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Judá no era solo otra nación – una nación entre las naciones – sino era el pueblo de Dios. Habían sido redimidos por Jehová, cuidados por Él y se les dio la tierra de Canaán. El Señor había escogido a Jerusalén-Sion como el lugar de Su habitación; por lo tanto, se esperaba más del pueblo de Judá. Pero ahora estaban ocultando sus planes de Dios, haciendo alianza con sus antiguos enemigos que fueron siempre enemigos de Dios. Dios debe reprender tal rebelión en contra de Él mismo.

      El problema de la disposición de Judá de confiar en Egipto fue tan penetrante como para requerir de profecías repetidas contra el pecado. El capítulo 31 parece ser un avance más allá del capítulo 30, pero trata esencialmente con el mismo problema. Mientras que el capítulo 30 enfatiza la disposición de Judá para dejar a Dios fuera de sus planes y actuar por su propia cuenta, el capítulo 31 enfatiza que la sabiduría de Dios es superior a la de los políticos que hicieron tales planes y a la de los egipcios, cuya experiencia y poder militar buscaron. También, la firme previsión y el tierno cuidado de Dios hacia Su pueblo son establecidos codo con codo en este capítulo. Jehová juzgará y destruirá a Asiria sin ayuda de Egipto.

 

Dios También es Sabio (vers 1-3)

 

      1 ¡Ay de los que descienden a Egipto por ayuda. El tiempo del verbo que los embajadores ya han descendido, no una vez, sino repetidamente (Leupold). Al pretender el favor y la ayuda de Egipto, los políticos judíos están poniendo su sabiduría contra la de Jehová. Los historiadores seculares escriben del vasto número de caballos en Egipto; los carros, caballos, y jinetes egipcios son capaces de dar a Judá un falso sentido de seguridad. El pueblo se jacta de su fortaleza mientras confían en las fuerzas egipcias por protección; y no miran al Santo de Israel, ni buscan a Jehová! En tanto que Su pueblo debía mirar hacia Él, pero en vez de eso Lo habían abandonado para que no interfiriera con sus planes (30:10-11). Observar y mirar a Jehová es depender de Él en fe y verdad. No lo hicieron. Por esta actitud y su esfuerzo por asegurar la ayuda estratégica de Egipto, Rabsaces, el general asirio, reprendió sarcásticamente al pueblo de Jerusalén (2 Rey 18_21, 24).

      2 Pero él también es sabio. El profeta contrasta la sabiduría de Jehová con la sabiduría del pueblo de Judá y la de los egipcios en la que ellos confían. De la sabiduría infinita de Jehová, un sabio dijo, “Jehová con sabiduría fundó la tierra” (Prov 3:19); y otro dijo de Sus obras, “Hiciste todas ellas con sabiduría” (Sal 104:24). ¡Imagine a una débil y finita criatura poniendo su sabiduría contra la de su Creador (ver 29:16)! En Su infinita sabiduría como Creador, el Señor ni comete errores en Sus planes ni en las palabras que les revela; por lo tanto, no retirará sus palabras; Él llevará adelante Su propósito como es revelado. Él ha dicho que castigará la debilidad, y en el ejercicio de Su sabiduría y gran poder Él lo hará a Su manera. Amotinará en contra de Judá, la casa de los malignos, y contra el auxilio (los egipcios) de los (Judá) que hacen iniquidad. Dios traerá Su juicio tanto sobre los obreros malignos de Judá y sobre los que ellos han apelado por ayuda.

      3 El faraón “era para su pueblo un dios entre los hombres y un hombre entre los dioses.” Aunque había muchos sacerdotes, “e faraón era en teoría el único gran sacerdote de los dioses de Egipto.”[1] ¿Es posible que en su rechazo hacia Jehová los judíos estaban siendo inclinados hacia aceptar la idea absurda de la deidad del faraón? ¿Estaba poniendo su sabiduría por arriba o igual a la de Jehová? Si tenían cualesquier idea, el Señor los reprende, al decir, Y los egipcios hombres son, y no Dios (o dioses); y sus caballos carne, y no espíritu. Esto es un conflicto entre Dios el Creador y el hombre que creó; entre la carne que perece y el espíritu que perdura. Es espíritu que da vida, poder y vitalidad; las armas de la carne fallan – “No confíes en los príncipes,/Ni en hijo de hombre [hombres], porque no hay en él salvación” (Sal 146:3; ver Isa 30:1-7, donde es expuesto el mismo principio). El profeta se amplia sobre lo visto en el vers 2: de manera que al extender Jehová (quien es espíritu) su mano, caerá el ayudador (los egipcios) y caerá el ayudado (Judá), y todos ellos desfallecerán a una. Entonces será determinado más allá de cualquier pregunta quién es Dios. La carne falla, tanto para el ayudador como para el ayudado; el espíritu y la sabiduría divina prevalecen.

 

La Providencia de Dios: Encarnizada no obstante Compasiva (vers 4-5)

 

      4 Porque Jehová me dijo a mí – el Señor se dirige ahora al profeta, empleando dos analogías por los que Él plantea características contrastantes de Su carácter esencial y sus expresiones en acción: un león que desgarra a su presa y una ave madre que vuela sobre sus crías. El Señor describe a un cachorro de león a la altura de su poder, rugiendo sobre su presa; esto es, la infiel Jerusalén-Sion en la mano de Jehová. Cuando un león tiene la presa y está gruñendo sobre ella, los pastores podrían venir tan cerca como se atrevieran, gritando y empuñando sus varas, pero al león no lo espantarán sus voces, ni se acobardará con el tropel de ellos. Ahora viene la aplicación: así Jehová de los ejércitos descenderá a pelear sobre (“en contra,” al margen) el monte de Sion, y sobre (“en contra,” al margen) su collado. Jehová no está peleando por, sino contra la Sion pecadora. Los pastores que gritan no representan a Asiria, porque Asiria es la vara del enojo de Dios, el báculo de Su indignación contra Jerusalén (10:5); más bien, los pastores representan los políticos de Judá, y los egipcios. La descripción es clara; el león es Jehová, la presa es Jerusalén, y los que gritan y pastorean sin eficiencia son los políticos de Jerusalén y los egipcios.

      5 En una descripción contrastante, la misericordia tierna y el cuidado protector de Jehová por Él mismo son representados por medio de la figura de aves amorosas volando sobre sus nidos, protegiendo a sus crías indefensas – así amparará Jehová de los ejércitos a Jerusalén. En tanto que él ejecuta Su severo juicio contra el pueblo impío e infiel de Su ciudad, Él protegerá y cuidará por el remanente por medio del cual Él llevará adelante Su propósito. Amparando, librando, preservando y salvando. Ellos aseguran la fidelidad frente a todas las probabilidades en contra. El verbo librando trae a la mente la liberación de Dios de Su pueblo cuando Él libro por Si mismo en Egipto; Él destruyó a los primogénitos de los egipcios pero guardó al primogénito de los hebreos (Ex 12:13, 23).

 

Llamado al Arrepentimiento (vers 6-7)

 

      6 El Señor llama ahora a pueblo al arrepentimiento: Volved a aquel contra quien se rebelaron profundamente los hijos de Israel. Entonces ellos escaparán del desgarre como de un león y gozarán de la protección voladora como de una ave madre. Alrededor de unos cien años más tarde, Ezequiel declaró que Jehová “no quiere la muerte del impío, sino que se vuelva el impío de su camino, y que viva.” Él entonces hizo la misma súplica que hizo Isaías: “Volveos, volveos de vuestros malos caminos; ¿por qué moriréis, oh casa de Israel?” (Ezeq 33:11). El Señor nunca destruye siempre y cuando hay una posibilidad de arrepentimiento; pero cuando no la hay, la destrucción viene. Aunque Juda se ha revelado profundamente contra Jehová, aparentemente muchos han regresado a Él, porque Jehová era capaz de guardar a la ciudad de la invasión de Asiria. En forma similar, en los días de Ezequiel Él preservó un remanente.

      7 Porque en aquel día – el día en que el pueblo regrese al Señor – arrojará el hombre sus ídolos de plata y sus ídolos de oro, que para vosotros han hecho vuestras manos pecadoras. El pecado de la idolatría había sido la caída de Israel desde el inicio de su historia. Para regresar a Jehová debería involucrar entonces la destrucción de los ídolos (ver 30:22). Los ídolos que sus manos hicieron eran tan impotentes para salvarlos como lo eran los caballos y los jinetes de Egipto de los que ellos dependieron; los unos eran material sin vida, los otros solo carne. Cuando los hombres volvieron al Señor y disfrutan de la fortaleza de Su poder, se dieron cuenta de la locura y la tontería de depender de los ídolos sin vida, la obra de sus propias manos.

 

La Destrucción de Asiria (vers 8-9)

 

      8 Entonces caerá Asiria por espada no de varón. No solamente el ejército de Senaquerib que cayó ante los muros de Jerusalén, sino que todo el poder de Asiria debe ser destruido. Debe ser claramente demostrado que el espíritu, no la carne, prevalecerá. La consumirá espada no de hombre; y huirá de la presencia de la espada, y sus jóvenes serán tributarios. Una fuerza combinada de babilonios y medos destruyó Ninive (612 A.C.), pero fue Jehová quien determinó su fin (Nah 3:5-6). Y fue Jehová quien dirigió a Nabucodonozor contra Egipto: “Y…pondré mi espada en su [de Nabucodonozor] mano; más quebraré los brazos de Faraón.” Fue la espada de Jehová en las manos de los babilonios, fue Jehová quien quebró el ejército del Faraón. Y de nuevo, “Cuando yo ponga mi espada en el rey de Babilonia, y él la extienda contra la tierra de Egipto” (Ezeq 30:24-25). Así fue la espada de Jehová que Babilonia empuñó contra Egipto, así la espada de Jehová sería el instrumento de la destrucción de Asiria en la mano de Su siervo-nación; entonces la destrucción era del Señor. Los asuntos de Asiria huirían (ver Nah 3:17-18), y sus hombres jóvenes, ya no más en el servicio militar, harían trabajos a destajo.

      9 Y de miedo pasará su fortaleza. Han sido muchas sugerencias para saber quien o que es su fortaleza. Algunos comentaristas piensan que fue el poderoso ejército de Asiria; otros sugieren que eran los ídolos de Asiria – sus dioses; otros piensan que era el mismo poder de Asiria; aún otros piensan que la fortaleza de Asiria era el rey. Esta última sugerencia parece la más probable, aunque los dioses de Asiria mantienen una posibilidad aparte. El profeta no tiene en mente un rey en particular; tal vez su fortaleza representa la totalidad del gobierno de Asiria. De todas maneras, de miedo pasará su fortaleza, que es el terror del Señor (ver 10:33). Que sus príncipes, con pavor, presta credibilidad a la hipótesis que la fortaleza de Asiria es el rey. Ellos dejarán sus banderas, probablemente la señal de la aproximación del terror de Jehová. El fuego de Jehová podría significar tanto el fuego de su incensario donde los sacrificios eran ofrecidos, y el fuego de Su enojo cuya destrucción respira (ver 29:6; 30:27-28). Por medio de Juan escribe que cuando las oraciones de los santos eran presentadas ante el Señor, un ángel tomó un incensario, llenado con el fuego de fuera del altar que estaba ante el Señor, y lanzado sobre la tierra. Siguió el juicio de destrucción (Apoc 8:3-5). El fuego de Su enojo y juicio viene de delante de Su presencia, tanto

Capítulo 31. Ay para los que descienden a Egipto


[1]  Zondervan Pictorial Enciclopedia of the Bible, ed. Merrill C. Tenney (Grand Rapids: Zondervan, 1975), vol. 4, p. 742.

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Jerusalén-Sión: Advertencias y Promesas (28-35)

Isaías ha anunciado un ay general sobre los que ocultan su consejo de Dios (29:15), y ahora hace una aplicación específica del principio mientras pronuncia un ay sobre el partido político pro-egipcio que envía presentes a Egipto en un intento de ganar la ayuda de la nación contra Asiria. Jehová ya ha anunciado la debilidad y la caída final de Etiopía y de Egipto (caps 18-20), ha advertido en contra de buscar refugio en cualquier lugar excepto en la piedra apartada en Sion (28:14-22), y ha declarado que la multitud de las naciones que pelean contra Su altar terrenal serán echados fuera (29:5-8). Entonces, buscar ayuda de Egipto es ignorar a Dios y lo que Él ha dicho. Aunque el mensaje del profeta está dirigido a la situación de aquel momento, el principio involucrado es de todos los tiempos: es siempre un error fatal para el pueblo de Dios confiar en el mundo de los impíos en vez de confiar en el Señor por la ayuda en la emergencia. Debido a que Judá ignora a Dios, el juicio acontecerá a la nación (vers 1-17).

