CAPÍTULO 56

Consolación para los Rechazados:

Una Amonestación a los Atalayas Ciegos

Los profetas han consolado al pueblo que se encontrará a sí mismo en el exilio de Babilonia para asegurarles la preocupación y el cuidado de Jehová por ellos. Por medio de Ciro Él los liberará de su cautividad. Esta liberación profetiza una redención y liberación más grande por parte del Siervo de una esclavitud más severa. También profetiza la glorificación de la Sion redimida más allá de todo esplendor previo. No obstante que los versículos 1-8 son interpretados de varias maneras, parece que este pasaje mira hacia la eliminación de restricciones que habían puesto obstáculos a ciertos grupos de las asambleas de Dios; mira a un tiempo cuando Dios aceptará a los pueblos de todas las sociedades. Si esta interpretación es correcta, estos ocho versículos sirven como una conclusión a los capítulos precedentes y tratan de la transición (por medio de las sinagogas) de la dispensación antigua a la nueva.

La Consolación para los Extranjeros y los Eunucos (vers 1-8)

 

      1 El mandamiento de Jehová, Guardad derecho, y haced justicia se pierde con la edad de Su propio carácter y conducta, porque “Justicia y juicio son el cimiento de su trono” (Sal 97:2). El derecho denota el trato equitativo y las decisiones imparciales en el gobierno civil y religioso; el comportamiento de conformidad con la ética y el estándar moral de Jehová. Las personas deben guardar el derecho y hacer la justicia en preparación al total cumplimiento de la promesa de Jehová que en justicia Él llamará a Ciro el libertador (41:2; 45:13) y entonces acercar tanto la libertad como la salvación (46:13). Y ahora Jehová pone en garantía, cercana está mi salvación para venir, y mi justicia para manifestarse. Desde el punto de vista divino la liberación está acercándose, mientras que desde el punto de vista humano, debe ser la preparación para participar en él.

      2 La palabra hebrea traducida Bienaventurado puede ser también dada como “feliz” (1 Rey 10:8). Hombre e hijo de hombre son sinónimos – el hombre y la descendencia del hombre. Con el propósito de ser bendecido, un hombre debe reunir tres condiciones: (1) debe prepararse para la salvación y la justicia que están por aparecer; esto es, debe mantenerse firme en los mandamientos del versículo 1. (2) Bienaventurado el que guarda el día de reposo para no profanarlo. En tanto que en la cautividad al pueblo no le podría ser posible guardar algunas de sus leyes. Por ejemplo, al estar separados del templo y del altar en Jerusalén, no tenían la oportunidad de ofrecer sacrificios apropiados. Pero en la medida que la sinagoga y su servicio de adoración originado mientras estaban en Babilonia, es posible que el sábado pudiera ser guardado en un grado aceptable. Allí hubo tres razones básicas poner aparte el séptimo día: (a) el sábado estaba separado para Jehová, el Creador del universo, porque Él mismo descansó el séptimo día enseguida de los seis días de la creación (Gén 2:2); (b) para los judíos el sábado era un recordatorio del gran poder por el que Jehová los había liberado de la esclavitud de la nación egipcia (Deut 15:15); (c) el sábado era una señal entre Jehová y los hijos de Israel que Él los había santificado para Sí mismo como Su posesión especial (Exo 31:12-17; Eze 20:12). Entonces la observancia del sábado significaba el reconocimiento del poder de Jehová en la creación, en la liberación de los israelitas de Egipto, y en su relación especial con Él. (3) Con el propósito de disfrutar las bienaventuranzas, un hombre debía guardar su mano (una metonimia del todo del hombre) de hacer cualquier cosa contraria a la voluntad de Dios.

      3 Las barreras que separaban en otros tiempos a ciertas clases de personas de las asambleas de Jehová son ahora quitadas. El extranjero (“el hijo del forastero,” King James) era uno no israelita, uno de otra nacionalidad; el eunuco era un hombre que había sido mutilado. Bajo la ley de Moisés al extranjero se le era permitido que “hiciere ofrenda encendida de olor grato a Jehová” (Núm 15:14); y en la dedicación del templo de Salomón oraban para que Jehová oyera las palabras de cualquier extranjero que pudiera venir al templo a orar (1 Rey 8:41-43). El templo de Herodes proveyó una Corte de los gentiles; se ellos se aventuraban más allá de ella, sin embargo, estaban sujetos a la pena de muerte.[1]  Pero aquí Jehová da la instrucción que el extranjero se reuniera por él mismo a Jehová y retornará con los exiliados no debía decir, Me apartará totalmente Jehová de su pueblo. No hay evidencia histórica que algún extranjero se haya unido a Jehová y retornado con los judíos, pero es evidente por el Nuevo Testamento que en el periodo intertestamentario muchos de entre las naciones Lo buscaron. Jehová incluye también al eunuco: Ni diga el eunuco: He aquí yo soy árbol seco. Jehová lo recibirá también. En la aceptación del eunuco está ya sea revisando la ley de Deuteronomio 23:1, donde al eunuco se le está prohibido entrar a la asamblea, u observando al periodo mesiánico cuando el eunuco recibirá atención especial (Hechos 8:26-39).

      4 La palabra de Jehová en los versículos 4 y 5 indica que Él ahora busca la manera de aceptar a los eunucos bajo ciertas condiciones. A los eunucos que (1) guarden mis días de reposo, y (2) escojan lo que yo quiero, y (3) abracen mi pacto (el pacto hecho en Sinaí, porque solo ese pacto particular incluyó las regulaciones del sábado), recibirán las siguientes bendiciones:

      5 Yo les daré lugar en mi casa y dentro de mis muros, y nombre mejor que el de hijos e hijas – la referencia a la casa y a los muros no significa que sería acondicionada en el templo una habitación de algún tipo, sino que dentro de la familia espiritual se le dará al eunuco un memorial y un nombre que perpetuará su memoria. La palabra hebrea dada como perpetuo es más frecuentemente traducido “mano”; podría, entonces, ser una indicación de poder y potencia dentro de la familia de Dios. El nombre de alguien significa todo lo que uno es. Debido a su dureza espiritual y calidad moral, el poder de los eunucos (memorial) y el nombre dentro de la familia de Jehová será mejor que el de hijos e hijas. La confianza de Jehová en que un nombre perpetuo les daré, nombre que nunca perecerá, será la recompensa por el servicio de los eunucos. Un nombre transmitido a los hijos y a las hijas puede ser cortado, pero un nombre que Jehová da a un miembro de Su familia espiritual no puede ser cortado, porque solo Él puede borrarlo de Su libro. El relato del hombre noble etíope en Hechos 8 indica que no era inusual para un eunuco responder a la invitación de Jehová a adorar en Jerusalén.

      6 Habiendo dado la certeza a los eunucos, Jehová se dirige a los extranjeros con una palabra similar. Su bendición será sobre aquellos que de su propio deseo y voluntad sigan a Jehová en una verdadera relación espiritual (1) para servirle, esto es, para rendir servicio en Su casa; (2) que amen el nombre de Jehová, guardando reverencia; y (3) para ser sus siervos, asumiendo y llevando a cabo fielmente las responsabilidades confiadas a ellos. Como en el caso de los eunucos, los extranjeros deberán también guardar y respetar el sábado, guardando con rapidez el pacto que los liga al Señor.

      7 No obstante que los extranjeros y los eunucos eran rechazados en otro tiempo, Jehová traerá ahora a Su monte espiritual a todos los que se acerquen a Él. El Señor retornará a Jerusalén-Sion, Su santo monte, y habitarán en medio de ella (Zac 8:1-3). También nosotros hemos venido a este monte (Heb 12:22-24). Entonces la promesa encuentra cumplimiento tanto en el retorno de Babilonia y bajo el Mesías. Podría concluirse de la cita de Jesús a este versículo, “Mi casa será llamada casa de oración para todas las naciones” (Mr 11:17), que desde el tiempo del retorno de Babilonia fue dado un nuevo énfasis a todos los que buscaran a Jehová (ver Hechos 17:26-27). Jehová promete aquí que ninguno que venga de acuerdo a Su voluntad será rechazado (ver Juan 6:37). En esta relación espiritual habrá un espíritu jubiloso, el privilegio y el gozo del adorador, y el sacrificio a Jehová, que será aceptado con gracia.

