo columna en el templo de Su Dios

– Escribir sobre él el nombre de Su Dios

– Escribir sobré él el nombre de la ciudad de Su Dios, la nueva  Jerusalén

– Y escribir sobre él Su nombre nuevo

12) ¿Por qué el Señor condena a los de Laodicea? (15-16)

– Por cuanto son tibios, ni son fríos ni calientes

13) ¿Qué dice el Señor que haría Él con respecto a su tibieza? (16)

– Vomitarlos de Su boca

14) ¿Qué habían declarado ellos? ¿Cuál era su verdadera condición? (17)

– Ser ricos, haberse enriquecido, y de ninguna cosa tener necesidad

– Eran unos desventurados, miserables, pobres, ciegos y desnudos

15) ¿Qué les aconseja el Señor hacer? (18)

– Comprar de Él oro refinado en fuego, para que fueran ricos

– Comprar de Él vestiduras blancas para cubrir su desnudez

– Ungir sus ojos con colirio, para que vean

16) ¿Qué justificación da el Señor para tan fuerte castigo? (19)

– Yo reprendo y castigo a todos los que amo

17) ¿Qué dice Él a tales cristianos? (19,20)

– Sé, pues, celoso, y arrepiéntete

– Él está a la puerta y llama; si alguno oye Su voz y abre la puerta, Él cenará con ellos

18) ¿Qué les será dado a los que venzan? (21)

– Sentarse con el Señor en Su trono

– Así como el Señor venció y se sentó con Su Padre en Su trono

19) ¿Qué exhortación es dada al final de cada carta en este capítulo?

    (6,13,22)

– “El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias”

Algunos escritores sienten que este capítulo es independiente del capítulo 64, pero parece obvio que es la respuesta de Jehová a la oración de la nación. Debido a su rebelión e idolatría Él no puede hacer lo que ellos están implorando. Él arrojará lejos la nación carnal, pero redimirá o salvará un remanente. El orden presente dejará de existir, y Él creará uno nuevo.

 

La Destrucción de los Apostatas: Una Recompensa Justa (vers 1-7)

 

1 Numerosos comentaristas creen que en este versículo Jehová está hablando de Su relación con Israel (por ejemplo, Erdman, p. 155; Leupold, II. 358). De acuerdo al uso de Pablo del pasaje, sin embargo, esto no es lo que está a la vista de Jehová. La nación de Israel ha orado a Dios por ayuda sobre la base que ellos son Su pueblo. La respuesta de Jehová es que Él está rechazándolos y que Él será encontrado por un pueblo que no Lo había buscado. Pablo aplica el versículo 1 a los gentiles y el versículo 2 a Israel (Rom 10:21-22). Los gentiles no habían buscado a Dios, ni ellos habían estado llamando por Su nombre, pero Él hace un llamado al pueblo de una nación no incluido hasta ahora (55:5), invitándolos por medio del evangelio (Mt 28:18-19; Mr 16:15-16), como Isaías ha profetizado antes (49:6). Aunque Pablo probablemente citó de la versión Septuaquinta y omitió parte del pasaje, su aplicación de él es sin duda el comentario que tenemos.

2 Jehová ahora se dirige Él mismo a Israel. Extender las manos es un gesto de apelación; como alguien en oración levanta sus manos hacia Jehová, así Él ha alargado o extendido sus manos implorando que la gente Lo oiga. Él ha hecho esto todo el día, de continuo; Él no los abandonará hasta que Él sea forzado por su obstinación. Pero ellos han seguido siendo un pueblo rebelde, el cual anda (el verbo denota una forma de vida) por camino no bueno, sino malo, en pos de sus pensamientos, mecanismos, o planes – ellos hacen lo que desean hacer (ver 63:10). Esta actitud rebelde continuó aun en la era del Nuevo Testamento (Hech 7:51). Jehová ahora dice con claridad que es lo que ellos tienen que hacer en pos de sus pensamientos, y que Su reacción es:

3 El pueblo provocó el enojo de Jehová por sus insultos continuos ante Su mismo rostro, abiertamente, en desafío de Su Deidad eterna; no se esfuerzan en ocultar sus actos blasfemos (ver 3:9). Ellos son culpables de sacrificar en huertos, una causa de vergüenza (ver 1:29). Esto es una referencia a las parcelas cerradas que ellos han convertido en lugares de adoración idolatra (66:17). El significado de quemar incienso sobre ladrillos es incierto. Alexander piensa que los ladrillos son “altares construidos en forma ligera y precipitada.” La referencia podría ser también a altares que eran construidos en las azoteas de las casas (2 Reyes 23:12), o a los tejados en el techo cuando el incienso era quemado al ejército de los cielos (Jer 19:13; Sof 1:5).

4 Las gentes también se quedan en los sepulcros o tumbas. Aunque es incierto, esto podría ser una alusión a la nigromancia – consulta con los muertos, buscando el mensaje de ellos en vez del de Dios (ver Lev 19:31; Deut 18:11-12). El acomodo lugares escondidos “podría referirse a los misterios celebrados en cavernas naturales y en criptas artificiales” (Delitzsch). La comida de carne de cerdo estaba prohibida por la ley (Lev 11:7; Deut 14:8); esta clausula está siendo ahora violada de manera notoria. El caldo de cosas inmundas podría haber sido un brebaje concebido para proveer algún poder mágico o para relacionar a alguien con alguna deidad falsa.

5 Los individuos practicando tales abominaciones se consideran a si mismos más santos que los verdaderos adoradores de Dios. Young piensa que el mandamiento, Estate en tu lugar, no te acerques a mí, porque soy más santo que tú, es dicho a Dios mismo. Esta interpretación es dudosa; pero si es correcta, revela la profundidad a la que la idolatría puede llevar a alguien. Aquellos que practican la idolatría son humo en mi (de Jehová) furor, una causa para el enojo profundo y para un fuego de celosamente divino que quema de manera continua. Los versículos 3-5 exponen bien la idolatría terrible del pueblo (ver Ez 8, la visión del profeta de la idolatría siendo practicada en Jerusalén).

6 Así como Jehová lleva la cuenta de los justos y de sus acciones (4:3), recordando las lágrimas de Sus santos (Sal 56:8), y mantiene un registro de los que le temen y piensan en Su nombre (Mal 3:16), así Él lleva la cuenta de los malvados. En consecuencia, no callaré – Él no permanecerá inactivo hacia los idolatras rebeldes. La violación del pueblo de Sus leyes está siempre ante Él. Él les pagará en su totalidad por su continuo descuido hacia Él y Su ley: Recompensaré, y daré el pago en su seno. Seno es un pliegue en un mandil o vestido en el que pueden ser llevados los bienes (ver Rut 3:15), o un soborno encubierto (Prov 17:23). En una metáfora anterior Jehová dio la palabra de que los hijos de Sion serían traídos a ella en el seno de los pueblos (49:22).

7 El pecado en medio del pueblo, que debe ser recompensado en su totalidad, había continuado desde sus padres (Amos 2:4). Los montes y las colinas habían sido los lugares favoritos para levantar altares sobre los cuales ofrecer sacrificios a los ídolos. Estos sacrificios, acompañados con prácticas inmorales, habían blasfemado a Dios trayendo reproches sobre Su santo nombre (ver 57:7; Os 4:13). Así en lugar de bendecir al pueblo como ellos lo requerían, Jehová medirá su obra antigua en su seno; Él balanceará las escalas para desechar a la nación pecadora así como ellos Lo han desechado.