El profeta presenta enseguida las bases en las que Judá debe proceder: esperar por Jehová. La nación será liberada y bendecida no debido a la ayuda de Egipto, sino a través de la gracia y de la misericordia de Jehová. La bendición será alcanzada totalmente en la era mesiánica (vers 18-26).

Entre tanto Asiria será destruida, pero no por una coalición política de Judá y Egipto, sino por la vara de Jehová. Un lugar de abrasamiento, profundo y largo, será provisto para el rey asirio (vers 27-33)

 

Cualquier Alianza con Egipto está Destinada a Fracasar (vers 1-17)

 

      1 El tercer ay es pronunciado sobre los hijos que toman consejo, pero no de Jehová; estos hijos son desobedientes persistentemente. En su trato con Jehová, actúan como hijos necios, rebeldes que se niegan a obedecer a sus padres, por consiguiente llegando a ser dignos de muerte (Deut 21:18-21). La primera acusación que hace Jehová contra el pueblo por medio de Isaías fue, “Crié hijos, y los engrandecí, y ellos se rebelaron contra mi” (1:2); una segunda acusación fue, “Tus príncipes, prevaricadores y compañeros de ladrones” (1:23). Y ahora, la nación entera, guiada por los príncipes, es involucrada en el plan de apelar a Egipto, y así es culpable de rebelión contra Jehová. Están haciendo acuerdos o pactos (literalmente, “tejiendo una red” [Young]) sin consultar al Señor o considerar a Su profeta, que habla por Su Espíritu. La frase tomar consejo puede ser traducida “derramar una ofrenda de bebida” (al margen). Esto se refiere a la libación ofrecida cuando se compromete un acuerdo; pero la traducción en el texto, al referirse al pacto mismo, es preferible. Al hacer esto los hijos rebeldes añaden pecado a pecado apilando pecados adicionales encima de todos los pecados anteriores (ver Jer 2:13).

2 Los hijos de Judá se apartan para descender a Egipto, y no han preguntado de mi boca. Preguntar a la boca de Jehová es consultarle antes de tomar decisiones (ver Num 27:21). A lo largo de toda su historia habían se habían acarreado dificultades al fallar en preguntar a Jehová antes de actuar (por ejemplo, Jos 9:14). Su propósito en apelar a Egipto fue para tomar fortaleza en ellos mismo con el Faraón, que prometió mucho pero proveyó poco. Tomar refugio en su sombra era buscarlo para protección; pero el Espíritu de Jehová había dicho, “El que habita al abrigo del Altísimo/Morará bajo la sombra del Omnipotente (Sal 91:1). Los líderes de Judá estaban descuidando este principio mientras volteaban a Egipto por ayuda. Años antes de esto, Isaías había demostrado su oposición a cualquier dependencia sobre Egipto o Etiopía por caminar descalzos y usar solo ropa interior por tres años (cap 20).

3 La palabra Pero introduce la consecuencia de buscar a Egipto en vez de a Jehová por ayuda. En vez de encontrar fortaleza en el Faraón y en Egipto, Judá encontrará vergüenza, un sentido de pecado y de culpa con la turbación adicional del fracaso. Tomar refugio en la sombra del Faraón los guiará a la confusión (futilidad y pérdida) en lugar de protección sólida. La nación está condenada a la decepción total.

4 Aun ahora el profeta vislumbra a los príncipes en su comisión. Aunque son hombres de dignidad y posición real, no son necesariamente hombres de sangre real. Él los ve arribando a Zoán, una ciudad localizada en la parte noreste del Delta (ver 19:11). Y sus embajadores lleguen a Hanes. Estas son representativas del gobernador o del gobierno. Hanes, mencionada solo aquí en las Escrituras, aunque para algunos ha sido la Heracleopolis Magna en el Alto Egipto. Para otros ha sido Tafnes (Jer 43:7), localizada no lejos de Zoán. Actualmente, la identidad y la localización son desconocidas. No está establecido específicamente si Ezequias estaba involucrado en este acuerdo vergonzoso, pero es difícil pensar que los embajadores pudieran haberse aventurado en tal comisión sin el conocimiento y bendición del rey (ver 36:4-6).

5 El resultado de apelar a Egipto será mas que una ofuscación a la nación; el profeta repite que probará ser una vergüenza y un oprobio, una desgracia. En la dependencia final sobre Egipto probó estar totalmente sin fruto.

6 Profecía sobre (en relación a la profecía) las bestias del Neguev – para la palabra profecía ver el comentario en 13:1. Delitzsch piensa que las bestias del Neguev se refiere a los hipopótamos, un símbolo de Egipto; pero es muy dudoso. El profeta probablemente tiene en mente a las bestias que pasaban a través del Neguev (“Sur”) al desierto de Zin y de Shur llevando los regalos a Egipto. Esto podría indicar que en este tiempo la ruta costera había sido cortada por los asirios. En lenguaje poético el profeta describe la tierra terrible a través de la que las bestias deben viajar, describiendo los peligros incurridos en este viaje inútil y desperdiciado.

Isaías usa tres parejas de palabras para describir la austeridad de la tierra y los peligros encontrados: (1) tierra de tribulación y de angustia, probablemente una referencia a la intranquilidad y a la agitación, a la angustia y a la desesperanza, experimentada por los que pasan por el área; (2) donde sale la leona y el león, implicando riesgo para el hombre y para la bestia; (3) la víbora y la serpiente que vuela, serpientes muy venenosas, que se añadía a los riesgos de esa tierra desolada. No sabemos con exactitud lo que Isaías quiere dar a entender por serpiente que vuela.

Los ricos regalos y los tesoros sobre los hombros de asnos y sobre las jorobas de los camellos sugiere más bien una larga caravana que lleva la riqueza de Judá a Egipto. Fue a través de este mismo “desierto grande y espantoso, lleno de serpientes ardientes, y de escorpiones, y de sed, donde no había agua” (Deut 8:15), que Jehová guió a los israelitas muchos años antes, librándolos de los mismos opresores cuya sombra buscan ahora. Pero están haciendo su apelación a un pueblo que no les será de provecho. Una descripción triste, por cierto.

7 Ciertamente Egipto en vano e inútilmente dará ayuda; ofrece alguna expresión de ayuda, pero no es valida. No está claro si el nombre su fortaleza es estarse quieta es dada por Jehová o por el profeta, pero es sumamente apropiado. La palabra significa “tormenta, arrogancia,” un emblema apropiado de Egipto, “el fanfarrón que se está quieto.” Leupold lo traduce, “un bocón que está cruzado de brazos.” Cuatro veces en los libros o pasajes poéticos la palabra es usada de un monstruo (arrogancia, orgullo, o poder) con el que Jehová está en conflicto (Job 9:13; 26:12; Sal 89:10; Isa 51:9). Ocurre en dos ocasiones donde Egipto está claramente a la vista (Sal 87:4; Isa 30:7). Como la Esfinge, Egipto buscó fortaleza pero fue inútil para actuar. Era una nación que no podría vivir en base a su gloria y poder pasado; se jactó en su gloria pasada pero no tenía nada.

8 El profeta recibe un mandamiento del Señor. Ve, pues, ahora, y escribe esta visión en una tabla delante de ellos, y regístrala en un libro. El profeta había sido instruido antes a escribir un mensaje para el testimonio futuro (8:1, 16), y ahora debe escribir de nuevo. ¿Es lo que está escrito en los vers 6-7, en los vers 1-7, o en todo el capítulo? Con probabilidad la instrucción incluida solo en los vers 6-7, que serviría como un recuerdo de la tontería del pueblo de Dios en descender a Egipto en vez de confiar en Él. Algunos piensan que Isaías escribió tanto una tabla como un libro; otros creen que los dos términos se refieren a un solo escrito. Parece, sin embargo, que con probabilidad había una tabla para que el público viera y leyera, y un libro para preservar el mensaje para todo el tiempo por venir, eternamente y para siempre. Todavía cuando lo leemos hoy, nos impresionamos con la seguridad absoluta del camino y de la palabra de Jehová. Sirve entonces “por un testimonio eterno” (al margen).

9 Jehová hace tres acusaciones contra el pueblo: Porque este pueblo es rebelde, una acusación que Él había puesto sobre ellos desde el inicio (vers 1); hijos mentirosos – sus mismas vidas son una mentira, su refugio es una mentira (28:15), su adoración es hipócrita (29:13); hijos que no quisieron oír la ley (o la enseñanza) de Jehová. Rehusaron oír lo que Él está diciendo por medio de Sus profetas.

10-11 Isaías revela el verdadero espíritu del pueblo hacia las palabras pronunciadas por Jehová por medio de Sus profetas. Los hijos rebeldes dicen a los videntes: No veáis; y a los profetas: No nos profeticéis lo recto, decidnos cosas halagüeñas, profetizad mentiras. Con seguridad no eran tan honestos como para venir sin rodeos y decir estas cosas; pero este versículo solo revela gráficamente sus verdaderos sentimientos. (Para videntes y profetas ver los comentarios en 29:10.) No hablar cosas rectas, esto es, cosas de la verdad y de la justicia, porque ellas condenan nuestros caminos impíos. Cosas halagüeñas, cosas gustosas y agradables al oído – cosas que nos entretienen. Profetizar mentiras, esto es, darnos esperanza falsa, hacernos creer que todo está bien aún cuando no lo está. Una versión moderna ser, Danos religión pero no la verdad del evangelio. Al verdadero profeta el pueblo dice, dejad el camino; no nos detenemos en lo que hemos determinado hacer. Apartaos de la senda, la senda de la rectitud y de la revelación verdadera. Quitad de nuestra presencia al Santo de Israel. Sin duda está es una ironía de uso constante por Isaías del glorioso título Santo de Israel, que se menciona alrededor  de treinta veces en este libro. Cada vez que el profeta menciona ese nombre, cortaría profundamente a sus almas pecadoras y rebeldes.

12 Por tanto – frente a tal rebelión contra Dios y Su palabra hay una consecuencia inevitable que el Señor está ahora listo a anunciar. El Santo de Israel, que el pueblo ha tratado de echar fuera de sus vidas, pero que no será arrojado, ahora habla. Porque desechasteis esta palabra – porque te detienes en desafiar la palabra del Santo de Israel que está siendo hablada por los profetas actuales – el juicio está en camino. Otra razón para el juicio es que el pueblo confió en violencia y en iniquidad. Hay tres ideas en el significado de la violencia aquí. Algunos la ven como una referencia a los métodos de opresión usados para financiar los regalos o sobornos que estaban siendo enviados a Egipto. Otros la ven como los métodos opresivos a los que recurría el pueblo para silenciar a los profetas, sofocando sus voces. El tercer punto de vista es que el profeta se está refiriendo a una disposición de carácter que se manifestó en ellos en ambas cosas. Parece preferible este tercer punto de vista. La perversidad es una desviación de la justicia o del camino verdadero, la demostración de una voluntad obstinada. Se manifiesta a si misma en prácticas torcidas en los negocios y en las políticas. El pueblo depende de la falsedad en vez de en la verdad y en la honestidad.

13 La palabra por tanto introduce el castigo por los corazones rebeldes y las prácticas pecaminosas del pueblo. Jehová usa dos analogías para resaltar la naturaleza de este juicio inminente: una pared agrietada y el rompimiento de un vaso de barro. Os será este pecado como grieta que amenaza ruina, extendiéndose en una pared elevada. Una griega o rajadura podría causar que una pared se abultara hacia fuera y se colapsara eventualmente. El problema podría deberse a una falla en la pared, un desplazamiento del cimiento, o una falla del cimiento. En este caso el problema probablemente es que en lugar de construir sobre el fundamento seguro de Jehová y Su palabra, el pueblo había construido en un fundamento falso (28:15-16). Además, ellos habían usado sus propios estándares al construir sus muros de seguridad nacional. El colapso vendría súbitamente, sin advertencia.

14 Y (Jehová) se quebrará como se quiebra un vaso de alfarero – una indicación de total destrucción – que sin misericordia lo hacen pedazos. La descripción es clara: tanto, que entre los pedazos no se halla tiesto para traer fuego del hogar, o para sacar agua del pozo. La demolición del pueblo judío sería como el rompimiento de una vasija de barro con una vara de hierro. La vasija está tan rota que no hay una pieza suficientemente grande para llevar un pedazo de carbón ardiendo del fogón o una olla para sacar agua de una cisterna. La destrucción fue evitada en el tiempo de Isaías debido a que Ezequías imploró a Jehová y porque el honor de Jehová estaba de por medio (37:14-29). También, sin duda la predicación de Isaías y de Miqueas y la influencia de sus vidas regresaron los corazones al Señor lo suficiente para que Él guardara a la ciudad de sus saqueadores. La destrucción no vino, sino un tiempo después.