      8 El Señor tiene un interés especial en los dispersos de Israel, pero Su amor se extiende más allá de ellos para incluir también a los dispersos de los gentiles. Es incierto la extensión en que los dispersos en que los dispersos de las naciones vinieron a Él después del retorno de Israel de la cautividad. Pero sabemos que cuando el Siervo vino, dijo, “También tengo otras ovejas que no son de este redil; aquéllas también debo traer, y oirán mi voz; y habrá un rebaño, y un pastor” (Juan 10:16), y que los gentiles ciertamente han respondido en gran número a Su invitación.

Una Amonestación a los Atalayas Ciegos (vers 9-12)

      Los comentaristas sostienen dos opiniones diferentes sobre el pasaje 56:9-57:21. Algunos creen que la condenación de Isaías a los atalayas ciegos y a la idolatría galopante tiene a la vista las condiciones después del exilio; otros sostienen que él está hablando de su propia generación. La teoría de que este pasaje describe las condiciones después del exilio es difícil de armonizar con el texto. Probablemente el argumento más fuerte para este punto de vista es encontrado en el carácter de los nobles y de los gobernadores que fueron los líderes reconocidos durante la reconstrucción de Jerusalén y sus muros. Al tener dinero para prestar ellos fueron dados a la codicia y a la usura (Neh 5;7); ellos fallaron en pagar sus diezmos, abandonaron la casa de Dios, y profanaron el sábado (Neh 13:10-18). Es muy significativo, sin embargo que ellos nunca están hablando como atalayas o pastores.

      La evidencia dentro del pasaje es a la distancia más fuerte por el punto de vista que Isaías se ha vuelto de profetizar de la cautividad, el retorno bajo Ciro, a hablar sobre el pueblo de sus propios días, resumiendo las causas que lo llevaran a la cautividad. La descripción de los atalayas y de los pastores de faltar a su responsabilidad, al darse a la bebida (56:9-12), se ajusta al periodo antes de la cautividad, mientras hace la acusación de que el pueblo son hijos de hechicera, del adultero, y de la fornicaria. Además de esto, no tenemos registro de una idolatría general (57:3-8) o del envío de embajadores (57:9) después del retorno. Por consecuencia, interpretaremos este pasaje como una condición anterior antes de la cautividad.

      9 Todas las bestias del campo…todas las fieras del bosque – esto es en apariencia una explicación paralela. Las bestias salvajes del campo y del bosque están siendo llamadas a venir y devorar. ¿Pero a quién o qué deben devorar? Esta palabra profética de Isaías es ampliada en Jeremías. Al haber abandonado su herencia (casa, familia), debido a que ellos han sido un león contra Él, Jehová dice, “Venid, reuníos, vosotras todas las fieras del campo, venid a devorarla” a Judá. Él entonces acusa que los pastores son responsables por la situación de desastre (Jer 12:7-10; ver Eze 34:5). Young señala (III. 395) otra posible construcción de este versículo: “Todas las bestias del campo, vengan a devorar a todas las fieras del bosque”; esto es, las bestias del campo son los enemigos, y las bestias del bosque es Israel. Sin embargo, es preferible la lectura anterior.

      10 Sus atalayas, los de Judá, son ciegos. Los atalayas, son los guardias colocados en un muro para advertir del peligro que se aproxima. Ellos se mantienen verificando lo que acontece (21:6-9) y en ocasiones anuncian buenas noticias (52:7-8). Los profetas son mencionados algunas veces como atalayas, porque ellos daban advertencias al pueblo (Eze 3:17-21; 33:7-9; Jer 6:17). Estos atalayas existen para servir a Jehová como líderes; su preocupación debe ser por el pueblo. Jehová ha puesto atalayas, pero muchos de ellos están ciegos a los peligros, están sin conocimiento de Jehová y de sus responsabilidades hacia Él. Todos ellos perros mudos, no pueden ladrar; entonces ellos fallan en advertir al pueblo. Rehusando encarar la realidad, prefieren la holgazanería, dormir, soñar. Ellos están “cómodos” en Sion, poniendo el pecado diario en un lugar alejado y viviendo en la tontería de un paraíso de rebeldía (Amos 6:1-7).

      11 Y esos perros – los atalayas que son los pastores del rebaño de Dios – son insaciables (la palabra hebrea usada aquí es “fuertes de apetito”). Ellos nunca están satisfechos de su posición ante Dios y Su remuneración, sino que se desvían para ganar. El termino pastores se refiere con frecuencia a los gobernadores o protectores de una nación (Nah 3:18), a un rey como Ciro que sirvió al propósito de Jehová (44:28), o a los reyes de Judá (Jer 22:1-23:8; Eze 34:1-10). El profeta Jeremías se refiere en forma similar a su existencia como un profeta ante Jehová (Jer 17:16), pero la palabra tiene referencia en primer lugar a los reyes. Al faltar entendimiento de Jehová y al fallar en andar en Sus caminos, todos ellos siguen sus propios caminos, cada uno busca su propio provecho, cada uno por su lado, esto es, se aferran con codicia a todo lo que está a su alcance. Este espíritu codicioso se extiende desde los reyes hacia abajo al más ínfimo de sus súbditos, y aún incluye a los profetas y a los sacerdotes (Jer 6:13).

      12 En este punto el profeta está hablando claramente a su propia generación. Antes él pronunció un ay sobre todos los que son dados a la bebida (5:11), a los hombres de alta posición (5:22-23), a los gobernadores, a los profetas, a los sacerdotes quienes, tambaleándose sobre su influencia nociva, erran en el juicio (28:7-8; ver Mi 2:11). Él ahora señala ahora a los que cubren sus ayes y estimulan falsas esperanzas por medio de la bebida, viviendo solo para el día a día, sin ninguna preocupación por el futuro.

Capítulo 56. Consolación para los Rechazados; Una amonestación para los Atalayas Ciegos


[1]  Zonderval Pictorial Encyclopedia of the Bible, vol. 5, pág. 650.

Desde el amanecer de la historia de la humanidad hasta su ocaso, Babilonia ha sido y continuará siendo un símbolo de orgullo y enemistad contra el Dios eterno y Su estándar de justicia. La torre levantada en Babel (precursor de Babilonia) después del diluvio (Gén 11:1-9) fue una expresión del deseo del hombre de tener su propio dios y religión moldeada por la imaginación de su propio corazón. La Babilonia de Caldea, caracterizada por el mismo espíritu, simbolizaba la crueldad y la soberbia del hombre sin Dios, el orgullo del hombre cuando es dejado a su propio consejo. La Babilonia de Apocalipsis (capítulos 17-18) representada por Roma, el centro del poder, conquista, comercio, y riqueza mundial, con todos los vicios que la acompañaban. La Babilonia de Juan llegó a ser entonces un símbolo permanente de todo lo que es sensual, seductor, y tentador – todo lo que apela a la carne. Cada una de las Babilonias una y otra han sido o serán traídas a un fin por el juicio divino. El gobierno de Dios en la historia, y Sus caminos no pueden ser despreciados sin una consecuencia terrible.

      En el capítulo 14 Isaías se ocupó de la jactancia arrogante y la caída del rey de Babilonia; en el capítulo 46 reveló el juicio divino contra los ídolos de Babilonia; ahora señala la caída de la misma ciudad reina. Todas las ciudades arrogantes, orgullosas, crueles e inmorales que dejaron a Dios fuera de sus pensamientos sufrirán un destino similar.

La Humillación de Babilonia (vers 1-7)

 

      1 No obstante que se han hecho varias sugerencias, parece que a excepción del versículo 4, Jehová es el que habla a lo largo de todo este capítulo. Inicia dirigiéndose a Babilonia como la reina formadora de un gran imperio. Desde esta posición de gloria y grandeza está por caer al lugar de una joven esclava. Desciende…y siéntate en el polvo – ¡Qué humillación y vergüenza! La forma de dirigirse – virgen hija de Babilonia – no se refiere a la castidad moral, sino al hecho que puesto que Babilonia llegó a ser una potencia mundial, ni la ciudad ni la tierra ha sido humillada; había sido inviolable por largo tiempo. El imperio caldeo se extendió desde el noroeste del Golfo Pérsico hasta el Mar Mediterráneo. La ciudad reina no sería ya más llamada tierna y delicada (ver Deut 28:56), la consecuencia de la vida disipada; el período de lujuria terminaría.