 

La Salvación de un Remanente – La Destrucción de los Infieles (vers 8-12)

 

      8 Aunque los impíos serán destruidos, a pesar de eso no la totalidad de Israel será desechado, porque Jehová guardará un remanente. Nadie destruye un racimo de uvas buenas que destaca entre los racimos de algunas agrias o despreciables (ver 5:4); pero es guardado, porque bendición hay en él, esto es, la bendición que Dios ha provisto en las uvas para alimento del hombre. Así haré yo por mis siervos, los que han escogido servirme, que no lo destruiré todo. Dios prometió una bendición a todas las naciones en la simiente de Abraham (Gén 12:3; 22:18; ver también la promesa a Isaac y a Jacob en Gén 26:2-5; 28:14), y por el bien de Su nombre será totalmente cumplido. Nadie será cortado (48:9; ver Jer 24, la visión del profeta de las canastas de los higos buenos y malos).

9 Con el propósito de cumplir Su propósito, Jehová sacará una descendencia de Jacob, y de Judá heredero de mis montes. Jacob y Judá representan al pueblo como un todo. Tanto Israel como Judá fueron enviados a la cautividad, ambos dejaron de existir como reinos políticos, y Jehová redimirá Su remanente de ambos. Esta descendencia heredará, vendrá a poseer, mis montes, lo que equivale a “mi tierra” (14:25), “los montes de Sion” (Sal 133:3), Su “monte santo” (Sal 87:1). El contexto de este capítulo deja claro que no es una referencia al retorno de Babilonia, sino a los que toman refugio en Dios (57:13). Siempre ha habido condiciones morales sobre una posesión del pueblo de la tierra. Los cananeítas fueron arrojados de su tierra debido a la corrupción moral (Deut 9:3-5); Israel iba la retuvo bajo la condición de fidelidad al estándar de Dios (Lev 18:24-30; Deut 4:37-40), Si ellos permanecían fieles a Jehová, la tierra iba a ser por herencia a sus hijos para siempre (1 Crón 28:8). Además, el retorno del remanente estaba condicionado a un cambio de corazón (Deut 30:8-10), y la reconstrucción de la nación descansó sobre condiciones (Jer 18:7-10). Parece que después de su retorno el pueblo nunca cumplió estas condiciones para las bendiciones de Dios, sino la nueva descendencia, mis escogidos, los renuevos del plantío de Dios, heredarían Sus montes (ver 60:21); y mis siervos (la frase es paralela con mis escogidos) habitarán allí. La promesa de que ellos heredarán la tierra que la nación de Israel falló en poseer fue cumplida espiritualmente bajo el Siervo.

10 Este versículo es una ampliación de la promesa en el versículo 9: los valles entre los que yacen los montes que son heredados por el pueblo que me buscó serán florecientes. Sarón es la planicie noroeste  entre el monte Carmelo y Jopa en la costa mediterránea. Acor es un valle al noroeste del Mar Muerto; fue el lugar donde Acán fue apedreado por tomar el manto y el lingote de oro babilónico (Jos 7:24-26). Jehová dará “el valle de Acor [el valle de la Aflicción] por puerta de esperanza” (Os 2:15). Y será Sarón para habitación de ovejas, un cerco o pradera que ofrece protección y seguridad; Acor será para majada de vacas, un lugar de abundancia y serenidad. El nuevo estado redimido y la tierra del Israel espiritual será caracterizada por la abundancia, la seguridad, y las bendiciones.

11 El Señor vuelve Su atención fuera de Su descendencia escogida, el pueblo que Lo ha buscado (vers 10), a los que olvidaron Su santo monte y Lo olvidaron para servir a ídolos. Las traducciones Fortuna (“Gad,” del hebreo) y Destino (“Meni,” del hebreo) son preferibles a la traducción King James esa hueste y ese número. Evidentemente estas eran deidades cananeítas anteriores, porque cuando Israel vino a la tierra, al menos dos pueblos llevaron el nombre de Gad, Baal-gad (Jos 11:17), y Migdal-gad (Jos 15:37). Delitzsch dedica cuatro páginas a una discusión bien informada de estos dos nombres (II. 482-85). Para nuestros propósitos necesitamos solo mencionar que Fortuna y Destino son deidades paganas ante la cual Israel había extendido mesas (ver Sal 23:5; 69:22; 78:18-19) de comida y ofrecido ofrendas de bebida. De hecho, no hay cosas tales como la suerte (Fortuna) o la fatalidad (Destino), porque “los justos y los sabios, y sus obras, están en la mano de Dios” (Ecl 9:1). Su providencia determina el destino de todo.