15 Smith titula los vers 15-17 “No Alianzas, sino Confianza” (I. 233), que bien resume el mensaje del profeta. El Señor extiende un medio de escapar de la destrucción terrible así descrita. Porque así dijo el Señor, el Santo de Israel, el mismo que sostiene ese nombre majestuoso del que se apartaría el pueblo (vers 11), pero que da autoridad a lo que se promete. En descanso y en reposo seréis salvos – esto es similar a las exhortaciones dadas a Acaz (7:4) y a Jerusalén (28:12). En lugar de descender a Egipto para hacer una alianza con ese pueblo idolatra, volverían a Jehová que es salvación, porque solo en los viejos caminos, el buen camino, que Él ha ordenado puede alguien encontrar descanso para su alma (Jer 6:16). En vez de esa infidelidad que originó a Judá recurrir a Egipto, debían tener la tranquilidad de la verdad y la confianza por medio de la fe en Dios y Su poder. En este camino Judá encontrará la fortaleza necesaria para enfrentar la emergencia. Estas habían sido las bases del poder hebreo a lo largo de toda su historia, sin embargo fallaron con frecuencia en confiar en el Señor: Y no quisisteis. Los que han aprendido esta lección han sido y siempre serán las rocas imponentes que faculta a la sociedad y a la iglesia a sostener las arenas movedizas de la destrucción intelectual y de los movimientos sociales.

16 Sino que dijisteis: No, antes huiremos en caballos. Smith acertadamente comenta, “Si deseas reformar las políticas, primero debes regenerar el pueblo” (I. 230). La tendencia de seguir los dictados de sus propios caminos rebeldes, el pueblo y sus gobernantes están en una profunda necesidad de regeneración espiritual. Se deseo de escapar en caballos probablemente se refiere para acosar a los enemigos en carros de guerra obtenidos de Egipto. En la ley Jehová había prohibido regresar a Egipto para adquirir caballos (Deut 17:16), pero Judá está ignorando del todo este mandamiento. Ya que desean huir en caballos, por tanto, vosotros huiréis; y puesto que usted dice, Sobre corceles veloces cabalgaremos; por tanto, serán veloces vuestros perseguidores. Jehová concederá su deseo, pero no en la forma que ellos pretenden. Ciertamente huirán – pero como el perseguido en lugar de ser el perseguidor.

17 En la ley Jehová había asegurado a Su pueblo que si permanecían fieles a Él, “Cinco de vosotros perseguirán a ciento, y ciento de vosotros perseguiréis a diez mil” (Lev 26:1, 8). El orden de esta promesa es ahora invertido; porque en lugar de cinco persiguiendo un ciento, Un millar (de ustedes) huirá a la amenaza de uno; a la amenaza de cinco huiréis vosotros todos. De hecho, como es frecuente el caso en la Escritura, esta es una hipérbole fuerte. Indica la completa debilidad y la derrota inevitable de cualquier que actúa en contra de la voluntad y del propósito de Dios. En la derrota, en vez de la nación fuerte que podría y debería ser, Judá será como un árbol o mástil en la cumbre de una colina, pelada de sus ramas y abandonada. Los supervivientes estarán solos y serán pocos en número. Pero como una bandera este remanente será el punto de reunión alrededor del que una nueva nación emergerá (1:9; 10:21-22).

 

La Properidad por Medio de la Gracia de Dios (Mesiánica) (vers 18-26)

 

      18 En medio de este panorama pesimista de juicio, derrota, y soledad, Jehová anima al pueblo con una palabra de esperanza y de confianza, basado en Su gracia y misericordia. La palabra Y conecta la idea del siguiente pasaje con el juicio precedente (vers 1-17), y la palabra por tanto introduce lo que Jehová hará y las bases de Su acción. El Seño esperará hasta que el juicio sea ejecutado; por medio de él el pueblo será metido en un marco de mente y de disposición de corazón que podría haber gracia hacia ellos. Y por tanto, será exaltado, levantado ante los ojos del pueblo y reconocido como Jehová Dios, teniendo de vosotros misericordia (ver 2:11, 17). La misericordia es la expresión del carácter de Su gracia (ver Sal 103:8). Pero, como lo muestra el juicio, también Jehová es Dios justo, justo y recto en todos Sus caminos. Que justicia es parte de naturaleza esencial es con claridad expresado por dos salmistas: “Justicia y juicio son el cimiento de tu trono;/Misericordia y verdad van delante de tu rostro” (Sal 89:14); y “Justicia y juicio son e cimiento de su trono./Fuego irá delante de él,/Y abrasará a sus enemigos alrededor” (Sal 97:2-3). Así entonces, la bondad y la misericordia de Dios así como el fuego de juicio reflejan la naturaleza inherente de Dios y el mismo fundamento de Su trono y gobierno. Es tan consistente con Su carácter divino castigar la maldad como mostrar misericordia al penitente. Entonces, bienaventurados todos los que confían en él; en lugar de tomar los asuntos en sus propias manos, permiten actuar a Jehová sobre la base de Su infinita rectitud y justicia. Isaías expresó bellamente esto en una profecía posterior, “Pero los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán” (40:31).

19 El pueblo, esto es, los que esperan por Jehová, disfrutarán la misericordia de Su gracia (vers 18) y el pueblo morará en Sion, en Jerusalén. Por el bien del énfasis, esta frase es algunas veces traducida “Sion, aun Jerusalén.” Ambas lecturas dan el mismo sentido. Sion-Jerusalén es el lugar de la habitación de Dios entre Su pueblo; allí estarán con Él. Él es singular; el profeta ya sea que se está dirigiendo al pueblo como un todo o se está dirigiendo a cada miembro de su audiencia como un individuo, para los que esperan y reciben las bendiciones dadas como individuos. Para ellos los días de llanto han pasado; disfrutan ahora la gracia de la presencia de Jehová y la respuesta a su clamor. Al oír la voz de tu clamor, te responderá – para recibir una respuesta debemos clamar al Señor ardientemente, en fe y con confianza; cuando lo hacemos así, Dios responde.

20 Pero antes que vengan las bendiciones, habrá un tiempo de aflicción, el juicio mencionado arriba. Muchos comentaristas omiten la palabra bien, y traducen, “Os dará el Señor pan de congoja y pan de angustia.” Esta es alimentación provista en tiempo de extrema necesidad y pobreza, lo opuesto de comida y bebida en abundancia. Al llevar a cabo Su plan divino, el Señor no permitirá que Su pueblo perezca del todo. En el tiempo de extrema opresión y pobreza Él proveerá para la preservación de un remanente. Un salmista anónimo dijo, “Pasamos por el fuego y por el agua,/Y nos sacaste a abundancia [‘abundancia,’ del hebreo]” (Sal 66:12). Antes de la abundancia viene el fuego y el agua.

La última mitad de este versículo es difícil de traducir; ¿es maestros (plural) o maestro (singular)? Smith opta por “Maestro,” aplicándolo a Dios, que por un tiempo había ocultado Su rostro de Su pueblo, pero que ahora los instruye. La mayoría de los comentaristas portan por “maestros,” y lo aplican a los profetas y a los instructores levitas que se ocultaron durante el tiempo de opresión severa. La declaración de los profetas, sino que tus ojos verán a tus maestros, sugiere maestros humanos que el pueblo puede ver, sin embargo esto no es concluyente.

21 Entonces tus oídos oirán a tus espaldas palabras que diga – aquí está una dificultad adicional. Si los ojos de los que han esperado por Jehová ve a los maestros, ¿cómo puede la palabra ser oída desde las espaldas de ellos? Han sido dadas numerosas explicaciones. Note, por ejemplo, que los maestros están diciendo, Este es el camino, andad por él; y no echéis a la mano derecha, ni tampoco torzáis a la mano izquierda. Es posible que los maestros y los directores del pueblo los desviaron del camino recto. Al haber girado a la derecha o a la izquierda, sus espaldas están ahora hacia los maestros. El soporte para esta interpretación puede ser encontrada en la ley que dice, “No os apartéis ni a diestra ni a siniestra” (Deut 5:32), y también en la palabra del hombre sabio, “No te desvíes a la derecha ni a la izquierda;/Aparta tu pie del mal” (Prov 4:27). Así, con ojos para ver y oídos para oír, el pueblo será instruido en el camino recto; y cuando es señalado que han errado de ese camino, oirán y regresarán.

22 Los que habitan ahora en Sion, al haber venido por medio de la tribulación, reconocerán la contaminación y la influencia destructora de los ídolos, considerándolos como inmundos. Las imágenes eran moldeadas de un metal inferior o talladas en madera, y entonces recubierta con plata u oro (ver 40:19; 44:9-20). Entonces profanarás la cubierta de tus esculturas de plata, y la vestidura de tus imágenes fundidas de oro; las apartarás como trapo asqueroso; ¡Sal fuera! les dirás – ¡Vete! ¡Fuera de mi vista! Probablemente los ídolos son puestos en la tierra para reducirlos a polvo y entonces dispersarlos. Después de la destrucción de Jerusalén y la cautividad de Babilonia el pueblo aparentemente estaba curado de la idolatría, porque nunca más oíos que hicieran o sirvieran a imágenes.

23 Los vers 23-26 están llenos de la promesa de regalos ricos y abundantes de Dios. El da tanta lluvia que la sementera que ha sido sembrada brotará. De ella vendrá pan, nutritivo y en gran medida. En el día de esta generosidad el ganado encontrará abundancia de pasto en las grandes praderas, un gran contraste a su estrechez anterior y a las áreas estrechas.

24 Los animales domesticados – los bueyes y los asnos usados para el arado del suelo – comerán grano (o con sal) limpio. La palabra grano podría indicar amasijo o una mezcla fermentada como nuestro ensilaje. Su comida sería de una calidad no usual y excelente, mezclados y con sal. Que el grano limpio ha sido aventado con pala y criba sugiere que, como el grano deseado por los humanos, es limpiado de la paja desmenuzada y purgada de sustancias extrañas.

25 Y en lugar de montes altos y collados elevados al ser desnudados, habrá ríos y corrientes. Proveerán además bendiciones para los hombres y para las bestias, dando agua para praderas frondosas, para la irrigación, y para el uso doméstico. ¡Que gran beneficio en una tierra donde las corrientes son escasas y preciosas (ver 41:18)! En una forma bastante sorprendente el profeta inyecta una idea contrastante: el día de la gran matanza, cuando caerán las torres. Hay al menos dos posibles explicaciones del pasaje: (1) La gran matanza cuando las torres caen precederán a estas bendiciones (ver vers 13, 18); o (2) Habrá matanza y las torres se colapsarán en el mundo de la impiedad aun mientras los que están en Sion-Jerusalén disfrutan regalos abundantes de Dios. A la luz del contexto, y en especial el versículo siguiente, parece preferible la segunda.

26 Al haber descrito la abundancia de las provisiones físicas para el hombre y la bestia, el profeta habla ahora de la luz gloriosa de ese periodo. Y la luz de la luna será como la luz del sol, y la luz del sol siete veces mayor, como la luz de siete días (ver 24:23; 60:19-20). En tal luz todas las cosas serán claras, vistas como son. Este versículo provee la clave para entender todo el pasaje. La luz del sol como la luz de siete días es la luz de una semana concentrada en un día brillante. Tal brillantez en el mundo físico sería desastrosa para la vida, tanto para las plantas como para los animales. Pero en ese día vendará Jehová la herida de su pueblo, y curará la llaga que él causó. En ese día Sus bendiciones de abundancia serán provistas.

Allí no puede haber duda que Dios intentó bendecir ricamente al pueblo sobre su retorno de la cautividad cuando Él recogería el remanente de vuelta a su propia tierra. Él había prometido que sobre este retorno, Él “te hará bien, y te multiplicará más que a tus padres” (Deut 30:5); pero esto era condicional en base a que retornaran a Él con todo su corazón y guardando Sus mandamientos (Deut 30:8-10). Él les haría “mayor bien que en vuestros principios” (Ezeq 36:11). Aun tan tarde como en los días de Malaquías, Dios dijo que Él “abriría las ventanas de los cielos, y derramaría sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde” (Mal 3:10). Pero en cada ocasión estas bendiciones eran contingentes sobre la fidelidad del pueblo al Señor (ver la construcción “si” en Jer 18:7-10). Si el pueblo no cumplía las condiciones, Dios no haría por ellos lo que Él podría tener. Las bendiciones no serían dadas con plenitud, con todo, hasta la era mesiánica cuando Dios derramará Sus bendiciones espirituales en rica abundancia. Debemos entender que el lenguaje de Isaías anuncia con antelación las gloriosas bendiciones en Cristo (ver Ef 3:19; Col 2:8-10).

