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Lección 023: Apocalipsis: Capítulo 22

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EL LIBRO DE APOCALIPSIS

 

Capí­tulo Veintidos

 

OBJETIVOS EN EL ESTUDIO DE ESTE CAPÍTULO

 

1) Con­sid­erar el des­tino eterno de los red­imi­dos, en términos

descrip­tivos de la pro­visión de Dios

 

2) Notar que las cosas rev­e­ladas en este libro iban a pasar pronto

 

3) Poner aten­ción a las prome­sas y adver­ten­cias dadas en cuanto concluye

el libro

 

RESUMEN

 

En el capí­tulo pre­vio Juan describió la glo­ria de la nueva Jerusalén mien­tras el des­tino eterno de los red­imi­dos era rev­e­lada. En los primeros seis ver­sícu­los de este capí­tulo, es com­ple­tada la visión de Juan del futuro glo­rioso para el pueblo de Dios con una breve descrip­ción de el río de la vida, y el trono de Dios y del Cordero. Con el río de la vida saliendo desde el trono, y el árbol de la vida dando fruto cada mes junto con sus hojas para sanidad, el cuadro es uno de pro­visión por parte de Dios. La comu­nión eterna con Dios, enfa­ti­zada en el capí­tulo ante­rior (ver 21:3–4,7), es enfa­ti­zada de nuevo con la promesa de ver Su ros­tro y de tener Su nom­bre en la frente. Ya sin ninguna maldición (ver Gén 3:17–19), el red­imido servirá a Dios y al Cordero en el trono. No hay noche ni necesi­dad de sol, porque el Señor Dios les dará luz (ver 21:23). El red­imido reinará tam­bién para siem­pre (1–5).

 

El resto de este capí­tulo con­tiene la gran con­clusión de este libro mar­avil­loso. El ángel que mostró a Juan la santa ciu­dad enfa­tizó que los even­tos descritos en este libro iban a suceder pronto, de tal forma que Juan no debe sel­lar el libro (ver 22:6,10; esto con­trasta con Dan 8:26). El mismo Jesús establece tres veces que Él ven­drá pronto (ver 22:7, 12, 20), la que yo asumo que se refiere a Su venida en juicio, el cual es descrito a lo largo de todo este libro (ver 3:10–11). Con un recorda­to­rio de las ben­di­ciones para aque­l­los que hacen Sus man­damien­tos, Jesús, quien es el Alfa y la Omega, el prin­ci­pio y el fin, el primero y el último, la raíz y el linaje de David, la estrella res­p­lan­de­ciente de la mañana, declara que Él envió a Su ángel para tes­ti­ficar de estas cosas a las igle­sias. El Espíritu y la esposa se jun­tan en una invitación hacia los sedi­en­tos para que ven­gan a tomar del agua de la vida gra­tuita­mente. El libro final­iza con una adver­ten­cia ter­ri­ble de no añadir ni quitar nada del libro, una promesa final de la venida del Señor, y una doble oración cla­mando por la venida del Señor Jesús, y para que Su gra­cia sea con todos los her­manos (6–22).

 

BOSQUEJO

 

I. EL RÍO, EL ÁRBOL, Y EL TRONO

 

   A. EL RÍO DE LA VIDA (1)

1. Juan mira un río limpio de agua de vida, res­p­lan­de­ciente como

cristal

2. Sale del trono de Dios y del Cordero

 

   B. EL ÁRBOL DE LA VIDA (2)

1. El árbol de la vida estaba a uno y otro lado del río

2. El árbol daba doce fru­tos dando fruto cada mes

3. Las hojas eran para la sanidad de las naciones

 

C. EL TRONO DE DIOS Y DEL CORDERO (3–5)

1. Allí no habrá ya maldición, sino que el trono de Dios y del

Cordero estará en ella

2. Sus sier­vos le servirán

a. Verán Su rostro

b. Su nom­bre estará en sus frentes

3. Allí ya no habrá noche

a. No nece­si­tan de lám­para o de luz del sol

b. Porque el Señor Dios los ilumina

4. Reinarán para siempre

 

II. LA GRAN CONCLUSIÓN (6–21)

 

    A. EL TIEMPO ESTÁ CERCA, NO SELLAR EL LIBRO (6–11)

1. El ángel le dice a Juan que estas pal­abras son fieles y

ver­daderas

a. El Señor Dios ha envi­ado a Su ángel para mostrar a Sus

sier­vos las cosas que deberán pasar pronto

b. El Cordero proclama: “¡He aquí, vengo pronto! Bienaventurado

el que guarda las pal­abras de la pro­fecía de este libro.”