12 Con un juego sobre la palabra destino Jehová continua, Yo también os destinaré a la espada, y todos vosotros os arrodillaréis al degolladero. El destino y la fatalidad del pueblo no descansa en las manos de los ídolos, sino en el consejo determinado y la providencia gobernante de Dios; Él numerará una por una sus matanzas. La razón para su destrucción es doble: por cuanto llamé, y no respondisteis; hablé, y no oísteis, no atendiste a lo que Yo dije. Jehová desea misericordia de Su pueblo, conocimiento de Él, y un corazón contrito en vez de holocausto (Os 6:6; Sal 51:16-17). Pero en lugar de Su camino, ellos han escogido su propio camino, un camino en el que Él se desagrada y por lo que ellos deben sufrir la consecuencia.

 

Bendiciones y Juicios (vers 13-16)

 

      13-14 La palabra Por tanto introduce conclusiones basadas en las promesas de bendiciones y en serias advertencias de juicio anteriores. La clausula así dijo Jehová el Señor enfatiza el señorío de Jehová y, por tanto, Su poder para llevar a cabo lo que Él plantea. Sus siervos son los que han sido guardados (vers 8), los “escogidos” que heredarán y habitarán en Sus montes (vers 9). Dios se dirige a los que escaparán de la espada del degolladero (vers 12) pero cuyo destino, estando apartados de Él, no obstante se endurecerán. Son expuestos cuatro contrastes: (1) He aquí que mis siervos comerán, y vosotros tendréis hambre; (2) he aquí que mis siervos beberán, y vosotros tendréis sed. En vista del contenido del capítulo, es claro que el Señor está hablando de la comida y la bebida espiritual que tendrán Sus siervos, pero que no tendrán los que se olvidaron de Él (ver 62:8-9). El Siervo vino ofreciendo el pan del cielo y el agua de la vida; los que han participado no tendrán hambre ni sed (Juan 6:35). Porque en Él está “toda bendición espiritual” (Ef 1:3), y en Él habita toda la plenitud de la Deidad. Los que están en Él, entonces, están completos (Col 2:9-10) “llenos de toda la plenitud de Dios” (Ef 3:19). Los que Lo rechazan se quedarán con hambre y con sed. (3) He aquí que mis siervos se alegrarán, y vosotros seréis avergonzados; y (4) he aquí que mis siervos cantarán por júbilo del corazón, y vosotros clamaréis (gritar en ansiedad y angustia – por el dolor del corazón, y por el quebrantamiento (“rotura,” del hebreo) de espíritu aullaréis. Apartado de Dios y de Sus bendiciones espirituales no hay plenitud, ni gozo, ni canto.

15 El nombre de alguien simboliza todo lo que él es – su ser, carácter, y rasgos personales. Todo lo que es y ha sido la Israel nacional carnal y rebelde será dejado por maldición. No sería pronunciado ningún juicio más grande que este destino merecido que acontecería a la nación (ver Jer 24:9). Y Jehová el Señor te matará, trayendo a un fin a la nación idolatra que había sido; Él hizo esto, echándola fuera (Gál 4:30). Debido a la nota de infamia atribuida al nombre Israel, Jehová a sus siervos llamará por otro nombre (ver 62:2), esto es, “el amor de Jehová estará en ti” (62:4, al margen). En el Nuevo Testamento el nombre cristiano resume todo lo que es nuevo sobre el nuevo pueblo de Dios.