      2 A Babilonia se le dice toma el molino, que eran dos piedras usadas para moler el grano. La piedra inferior era más larga y permanecía fija; la piedra superior era movida hacia atrás y hacia delante sobre el grano para molerlo en harina. El grano molido era una tarea servil hecha usualmente por mujeres; esto debía ser el destino de la voluptuosa Babilonia. Descubre tus guedejas, descalza tus pies – levanta la falda, por consiguiente deja sin cubrir la pierna – una acción introductoria para cruzar un río. La desnudez de Babilonia y la exposición del cuerpo de las orgullosas mujeres, despojadas de su gloria y llevadas en cautividad, así serán ellas humilladas en la presencia de los demás.

      3 Despojada de su poder, riquezas, y gloria, Babilonia parecerá ante las naciones en su desnudez y vergüenza, para ser observada y burlada por los hombres. La aseveración haré retribución, y no se librará hombre alguno, debe ser entendido a la luz de la santidad y justicia de Jehová, el fundamento de Su trono – un fuego va delante de Él y devora a Sus adversarios (Sal 97:2-3). Él había dicho mucho antes, “Mía es la venganza y la retribución…/Yo tomaré venganza de mis enemigos,/Y daré retribución a los que me aborrecen” (Deut 32:35,41). El mismo fundamento en el que descansa Su trono – el trono del universo – demanda una venganza de toda injusticia, una venganza de Su deidad y leyes justas y santas. Él ni se retractará esta declaración de juicio ni hará excepciones a esto.

      4 Es incierto si esta exclamación es expresada por el profeta mientras él se regocija en el poder y la voluntad de Jehová para llevar a cabo la caída de Babilonia, o por los cautivos que clamarán alabanzas a la confianza del Señor por la caída de Babilonia. En un caso o en otro, puede ser dicho, “De parte de Jehová es esto,/Y es cosa maravillosa a nuestros ojos” (Sal 118:23).

      5 Humillada por la vergüenza de su caída, se le dice a la orgullosa reina que se siente en el silencio de su aflicción, no más jactándose de su grandeza sino escabulléndose en las tinieblas de la oscuridad y del olvido. Porque nunca más te llamarán señora de reinos, la dama dirigente de las naciones. A pesar que Babilonia no es referida específicamente como una ramera, la comparación de esta descripción general con la caracterización de Ninive por parte de Nahum, “la ramera de hermosa gracia, maestra en hechizos” (Nah 3:4), sugiere que ella cae en la misma categoría.

      6 El Señor explica la razón por la severidad de Su juicio contra Babilonia. Él estaba indignado en contra de Israel debido a su descuido por Él y por la dignidad de su llamado. Entonces, Él permitió que Su pueblo fuera profanado – contaminado, considerado impuro en lugar de santo – consignándolos en las manos de Babilonia para castigo y corrección. Babilonia no mostró misericordia, no haciendo caso de todos los principios de consideración humana al colocar con crueldad cargas pesadas sobre ellos, aun a los ancianos. Pero por el hecho que “a la imagen de Dios es hecho el hombre” (Gén 9:6), es obligatorio prestar respeto por la dignidad de la vida y de los derechos humanos. Esta responsabilidad fue totalmente descuidada por Babilonia.

      7 Confiada en su poder de mantenerse en pie en forma permanente ante todos los oponentes, Babilonia había se había jactado en un orgullo jactancioso, para siempre seré señora. Ella no reflexionó ni en sus acciones ni en la ley divina de la retribución. Ella se consideró a si misma más allá del alcance de Dios; se puso a si misma en la esfera de deidad.

Las Declaraciones Blasfemas de Babilonia y sus Consecuencias (vers 8-11)

 

      8 Oye, pues, introduce una serie de declaraciones hechas por Babilonia y los consecuentes juicios determinados por Jehová. La señora estaba viviendo confiadamente (“imprudentemente,” King James), en un estado de indiferencia. En su corazón arrogante dijo, Yo soy, y fuera de mi no hay más, una declaración que solo Jehová puede hacer y que Él había hecho repetidamente (por ejemplo, 45:5-6,18; 46:9). Al hacer esta declaración Babilonia se exaltó a si misma a un lugar de deidad (ver la jactancia de Nínive en su período de grandeza – Sof 2:15). Al ignorar felizmente cualquier fuerza o poder externo a ella misma, hace una adicional que ella no experimentará viudez o la perdida de sus hijos. Su destino está con seguridad en sus propias manos. La viudez y la perdida de hijos son grandes calamidades en la vida de cualquier mujer. La expresión es usada metafóricamente de alguien que es dejado sin ayuda y solo, reducido al grado de un esclavo.

      9 Pero ambas calamidades de la que la reina se siente segura vendrán sobre ella en un mismo día, repentinamente, en toda su fuerza, en grado proporcional a su jactancia blasfema. Ellas vendrán a pesar de la multitud y la abundancia de sus artes mágicas, que serán incapaces de salvarla. Babilonia era notable por sus artes mágicas: la astrología se originó allí, y abundaba la hechicería de todo tipo. Hechizos fue una forma de brujería, el lanzamiento de un maleficio ya sea sobre un individuo o sobre una nación. Encantamientos eran medios usados para seducir e influenciar a las personas en caminos torcidos.

      10 Babilonia ya ha sido culpada de crueldad y arrogancia; ahora un tercer pecado puesto a sus pies: Porque te confiaste en tu maldad. La maldad en que ella confía es probablemente una caracterización del curso total de su vida; sin embargo, son especificados algunos aspectos de ella. Entre ellos están la veneración de si misma, que hace sentir su caminar seguro e indestructible, y el uso de las artes ocultas para seducir a los demás. Y ahora es agregada la jactancia Nadie me ve. Que Babilonia se estimara con sabiduría y conocimiento han causado realmente que su corazón de la espalda a la verdadera sabiduría y conocimiento. Ella declara con ignorancia ser divina y de este modo responsable no ser responsable de nada. El orgullo y la arrogancia son en verdad engañosos (ver Abd 3-4).

      11 La maldad de Babilonia trae sobre ella el mal de Dios, la aflicción y el desastre de juicio (para mal ver los comentarios sobre 45:7). Es difícil determinar lo que es correcto: la lectura en el texto – el cual no podrás remediar, o la lectura al margen – “como alejarlo por encanto.” Uno y otro se ajustan al contexto. Si es primero el anterior, entonces el profeta está diciendo que todas las artes mágicas de Babilonia son incapaces de evitar el mal. En todo caso, ella no está viendo lo que está por venir hasta que esté sobre ella; y cuando lo vea, sus artes mágicas son incapaces alejarlo por encanto. Quebrantamiento – calamidades – que vienen sobre ella inesperadamente; desolación, un día de ruina como el resultado de un desperdicio vano – vendrá de repente sobre ti. Como lo aplica Pablo, “cuando digan: Paz y seguridad, entonces vendrá sobre ellos destrucción repentina” (1 Tes 5:3). Aquí está una lección para toda época.

El Fracaso de las Artes Ocultas de Babilonia (vers 12-15)

      12 El Señor ha declarado que la destrucción está en su camino (vers 11), y ahora Él apela a la gran ciudad imperial a apoyarse en su multitud de hechizos y encantamientos (ver vers 9), y ponerlos a prueba. Sus sabios no habían acudido a estos argumentos como se había recreado en tiempos pasados, sino que había trabajado tan seriamente en aprender sus secretos como lo hacen los estudiantes entregados a una ciencia. Una oportunidad para desafiar el sistema total está ahora a la mano. Aparentemente en una vena sarcástica el Señor añade, quizá podrás mejorarte, quizá te fortalecerás (“golpear al terror,” al margen; por ejemplo, en Jehová o en Su pueblo).