2. Juan intenta ado­rar al ángel

a. Él se pos­tra a los pies del ángel que le mostró estas cosas

b. El ángel se lo prohíbe

1) El ángel es su con­siervo, y de sus her­manos los profetas

y de aque­l­los que guardan las pal­abras de este libro

2. Juan debe ado­rar a Dios

3. Se le dice a Juan que selle las pal­abras de la pro­fecía de este

Libro

a. Porque el tiempo está cerca

b. El que es injusto sea injusto todavía, y el que es inmundo

sea inmundo todavía

c. Y el que es justo, prac­tique la jus­ti­cia todavía, y el que

es santo, san­tifíquese cada día

 

B. EL TESTIMONIO DE JESÚS (12–17)

1. Su primera declaración:

a. “He aquí Yo vengo pronto”

b. Y mi galardón con­migo, para rec­om­pen­sar a cada uno según sea

su obra”

c. “Yo soy el Alfa y la Omega

d. “El prin­ci­pio y el fin, el primero y el último”

2. La promesa:

a. Bien­aven­tu­ra­dos los que guardan Sus man­damien­tos (o lavan

sus ropas)

1) Porque tienen dere­cho al árbol de la vida

2) Porque podrán entrar por las puer­tas a la ciudad

b. Los que están fuera de la ciudad

1) Son los per­ros, los hechiceros, los for­ni­car­ios, los

homi­ci­das, y los idólatras

2) Todo aquel que ama y hace mentira

3. La segunda declaración:

a. “Yo Jesús he envi­ado Mi ángel para daros tes­ti­mo­nio de estas

cosas en las iglesias”

b. “Yo soy la raíz y el linaje de David, la estrella

res­p­lan­de­ciente de la mañana.”

4. La invitación:

a. El Espíritu y la esposa dicen “Ven”

b. Y el que oye diga “Ven”

– Cualquiera que lo desee, toma del agua de la vida

gra­tuita­mente

 

C. UNA PALABRA DE ADVERTENCIA (18–19)

1. No añadir a las pal­abras de este libro, o Dios traerá sobre él

las pla­gas escritas en él

2. No quitar de las pal­abras de este libro, Dios quitará su parte

de:

a. El libro (o el árbol) de la vida

b. La santa ciudad

c. Las cosas escritas en este libro

 

D. LA PROMESA CERRADA, LAS ORACIONES FINALES (20–21)

1. La promesa de Aquel que tes­ti­fica estas cosas: “Ciertamente

vengo en breve.”

2. Las dos ora­ciones de Juan:

a. En relación a su Señor: “Amén; si, ven, Señor Jesús”

b. En relación a sus her­manos: “La gra­cia de nue­stro Señor

Jesu­cristo sea con todos vosotros. Amén.”

 

PREGUNTAS DE REVISIÓN DEL CAPÍTULO

 

1) ¿Cuáles son los pun­tos prin­ci­pales de este capítulo?

- El río, el árbol, y el trono (1–5)

- La gran con­clusión (6–21)

 

2) ¿Qué ve Juan que sale del trono de Dios y del Cordero? (1)

- Un río limpio de agua de vida, res­p­lan­de­ciente como cristal

 

3) ¿Qué está en un lado y el otro del río? (2)

- El árbol de la vida

 

4) ¿Cuán­tos fru­tos dio el árbol y cuando? ¿Para qué eran? (2)

- Doce fru­tos, dando cada mes su fruto

- Para la sanidad de las naciones

 

5) ¿Qué no exis­tió ya más? ¿Qué estaba en lugar de la ciu­dad? (3)

- No hubo más maldición

- El trono de Dios y del Cordero

 

6) ¿Qué se dijo en relación a los sier­vos de Dios y del Cordero? (3–5)

- Sus sier­vos Le servirían

- Ellos verán Su rostro

- Su nom­bre estará en sus frentes

- Ellos reinarán por los sig­los de los siglos

 

7) ¿Qué se dijo de la noche y de la luz del sol? (5)

- No habrá allí más noche

- No tienen necesi­dad de la luz de lám­para, ni de la luz del sol,

porque Dios el Señor los iluminará

 

8) ¿Qué se le dijo a Juan sobre las cosas que ha visto? (6)

- “Estas pal­abras son fieles y verdaderas”

- “Y el Señor, el Dios de los espíri­tus de los pro­fe­tas, ha envi­ado Su

ángel, para mostrar a Sus sier­vos las cosas que deben suceder

pronto.