16 Bendecir significa “investir con poder para el éxito, la prosperidad, la fecundidad, la longevidad, etc.”[1]. Alguien solo puede ser bendecido en el Señor, porque aparte de Él no hay bendiciones. No deben ser buscadas en la Fortuna y el Destino. En contraste, el propósito de el Dios de verdad (“el Dios del Amén,” al margen) es mantener firme (2 Cor 1:20); Él es “el Amén, el testigo fiel y verdadero” (Apoc 3:14). Además, todos los juramentos serán jurados en el nombre del Dios de verdad (“Amén”) y no de un ídolo. Tales juramentos están tan atados como lo es el carácter de Dios en cuyo nombre ellos serán tomados. Las angustias primeras son olvidadas; las aflicciones traídas por la infidelidad son totalmente removidas, borradas. Serán cubiertas de mis (de Jehová) ojos, no serán traídas de nuevo contra Su pueblo. El viejo orden con sus cielos “serán desechos como humo” y su “tierra se envejecerá como ropa de vestir” para ser desechada (51:6). En ese tiempo Jehová plantará cielos espirituales nuevos y pondrá los cimientos de una tierra nueva.

 

Los Nuevos Cielos y la Tierra Nueva (vers 17-25)

 

      17 La venida del Mesías introducirá un nuevo orden o disposición espiritual y moral. Pablo llama a este nuevo orden “la dispensación [disposición] del cumplimiento de los tiempos,” cuando todas las cosas serán reunidas (traídas juntas bajo una cabeza) en Cristo (Ef 1:10). Los nuevos cielos y la nueva tierra de Isaías son la nueva disposición a la que se refiere Pablo, y ante la que todas las antiguas dispensaciones deben perecer (leer de nuevo los comentarios sobre 34:3-4; 51:6, 16). Porque he aquí – la atención se enfoca en Jehová y lo que Él está por hacer – Yo crearé. La palabra crearé (bara, del hebreo), que fue usada por Moisés para referirse a la creación original (Gén 1:1), enfatiza la intención de Jehová de traer algo nuevo a la existencia. Un nuevo orden completo será creado por Dios, y de lo primero no habrá memoria, ni más vendrá al pensamiento. Este lenguaje fuerte enfatiza el sistema inicial total, que incluía una nación física especial y un área geográfica, sacrificios de animales, y ritos ceremoniales, serían totalmente quitados y abolidos para siempre. Como lo describe Pablo, “Las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas” (2 Cor 5:17).

18-19 El pueblo se gozará y alegrará para siempre, tan largo como dure el periodo, en las cosas que yo he creado, los nuevos cielos y la nueva tierra – el nuevo orden espiritual. Esta nueva disposición requiere una nueva ciudad central para el pueblo creado recientemente. Por tanto, he aquí yo traigo (bara) a Jerusalén alegría, un objeto y lugar de regocijo, y a su pueblo gozo (ver 35:10; 51:11). Así como Jehová había compartido la aflicción de Su pueblo (63:9), así ahora Él comparte su gozo. El regocijo en Jerusalén y en Su pueblo (ver 62:5), Jerusalén y mi pueblo son equivalentes. Con los problemas anteriores olvidados y con el gozo y el regocijo en la nueva creación, las lágrimas y el llanto están en el pasado (ver los comentarios sobre 25:9).

20 Las diferentes explicaciones poco satisfactorias hechas por los comentaristas indica la dificultad de este versículo. La siguiente podría ser también poco satisfactoria, pero parece plausible. En la naturaleza eterna de Jehová, el tiempo no es un elemento a afrontar, porque con Él mil años son como un día, y viceversa (ver Sal 90:4; 2 Ped 3:8). Él mide Sus actividades por el cumplimiento de los diferentes aspectos de Su propósito, no por años. En el nuevo orden cada ciudadano, ya sea por un breve momento (por ejemplo, Esteban – Hechos 7), o por un periodo largo (por ejemplo, Pablo, Juan), cumplirán su misión en el propósito de Dios. No es lo largo sino el cumplimiento de los días de alguien que son contados. Y el pecador, a pesar de lo largo de sus días, es maldecido. Él sufrirá la consecuencia de sus acciones y morirá en sus pecados, sin considerar lo que hayan logrado.