      13 A lo largo de toda la historia el hombre ha deseado observar y conocer el futuro. Todos los sistemas ocultos se esfuerzan hacia este fin, pero esta prerrogativa le pertenece solo a Dios. Babilonia se ha cansado a si misma en la multitud de sus consejos, consultando con los diversos tipos de artes mágicas, recibiendo el consejo y los diferentes planes de ellos. Son nombrados tres tipos de consejeros: los que contemplan los cielos (“los astrólogos,” del hebreo – la palabra solo se menciona aquí), los que hacen un esfuerzo para determinar los misterios ocultos; los que observan las estrellas, los hombres que estudian los movimientos de las estrellas para descubrir mensajes de ellas y la voluntad de sus dioses; y los que cuentan los meses, “los hombres que conocían los augurios de la luna nueva.”[1] Estos grupos son llamados a comparecer (junto con los del vers 12), y te defiendan (a Babilonia) de lo que vendrá sobre ti.

      14 Incapaces para defender a los demás, los ocultistas son también incapaces de salvarse a si mismos del fuego, y deberán perecer como hierba seca o tamo en una llamarada. El fuego será un fogonazo, quemándose en forma brillante por un instante y extinguiéndose tan rápidamente. No proveerá ningún beneficio, ni aun quedará brasa para calentarse, ni lumbre a la cual se sienten.

      15 Este será el fin de aquella búsqueda sobre la que Babilonia ha fatigado su labor y en la que ha colocado su confianza; fracasarán en tiempo de necesidad, porque todas las cosas terrenales son vanas y pelean frente al viento. También, los mercaderes y los comerciantes con quien ella ha hecho negocio desde su inicio igualmente le fallarán en tiempo de necesidad. Deberán ir cada uno a su propio lugar en particular. Cuando venga el juicio, los dioses de Babilonia se mostrarán impotentes, su sabiduría y sagacidad serán ineficaces, su ejército de especialistas en el campo de la magia se convertirá en nada, y le fallarán todos sus contactos comerciales. No habrá quien te salve. Desde el día en que esta profecía fue cumplida, la historia de Babilonia ha sido repetida una y otra vez en los anales de las naciones; ¡y sin embargo los hombres fracasan en aprender!

Capítulo 47. El Juicio de Jehová Pronunciado Sobre Babilonia


[1]  International Standard Bible Enciclopedia, ed. James Orr (Chicago: Howard-Severance, 1937), vol. 1, p. 297.

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  • El Periodo Asirio: Conflicto y Victoria (1-39)
  • Profecías de Juicio en Contra de Naciones Individuales

(13-23)

El profeta terminó de  declarar las cargas sobre las tres naciones paganas: Babilonia, Edom, y Arabia (cap 21). ¿Por qué debe ahora incluir una relacionada con Jerusalén, la ciudad donde él y su pueblo residen? La relación entre las cuatro es una de carácter en vez de parentesco físico. Si el pueblo de Dios está comportándose como las naciones paganas, deben sufrir las mismas consecuencias por su comportamiento. Se punto se aclara mientras consideramos la profecía.

      La profecía cae en dos partes distintas: en la primera, la ciudad de Jerusalén está bajo la ira de Dios (vers 1-14); la segunda trata con un tesorero individual (vers 15-25). La fecha del juicio al que apunta la profecía es muy indefinida e incierta. La gran mayoría sostiene está a la vista que Senaquerib (701 A.C.) atacó la ciudad (Barnes, Erdman, Leupold, Rawlinson, Smith, y Driver, quienes dicen “probablemente”). Alexander ofrece una opción entre el evento concreto de la captura de Manasés por los asirios (2 Crón 33:11) y el deterioro general de Jerusalén. Delitzsch piensa que la profecía señala a un periodo intermedio cuando Judá esperaba librarse de Asiria por medio de una alianza con Egipto. Calvin define el cumplimiento de la profecía en la destrucción de Jerusalén (586 A.C.). En una forma típica de los eruditos liberales, Clements cree que parte del pasaje apunta al701 A.C. y fue escrito por Isaías, y otra parte pertenece a la caída de Jerusalén en el586 A.C. y fue agregado por un redactor que vivió después de ese tiempo. Young piensa que Isaías está describiendo la debacle general de la nación hasta que esta cae en las manos de Babilonia. A la luz de tales diferencias, es imprudente ser dogmático.

      Cuando consideramos la preparación de Exequias para el cerco por parte de Senaquerib, tal como su provisión de agua en la ciudad y en su reparación de los muros (2 Crón 32:1-5,30), los eventos del 701 A.C. parecen estar a la vista de Isaías. Sin embargo, cuando son examinados otros asuntos, la conclusión de Young es que el cap 22 que describe la debacle general y la destrucción final de la ciudad es igualmente atractivo. La selección parece yacer entre el cerco de Senaquerib (701 A.C.) y el periodo total del cerco de Senaquerib hasta la caída de la ciudad a manos de Nabucodonosor (586 A.C.).

      Las dos invasiones extranjeras tienen algunos aspectos en Común. En tanto que Senaquerib estaba cercando Laquis, Ezequias le envió un gran tributo de plata y de oro, disculpándose por haberlo ofendido al rebelarse contra él (2 Rey 19:9; Isa 37:9), mientras que esto podría haber levantado falsas esperanzas y regocijo entre los judíos,él redobló su esfuerzo para persuadir a Ezequias a someterse (2 Rey 19:10-13). Tirhaca demostró ser tener una amenaza no efectiva; fue Jehová quien le dio a Judá la victoria (2 Rey 19:35-37).

      En el cerco caldeo del 587-586 A.C., Nabucodonosor estaba peleando contra Jerusalén, Laquis, y Azeca, las únicas ciudades de Judá que permanecían fortificadas (Jer 34:6-7). A la palabra de Jehová por medio de Jeremías, el rey Sedequías proclamó la libertad a todos los siervos y siervas; pero más tarde el dio marcha atrás al decreto y causó que los siervos liberados fueran sujetos de nuevo a sus amos (Jer 34:8-11). Este cambio de corazón podría haber sido ocasionado por el levantamiento del cerco de los caldeos. ¿Por qué fue levantado el cerco? Jeremías dice, “Y cuando el ejército de faraón había salido de Egipto, y llegó noticia de ello a oídos de los caldeos que tenían sitiada a Jerusalén, se retiraron de Jerusalén” (Jer 37:5). Como en el caso de Senaquerib, las noticias de la aproximación del ejército egipcio dio entrada una falsa esperanza y una ocasión para el regocijo. Pero también como en los días del cerco de Senaquerib, Egipto no estaba para ayudar en contra de Nabucodonosor, sino, como Jehová dijo, aquellos que subieron fuera de Egipto para ayudar regresaron a Egipto a su propia tierra (Jer 37:7). Este tiempo, en lugar de la liberación de la ciudad, como en los días de Senaquerib, Jehová la entregó en las manos de los babilonios. Que Isaías 22 puede referirse a los eventos ya sea del 701 o del 586 hace plausible el punto de vista que el profeta está realmente hablando de la debacle de Jerusalén durante el periodo general total.

Reprensión del Espíritu de Frivolidad del Pueblo (vers 1-14)

1 La expresión el valle de la visión no parece indicar una localización geográfica en particular, sino más bien un pueblo cortado del mundo (ver Jer 21:13), rodeada y protegida por las montañas y por Jehová (Sal 125:1-2). Como la morada de Jehová, de la que emanan todas las profecías, Jerusalén era el valle de la visión, la sede de la profecía. Los tejados eran terrados donde el pueblo podría retirarse para relajarse (2 Sam 11:2), para la adoración idolatra (Jer 19:13; Sof 1:5), o para lamentarse (Jer 48:38). Ninguna de estas posibilidades parece estar de acuerdo con la acusación del profeta; la adoración hipócrita podría ser parte de lo que ve Isaías, pero las otras parecen no serlo. ¿Es posible que en esta ocasión el pueblo tenga, en un espíritu de falsa confianza, estarse subiendo a sus terrados para observar la llegada del ejército? Tal vez tenemos aquí una descripción del espíritu del pueblo – un espíritu de confianza imprudente frente a la espada de Damocles. Este espíritu los caracterizó a lo largo del periodo total desde Senaquerib hasta Nabucodonosor, así como caracterizó a Nínive justo antes de la destrucción que cayó sobre la ciudad.