 

9) ¿Qué promesa y con­fi­anza le es dada en el ver­sículo 7?

- “¡He aquí, vengo pronto!”

- “Bien­aven­tu­rado el que guarda las pal­abras de la pro­fecía de este

Libro.”

 

10) ¿Qué intentó Juan hacer cuando oyó y vio estas cosas? (8)

- Se postró para ado­rar a los pies del ángel que le mostraba estas

cosas

 

11) ¿Qué le dijo el ángel a Juan? (9)

- “Mira, no lo hagas.”

- “Yo soy con­siervo tuyo, de tus her­manos los pro­fe­tas, y de los que

guardan las pal­abras de este libro.”

- “Adora a Dios.”

 

12) ¿Qué se le dice a Juan en relación a la pro­fecía de este libro? ¿Por

    qué? (10)

- Que no selle las pal­abras de la pro­fecía de este libro

- Porque el tiempo está cerca

 

13) ¿Qué se le dice del injusto y del inmundo? ¿Del justo y del santo?

    (11)

- Que el injusto sea injusto todavía

- Que el justo sea santo todavía

 

14) ¿Qué promesa y que seguri­dad es dada en el ver­sículo 12?

- “He aquí yo vengo pronto”

- “Mi galardón con­migo, para rec­om­pen­sar a cada uno según sea su

obra”

 

15) ¿Cómo se describe Jesús a Si mismo? (13)

- “Yo soy el Alfa y la Omega, el prin­ci­pio y el fin, el primero y el

último.”

 

16) ¿Qué ben­di­ción se prom­ete a aque­l­los que hacen Sus mandamientos

    (algunos man­u­scritos dicen “los que lavan sus ropas”)? (14)

- Ten­drán dere­cho al árbol de la vida

- Entrarán por las puer­tas de la ciudad

 

17) ¿Quiénes estarán fuera de la ciu­dad? (15)

- Los per­ros, los hechiceros, los for­ni­car­ios, los homi­ci­das y los

idol­a­tras

- Todo aquel que ama y hace mentira

 

18) ¿Por qué Jesús envió a Su ángel? (16)

- Para tes­ti­ficar estas cosas en las iglesias

 

19) ¿Cómo se describe Jesús a Si mismo? (16)

- “Yo soy la raíz y el linaje de David, la estrella resplandeciente

de la mañana.”

 

20) ¿Quién extendió esta invitación? ¿Qué se ofre­ció? (17)

- El Espíritu y la esposa

- A todo aquel que oye

 

21) ¿A quién se extendió esta invitación? ¿Qué se ofre­ció? (17)

- Al que tiene sed

- Tomar del agua de la vida gratuitamente

 

22) ¿Qué adver­ten­cia se da a los que oyen las pal­abras de la pro­fecía de

    este libro? (18–19)

- Si alguno añadiere a estas cosas, Dios traerá sobre él las plagas

que están escritas en este libro

- Si alguno quitare de las pal­abras del libro de esta pro­fecía, Dios

quitará su parte del libro (o del árbol) de la vida, y de la santa

ciu­dad y de las cosas que están escritas en este libro

 

23) ¿Qué promesa es dada por Aquel que tes­ti­fica estas cosas? (20)

- “Cier­ta­mente vengo en breve.”

 

24) ¿Cuáles dos ora­ciones expresa Juan mien­tras él cierra el libro?

    (20–21)

- “Amén; si, ven, Señor Jesús”

- “La gra­cia de nue­stro Señor Jesu­cristo sea con todos vosotros.

Amén.”