21-22 La seguridad y la permanencia, junto con el cuidado y el suministro providencial de Dios para todas las necesidades, son indicadas aquí (ver vers 10, donde es usada una figura diferente para expresar la misma idea). Jehová jura que el pueblo del nuevo orden no será robado de su herencia y el fruto de su labor (62:8-9) será completo. Los días del pueblo de Jehová, Su escogido, será según los días de los árboles, un símbolo de longevidad, permanencia, belleza, y productividad (ver 61:3; Jer 17:8). Disfrutarán por largo tiempo las obras fructíferas de sus manos.

23 En años pasados el pueblo laboró para lo que no satisfacía (55:2) y se cansó a sí mismo en seguir sus propios caminos (57:10), pero ahora será diferente. Su labor en el nuevo orden no será en vano (1 Cor 15:58), ni traerá maldición, el terror súbito de la muerte y la destrucción como castigo del Señor, como lo hizo la idolatría y la infidelidad de la antigua nación. La razón es que ellos son linaje de los benditos de Jehová (ver 53:10; 61:9). Una parte adicional de las promesas de Dios aquí es que su descendencia espiritual compartirá asimismo la bendición.

24 En la promesa de responder a la oración, Jehová va más allá de lo que es garantizado en 58:9 y en Sal 145:18-19; antes que Sus santos acudan a Él, Jehová sabrá sus necesidades (Mt 6:8), y proveerá para ellos. Esta confianza no significa que allí no habrá necesidad de orar, sino que “Los ojos de Jehová están sobre los justos, /Y atentos sus oídos al clamor de ellos” (Sal 34:15; ver 1 Ped 3:12). Sus siervos escogidos nunca están ansiosos, porque el Señor está siempre a la mano; así en todo ellos Le darán a conocer sus peticiones (Fil 4:4-7).

25 Este versículo confirma nuestra posición que el presente pasaje (vers 17-25) pertenece al periodo mesiánico. El profeta condensa lo que él dijo en 11:6-9 – los animales salvajes y los domesticados comerán juntos – y agrega la nota que la serpiente comerá el polvo. (Ver los comentarios sobre 11:6-9, donde es mostrada la base del contexto de todo el capítulo en el que Isaías está escribiendo del periodo mesiánico cuando la naturaleza animal del hombre estará bajo la sujeción del Espíritu divino del Renuevo o Raíz de Isaí.) La expresión No afligirán, ni harán mal en todo mi santo monte se menciona tanto en 11:9 como aquí. El santo monte de Dios es el monte de Su casa a la que irán todas las naciones (2:2-4), el monte al que los extranjeros serán traídos cuando se unan ellos mismos a Jehová (56:6-7), y el monte que es la herencia de los que toman refugio en Él (57:13; 66:20). Ver también el Apéndice B, p. 538.) La clausula el polvo será el alimento de la serpiente se relaciona a Génesis 3:14, donde Jehová dice a la serpiente, “polvo comerás todos los días de tu vida.” “Comer” o “lamer el polvo” es metafórico para una condición humillada o derrotada (ver 49:23; Mi 7:17). En el gran conflicto espiritual que inició ya en el Edén entre Satanás y sus ángeles por un lado y Jehová y Sus fuerzas de derecho por el otro lado, la serpiente fue arrojada a la tierra, y una gran voz en el cielo declaró la venida de la salvación, del reino, y del poder de Dios, “y la autoridad de su Cristo” (Apoc 12:9-10). Esta derrota de Satanás por Cristo (Heb 2:14; 1 Juan 3:8) garantiza la victoria de los santos (Rom 16:20). Este es el santo monte y la Jerusalén celestial a la que hemos venido y en la que experimentamos bendiciones especiales (Heb 12:22).

Capítulo 65. La Respuesta de Jehová a la Oración


[1]  Theological Wordbook of the Old Testament, vol. 1, p. 132.