      2 El pueblo de esta ciudad turbulenta será esclavizado, no en una batalla o con la espada, sino por la holladura del Señor (vers 5), la consecuencia de su rechazo de Jehová. Smith dijo también bien, “Jerusalén parece agobiado al anticipar su liberación por el suicidio moral” (I. 323).

      3 Los gobernadores y los jueces que podrían haber defendido y guiado al pueblo les fallarán y serán capturados, amarrados, y llevados lejos. Esto fue finalmente cumplido en la persona de Sedequías cuando la nación cayó ante Nabucodonosor (Jer 52:7-11). La palabra de Jehová hablada en el inicio de la historia judía fue cumplida (Lev 26:14-45; Deut 28:15-68).

      4 El profeta aparta la mirada de esta terrible visión y revela las emociones de su corazón. Él llorará afligidamente, aun al punto del cansancio, no en secreto, sin que la gente abiertamente podría darse cuenta de la gravedad de la profecía. No hay remedio para intentar consolarlo; él no puede ser consolado. La causa: la destrucción de la hija de mi pueblo – el pueblo mismo. Lo que el profeta describe no iba a ser cumplido en los días de Senaquerib, sino que parece ser un punto de vista amplio del espíritu del pueblo que lo llevó finalmente a la destrucción bajo Nabucodonosor.

      5 Frente al espíritu descrito en los vers 1-4, el Señor tiene en reserva un día en el que habrá alboroto y derrota, una holladura que es grande (ver 2:11-12), y perplejidad – el pueblo no sabe que hacer en medio de su confusión. Su regocijo, ya sea la expresión de un espíritu general a lo largo de todo el periodo (701-586 A.C.) o la reacción a un ataque específico, debe terminar en juicio por parte del Señor; la visión y las profecías del Señor deben ser cumplidas. En el derrumbamiento de las paredes del muro, el pueblo llorará, no a Jehová, su única fuente de ayuda, sino a las montañas, las fuerzas naturales que no pueden ayudar.

      6 Isaías ya ha profetizado que Elam, un pueblo guerrero del oriente de Babilonia que era notable por su uso del arco (Jer 49:34-39), junto con Media, traerán la caída sobre Babilonia (21:2,9). Ellos proveerán también arqueros, conductores de cuadrigas, y caballerías en contra de Jerusalén. Kir (no debe ser confundido con el Kir de 15:1),significa “muro,” parece haber estado localizado en algún lugar del norte de Elam. Amos habla de Kir como la casa original de los sirios (Amos 9:7), y el lugar a donde Siria sería llevada cautiva (Amos 1:5; 2 Rey 16:9). El pueblo de Elam y de Kir podría haber estado tanto en el ejército de Asiria como de Babilonia. Lo que el profeta busca enfatizar, no son las naciones específicas, sino la gran distancia de donde vendrían los fieros guerreros. La revelación del escudo simplemente indica la cobertura protectora del escudo en preparación para la batalla.

      7 El profeta habla en tiempo pasado, esto es, el profético perfecto, como si el evento hubiera sido ya cumplido; porque si Dios decreta una cosa, es tan cierto que va a ser hecho como si ya hubiera sido ejecutado. Isaías mira los valles escogidos y sobre la ciudad llena con cuadrigas. Los jinetes están ante la puerta, listos para entrar. Que los valles están llenos indica que las fuerzas tienden a la conquista y a la destrucción constituyen una hueste numerosa.

      8 Y desnudó la cubierta de Judá. Está cláusula ha sido interpretada de diferentes formas: “la desnudez que hizo que Judá se cegara a la espada de Democles” (Delitzsch); “el velo de la ignorancia (ver 25:7)” (Leupold); “todo lo que protegía a la nación de la vergüenza y de la desgracia ha sido quitado, así que Jerusalén se mantiene en pie ante el deshonor” (Young); “la referencia es a Dios que había apartado su protección de Jerusalén así que no existía defensa adecuada para impedi a las fuerzas babilónicas de llevar a cabo su voluntad de destrucción” (Clements). Yo me inclino a estar de acuerdo con Clements, porque en lugar de guiar a Su pueblo, Jehová “Extendió una nube por cubierta,/ Y fuego para alumbrar la noche” (Sal 105:39). Esto era un símbolo de Su presencia (Sal 78:14; Exo 13:21), lo que Él restauraría en la Sion redimida (4:5). Esta protección por parte de Jehová salvó a la ciudad del cerco de Senaquerib, pero eventualmente fue quitada cuando Nabucodonosor destruyó la ciudad (ver el retiro de la presencia y de la gloria de Jehová en Eze 11:22-25). Con el retiro de la presencia de Jehová como una cubierta, el pueblo fue dejado solo con sus propios medios – ellos miraron hacia la casa de armas del bosque, el arsenal levantado por Salomón (1 Rey 7:2; 10:17) donde fueron almacenadas las armas.

      9-11 Las brechas desarrolladas en la ciudad de David – tanto debilidades literales en las mismas paredes  como el decaimiento del carácter moral del pueblo, que habían permitido la gloria espiritual de Sion para debilitar y manchar. En conjunto demasiado tarde ellos empezaron a hacer esfuerzos para mantener el cerco construyendo tanques de almacenamiento de agua entre los muros y contando las casas, derribando lo que podría ser guardado y usando las piedras para reparar los muros. Pero esto no era toda la ganancia. El error de los pueblos estaba en su falla de mirar hacia Jehová, la fuente de protección y de liberación, el único que había determinado su destrucción si ellos le volteaban la espalda a Él (ver Deut 28:15-68).

      12 Al continuar con el perfecto profético, el profeta dice, en este día – el “día de turbación” de los vers 5-11 – Jehová llamó al pueblo al arrepentimiento. Este arrepentimiento iba a encontrar expresión en el llanto, en las endechas, en la desvinculación del pelo o raparse el cabello, y en vestirse con cilicio; todas estas acciones demuestran contrición del espíritu.

      13 Pero en lugar de arrepentimiento, el Señor mira gozo y alegría, matando vacas y degollando ovejas, comiendo carne y bebiendo vino. El llamado produjo un efecto opuesto que reflejó el verdadero carácter del pueblo. Su actitud total era, Comamos y bebamos, porque mañana moriremos. Delitzsch observa, “Esto no implica que ellos sintieran algún placer con la idea de la muerte, sino que indica un amor de la vida que se burla de la muerte” (I. 396). Smith dice, “Por la mitad de una centuria [durante la profecía de los profetas] este pueblo había adorado a Dios, pero ellos nunca habían confiado en Él más allá de los límites de su pacto y de su salvaguardia” (I. 329). De esta manera cuando eso en lo que ellos creyeron se derrumbó, su religión también se derrumbó; ellos ahora dieron cabida a la disipación sensual y a la rebeldía.

      14 La mofa que atenta contra el castigo y la apelación de Dios será perdonado; trae la muerte. El Señor Jehová de los ejércitos reveló a los oídos del profeta, este pecado no os será perdonado hasta que muráis. El pueblo había cometido un pecado imperdonable que podría ser expiado solo por la muerte de la nación.

      Como sugerimos en la introducción de este capítulo, el profeta no está describiendo el cerco de Jerusalén por ya sea Senaquerib o por Nacubodonosor, sino la condición general del corazón del pueblo entre aquellos dos sitios, la apelación urgente de Jehová, y la destrucción final de la nación por parte de Babilonia.