 

Apoc­alip­sisLec­ción 23. Capí­tulo Veintidos

EL LIBRO DE APOCALIPSIS”: Capítulo Seis

EL LIBRO DE APOCALIPSIS

Capí­tulo Seis

Apoc­alip­sisLec­ción 07. Capí­tulo Seis 

OBJETIVOS EN EL ESTUDIO DE ESTE CAPÍTULO

1) Con­sid­erar cual podría ser el sig­nifi­cado de los difer­entes sel­los y sus símbolos

RESUMEN

En este capí­tulo el Cordero abre seis de los siete sel­los del libro. Veo los primeros cua­tro sel­los como la rev­elación de las fuerzas que Dios podría usar para traer a juicio a los opre­sores de Su pueblo (1–8). Note lo que se dice sobre los difer­entes jinetes:

“…le fue dada una corona…” (al jinete del caballo blanco)

“…le fue dado poder…se le dio a él…” (al jinete del caballo  rojo)

“…una voz en medio de los cua­tro seres vivientes, que decía” (el jinete del caballo negro)

“…y se les dio potes­tad…” (los jinetes del caballo amar­illo – la Muerte y el Hades)

¿Quién tenía el poder para dar una corona, o para dar tal autori­dad? ¿Quién podría haber hablado en medio de los cua­tro seres vivientes? ¿Quién tenía el poder para dar a la Muerte y al Hades? Cuando con­sid­er­amos que Jesús es el sober­ano de los reyes de la tierra (1:5), que Él tiene las llaves del Hades y de la Muerte (1:18), y que Él estaba en medio de los cua­tro seres vivientes (5:6), ¡parece claro que la respuesta es Cristo! En este caso, los cabal­los y sus jinetes esta­ban actuando por la autori­dad y el poder dado por Cristo. Sug­iero entonces la sigu­iente expli­cación para los primeros cua­tro sel­los:

El caballo blanco y su jinete – Rep­re­senta con­quista mil­i­tar, tal como  la usada por Dios para traer juicio sobre Asiria (Isa 10:5–7,12–13,15– 16) y sobre Babilo­nia (Isa 13:17–20). Aquí, el jinete con el arco describe a un guer­rero medo, recono­cido en su uso del arco como un arma, y fueron ene­mi­gos temi­dos de los romanos.

El caballo rojo y su jinete – Rep­re­senta la guerra civil, en la que las per­sonas se matarían unas a otras, tal como lo usó Dios en Su

juicio con­tra Egipto (Isa 19:1–4).

El caballo negro y su jinete – Rep­re­senta el ham­bre, donde las necesi­dades (el trigo y la cebada) serían esca­sos, en tanto que los lujos (el aceite y el vino) podrían estar en abun­dan­cia pero de poco interés para el ham­bri­ento. Dios usó el ham­bre en Su juicio sobre Israel (ver Jer 14:11–12).

 

El caballo amar­illo y su jinete (la Muerte y el Hades) – rep­re­sen­tan la muerte traída por la espada, el ham­bre, la mor­tan­dad (pesti­len­cia),  y las fieras de la tierra. Tales juicio severos de Dios fueron traí­dos sobre Jerusalén en el pasado (ver Ezeq 5:17; 6:12; 14:21).

Con el quinto sello, se nos dice el POR QUÉ Dios traería tales juicios. Las almas que han muerto por la pal­abra de Dios y su tes­ti­mo­nio, y cuando sea el tiempo justo empezará el juicio. En el tiempo inter­me­dio, las almas de los muer­tos con con­for­t­adas con vestiduras y se les dijo que des­cansaran (9–11).

El sexto sello describe dis­tur­bios cós­mi­cos y la deses­peración de aque­l­los que inten­tan ocul­tarse de la ira de Dios. ¿Está descri­bi­endo esta escena el fin del tiempo (ver 2 Ped 3:7–12)? El lenguaje recuerda al que es usado para describir el juicio de Dios sobre Babilo­nia (Isa 13:1–22) y sobre Samaria (Óseas 10:7–8). Jesús usó un lenguaje sim­i­lar para adver­tir a las per­sonas de Su tiempo de la destruc­ción inmi­nente de Jerusalén (Luc 23:28–20). Entonces me inclino a pen­sar que se está refiriendo al juicio venidero (tal vez en la forma de calami­dades nat­u­rales) sobre aque­l­los que perseguían al pueblo de Dios en el primer siglo, y como el cul­pa­ble no podrá escapar en el día de la ira del Cordero (12–17).