 

La Venganza de Jehová sobre Asiria (vers 27-33)

 

En un lenguaje de imágenes brillantes y encendidas, Isaías describe el cribado de las naciones y la destrucción de Asiria por la fuerza de Su brazo. El profeta ya ha introducido el juicio de los ebrios de Efraín (28:1-2), el torrente desbordante contra Jerusalén (28:15; 29:13-14), y la destrucción de los adversarios de Jerusalén por fuerzas poderosas dirigidas por el mismo Jehová (29:6). Ahora trata en especial con la destrucción de Asiria, combinando dos metáforas que describen la venida de Jehová como una tormenta poderosa, feroz y ardiente en su fuerza destructora, y como un hombre lleno de ira e indignación.

27 He aquí el nombre de Jehová viene de lejos. El nombre de Jehová simboliza todo lo que Él es – Su ser, revelación, y acción. Aparentemente el Señor ha abandonado al pueblo a ellos mismos, pero ahora como una tormenta alumbrando el cielo viene a liberarlos. Él viene en enojo ardiente de indignación e ira justa, su rostro encendido, como nubes ardientes en una tormenta terrible. Sus labios llenos de ira contra Sus enemigos; su lengua como fuego que consume, que va delante de Él, quemando a Sus adversarios alrededor (ver Sal 97:2-3).

28 Su aliento, cual torrente que inunda; llegará hasta el cuello. Como las aguas torrenciales del Río (Asiria) han barrido sobre Judá, llegando hasta la garganta (8:8), así ahora el torrente de la ira de Dios alcanza la garganta de Asiria. El profeta usa tres metáforas describe los representantes de este juicio: un torrente abrumador, una criba de destrucción, y un freno que se dirige en el camino que Jehová determina. A diferencia del cribado de Israel, en donde ningún grano cae a la tierra, sino que todo es salvo (Amos 9:9), en el cribado de las naciones todas son puestas en confusión y destruidas (ver Jer 30:11). El freno que los hace errar los lleva a la destrucción. Mientras Jehová entremezcló un espíritu de perversidad entre los egipcios, causando que tomaran el mal camino a su ruina (19:14), así Él guiará a las naciones.

29 En contraste, a los que hiere Jehová los ha aumentado rápidamente y los lastimados por Él los ha sanado, vosotros tendréis un cántico como de noche en que se celebra pascua. Aunque no se especifica, la pascua se refiere probablemente a – “esta noche deben guardarla para Jehová” (Exo 12:42; ver Mt 26:30). Así mientras las naciones paganas y la potencia asiria están siendo destruidas, habrá una canción entre los redimidos como cuando una fiesta santa está siendo guardada. Allí no habrá regocijo sólo en el cántico, sino que será también alegría de corazón, como cuando, con instrumentos musicales, el pueblo fluye a Jerusalén, el monte de Jehová, donde hay protección en la Roca de Israel (ver el comentario en 26:4). El redimido alabará al que ha provisto por su protección y cuidado.

30 A causa de Su gloriosa y majestuosa voz debe ser oída, Jehová cumplirá Su palabra y entonces hará valer Su justicia. Al descenso de su brazo Él manifestará en acción el juicio que Él ha anunciado. En un lenguaje altamente figurado y simbólico, el mismo Señor es el centro de la descripción, el ejecutor de Su voluntad. La grandeza de la profecía trasciende al lenguaje; para describir lo que Jehová está haciendo, el profeta extrae toda la furia de la naturaleza. El descenso de Su brazo es con furor de rostro y llama de fuego consumidor. Es como un estallido (o impacto) con una lluvia terrible y granizo triturador. Con estas imágenes centelleando ante sus ojos, Isaías vislumbra la terrible destrucción del mundo pagano.

31 El objeto especial de la ira de Dios es ahora especificado: Porque Asiria que hirió con vara, con la voz de Jehová será quebrantada. Por el decreto de Dios que tanto salva como destruye, el opresor será juzgado y traído a un fin. Así como Jehová había usado a Asiria como la vara y báculo de Su enojo y juicio (10:5), así Él ahora usará una vara para castigar a Asiria (ver 10:25). Babilonia fue esa vara con la que Asiria fue castigada.

32 Con cada golpe que cae sobre la cruel nación por la vara señalada por el Señor (Babilonia), será con panderos y con arpas, instrumentos musicales asociados con el gozo y con la festividad. Y en batalla tumultuosa peleará (Jehová) contra ellos; con la vara de Su escogido Jehová peleará contra el objeto de Su indignación. No hay regocijo porque las naciones están siendo destruidas y los pueblos están sufriendo, sino porque la idolatría, la iniquidad, y la crueldad están siendo juzgadas y la justicia liberada (ver Apoc 19:1-2). Como fue en ese tiempo, lo será siempre.

33 Porque Tofet ya de tiempo está dispuesto; tal lugar ha sido provisto por largo tiempo tanto por reyes como por naciones como Asiria. Tofet es ese sitio en el Valle de Hinon donde los niños habían sido quemados como ofrenda a Moloc, un cliente de los Cananitas que apostataron del Judá adoptado (2 Rey 23:10). Tofet es mencionado también por Jeremías, tres veces en el capítulo 7 y cinco veces en el capítulo 19. Después de ser profanado por Josías, llegó a ser un lugar para el quemado de basura. La palabra del Nuevo Testamento Gehena, el lugar que arde siempre, es derivada del hebreo “Valle de Hinon”.” Jehová había hecho a Tofet lo suficiente profunda y tan grande para la destrucción de una nación tan grande como Asiria. Hay mucha madera, y el soplo de Jehová, como torrente de azúfre, lo enciende. Jehová surge en forma destacada en esta sección como Juez y destructor de lo malvado.

 CAPÍTULO 30 Ay para la Política Pro-Egipcia

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  • Cuando El Periodo Asirio: Conflicto y Victoria (1-39)
  • Profecías de Juicio en Contra de Naciones Individuales

(13-23)

El capítulo 23 es la profecía final en contra de las potencias paganas individuales, tanto pequeñas como grandes. El profeta se concentra en tres grandes poderes en el mundo: la fuerza militar ejercida en la conquista, en la religión falsa y decadente, y el comercio. Isaías inicia con Babilonia, la gran potencia imperial que por medio de la milicia destruiría a Asiria, esparciendo sus alas de conquista sobre todo el mundo de esos días que aun era de Egipto, que previamente había sido un poder mundial dominante. Egipto, junto con otros, sería juzgado a traído a un fin. Las religiones falsas de los paganos, ligados a sus ídolos y a sus templos, les fallarían en tiempos de necesidad, destruidos por el poder abrumador de Jehová. Y Jerusalén, el valle de la visión, el asiento de la adoración de Jehová, que había llegado a ser caracterizada por la indiferencia hacia el Señor de los ejércitos. Y ahora el profeta cambia su atención a Tiro, la capital mundial del comercio. También será juzgada y traída a la nada.

      Tiro, encontrada entre el 2750 y el 2500 A.C., localizada veinticinco millas al sur de Sidón y a treinta y cinco millas al norte del Monte Carmelo, era la principal ciudad-Estado de Fenicia. La ciudad capital estaba localizada en el continente, y una fortaleza estaba localizada en una isla a una corta distancia fuera de la costa. Isaías habló de Tiro como la hija de Sidón (vers 12); él está ya sea pensando de Sidón como el símbolo de Fenicia o está indicando que Tiro fue fundado por el pueblo de Sidón. Debido a la muy estrecha llanura costera entre el mar al poniente y al Monte Líbano en el oriente, los fenicios fueron imposibilitados de llegar a ser un pueblo agricultor. Consecuentemente, ellos voltearon hacia las montañas por la minería y al mar para el comercio, llegando a ser la potencia comercial más grande de ese momento. Sus barcos emplearon las aguas hacia el oeste al norte de África, donde encontraron la colonia de Cártago, y a España, donde encontraron a Tarsis. Ellos extendieron su comercio más allá  del Estrecho de Gibraltar a la costa del Atlántico y desde Ezion-geber en el extremo norte del Golfo de Agaba al Océano Indico

      El comercio por si mismo es bueno; contribuye al bienestar de los pueblos del mundo distribuyendo tanto para las necesidades como para los lujos de la vida y proveyendo trabajo para todos los niveles sociales. Sin embargo, el comercio está también relacionado la ganancia material – el beneficio. A diferencia de otras ciertas ocupaciones, no tiene los objetivos más altos y más nobles. Esto no es una forma de sugerir que el sistema de beneficio es malo, porque no lo es. El hombre de negocios debe tener un beneficio de su inversión y por su labor si el va a mantenerse en el negocio. Pero el comercio debe ser condenado cuando desarrolla el espíritu mercenario de la lujuria, la codicia, y la ambición que lleva a la decadencia moral y espiritual. Smith resume el lugar de Tiro en la historia: “No hay a lo largo de toda la historia una encarnación más perfecta del espíritu mercenario que el de la nación fenicia” (I. 300). Es desde este punto de vista que Tiro, el símbolo del comercio y de la comunicación mundial, es comparada a una ramera que vende su alma y su honor por los placeres sensuales y por las riquezas materiales del mundo (vers 15-17); ver la gran ramera [“Babilonia”] de Apoc 17-18, que simboliza el comercio y el lujo de Roma). El juicio de Dios cae sobre una nación que cae en tal actitud.

      La asociación amistosa más temprana entre Tiro e Israel se desarrolló durante los días de David de Israel e Hiram de Tiro. Estos dos reyes se hicieron amigos, teniendo tratos comerciales el uno con el otro. Esta relación amigable se intensificó durante el reinado del rey Salomón, quien llevó a cabo un comercio intensivo y campañas navieras con el rey de Tiro. Tanto Asiria como Babilonia amenazaron a Tiro durante el periodo de su poder, pero no fue hasta la invasión de Alejandro el Grande que la ciudad fue destruida (332 A.C.). El período de la historia de Tiro cubierto por Isaías se extendió desde la opresión de Asiria y de Babilonia, especialmente a la de Babilonia, hasta la restauración de la prosperidad después de la dominación caldea. La destrucción se llevó a cabo bajo la conquista de Alejandro. Una lección mayor en el capítulo 23 es que Jehová controla y determina el destino de las naciones; y cuando ellas se convierten en algo inútil a la vida, Él las quita. (Para profecías adicionales relacionadas con Tiro, ver Jer 25:22; Eze 26:1-28:19; Amos 1:9-10.)

El Juicio de Tiro y el Efecto de Su Caída (vers 1-7)

1 Como marineros que regresan de Tarsis, una colonia fenicia al sureste de España, ellos oyen de la calamidad que había ocurrido en su puerto origen de Tiro. Las naves de Tarsis, ya fueran flotas o barcos en general que emplean los mares bravos (ver 1 Rey 10:22) o las flotas mediterráneas especiales, son llamadas a aullar, porque la ciudad de Tiro destruida. Las casas están destruidas y no hay entrada en el puerto. Oyen las noticias ya sea cuando otras embarcaciones se acercan a ellos cerca de Quitim (la isla de Chipre) o cuando anclan allí. Las noticias son tristes por si mismas, porque sus casas son destruidas, su puerto está cerrado, y no hay mercado para sus artículos.

      2 Los moradores de la costa son los pueblos del área mediterránea. Ellos están muy sorprendidos de la caída de Tiro, pero se les dice que callen o que estén en silencio. Ellos habían sido prosperados por los mercaderes de Sidón, que pasando el mar te abastecían. Sidón ya sea que simbolice a toda Fenicia o se refiera específicamente a la ciudad madre, la que, por medio de Tiro, había comerciado con otros. Todos habían sido totalmente proveídos y enriquecidos por las aventuras comerciales de los fenicios.

      3 Las muchas aguas incluyen el Mar Mediterráneo y los océanos que están más allá. El Nilo es en opinión de algunos ya sea un canal o un ramal al oriente del Nilo; para otros (por ejemplo, Leupold) piensa que era un ramal al poniente del Nilo; aun otros piensan que era un sinónimo del mismo Nilo (ver Jer 2:18, donde es comparado con el Eufrates). Las sementeras del Nilo es el grano de Egipto que era proveído por los desbordamientos del Nilo y embarcado por medio de todo el mundo mediterráneo de esos días. Proveyó ingresos tanto para Tiro y Egipto y comida para los pueblos pobres.