La Falta de los Mayordomos (vers 15-25)

15 Como ha sido observado por numerosos comentaristas, esta profecía en contra de Sebna es la profecía solo de Isaías contra un individuo (a menos que consideremos la parte anterior de esta sección una profecía contra Eliaquim). Driver sugiere que Sebna era probablemente un sirio (p. 102). El ejemplifica el espíritu carnal del periodo: lujuria, ostentación, y el deseo de gloria personal. Aun cuando él tuvo un carácter histórico, también personifica el espíritu general de la ambición política de ese tiempo (el espíritu del pueblo durante este período ya ha sido expuesto en los vers 1-14). Sebna es descrito como el tesorero o mayordomo que está sobre la casa, aparentemente un oficio de gran importancia y envergadura, que es originado con la organización de Salomón de su gabinete político y continuó en lo sucesivo (1 Rey 4:6; 2 Rey 15:5). La destitución de Sebna es aparente en Isa 36:3 y en 37:2, donde él habló de cómo el “escriba” o cronista, segundo de Eliaquim. Si Eliaquim, que sucedió a Sebna, no fue de hecho culpable de nepotismo, él fue por lo menos fuertemente advertido en contra de ello. El nepotismo involucra ya sea mirar solo por la familia inmediata de alguien y no por el bienestar de la misma nación, o permitir que los miembros de una familia asciendan por el camino de una posición.

      16 El lenguaje de Isaías indica fuerte oposición mientras él viene osadamente a Sebna y pregunta tajantemente, ¿Qué tienes tú aquí, o a quién tienes aquí, que labraste aquí sepulcro para ti, como el que en lugar alto labra su sepultura, o el que esculpe para sí morada en una peña? El lenguaje parece retar al derecho de Sebna a mantener en alto el oficio. Al esculpir un memorial para si mismo, una tumba elaborada en lugar alto, en un lugar más prominente, él ha usado extremadamente mal su oficio. El que se cree que es el dintel de la tumba de Sebna contiene “la tercera inscripción monumental más grande en el hebreo arcaico.”[1]

      17 El viejo dicho, “El hombre propone, pero Dios dispone,” es verdad en el caso de Sebna. Él había pensado ser enterrado en Jerusalén en el esplendor; Jehová tenía otros planes. La palabra de introducción He aquí enfatiza la importancia de lo que sigue. Como un hombre fuerte, Jehová se mantendrá firme contra él y se lo lanzará.

      18 Como un viento podría enrollar un objeto en una bola que puede ser asida, Jehová enrollará a Sebna y lo echará fuera de la tierra a una tierra extensa, un país extranjero, un país en el que rodará como una bola y morirá. La cláusula y allá estarán los carros de tu gloria se refiere a la ostentación a las maneras lujosas de Sebna de manejar en la ciudad y en el país en carros ostentosos, así hoy uno podría dar más importancia a los automóviles lujosos que a hacer su trabajo. Él se ha gloriado en los carros, pero la vergüenza vendrá a él como él ha sido la vergüenza de la casa de su señor. Aun cuando no hay registro de cuando o a que país fue llevado, sabemos que a menos que él se arrepintiera, evitando entonces el castigo, él fue seguramente desterrado.

      19 Una vez más Jehová enfatiza lo que significa que Él arroja a Signa: Y te arrojaré de tu lugar, y de tu puesto te empujaré. Repetidamente es demostrado enla Escritura que Jehová levantará y envilece a los hombres; todos están en Su mano.

      20-21 Cuando Jehová destituya a Sebna, Él tendrá a un hombre listo para tomar el papel que Sebna debería haber cumplido. Al continuar dirigiéndose a Sebna, el Señor habla de Eliaquim, el hijo de Hilcías, como mi siervo, un título de honor que designa a alguien que ya era siervo de Jehová, habitualmente llevando a cabo la voluntad del Maestro. Cuando el comisionado del rey Eliaquim se reúne más tarde con Rabsaces (un oficial de alto rango en el ejército de Senaquerib), él está hablando de cómo alguien “sobre la casa” mientras que Sebna es referido como el “escriba” (36:3; 37:2). Es incierto si la expresión, y lo vestiré de tus vestiduras, y lo ceñiré de tu talabarte, que es dirigido a Sebna, se refiere a un tipo particular de vestidura usada por alguien de su rango o es una metáfora – Dios vestirá a Eliaquim con la posición de nobleza de Sebna. El cinturón sugiere que Eliaquim será afirmado (o ceñido) en el oficio; Jehová dará el poderoso gobierno ejercido por Sebna en las manos de Eliaquim. Además de esto el Señor dice, y será padre al morador de Jerusalén, y a la casa de Judá. Ser un padre al pueblo sugiere un cuidado protector ejercido por amor y tienen que ver con aquellos confiados en mantener a alguien. Como José fue un padre para el faraón (Gén 45:8), y Job “a los menesterosos era padre” (Job 29:16), así Eliaquim lo era para el pueblo y para la nación.

      22 Es dudoso si la expresión, Y pondré la llave de la casa de David sobre su hombro, tiene referencia a una llave literal para el palacio del rey o para la ciudad; más probablemente se refiere a las responsabilidad para ejercer el poder del oficio confiado a él. Su ordenamiento será final; cuando él abre nadie cierra, y cuando él cierra, nadie abre – una indicación del poder de su oficio para hacer decisiones definitivas. La profecía no parece ser mesiánica, aunque si bien Jesús usó la frase relacionandola con Él mismo (Apoc 3:7). Tanto Jesús como Eliaquim tienen autoridad para atar o desatar a lo cual nadie tiene el derecho de alterar. La autoridad de Jesús es absoluta; Eliaquim, sin embargo, está sujeto al rey.

     23-24 Eliaquim fue el escogido de Jehová para el oficio. Su siervo al que Él vestiría con poder y al que Él consignaría la llave de David. En este punto Jehová parece estar hablando a Sebna; el resto del capitulo podría estar hablando también a él, pero está definitivamente hablando para el beneficio de Eliaquim. Es una advertencia del riesgo que él encontrará de su familia. Y lo hincaré como clavo (o clavija) en lugar firme (seguro). Las clavijas son manejadas en paredes macizas para agarraderas de vestidos o recipientes. Eliaquim ocupará un lugar importante y tiene responsabilidad de que el pueblo se apoye fuertemente. Y será por asiento de honra a la casa de su padre. El honor de la casa de su padre, que hasta la fecha parece haber sido insignificante, será reflejado en él y atraerá a muchos parientes a él. Contra esto él está advertido de ser un guarda en todo momento. Debido a la gloria para él y para la casa de su padre, los hijos y los nietos, lo digno y lo indigno, todos los vasos menores, desde las tazas hasta toda clase de jarros, desde las pequeñas copas hasta las grandes botellas de vino o las jarras, buscarán juntarse ellos mismos a él. Ellos buscarán participar y sacar provecho de su honor y de su gloria colgándose ellos mismos sobre él.

      25 Parece del todo improbable que el profeta tenga a Sebna en mente (como algunos sugieren), porque Eliaquim es el clavo sujeto en un lugar seguro. No es seguro que Eliaquim se rindió a la presión de los esfuerzos de su familia de encumbrarse a la distinción sobre las bases de su posición. Él es simplemente advertido del riesgo del nepotismo. Es más probable que lo que Jehová está acentuando aquí es que el sistema total del que Sebna y Eliaquim son parte (algunos sirven en este sistema honorablemente y otros deshonrosamente) eventualmente vendrán a un fin. Y la carga (ver vers 1) que sobre él se puso se echará a perder; porque Jehová habló. Con la venida del Mesías, que reclamará lo que se le fue dado a Eliaquim (Apoc 3:7), lo antiguo será quitado y da forma a lo nuevo. El Mesías asegurará el reino y todas las cosas de él para Jehová.

      Entonces parece que la carga del capítulo 22 es genérico: se ocupa de la nación y de la ciudad como un todo. Describe el juicio final de Jerusalén (vers 1-14) y el final de todos sus gobernantes, los que no lo consideraron y que no son honorables. Cuando el propósito de Jehová es cumplido en su siervo por venir, todo pasará.



[1]  Zondervan Pictorial Enciclopedia of the bible, vol. 5, p. 381.

Capítulo 22 El Valle de la Visión, Jerusalén

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  • El Periodo Asirio: Conflicto y Victoria (1-39)
  • Profecías de Juicio en Contra de Naciones Individuales

(13-23)

El capítulo 21 contiene tres grupos de cargos respectivamente contra Babilonia, Edom, y Arabia. Estos son seguidos por un cuarto, el cargo en contra de Judá (cap 22). La fecha de estos tres cargos es incierta.