BOSQUEJO

I. LOS CUATRO CABALLOS Y SUS JINETES (1–8)

   A. EL PRIMER SELLOEL JINETE EN EL CABALLO BLANCO (1–2)

1. El Cordero abre el primer sello

2. Uno de los cua­tro seres vivientes dice “Ven y mira”

3. Juan ve a un caballo blanco y a su jinete

a. Un hom­bre tenía un arco

b. Y le fue dada una corona

c. El hom­bre salió ven­ciendo, y para vencer

B. EL SEGUNDO SELLOEL JINETE Y EL CABALLO ROJO (3–4)

1. El Cordero abre el segundo sello

2. El segundo ser viviente dice “Ven y mira”

3. Juan mira un caballo rojo y a su jinete

a. Al jinete le fue dado poder de quitar de la tierra la paz, y que se matasen unos a otros

b. Se le dio una gran espada

C. EL TERCER SELLOEL JINETE EN EL CABALLO NEGRO (5–6)

1. El Cordero abre el ter­cer sello

2. El ter­cer ser viviente dice “Ven y mira”

3. Juan mira a un caballo negro y a su jinete

a. Una bal­anza en la mano del jinete

b. Una voz en medio de los cua­tro seres vivientes que decía: “Dos libras de trigo por un denario, y seis libras de cebada por un denario; pero                     no dañes el aceite ni el vino.”

D. EL CUARTO SELLOEL JINETE EN EL CABALLO AMARILLO (7–8)

1. El Cordero abre el cuarto sello

2. El cuarto ser viviente dice “Ven y mira”

3. Juan mira a un caballo amar­illo y a su jinete

a. En el caballo se sienta la Muerte, y el Hades le seguía

b. Le fue dada potes­tad sobre la cuarta parte de la tierra

c. Le fue dada potes­tad para matar con espada, con ham­bre, con mor­tan­dad, y con las fieras de la tierra

II. LAS ALMAS BAJO EL ALTAR (9–11)

A. EL QUINTO SELLOLAS ALMAS BAJO EL ALTAR (9–10)

1. El Cordero abre el quinto sello

2. Juan mira bajo el altar a aque­l­los que habían muerto

a. Por causa de la pal­abra de Dios

b. Por el tes­ti­mo­nio que tenían

3. Ellos clam­a­ban a gran voz:

a. “¿Hasta cuándo, Señor, santo y verdadero?”

b. “¿Hasta cuando no juz­gas y ven­gas nues­tra san­gre en los que moran en la tierra?”

B. SU CONSOLACIÓN (11)

1. Se les dio una vestidura blanca a cada uno de ellos

2. Se les dijo que des­cansase todavía un poco de tiempo, hasta que se com­ple­tara el número de sus con­sier­vos y de sus her­manos, que tam­bién habrían de ser muer­tos como ellos

III. LOS DISTURBIOS CÓSMICOS EN EL DÍA DE LA IRA DEL CORDERO (12–17)

A. EL SEXTO SELLOLOS DISTURBIOS CÓSMICOS (12–14)

1. El Cordero abre el sexto sello

2. Ocur­ren even­tos catastróficos:

a. Un gran terremoto

b. El sol se puso negro como tela de cilicio

c. La luna se volvió toda como sangre

d. Las estrel­las del cielo cayeron sobre la tierra, como la higuera deja caer sus higos cuando es sacu­d­ida por un

fuerte viento

e. El cielo se desvaneció como un pergamino que se enrolla

f. Todo monte y toda isla se removió de su lugar

B. LA REACCIÓN DE LA HUMANIDAD (15–17)

1. Grandes y pequeños, siervo y libre, se escondieron en las cuevas y entre las peñas de los montes

2. Decían a los montes y a las peñas:

a. “Caed sobre nosotros, y escond­ed­nos del ros­tro de aquel que está sen­tado sobre el trono, y de la ira del Cordero”

b. “Porque el gran día de su ira ha lle­gado; ¿y quién podrá sosten­erse en pie?”