      4 A cambio de la condonación del orgullo que había caracterizado a Tiro y a sus hermanas, el Señor dice, Avergüénzate, Sidón. De nuevo Sidón posiblemente se refiere a la totalidad de Fenicia. El mar es personificado y habla por Tiro, la fortaleza del mar: Nunca estuve de parto, ni di a luz, ni crié jóvenes, ni levanté vírgenes. Tiro nunca ha engendrado hijos. Cuando finalmente sea esclavizada o destruida, ella no dejará nada permanente; no ha proveído nada de una naturaleza permanente, porque el beneficio del comercio o el comercio mismo es del mundo y se acaba.

      5 Cuando esta noticia de la caída de Tiro llegue a Egipto, tendrán gran dolor; porque si el estado intermedio de Tiro cae, el destructor alcanzará rápido a Egipto. O tal vez Egipto está adolorido porque el exportación de sus comodidades será cortado, y consecuentemente el desastre económico llegará a la nación.

      6 De Egipto, Pasaos a Tarsis, la colonia de Tiro más al oeste, y aúllan o prolongan su luto allí. Esto podría indicar que durante el sitio de Tiro, algunos de los pueblos fueron transportados a Tarsis así como algunos fueron transferidos a Cartago durante el cerca de Alejandro. A donde quiera que fueran, estarían lamentándose por la caída de la nación.

      7 A la luz de la destrucción de la ciudad, el Señor pregunta, ¿No era ésta vuestra ciudad alegre, la ciudad del bullicio y de ajetreo del comercio? El profeta la reconoce como una ciudad antigua establecida desde hace mucho tiempo, Sus pies la llevarán a morar lejos. En la búsqueda del comercio muchos de sus habitantes habían viajado a tierras distantes, dejándola sin una posteridad permanente en ningún lugar. (Para una interpretación diferente de esta cláusula final, ver al margen.)

      Para resumir estos versículos: el Señor apela a las embarcaciones de Tarsis a aullar, sobre los habitantes de las costas a callar, y sobre Sidón a avergonzarse; Egipto a tener dolor, y a los que huyen a Tarsis a lamentarse. La caída del poder comercial afecta no solo a si mismo, sino también a las naciones asociadas o que dependen de ella.

Jehová, el Ejecutor del Juicio (vers 8-12)

8 ¿Quién se atrevería a planear la derrota de una nación tan grande y tan importante como Tiro, la que repartía coronas, cuyos negociantes eran príncipes, cuyos mercaderes eran los nobles de la tierra? En su grandeza había repartido coronas en las cabezas de los monarcas, no por la conquista militar sino por el poder comercial y económico. Estos monarcas eran probablemente los gobernadores de sus colonias, pero podrían ser gobernadores coronados por manipulación económica. Sus mercaderes eran príncipes en los emporios del comercio, y sus negociantes estaban entre lo honorable o grande la la tierra.

      9 La preguntada levantada por el profeta es contestada ahora: Jehová de los ejércitos lo decretó; El se atrevería a planear la derrota de tal nación en la cúspide de su gloria. El objetivo divino era desacreditar o profanar toda gloria terrenal trayéndola a la desgracia, porque Él es capaz de “exaltar lo bajo, y humillar lo alto” (Eze 21:26).

      10 Como el Nilo fluye sin impedimentos a lo largo de Egipto, así el pueblo de Tarsis, que probablemente representa a todas las colonias de Tiro, son apuradas a pasar libremente a través de la tierra. No hay ahora “faja” o poder de la ciudad madre; ha sido quitado.

      11 Así como Jehová por medio de Moisés en un tiempo antiguo extendió Su mano, causando que el mar llevara al ejército del faraón a un fin (Exo 14:21-48), y así como Isaías ha profetizado, Él la entenderá sobre todas las naciones en juicio (Isa 14:26), Él ahora la extiende sobre el mar, el reino del tesoro y de la gloria de Tiro. Él está sacudiendo los reinos y mandó con respecto a Canaán (el pueblo del mercader), que sus fortalezas sean destruídas. Aunque es posible que Isaías esté haciendo un juego de palabras, refiriéndose a Tito como Canaán (el pueblo del mercader), es más probable que él esté hablando de sacudir la totalidad de la tierra de Canaán, derribando su fortaleza por medio de los invasores que ejecutarán Su juicio contra Tiro.

      12 Y dijo, resumiendo la nota exclamada en el vers 7, No te alegrarás más – los días de regocijo para Tiro y para Sidón ya no existen. La vergüenza de los pueblos de la costa será como la de una virgen de quien se abusó sexualmente. A ellos se les dijo que se levantarán y pasarán a Chipre, donde vivía una colonia fenicia, pero aun allí no tendrás reposo; no hay escape al juicio de Dios y a las consecuencias del orgullo.

El destino de Fenicia: A Pesar de la Caída, la Prosperidad de Tiro será Restaurada (vers 13-18)

      13 Sin lugar a dudas el vers 13 es lo más difícil en este capítulo; está lleno de problemas. Young piensa que el profeta no está hablando del origen físico de la nación caldea cuando dice, Este pueblo no existía; Asiria la fundó para los moradores del desierto; más bien, está diciendo que los babilonios fueron traídos al poder por la agresión asiria. Esto podría bien ser así. En la cuarta parte más temprana del primer milenio A.C. Asiria había entrado a la política de Babilonia. Ataques numerosos por parte de los gobernadores asirios llevaron al control asirio de la ciudad. Esto continuó hasta que Nabopolassar limpió a Caldea de los asirios en el626 A.C., llegando a ser rey de Babilonia un poco tiempo después. Ninive fue rápidamente destruida (612 A.C.) y Egipto fue derrotado por Nabucodonosor, el hijo de Nabopolassar, en la batalla de Carchemish (605 A.C.). Entonces fue el constante conflicto con Asiria lo que trajo a Babilonia a la posición del poder mundial dominante.

      A pesar de las dificultades del vers 13, puesto que Tiro es el objeto del agobio de Isaías, parece que su ruina a mano de los babilonios, un pueblo del desierto (tierra incultivable), es su asunto aquí. Nabucodonosor sitio a Tiro por trece años,[1] pero fue exitosamente resistida por los de Tiro. Por los servicios rendidos a Jehová en contra de Tiro, el Señor dio Egipto a Nabucodonosor (Eze 29:18-20). Los siguientes versículos confirman este punto de vista.

      14-15 Con los palacios en ruina, el profeta de nuevo (como en el vers 1) apela al retorno de las embarcaciones de Tarsis a aullar sobre la destrucción. Iniciando con el sitio de Nabucodonosor a Tiro, esa poderosa potencia comercial será puesta en olvido, estará aletargada, durante el periodo de setenta años de un rey, probablemente el tiempo de la dominación caldea (ver Jer 25:11-12; 29:10; 2 Crón 36:22). Desde la formulación de Daniel de “rey” y “reino” (“Estas cuatro grandes bestias son cuatro reyes… La cuarta bestia será un cuarto reino” – Dan 7:17,23), concluimos entonces que cuando Isaías habla de los días de un rey, significa “los días de un reino.”

      16 Al final del periodo Tiro cantará la canción de una ramera. Como una vieja ramera que ha sido olvidada por años, tomará un arpa e irá por las calles o en las tabernas jugando y cantando en un esfuerzo por revivir su negocio buscando atraer sus clientes antiguos. ¡Qué descripción más patética! Como dijimos líneas antes, el comercio puede ser noble; pero cuando es prostituido para el propósito de ganancia sórdida y placeres materiales, es bajo y desagradable para el Señor. El caso de una ramera bien ilustra el excesivo pecado al que puede guiar el comercio.

      17 ¿Qué aprendió Tiro de su lección? Nada en absoluto; volverá a comerciar, y otra vez fornicará con todos los reinos del mundo sobre la faz de la tierra. Su éxito en ese tiempo será por el Señor porque visitará Jehová a Tiro, no para traer juicio contra ella, sino para restaurarle su papel comercial. Así, mientras que el juicio es de Jehová, así la prosperidad de la nación se debe a Él; todo está en Su mano. Él controla el destino de las naciones y de los hombres.

      18 Se han presentado numerosas explicaciones poca satisfactorias del vers 18. No hay evidencia de que Tiro usó su ganancia para ayudar a Israel cuando el pueblo regresó de la cautividad de Babilonia, ni hay ninguna evidencia que la profecía se aplica a eventos en el Nuevo Testamento. Puesto que Jehová juzga y trae a un fin y también restaura y edifica, ¿no podría la profecía significar simplemente que sin importar el motivo del mercader, Jehová usa el comercio para el bien de la humanidad, consagrándolo a ese propósito? Lo que sabemos de Dios y de Sus caminos tiende a hacer que este punto de vista parezca razonable.



[1]  Zondervan Pictorial Enciclopedia of the Bible, vol. 4, p. 396.

Capítulo 23 La Carga de Tiro

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  • El Periodo Asirio: Conflicto y Victoria (1-39)
  • Profecías de Juicio en Contra de Naciones Individuales

(13-23)

El profeta ya ha declarado el destino de Etiopía, la tierra al sur de Egipto (cap 18), y el juicio de Dios y las promesas a Egipto (cap 19). En el 715 A.C. Egipto fue derrotado por Shabako, gobernador de Etiopía, que unió a los dos bajo una soberanía feudal etiope que prevaleció hasta el 664 A.C. Este general parece ser sobre el que el profeta está argumentando en el cap 20.

La Confianza Que Fracasó (vers 1-6)

      1 En el año que vino el Tartán a Asdod era el 713 A.C. Tartán no es el nombre de un individuo sino el título del comandante en jefe asirio. Asdod, que estaba bajo la sujeción de Asiria, era una capital de Filistea, con probabilidad la más fuertemente fortificada de todas las ciudades. Este es el único lugar en la Biblia donde aparece el nombre Sargón. El sucesor de Salmaneser V, ascendió al trono ya sea en el 722 o en el721 A.C., reinando hasta el705 A.C. Aunque solo es mencionado aquí en las Escrituras, Sargón jugó un papel importante en la historia de Israel y de Judá. En apariencia interpretando como debilidad el hecho que él condujo una campaña no muy grande en Palentina después del720 A.C., Asdod se rebeló en el713 A.C., conduciendo a otros a la rebelión; Judá, sin embargo, parece no haber compartido en ella. Tartán peleó contra Asdod y tomó la ciudad. El mismo Sargón dirigió una campaña contra las ciudades del área en el711 A.C. En apariencia, Egipto y Etiopía prometieron ayuda que nunca llegó.

      2 Isaías fue instruido por Jehová para representar un mensaje simbólico a Judá, mostrando la tontería de confiar en Egipto. Young observa que este es el único acto simbólico registrado en Isaías. Se le dijo al profeta quita el cilicio de tus lomos, y descalza las sandalias de tus pies. Y lo hizo así, andando desnudo y descalzo. Como hemos notado antes, el cilicio era un vestido tosco, velludo usado usualmente en tiempo de aflicción y de luto; no estamos diciendo solo el por qué Isaías estaba usando el vestido. La expresión andando desnudo ha ocasionado una discusión entre los estudiantes dela Biblia. ¿Fue él “desnudo total,” como podríamos decir, o pone a un lado toda su vestimenta exterior, usando sólo una túnica corta o una tela posterior cuando iba de un sitio a otro como estadista y profeta? Sea lo que sea él estaba fuera de lo ordinario e intentaba conseguir la atención de la gente de tal forma que la lección pudiera ser enseñada. Es dudoso que él fuera de un lado a otro totalmente desnudo; Delitzsch parece haber expresado bien el asunto cuando dijo, “Lo que Isaías estaba dirigido a hacer, entonces, era simplemente opuesto a la costumbre común, y no a la decencia moral (I. 372). Probablemente él usó la túnica corta que, de acuerdo a las ilustraciones de los antiguos monumentos, era usado usualmente por los cautivos.

      3-4 El acto simbólico de Isaías iba a continuar por tres años, por señal y pronóstico sobre Egipto y sobre Etiopía. La importancia de esta señal es explicada ahora: como Isaías, el siervo de Jehová, ha caminado por tres años desnudo y descalzo, así el rey de Asiria llevará al exilio a los cautivos de Egipto y de Etiopía, a jóvenes y a viejos, desnudos y descalzos, y descubiertas sus nalgas para vergüenza de Egipto. Continuó la guerra intermitente entre Asiria y Egipto; un golpe decisivo fue hirió a Egipto en el 663 A.C. cuando Asurbanipal invadió la tierra y saqueó a Tebas (No-amon, Neh 3:8), llevando cautivos y un gran botín.