Babilonia, el desierto del mar (vers 1-10)

Un breve resumen del trasfondo podría ayudarnos en la interpretación de esta profecía bastante inusual y difícil. A la muerte de Salmanaser V (722 o 721 A.C.) Merodac-baladan declaró la independencia de Babilonia de Asiria; pero en el 710 A.C. Sargón II guió a una campaña exitosa contra la ciudad, quien lo recibió como un libertador. En el 703 A.C. Merodac-baladan hizo otra propuesta por el poder. Sus embajadores enviados para congratular a Ezequias sobre la recuperación de una seria enfermedad podría haber sido un intento por ganar ese apoyo del rey (2 Rey 20:12-18; Isa 39) En el 700 A.C. Senaquerib armó una ofensiva mayor en contra de Babilonia. Una expedición más en el 700 A.C. llevó a un asedio de nueve meses que resultó en la conquista y el saqueo de la ciudad. Enseguida del asesinato de Senaquerib, su hijo Esaradon gobernó el imperio (681-669 A.C.). Él reconstruyó Babilonia y le dio un gobierno algo estable. Pero de nuevo brotaron los problemas entre Asiria y Babilonia, causando que Asurbanipal avanzará sobre Babilonia (651 A.C.) y la acosará por tres años. En la desesperación el rey de Babilonia prendió fuego a su palacio y pereció en las flamas. En el 626 A.C. Nabopalasar, un caudillo en Caldea, limpio a Babilonia de los asirios y fue nombrado rey. En el 612 A.C., Nínive fue tomada y destruida. A la muerte de Nabopalasar, su hijo Nebucadnezar subió al trono. Gobernó hasta el 562 A.C., él hizo de Babilonia una de las bellas ciudades del mundo. Fue su último rey poderoso. En el 539 A.C. Ciro tomó la ciudad. Aunque él no destruyó la ciudad, él trajo al imperio a su fin. Babilonia siguió siendo una ciudad de alguna importancia, pero empezó a declinar lentamente. A la muerte de Alejandro el Grande, que había planeado reconstruirla, la declinación se hizo más rápida. Nosotros sabemos, sin embargo, que cuando el apóstol Pedro escribió su primera epístola, Babilonia aun existía (5:13).

La Visión Dura (vers 1-5)

      1 Aunque no es extravagante en el uso de nombres simbólicos, Isaías los usa ocasionalmente. Por ejemplo, Etiopía es “la tierra que hace sombras con las alas” (18:1); Edom es “Duma” (21:11), que en hebreo es “silencio” – el silencio de la muerte (Sal 94:17; 115:17); Jerusalén es “Ariel,” ciudad donde habitó David (29:1); y Egipto es “Rahab,” tormenta o arrogancia (30:7). Así aquí Babilonia es el desierto (o tierra incultivable) del mar. El destino de destrucción de Babilonia ha sido ya declarado por el profeta (13:20-22; 14:23) y será posteriormente descrita en el capítulo 47. El significado de la frase se hace algo más claro en el anuncio de Jeremías del juicio de Jehová sobre Babilonia: “Tú, la que moras sobre muchas aguas…ha venido tu fin” (51:13). Juan dice que las “muchas aguas” en las que la Babilonia de su profecía se sientan son “pueblos, muchedumbres, naciones y lenguas” (Apoc 17:15), que parece ser el significado en Jeremías. Jeremías dice más adelante “sequedad sobre sus aguas, y se secarán; porque es tierra de ídolos, y se entontecen con imágenes” (50:38), y “subió el mar sobre Babilonia; de la multitud de sus olas fue cubierta. Sus ciudades fueron asoladas, la tierra seca y desierta, tierra en que no morará nadie, ni pasará por ella hijo de hombre” (51:42-43). Una tierra incultivable o un desierto podría ser ya sea un lugar seco y desolado (27:10; Deut 32:10), o un lugar de disciplina (el desierto de Sinaí). En este caso el desierto que será el destino de Babilonia es un lugar baldío y desolado. Como torbellino del Negueb (del sur), aquellos vientos fieros fuera de Palestina que traían arena y destrucción y con la que los judíos estaban totalmente familiarizados, el agobio de Babilonia vendría del desierto, de la tierra horrenda. Lo que estaba por venir era el cumplimiento de las visiones dolorosas o duras del vers 2.

      2 La visión dura declarada por Jehová al profeta serán dolorosas en su cumplimiento. Los prevaricadores que prevarican, el destructor que destruye, es con probabilidad Babilonia (ver cap 47; Hab 1:5-11; 2:4-19). El torbellino que vengará la destrucción en ella es Elam y Media (ver 13:17), que estaba ya sea al servicio de los asirios (ver arriba un breve resumen de la historia) o al servicio de Ciro. Este juicio contra Babilonia causa que el gemido de los pueblos oprimidos, especialmente Judá, cese; el juicio en contra de Babilonia provee la liberación para el pueblo de Dios.

      3-4 Hay una pregunta sobre si los siguientes dos versículos describe la simpatía que la visión despertó en el profeta por el pueblo sitiado y destruido o el efecto físico actual de la visión sobre él. Sus lomos se han llenado de dolor; angustias como de una mujer en parto han caído sobre él; él está tan dolorido que no puede oír y tan espantado que no puede ver. El horror de la visión le ha intimidado tanto que su corazón se pasma; la noche de su deseo (la puesta del sol, el final del día) que él había deseado para Babilonia se le convirtió en espanto. El efecto no había sido anticipado así por él. Ciertamente no había alegría por parte del profeta en la anticipada destrucción de Babilonia; él debería haber estado lleno con un sentido de compasión por el sufrimiento del prójimo. No obstante, puesto que otros hombres de Dios fueron afectados físicamente por visiones que se les dieron – por ejemplo, Ezequiel (1:28; 3:23), Daniel (8:27; 10:8-9; 15-17); Saulo de Tarso (Hech 9:3-9), y Juan (Apoc 1:17) – es del todo posible que Isaías esté describiendo los efectos físicos de la visión sobre él.

      5 El profeta regresa al asedio introducido en el vers 2. La ciudad en ningún modo podría esperar un asedio o hacer preparaciones para él. Ellos preparan mesas para banquete; “ellos extienden tapices” (al margen) para los banquetes para reclinarse; comen, beben en una falsa seguridad. Entonces viene el lamento: ¡Levantaos, oh príncipes, ungid el escudo!, porque la batalla está cerca; ¡prepárate para el conflicto! ¿Isaías tiene a la vista un asedio en particular o varios de los asedios mencionados en el resumen de arriba? ¿Es una descripción de la caída de la ciudad a manos del ejército de Ciro (Daniel 5)? ¿O es una descripción general que resume los muchos ataques que culminaron en la destrucción final de la ciudad? Seguramente es una descripción vívida de la destrucción final que vino a la ciudad.

El centinela y su misión (vers 6-10)

 

      6 Algunas dificultades son eliminadas si uno mantiene en mente que el contexto es una visión revelada al profeta. El profeta está estableciendo a un centinela que, en la visión, puede ver los acontecimientos de Caldea y de sus vecinos aun desde la frontera de Judá a través del desierto de Arabia. El centinela debe reportar lo que él ve, manteniendo informado al pueblo (o al profeta) lo que se está desarrollando.

      7 El centinela se le dijo lo que el iba a observar: Y vio hombres montados, jinetes de dos en dos, cabalgando dos, uno al lado del otro, montados sobre asnos, montados sobre caballos; y miró más atentamente. Estos animales no solo eran para cabalgar y para transportar cargas, eran también usados para confundir a las tropas enemigas y lanzarlos a un estado de desorden. Delitzsch dice, “Entonces Ciro ganó la victoria sobre los de Lidia por medio del gran número de sus camellos (Herod. 1.80), y Dario Histaspis la victoria sobre los de Escita por medio del número de asnos  que él usó (Herod. iv.129)” (I.381). El centinela debe escuchar con atención, esforzarse desde temprano, luchar por oír. Pero parece que él ve solo un ejército fantasma, silencioso como la muerte, quieto como la noche, moviéndose como sombras a través del horizonte. Hay un aire de misterio alrededor de la escena; no hay una reseña de a donde van las tropas o de donde vinieron. Solo podemos deducir que es el ejército en su camino para destruir Babilonia.