PREGUNTAS DE REVISIÓN PARA EL CAPÍTULO

1) ¿Cuáles son los pun­tos prin­ci­pales de este capítulo?

a. Los cua­tro cabal­los y sus jinetes (1–8)

b. Las almas bajo el altar (9–11)

c. Los dis­tur­bios cós­mi­cos en el día de la ira del Cordero (12–17)

2) ¿Quién abrió cada uno de los sel­los de este capí­tulo? (1,3,5,7,9,12)

- El Cordero

3) ¿Qué es visto cuando se abre el primer sello? ¿Qué le es dado a él?

   (1–2)

- Un jinete en un caballo blanco con un arco

- Una corona, y quien la llev­aba salió venciendo

4) ¿Qué es visto cuando es abierto el segundo sello? ¿Qué le es dado a

   él? (3–4)

- Un jinete con un caballo rojo

- Poder de quitar de la tierra la paz, y que se matasen unos a otros

- Una gran espada

5) ¿Qué es visto cuando es abierto el ter­cer sello? ¿Qué es oído? (5–6)

- Un jinete en un caballo negro con una bal­anza en su mano

- “Dos libras de trigo por un denario, y seis libras de cebada por un denario, pero no dañes el aceite ni el vino.”

6) ¿Qué es visto cuando es abierto el cuarto sello? ¿Qué les es dado?

   (7–8)

- La Muerte mon­tando un caballo amar­illo, seguida por el Hades

- Le fue dada potes­tad sobre la cuarta parte de la tierra, para matar mcon espada, con ham­bre, con mor­tan­dad, y con las fieras de la tierra

7) ¿Qué es visto cuando es abierto el quinto sello? ¿Qué están diciendo?

   (9–10)

- Las almas bajo el altar de los que habían sido muer­tos por causa de la pal­abra de Dios y por el tes­ti­mo­nio que tenían

- “¿Hasta cuándo, Señor, santo y ver­dadero, no juz­gas y ven­gas nues­tra san­gre en los que moran en la tierra?”

8) ¿Cómo son con­so­la­dos? (11)

- Se les dio una vestidura blanca a cada uno de ellos

- Se les dijo que des­cansasen todavía un poco de tiempo, hasta que se

com­ple­tara el número de sus con­sier­vos y sus her­manos, que tam­bién habían de ser muer­tos como ellos

9) ¿Qué es visto cuando es com­ple­tado el sexto sello? (12–14)

- Un gran ter­re­moto, el sol se puso negro, la luna se volvió como san­gre, las estrel­las del cielo cayeron sobre la tierra, el cielo es enrol­lado como  un pergamino, todo monte y toda isla se removió de su lugar

10) ¿Qué intenta hacer la gente de la tierra? ¿Qué dicen ellos? (15–17)

- Se escon­den en las cuevas y entre las peñas de los montes

- “Caed sobre nosotros, y escond­ed­nos del ros­tro de aquel que está sen­tado en el trono, y de la ira del Cordero”

- “Porque el gran día de Su ira ha lle­gado; ¿y quién podrá sosten­erse en pie?”

EL LIBRO DE APOCALIPSIS”: Capítulo Cinco

EL LIBRO DE APOCALIPSIS

Capí­tulo Cinco

(descar­gar el archivo Apoc­alip­sisLec­ción 06. Capí­tulo Cinco

OBJETIVOS EN EL ESTUDIO DE ESTE CAPÍTULO

1) Exam­i­nar lo que se rev­ela sobre el Cordero (Jesús) y lo que Él ha logrado por medio de Su muerte

2) Con­sid­erar el impacto que esta escena habrá tenido en los cris­tianos persegui­dos en Asia

RESUMEN

La escena que ini­ció en el capí­tulo cua­tro con­tinúa. Mien­tras que el capí­tulo cua­tro podría ser declar­ado como “Dios está en Su trono”, el tema de este capí­tulo podría ser lla­mado “Digno es el Cordero”

La aten­ción de Juan se dirige a un libro en la mano derecha de Dios. Escrito por den­tro y por fuera, sel­l­ado con siete sel­los. Un ángel fuerte proclama “¿Quién es digno de abrir el libro y desa­tar sus sel­los?” y al prin­ci­pio parece ser que nadie en el cielo ni en la tierra parecía digno de abrir el libro para mirar en él. Esto llevó a Juan a llo­rar (1–4).