      5 Aquellos que confían en Egipto y en Etiopía para ayuda en el tiempo de la invasión de Asiria se atormentarán y avergonzarán de Etiopía su esperanza, y de Egipto su gloria. El acto simbólico de Isaías es pretendido para prevenir a la gente de confiar en Egipto, al que el rey de Asiria llama “báculo de caña cascada, en el cual si alguno se apoyare, se le entrará por la mano y la traspasará” (2 Rey 18:21). El pueblo de Dios aprendería a poner su confianza solo en Jehová y no reclinarse en el hombre débil e impotente.

      6 El morador de esta costa, probablemente la totalidad de Palestina, incluyendo Fenicia, Filistea, y Judá, lamentarán su expectación por ayuda de los reinos mudables de Egipto y de Etiopía. Al haber volteado hacia estas dos naciones por ayuda en contra de Asiria, solo serán decepcionados. Y entonces la pregunta será, ¿Y cómo escaparemos nosotros? Al haber fallado en depender de Jehová, mientras eran urgidos por el profeta, y al haber fallado en obtener ayuda de las armas de la carne, no sabrán a donde voltear. Por medio del juicio sobre las antiguas naciones paganas y sobre Su propio pueblo por haber confiado en aquellas naciones, Jehová está enseñando a los hombres de todas las generaciones a darse cuenta que Él controla el destino de todo. El malvado que olvida a Jehová debe ser trasladado al Seol (Sal 9:17); Su pueblo que Lo olvidó deberá sufrir un destino similar. Este mensaje debe impresionarnos a todos hoy, tanto al mundo como a la iglesia.

Capítulo 20 Egipto y Etiopía

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  • El Periodo Asirio: Conflicto y Victoria (1-39)

    From http://www.historiacultural.com/2010/09/religion-del-antiguo-egipto.html

  • Profecías de Juicio en Contra de Naciones Individuales

(13-23)

 El Egipto de los tiempos bíblicos experimentó una larga y variada historia. Las culturas prehistóricas existieron desde alrededor de los 5000 A.C. hasta el 3200 A.C. La escritura fue introducida en la era predinastica, y con el tiempo fue desarrollado un calendario de notable precisión. Los estudiantes de la Bibliase interesan en un periodo de aproximadamente dos mil años, desde la estancia de Abraham en esa tierra (Gén 12:10-13) hasta la conversión del eunuco etíope (Hech 8:26-40). A lo largo de todos estos siglos las fortunas del pueblo de Dios fueron influenciadas grandemente por la religión, la cultura y las condiciones económicas de los egipcios. Aunque la historia total de ese país maravilloso es fascinante, nuestra atención en este estudio es solamente con el periodo de Isaías y lo que siguió.

El capítulo 19 cae en dos divisiones bastante bien definidas: Advertencias (vers 1-17) y promesas (vers 18-25). Si bien Egipto había sido el gran opresor del pueblo de Dios en su antigua historia y había sido una espina punzante en su carne a lo largo de los años, el Señor cierra el capítulo con una promesa encendida de bendiciones y de esperanza tanto para Egipto como para Asiria (vers 25). En verdad, el Señor es lleno de gracia. (para profecías adicionales relacionadas con Egipto ver Jer 46; Eze 29-32; Joel 3:19.)

Advertencias (vers 1-17)

 

Discordia interna: El fracaso de la idolatría (vers 1-4)

1 Para la palabra profecía, ver los comentarios en 13:1, Jehová, el único Dios, juzgará a Egipto, demostrando Su poder sobre sus dioses. Él vendrá montado sobre una nube ligera (veloz), un símbolo de juicio. Jehová que pone “las nubes por su carroza,/[Él] que anda sobre las alas del viento” (Sal 104:3); “Porque vino a juzgar la tierra./Juzgará al mundo con justicia,/Y a los pueblos con su verdad” (Sal 96:13). El día de Jehová es “día de tinieblas y de oscuridad, día de nube y de sombra” (Joel 2:2); es un “día de ira aquel día, día de angustia y de aprieto, día de alboroto y de asolamiento, día de tinieblas y de oscuridad, día de nublado y de entenebrecimiento” (Sof 1:15). En su profecía de juicio contra Egipto, Ezequiel dice, “porque cerca está el día, cerca está el día de Jehová, día de nublado, día de castigo de las naciones” (30:3); y “tiniebla la cubrirá, y los moradores de sus aldeas irán en cautiverio” (30:18; ver 32:7), Sus ídolos, “cosas sin valor” (Lev 19:4, al margen), temblarán ante Su presencia. Sin ninguna fuente, el corazón – la vida, el alma, o el ánimo – de Egipto desfallecerá en el tiempo de juicio.

2 La excitación de los egipcios contra los egipcios indica un estado dividido por la lucha y la anarquía interna – individuos contra individuos, ciudades contra ciudades, y reinos contra reinos. No hay duda que esta es la obra de Jehová, que viene montado sobre la nube de juicio. Tres veces Él declara que es Él quien actúa (“Yo agitaré”; “Yo destruiré”; “Yo entregaré”); además, Él concluye con las palabras [Entonces] dice el Señor, Jehová de los ejércitos (vers 4). Conocemos de la historia que Piankhi, un príncipe de Nubia, invadió a Egipto alrededor del 728 A.C.; su sucesor, Shabako, invadió también esa tierra, con éxito uniendo a Etiopía y a Egipto bajo el reino de Nubia (713-664 A.C.). Después de eso, Psammetichus I, un príncipe de Sais en el Delta, se levantó para ganar el control de todo Egipto.[1]

     3 En medio de su lucha y confusión interna faltará el consejo, porque Jehová traerá lo que no sirve. En la alabanza al Creador y a Su poder controlador sobre Su creación, un salmista había dicho, “Jehová hace nulo el consejo de las naciones,/Y frustra las maquinaciones de los pueblos” (Sal 33:10). Como en la mayoría de situaciones, los líderes recurrirán a las imágenes (que son nada) que abundan en la tierra (pero que son totalmente impotentes), y a sus hechiceros, a sus evocadores y a sus adivinos, personas que reclaman tener poderes ocultos y una relación con fuerzas misteriosas ocultas. En realidad, ellos son tan vacíos y falsos como los mismos ídolos.

4 Jehová continua el trato contra Egipto: Y entregaré a Egipto en manos de Señor duro, y rey violento se enseñoreará de ellos; ¿Está el Señor hablando aquí de un individuo (Delitzsch sugiere Psammetichus), o está usando el singular para resaltar el espíritu cruel de todos los jefes supremos que gobernarán a Egipto? Después de derrotar a Egipto en varias ocasiones, los asirios bajo el mando de Asurbanipal saquearon Tebas (la No-amon de Nahum 3:8) en el 663 A.C. Más tarde, como fue predicho por Jeremías (43:10-13; 46:13-26), Nabucodonosor golpeó duramente la tierra de Egipto. En el 525 A.C. Cambises guió al ejército persa contra Egipto, trayendo al país bajo el gobierno persa. Cuando se rebelaron trajeron sobre ellos mismos la ira de Jerjes I. Cuando Alejandro invadió a Egipto (332 A.C.), fue considerado como un libertador de la tiranía Medo-Persa. En los tiempos del Nuevo Testamento Roma gobernó la una vez orgullosa y poderosa tierra de Egipto, que había sido reducida a la situación de una provincia romana. Así que es posible que en el vers 4 se esté hablando no solo de un individuo, sino de la suma de los crueles reyes extranjeros que iban a gobernar sobre la tierra.

Desastre natural y económico (vers 5-10)

5 El mar mencionado por el profeta es el Nilo, el lazo salvavidas de Egipto (ver 18:2; Nah 3:8). El río se agotará y secará. Éste versículo no debe ser tomado necesariamente literal; podría ser un símbolo del agotamiento y de la declinación de la nación, la muerte de su imperio.

6-7 Con el agotamiento del Nilo los canales se volverán estanques y faltarán, y como consecuencia las cañas y los carrizos, incluyendo las plantas de los pápiros, tan importante en la vida de Egipto, marchitas. Del mismo modo las praderas o áreas cubiertas de hierba y todos los sembradíos, esenciales para la vida humana y animal, secos.

8 No solo sufrirá la agricultura, sino también el pescador que depende del Nilo para su subsistencia lamentará la caída y la falta de sus negocios. El pescador de aquellos días usaba ganchos (anzuelo [s]) y sabemos por las ilustraciones de los monumentos egipcios, tanto de las grandes redes como de las redes de mano.

9 La economía total será afectada: Los que labran lino fino, lo que distinguía a Egipto, y los que tejen redes (de algodón) serán confundidos.

10 Porque todas sus redes serán rotas. ¿Son estos los obeliscos y los ídolos de Egipto (ver Jer 43:13, ASV), o son los fundamentos del estado – honestidad, virtud, piedad, personas buenas? Rawlinson piensa que los mercaderes ricos y los líderes políticos están en la mira. ¿O el profeta tiene en la mente a la clase trabajadora, o en aquellos de los que depende el bienestar de una nación? La siguiente frase, todos los que hacen viveros para peces, parece indicar que los pilares de Egipto son la clase trabajadora. Sin embargo, Isaías podría estarse refiriendo a la economía total, que es ciertamente el fundamento de la existencia de una nación.

El consejo necio (vers 11-15)

 

      11 El profeta vuelve al asunto del vers 3 – el consejo necio. Zoán (del griego, Tanis; antes Ramesés – Ex 1:11) estaba localizada en la sección noreste del Delta cerca de la frontera. Su historia antes al1300 A.C. es oscura, pero durante el periodo entre 1085 y715 A.C., era notable como una capital de los faraones. Durante el periodo 715-644 fue usada ocasionalmente por los gobernadores de Nubia como una residencia real.

En tiempos más tempranos era célebre la sabiduría de Egipto. “Y fue enseñado Moisés en toda la sabiduría de los egipcios, y era poderoso en sus palabras y obras” (Hech 7:22). Pero por el tiempo en el que Isaías está hablando, son necios los príncipes de Zoán; el consejo de los prudentes consejeros de Faraón se ha desvanecido, fuera de la razón, irracional, necio. Ningún príncipe (cualquier hombre de la así llamada nobleza) puede reclamar que es hijo del sabio, el hijo de los reyes antiguos, por su consejo y sus consecuencias los traicionarán.

12 Así como el profeta desafía más tarde a los ídolos a una contienda con Jehová (41:21-29; capítulos 42-48), así ahora él desafía la sabiduría entre los príncipes para declarar lo que Jehová ha propuesto en relación a Egipto – Sus planes para la nación.

13 Pero se han desvanecido los príncipes de Zoán, se han engañado los príncipes de Menfis, engañaron a Egipto. De acuerdo a la leyenda, Menfis, localizado en la ribera oeste del Nilo alrededor de treinta millas al sur del Cairo, fue la primera capital del Egipto unido. Ocupó un lugar importante en la historia religiosa de la nación. Pero siendo engañado por su propia sabiduría humana, los príncipes de Menfis han guiado ahora a Egipto por el mal camino. Aquellos que son la piedra angular de sus familias (“castas,” Young; “clases,” Rawlinson), los líderes fuertes de la gente, en lugar de dirigirlos apropiadamente, los han guiado por un camino de destrucción.

14 Sin importar lo que la situación inmediata podría parecer ser, el Señor está en control; Jehová mezcló espíritu de vértigo en medio de él (ver el comentario sobre el vers 3); e hicieron errar a Egipto en toda su obra, tambaleándose como un borracho. Los planes de los príncipes concebidos cuidadosamente han guiado a acciones comparables a un hombre intoxicado que cae y se revuelca en su propio vómito.

15 Ninguna obra será realizada ya sea por los líderes o por los obreros comunes, por la cabeza o la cola, la rama o el junco (ver 9:14). Cuando Jehová quita la sabiduría de los líderes, los planes humanos no pueden salvar a los individuos o a las naciones. Esto es por cierto una palabra de advertencia al mundo de hoy.