      8 Las palabras y gritó como un león presenta muchas dificultades. ¿Cuál es su significado? Algunos comentaristas creen que el grito del vigilante es como el de un pastor que ve a un león aproximándose. Otros sostienen que cuando el centinela ve al enemigo, él grita con el rugido de un león como si lo fuera. Algunos piensan que el centinela está quejándose ante Jehová al igual que con un pequeño gruñido: Señor, sobre la atalaya estoy yo continuamente de día, y las noches enteras sobre mi guarda. Young (también Clements) señalan que la palabra león no está presente en los manuscritos de los Rollos del Mar Muerto de Isaías; consecuentemente, Young lo omite de su traducción. El grito, Señor, podría indicar que el centinela es el profeta mismo reportando. En cualquier forma que interpretemos el versículo, la idea de que el centinela está quejándose ante Jehová es la menos atractiva.

      9 Al final la vigilia del centinela es recompensada, porque él mira una tropa de hombres y de jinetes. ¿Es esto lo que él iba a buscar, o es un segundo contingente? Es probable que está sea la tropa que él estaba buscando (vers 6-7). Si es una segunda tropa, es el ejército victorioso regresando después del asedio a la ciudad. De todos modos, él oye aquello por lo que él había estado esperando: Cayó, cayó Babilonia; y con ella caen todos los ídolos de sus dioses quebrantó en tierra. Esto no indica necesariamente que el conquistador ha destruido las imágenes, sino que el poder de Jehová ha triunfado y que los dioses sin poder de los grandes reinos paganos han sido traídos a la nada – son derribados. Varios escritores han sugerido que esta profecía es una premonición de los eventos de los capítulos 40-66 – la caída de los ídolos paganos, la liberación del pueblo de Dios, y el triunfo de la causa de Jehová. Parece ser todo eso.

     10 Hay una pregunta sobre si pueblo mío, trillado y aventado se refiere a Babilonia o a Israel. Aunque Jehová coloca la declara que toda la tierra le permanece (Deut 10:14; Sal 24:1), y en este sentido Babilonia Le pertenece, y aunque Él habla de la reunión de las naciones (que incluiría a Babilonia) en la era (Miq 4:11-13), en este pasaje pueblo mío parece referirse a Judá. Porque Jehová dijo, “La hija de Babilonia es como una era cuando está de trillar; de aquí a poco le vendrá el tiempo de la siega” (Jer 51:33). Después de que Jehová haya sido trillada y aventada por Jehová, y así obtenga Él su grano, el piso (Babilonia) será destruida. El profeta declara ahora que él ha sido auténtico a su comisión; él ha declarado el mensaje tanto de Babilonia como de Judá.

El Agobio de Edom (vers 11-12)

 

      11 Duma, que en hebreo es “silencio” (Sal 94:17; 115:17), el silencio de la muerte, se refiere a Edom, la tierra al sur del Mar Muerto. Seir es en la opinión de algunos la región montañosa al este de la Arabia Wadi y para otros podría ser, o podría incluir, el este montañoso de Arabia. Lo último es probablemente correcto. Seir y “la tierra de Seir” llegaron a describir la tierra de los edomitas. Seir, “el monte de Esaú” (Abd 8), parece haber sido para Edom lo que Sión fue para Israel (ver Abd 17). Desde este monte alguien da voces, Guarda, ¿qué de la noche? Guarda, ¿qué de la noche? Ni aquel que da voces ni el guarda es identificado; el dar voces simboliza la profunda ansiedad y la miseria de la nación, en tanto que el guarda es el representante de Jehová, , el único que puede dar respuesta a la pregunta. Recuerde que esto es una visión, no un evento literal. Una traducción que expresa mejor lo relacionado a esta pregunta es, “¿Hasta cuándo durará la noche? (Smith), o ¿Hasta donde llegará la noche?” (Delitzsch). ¿Cuánto permanecerá la noche? Nos recuerda de alguien que sufre o de una persona enferma que, en la inquietud de la noche, pregunta continuamente que hora es o cuanto tiempo falta para que amanezca.

      12 La respuesta es vaga, oscura: La mañana viene, y después la noche – cuando viene la mañana, aun será de noche, o seguirá la noche. Cuando viene el amanecer, habrá unos pocos rayos de luz por solo un momento; seguirá la noche. Edom es un pueblo destinado al silencio de la noche de la muerte. La siguiente fase de la respuesta es igualmente oscura: preguntad si queréis, preguntad; volved, venid. Edom es una nación que está destinada a ser “cortado para siempre” (Abd 10); solo aquellos que tengan refugio en el monte de Sión escaparán (Abd 17). La noche vendría después sobre la nación – Asiria, Babilonia, Roma – hasta que finalmente, alrededor del tiempo de la destrucción de Jerusalén en el 70 D.C., ellos ya sea que fueron llevados sin rumbo o fueron conducidos al desierto donde se perdieron de vista por completo. Entonces, si el que pregunta desea regresar, tendrá que hacerlo que hacerlo con un corazón cambiado, buscando a Jehová enla Sión espiritual. De otra forma, el silencio de la muerte será para siempre.

El Agobio sobre Arabia (vers 13-17)

 

      13 Arabia, que significa “desierto” o “estepa,” es el nombre dado a la península que está al oriente de Palestina y del Mar Rojo. La península más larga en el mundo, cubre un área de aproximadamente un millón de millas cuadradas. El pueblo de Arabia era conocido como “los hijos del oriente” (Jue 6:3; 7:12), y eran reconocidos por su sabiduría (1 Rey 4:30; Abd 8; Job y sus amigos). Es incierto que tanto del área es incluida en la profecía de Isaías, él se está refiriendo probablemente al poniente inmediato y al área central y a la sección del norte. El tiempo fue tal que debido a la guerra, probablemente las invasiones por parte de los asirios, los  caminantes de Dedán tuvieron que dejar sus rutas de viaje, replegándose por refugio al área de matorrales por delante del camino. La localización exacta de Dedán es incierta, pero era probablemente un oasis en el oriente dela Arabia Central sobre las rutas comerciales de los pueblos de Seba, Tema, y Buz.

      14-15 Las condiciones eran tales que los conductores de caravanas no podrían acampar en lugares y de manera claramente visibles, así que el pueblo de Tema, cautelosamente les traía agua para sus sedientos y pan para tener vida propia. Este era uno de los oasis más grandes en la comarca general. La razón de la precaución es claramente indicada: Porque ante la espada huye (plural, sugiriendo el flujo abrumador de los invasores), ante la espada desnuda, ante el arco atestado, ante el peso de la batalla.

      16 Esta ayuda a los fugitivos será cortada rápido. El Señor revela que el tiempo está cerca: De aquí a un año, semejante a años de jornalero. Esto indica un periodo definitivo, porque el patrón nunca demanda menos, y el empleado nunca da más, que el tiempo acordado, un tiempo exacto. Toda la gloria de Cedar – el poder militar, la riqueza, y la influencia – será desecha. Cedar es nombrada alrededor de una docena de veces en el Antiguo Testamento. Un pueblo en el norte de Arabia, fue en un tiempo una tribu poderosa, una fuerza a ser confrontada; pero en los conflictos con Asiria y con Babilonia fue muy debilitada. Lo que el profeta tiene a la vista probablemente ocurrió durante una vez o más de las invasiones asirias en el poniente.

      17 La gloria no será totalmente destruida, sin embargo, porque el profeta procede a decir que los flecheros y los hombres militarmente poderosos serán reducidos. El destino de Arabia estaba garantizado, porque Jehová Dios de Israel lo ha dicho. Babilonia completaría lo que Asiria había iniciado, porque Jehová diría más tarde a Nabucodonosor y a su ejército, “Levantaos, sub contra Cedar, y destruid a los hijos del oriente” (Jer 49:28). El silencio de la muerte descendería sobre Arabia como lo hizo sobre Edom; la noche vendría finalmente.

Capítulo 21. Babilonia, Duma, y Arabia

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