Antes de dejar el tema del gobierno de Jehová sobre las naciones y Su facultad de convertir la sabiduría de los hombres en locura, es necesario considerar la necesidad de gobernadores sabios en cada nación. El Predicador dijo, “¡Ay de ti, tierra, cuando tu rey es muchacho, y tus príncipes banquetean de mañana!” (Ecl 10:16). El asunto no es que “muchacho” se refiera a la edad cronológica o a inmadurez mental o moral. El escritor tiene en mente a un rey que puede ser persuadido por consejeros y príncipes malos que están más relacionados con festejos y por obtener bebidas que en el gobierno sabio de súbditos (ver vers 17; Isa 3:4,12; 5:11). Ciertamente, “Donde no hay dirección sabia, caerá el pueblo;/Más en la multitud de consejeros hay seguridad” (Prov 11:14). De hecho, está máxima asume que los consejeros son hombres sabios, relacionados con los asuntos de estado. En contraste, “los consejos de los impíos, engaño” (Prov 12:5). Job dice, “Él [Dios] hace andar despojados de consejo a los consejeros,/Y entontece a los jueces” (Job 12:17). La sabiduría dice, “Por mi reinan los reyes,/Y los príncipes determinan justicia” (Prov 8:15). A aquellos que rechazan la verdadera Sabiduría y establecen en la nada su consejo, “También yo me reiré en vuestra calamidad,/Y me burlaré cuando os viniere lo que teméis…/Entonces me llamarán, y no responderé;/Me buscarán de mañana, y no me hallarán” (Prov 1:26-28). Esta es la suerte de todo aquel que confía en su propia sabiduría, rechazando la sabiduría que viene de arriba; debido a su rechazo de la sabiduría de Jehová, Él trae su consejo a la nada (Sal 33:10). Hasta el momento la historia debe tener claro que los problemas del mundo no pueden ser resueltos dejando a un lado a Dios.

No espíritu – solo temor y espanto (vers 16-17)

 

      16 Delitzsch mira los vers 16 y 17 como una conexión entre los vers 1-15 y 18-25– Leupold y Young admiten que estos versículos podrían ser una transición entre las advertencias y las promesas. Sin embargo, el vers 18 es un candidato más probable para ese papel. En aquel día apunta hacia el periodo que justo ha sido discutido. La frase como mujeres sugiere un espíritu de de suavidad y de timidez en contraste a la fiera determinación de los guerreros varones para pelear y defender. Las mujeres han mostrado ser por si mismas animosas y de fuerte voluntad, pero típicamente no han sido guerreros brutos agresivos. Nahum describe entonces a Nínive en sus días de declive (3:13); Jeremías usó una imagen similar al escribir sobre Babilonia (50:37; 51:30). Este espíritu de debilidad y de terror viene de la mano de Jehová, que Él sacudió sobre Egipto, tratando a la nación con juicio y recompensa. No es especificado ningún juicio especifico, pero son implicados juicios colectivos.

17 La relación con Israel durante el tiempo de Abraham, en él éxodo, y en los días de David y de Salomón, ciertamente debían haber familiarizado a Egipto con Jehová, el Dios de Israel. En ningún momento de la historia la nación de Judá ha sido un terror para Egipto; es el Dios de Judá el que inspira terror. El Dio que puede confundir el consejo de los consejeros políticos puede también atemorizar y aterrorizar los corazones de la gente. Por medio de Moisés Jehová había dicho a los israelitas, “Hoy comenzaré a poner tu temor y tu espanto sobre los pueblos debajo de todo el cielo” (Deum 2:25). En forma similar, Isaías identifica la causa del temor de Egipto: Egipto temerá por causa del consejo que Jehová de los ejércitos acordó sobre aquel. Ese propósito ha sido ahora claramente anunciado.

Promesas (vers 18-25)

 

La transición de las advertencias a las promesas (vers 18)

 

      18 Hay un gran reparto de confusión y desacuerdo en cuanto al significado del vers 18; entonces, no podemos ser dogmáticos aquí. La frase en aquel tiempo vincula la profecía de las bendiciones al periodo de tiempo en que las profecías de juicio serán cumplidas. Fuera de los días de juicio vienen experiencias de bendiciones. La referencia de cinco ciudades en la tierra de Egipto no debe ser tomada literalmente. Aquellos que toman en número literalmente, no están de acuerdo en el tiempo y en las cinco ciudades a la vista. Es mejor entender la palabra cinco como simplemente significando un número pequeño. Las palabras, que hablen la lengua (“labio,” en hebreo) de Canaán, y que juren por Jehová de los ejércitos, presentan un problema mayor. Casi todos los comentaristas asumen que la lengua de Canaán, es la lengua de Israel – el hebreo – que llegó a suplantar la lengua de Canaán. Ellos intentan conseguir los nombres de los líderes judíos que, enseguida del tiempo de Isaías, podrían haber introducido la adoración a las ciudades de Egipto. Otros ven la frase como una referencia al tiempo de la unidad espiritual bajo el Mesías. Sin embargo, no hay indicación en la Escritura que “la lengua de Canaán” haya llegado a ser alguna vez el lenguaje del Israel nacional o espiritual. J. Arthur Thompson reconoce un parentesco entre los cananitas y los hebreos – “En términos amplios el NO semítico incluyó a los cananitas (hebreo, moabita, etc.), el cananita del N (ugaritico) y aramico” – pero él dice entonces, “En Palestina los cananitas sobrevivientes fueron absorbidos por los israelitas.”[2]

Parece más razonable pensar en la lengua de Canaán como la lengua de “los comerciantes” (Isa 23:11, al margen), de los mercaderes (Ose 12:7) – la lengua de una “tierra de mercaderes…una ciudad de comerciantes” (Eze 17:4; ver al margen). Estos comerciantes o mercaderes eran un pueblo “que traían dinero” y que iban a ser destruidos (Sof 1:11; ver al margen); porque en el día del reinado universal de Jehová bajo el Mesías “no habrá más mercader en la casa de Jehová de los ejércitos” (Zac 14:21). El mismo Jehová proclama, “En aquel tiempo [en este caso, enseguida de Su juicio universal de las naciones paganas] devolveré yo a los pueblos [plural] pureza de labios [‘labios’ (singular), del hebreo], para que todos invoquen el nombre de Jehová, para que le sirvan de común consentimiento” (Sof 3:9; ver 1 Cor 1:10; 1 Ped 4:11). ¡Con seguridad esta lengua universal de fe nunca sería designada como “la lengua de Canaán”! Si nuestra línea de razonamiento tiene algún merito, Isaías tiene a la vista a los judíos o a los egipcios que juran o por Jehová pero retienen la lengua de Canaán, los mercaderes idolatras; es un habla hibrida, la expresión de una religión mezclada o impura.

La siguiente frase en el vers 18 es igualmente difícil para interpretar y está sujeta a interpretaciones variadas: de las cinco ciudades una será llamada la ciudad de Herez. Leupold dice, “Ninguna explicación satisfactoria de esta declaración ha sido aun ofrecida” (I. 319). Podría ser significativo, sin embargo, con un ligero cambio de una consonante la palabra podría ser traducida, “Ciudad del Sol” (Heliopolis), centro de la adoración del dios del sol Ra. Una posible interpretación es que es que tenemos aquí un juego de palabras – el centro de la adoración del ídolo egipcio será completamente destruido, Jer 41:13 parece ofrecer apoyo para esta explicación. Al hablar sobre la invasión de Egipto por Nabucodonosor, al que Jehová llama “mi siervo” (vers 10), Jeremías dice, “quebrará las estatuas [obeliscos] de Bet-semes [al margen: la ciudad del sol. Probablemente, Heliopolis, esto es, On], que está en la tierra de Egipto, y los templos de los dioses de Egipto quemaré a fuego.” Y así Isaías parece estar diciendo en el vers 18 que en medio de la idolatría y de la confusión habrá alguien que testificará de Jehová mientras ellos siguen hablando la lengua hibrida del error y la verdad – la lengua de Canaán – hasta que la lengua espiritual pura de Jehová venga. Mientras ellos lo hacen así, el centro de idolatría egipcia que está en medio de ellos será destruída.

Jehová será conocido por Egipto (vers 19-22)

 

      19 La frase en aquel tiempo se refiere de nuevo al periodo general que está siendo considerado en este capítulo. Que allí habrá altar para Jehová en tierra de Egipto indica que la adoración verdadera de Jehová será establecida en medio de esa tierra idolatra. Un altar es levantado en el lugar donde son ofrecidos los sacrificios; esa palabra podría ser usada literal o metafóricamente de un altar espiritual (Heb 13:10). Noé fue el primero en construir un altar a Jehová (Gén 8:20); a él le siguieron Abraham, Isaac, y Jacob, quienes construyeron altares en la Tierra Prometida. Moisés construyó altares fuera de Palestina – en Refidim y en Sinaí. Cuando Israel entró a Canaán, fueron a destruir todos los altares, las estatuas y las imágenes encontradas allí (Deut 7:5; 12:3), y no construir santuarios locales a Jehová (Deut 12:4). El pueblo iba a traer sus sacrificios y ofrendas solo al lugar donde Jehová registraría Su nombre; solo había altares que iban a ser levantados (Exo 20:24; Deut 12:5,11,14). Aquellos que ofrecieron sacrificios en algún sitio que no fuera la puerta del tabernáculo de reunión serían cortados (Lev 17:8-9). Aparte del altar levantado por Noé y los dos erigidos por Moisés, no hay registro de un altar siendo levantado a Jehová afuera de la tierra de Ísrael. Esto claramente nos prohíbe interpretar el vers 19 como un indicador de que un altar literal será levantado en Egipto.

Además del “altar” en Egipto, debe haber monumento a Jehová junto a su frontera. Era legítimo levantar monumentos como memoriales pero no como símbolos religiosos, porque Dios dijo, “ni te levantarás estatua, lo cual aborrece Jehová tu Dios” (Deut 16:22). Note que mientras que el altar iba a estar en medio de Egipto, el monumento iba a estar en la frontera.

20 Y (el monumento) será por señal y por testimonio a Jehová de los ejércitos en la tierra de Egipto. El monumento es probablemente un memorial de la promesa de Jehová a Abraham, “y serán benditas en ti todas las naciones de la tierra” (Gén 12:3; 22:18). Porque clamarán a Jehová a causa de sus opresores, y él les enviará salvador y príncipe que los libre. Egipto había sido el opresor del pueblo de Dios, pero ahora Egipto sería el oprimido, Israel se había lamentado ante Jehová, y Él les levantó un libertador, un salvador. Ahora Egipto clamará a Jehová, y Él les levantará un salvador y defensor. Él (Dios) los librará.

Es verdad que entre el tiempo de Isaías y de la era del Nuevo Testamento los judíos ciertamente intentaron levantar lugares de adoración en Egipto; pero en vista de la prohibición referida arriba, cualquier altar levantado no sería aceptable ante Jehová. Además, es verdad que después de la cautividad de Babilonia y después del tiempo de Alejandro de Macedonia, muchos judíos vinieron a Egipto, estableciendo sinagogas por medio de las cuales Egipto podría aprender del único Dios verdadero, Jehová. También es verdad que la septuaguinta (la traducción del Antiguo Testamento del hebreo al griego) fue producida en Alejandría. Ninguno de estos eventos, sin embargo, parecen cumplir las palabras del profeta.

21 El profeta continua: Y ahora será conocido (“darse a conocer por si mismo,” al margen) a Egipto, y los de Egipto conocerán a Jehová en aquel día. Pero Él solo puede ser conocido por medio de la enseñanza y de la instrucción, porque Isaías dice, “Y todos tus hijos serán enseñados por Jehová; y se multiplicará la paz de tus hijos” (54:13). Y harán sacrificio y oblación; y harán votos a Jehová, y los cumplirán. Estas palabras indican un apego fiel a la voluntad de Jehová y un reconocimiento de obligación hacia Él. En vez de mirar por un altar y un monumento literal en Egipto o alguna obra que los judíos llevaran a cabo en el periodo entre los pactos, debemos interpretar los vers 19-22 a la luz de las otras enseñanzas de Isaías. Él ya había hablado de un tiempo cuando “correrán todas las naciones” al monte espiritual de Dios, cuando muchas naciones se acercarán a aprender de Jehová y de Su camino (2:2-4). Isaías hablo también del tiempo cuando Jehová levantaría a la raíz de Isaí será un pendón a los pueblos y a las naciones que lo buscarán (11:10). Posteriormente en el libro, Jehová dice, “Yo Jehová te [al siervo] he llamado en justicia, y te sostendré por la mano; te guardaré y te pondré por pacto al pueblo, por luz de las naciones” (42:6); y “te di por luz de las naciones, para que seas mi salvación hasta lo postrero de la tierra” (49:6). Concerniente a Su relación con los extranjeros redimidos, el Señor dice, “Yo los llevaré a mi santo monte, y los recrearé en mi casa de oración; sus holocaustos y sacrificios serán aceptos sobre mi altar; porque mi casa será llamada casa de oración para todos los pueblos” (56:7; ver Mr 11:17). La profecía parece estar buscando su cumplimiento en el Mesías. Esto es confirmado en los siguientes versículos.

22 En la salvación que Dios provee, Él herirá y sanará. En medio del castigo, que los egipcios, como todos los otros que son redimidos, experimentarán (ver Heb 12:4-8), el Señor quitará impurezas y limpiará. Cuando ellos clamen a Jehová en medio de la aflicción y del castigo, Él responderá sanándolos. No solo el herir y sanar asegura a los egipcios que Jehová es el Dios verdadero, trayéndolos así al arrepentimiento, sino que para que el Señor usa también el castigo para traerlos de regreso a Él, ellos deben errar del camino verdadero después de que ellos hayan regresado a Él.

Adoración universal de Jehová (vers 23-25)

 

      23 En el periodo general que Isaías ha estado discutiendo – en aquel tiempo – habrá también una calzada de Egipto a Asiria, y asirios entrarán en Egipto, y egipcios en Asiria. Por siglos los egipcios y los asirios habían pasado a través de la tierra de Israel para el propósito de emprender la guerra el uno contra el otro. Pero ahora el camino a través de Israel será usado para un propósito diferente: y los egipcios servirán con los asirios a Jehová. El profeta anteriormente habló de este camino en conexión con el remanente de Israel que retornaría a Jehová desde Asiria (11:16). Él ahora avanza un paso más: Asiria y Egipto viajarán sobre este camino para poder adorar juntos, habiendo sido reconciliados en una común fe. La revelación avanza otro paso cuando Isaías describe al camino como “El Camino de Santidad” para los redimidos (35:8). La cúspide de esta gloria sin embargo es alcanzada cuando, por medio del profeta, Jehová dice, “Pasad, pasad por las puertas; barred el camino al pueblo; allanad, allanad la calzada, quitad las piedras, alzad pendón a los pueblos [plural]” (62:10; ver 11:10). El plan de Jehová hacer más y más claro. La idolatría fracasa; la verdad de Jehová triunfa. El espíritu animal carnal que ha dominado y controlado todas las acciones de Asiria y de Egipto serán traídas bajo el poder del Espíritu de Dios (ver 11:1-9).

24 En aquel tiempo Israel será tercero con Egipto y con Asiria – no tercero en rango, sino uno de tres unido en espíritu y lugar ante Dios – un trío formando un cuerpo espiritual, para bendición en medio de la tierra. Israel logrará su verdadero destino al unirse en un cuerpo de adoradores los destructores y los opresores de la tierra. Este cuerpo, las naciones e Israel, bajo el Siervo serán el verdadero Israel de Dios (Gál 6:16). Miqueas, un contemporáneo de Isaías, describe que el Israel bendecido será para el mundo: “El remanente de Jacob será en medio de muchos pueblos como el rocío de Jehová, como las lluvias sobre la hierba” (5:7), un sustentador de la vida y una fuerza refrescante de vida en medio de una tierra espiritualmente seca y árida.

25 Esta bendición es la gracia y la obra de Jehová. Considere Su declaración: Porque Jehová de los ejércitos los bendecirá diciendo: Bendito el pueblo mío Egipto, y el asirio obra de mis manos, e Israel mi heredad. Egipto es ahora llamado pueblo mío, una expresión que en un tiempo estaba reservada para Israel (Deut 7:6), pero puede ahora ser usado para todos los redimidos de cada nación (1 Ped 2:9). Asiria es llamada obra de mis manos, porque es Dios quien, La creo según Él ”en la justicia y santidad de la verdad” (Ef 4:24); e Israel es llamado mi heredad, porque en Cristo “tuvimos herencia” (Ef 1:11) – la herencia de Dios, Su herencia espiritual. ¡Que gloriosa obra ha forjado Dios al redimir a Sus enemigos, trayéndolos juntos a un cuerpo con Su pueblo! Como claramente fue visualizado por el gran profeta de Dios.

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[1]  Zonderval Pictorial Enciclopedia of the Bible, ed. Merrill C. Tenney (Grand Rapids: Zondervan, 1975), vol. 2, p. 244.

[2]  Zondervan Pictorial Enciclopedia of the Bible, vol. 1, p. 705.

  • El Periodo Asirio: Conflicto y Victoria (1-39)

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  • Profecías de Juicio en Contra de Naciones Individuales

(13-23)

La Etiopía bíblica, la antigua tierra de Cush, situada al sur de Egipto. Se extendió al sur de la inmediación de la primera catarata (la moderna Aswan). Si bien mantenía un área desértica grande e indefinida, su cuerda de salvamento se situaba en una franja fértil y angosta a lo largo del río Nilo. El antiguo país es con frecuencia relacionado con Egipto (ver, por ejemplo, cap 20; 2 Crón 12:3). Los soldados mercenarios de Etiopía estaban en el ejército egipcio cuando Sisak asaltó Jerusalén (2 Crón 12:2-3). Un ejército guiado por Zera el etiope fue derrotado por Asa rey de Judá (2 Crón 14:9-15). Isaías menciona a Tirhaca rey de Etiopía y su esfuerzo por detener a Senaquerib en Judá (37:9). La fecha probable de los eventos de este capítulo es el periodo en que los asirios amenazaron a Judá (720-702 A.C.).

Sin duda el capítulo 16 es el capítulo más difícil encontrado hasta aquí. ¿De dónde vinieron los embajadores, y a quien fueron enviados? ¿Cuál es el significado de sus seres de elevada estatura y tez brillante? ¿Y cuál es el significado de que ellos envían o traen un presente a Jehová? Los comentaristas dan numerosas y variadas respuestas a estas preguntas.

 

Los Embajadores y la Palabra del Profeta a Ellos (vers 1-3)

 

1 La palabra Ay enfoca la atención en la distancia y en la naturaleza de la nación considerada. Es la tierra que hace sombra con las alas, el zumbido de las alas, o “oscurecer con las alas” (al margen); esto es, una tierra de insectos, sin embargo no está establecido si eran las moscas tsé-tsé, la langosta, o cualquiera de las otras numerosas posibilidades. Ellas probablemente simbolizan el numeroso ejército que Etiopía podría movilizar. Los ríos son sin duda el Nilo Blanco y el Nilo Azul con sus subafluentes.

2 Parece claro que los embajadores son de Etiopía, pero ¿a quién fueron enviados estos embajadores que viajaron por el mar, y en naves junco sobre las aguas? (las naves de junco eran hechas a mano adecuados para ríos y canales pero no para grandes cuerpos de agua.) ¿Son enviados a Jerusalén para incitar la rebelión categórica en contra de Asiria, o para formar una alianza con Judá en contra de esa potencia (Clements), o por lo menos agitar a Judá en alguna forma en contra del enemigo común (Leupold); o, como Barnes supone, son enviados a formar una alianza con los asirios en contra de Judá (p. 324)? La teoría de Barnes es muy improbable ya que Senaquerib “oyó decir que Tirhaca rey de Etiopía había salido para hacerle guerra” (2 Rey 19:9). Otros sugieren que estos son mensajeros enviados por el rey de Etiopía a sus propias tribus, incitándolos a prepararse contra la invasión de los asirios (Delitzsch, Rawlinson, Young). Young ve en este capítulo un anuncio a Etiopía de la derrota del ejército de Senaquerib por Dios. Calvin no está seguro.

La palabra Andad es una interpolación, dejando la pregunta abierta acerca de quien está hablando. ¿Son los embajadores pidiendo ayuda? ¿O es el profeta hablándoles, instruyéndoles a volver a su casa y a estar quietos, porque Dios está alrededor para tener cuidado de la situación y no hay necesidad de llegar a excitarse (Barnes, Rawlinson)? A la luz de 2 Rey 19:9, esta interpretación parece asegurar que es el mejor significado. El profeta dice a los embajadores que regresen a su propio pueblo alto, de tez brillante, cuya historia de 1000 A.C. al 663 A.C., era una de guerras exitosas con Egipto. Los embajadores deben regresar al pueblo temible desde su principio y después, gente fuerte y conquistadora, o a su propia nación “que reparte y pisotea” (al margen). ¿No repartió y pisoteó Etiopía, o es ella repartida y pisoteada? Ambas son verdad. Por algunos cinco siglos Etiopía había sido gobernada por Egipto, pero a partir del 1000 A.C. se había mantenido independiente y por algún tiempo había gobernado a Egipto.[1] Era una país cuya tierra es surcada por los ríos – o se “había devastado” (al margen), porque la erosión de los bancos del río ciertamente devastaron a Etiopía y enriquecieron a Egipto mientras el limo era llevado corriente abajo a esa tierra.

3 El profeta apela ahora a todo el mundo a tomar nota de un suceso inminente. Como en 11:10,12, el lenguaje es metafórico: una bandera será levantada en los montes de Judá, y una trompeta anunciará la venida del juicio. Vean y oigan los pueblos de las naciones. Desde los montes y de las colinas en la tierra de Judá Jehová va a actuar, y Su acción servirá como un punto de reunión para los que Lo adoran y una advertencia de juicio para los que no Lo adoran. El llamado del profeta al mundo introduce la palabra de Jehová que sigue.

 

Jehová está en el Control (vers 4-6)

 

4 En medio del mundo avivado y agitado, Jehová habla por medio del profeta, declarando Su dominio tranquilo de los acontecimientos del mundo. Él estará quieto, al parecer indiferente, mientras Él contempla desde Su morada celestial lo que está aconteciendo. Pero no es así; Él está atentamente interesado, Como el claro calor del verano y el refrescante rocío de la noche, que madura gradualmente las uvas y el grano para la cosecha, el Señor está permitiendo el tiempo de juicio para madurar.

5 Antes de que los asirios hayan almacenado el grano de la cosecha de su invasión o que hayan recogido juntos el botín de su conquista, con todo, Jehová actuará. Antes de la cosecha, cuando el fruto sea perfecto, y pasada la flor se maduren los frutos, entonces podará con podaderas las ramitas, y cortará y quitará las ramas. El profeta usa repetidamente la metáfora de las vides y los viñedos, de tal forma que la gente entendiera. Cuando el tiempo esté listo, Jehová destruirá por completo a los enemigos que amenazan el mundo.

6 Evocando la figura de un viñedo, el profeta describe la destrucción de la potencia de los asirios por parte de Jehová: será tan completa que armazones del ejército será comida para las aves de los montes y para las bestias de la tierra. Tanto las aves como las bestias se deleitarán de ellos en el verano y en el invierno. Asiria se jactó de esta grandeza – que ella tomaría a Jerusalén tan fácil como había tomado a otras ciudades, incluyendo a Samaria (10:8-11); pero ella había fallado en darse cuenta de que estaba tratando con Jehová y no con un ídolo. Ahora Jehová manejará el asunto de acuerdo a Su voluntad, no a la de los asirios.

 

El Tributo de Etiopía al Señor (vers 7)

 

      7 En el tiempo de la destrucción de Asiria será traída ofrenda a Jehová de los ejércitos, del pueblo de elevada estatura y tez brillante, el pueblo descrito en el versículo 2. Aunque Jehová no necesita su ayuda y el profeta envía a sus embajadores de regreso a casa, los etíopes serán atemorizados por el gran poder de Jehová y tan agradecidos por su liberación cuando Asiria es destruida a las puertas de Jerusalén (37:36-37) que Le enviarán un presente. No hay un registro de que Tirhaca haya enviado un presente, pero es enteramente posible. Habría sido traído al lugar del nombre de Jehová de los ejércitos, al monte de Sion. Anteriormente, cuando el Señor había destruido a Sus enemigos y había dispersado a los pueblos que se deleitaban en la guerra, David dijo, “Vendrán príncipes de Egipto;/ Etiopía se apresurará a extender sus manos hacia Dios (Sal 68:31). Y hablando del tiempo cuando los hombres servirán a Jehová con un consentimiento, un profeta dice más tarde, “De la región más allá de los ríos de Etiopía me suplicarán; la hija de mis esparcidas traerá mi ofrenda” (Sof 3:10). La destrucción de Jehová del malvado y su graciosa benevolencia para Si mismo impresionarán tanto a aquellos de los más remotos lugares que traerán sus presentes ante Su trono. La gloria, el honor y el poder pertenecen a nuestro Dios, pero la vergüenza y la destrucción vendrán sobre los que confían en sus propias vanidades.

 
 
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[1]  International Standard Bible Enciclopedia, ed. James Orr (Chicago: Howard-Severance, 1937), vol. 2, p. 1032.