Pero uno de los vein­tic­u­a­tro ancianos le dijo que no llo­rara porque alguien descrito como “el León de la tribu de Judá, la raíz de David” (ver Gén 49:9–10; Isa 11:10) ha ven­cido para abrir el libro y desa­tar sus sel­los. En medio del trono y de los cua­tro seres vivientes, y en medio de los ancianos, Juan ve de pie un Cordero como inmo­lado (en este caso, Jesús – ver Jn 1:29), con siete cuer­nos, y siete ojos. Los siete ojos se expli­can como los siete espíri­tus de Dios envi­a­dos por toda la tierra (ver Zac 4:10). Como se ha visto antes (ver 1:4; 3:1; 4:5) rep­re­sen­tan el Espíritu Santo, en tanto que los siete cuer­nos son indica­tivo de gran for­t­aleza (ver Deut 33:17; 1 Sam 2:10). El Cordero se ve entonces tomando el libro de la mano derecha de Dios (5–7).

Al tomar el libro provoca que las cua­tro criat­uras vivientes y los vein­tic­u­a­tro ancianos se postren delante del Cordero. Todos tenían un arpa (tal vez sim­bolizando ala­banza, Hai­ley) y copas de oro llenas de incienso, que son las ora­ciones de los san­tos, can­tan un nuevo cán­tico ala­bando al Cordero como digno de tomar el libro. Procla­man Su merec­imiento sobre las bases de haber sido inmo­lado y de haber red­imido por Su san­gre a todas las naciones son que son hechos reyes y sac­er­dotes ante Dios por lo que reinare­mos sobre la tierra (ver 1:5–6; 1 Ped 2:9). Las voces de mil­lones de mil­lones de ánge­les alrede­dor del trono así unidos con su ala­banza del Cordero que fue inmo­lado es digno de todo el poder, las riquezas, la sabiduría, la for­t­aleza, la honra, la glo­ria y la ala­banza. Final­mente, toda criatura en el cielo, en la tierra, y en el mar se unen para alabar tanto al que está sen­tado en el trono (Dios) como al Cordero. Los cua­tro seres vivientes dicen “Amén” y los vein­tic­u­a­tro ancianos se pos­tran y ado­ran (8–14)

Esta escena impo­nente debe ani­mar en ver­dad la fe cris­tiana. Como es declar­ado por Summer:

“Tal escena fue cal­cu­lada para dar nuevo ánimo y nueva esper­anza a los

   cora­zones de los primeros lec­tores de Juan, los cris­tianos perseguidos

   de Asia; trae la misma esper­anza a los cora­zones cris­tiano en

   cualquier época. Al creer en el poder de Dios (capí­tulo 4) y en el

   amor reden­tor de Dios (capí­tulo 5), no hay ene­migo o fuerza del mal

   que los cris­tianos nece­siten temer. Ellos pueden entrar en el

   con­flicto o resi­s­tir el mal al saber que Dios está aun en Su trono; Él

   no ha hecho a un lado Su cetro; Él no ha dejado Su trono a ningún

   otro.”

¿Y qué rep­re­senta el libro? Como Shelly dice en su comentario:

“Este libro es el libro del des­tino de la humanidad. En el podría ser

   encon­trada el des­tino de los san­tos sufriendo, las con­se­cuen­cias de

   las maquina­ciones de Roma (y lo que podría agre­gar Jerusalén, MAC)

con­tra la igle­sia, y un bosquejo del futuro del tiempo de Juan por

   medio de la res­olu­ción de la bru­tal batalla par­tic­u­lar entre sus

   her­manos y las fuerzas de Satanás. Estas cosas rev­e­ladas en las

   sigu­iente visiones de Apoc­alip­sis fueron entre­gadas en este libro.”

En este caso, el libro rev­ela como Dios man­i­fes­taría Su justa indi­gnación sobre aque­l­los que rec­haz­aron a Su Cristo y per­sigu­ieron a Su pueblo. Tam­bién, como los san­tos sufri­entes vencerían even­tual­mente. Tan pronto como el libro fue sel­l­ado, las obras de Dios fueron aun un mis­te­rio. Pero en cuanto los sel­los son abier­tos (6:1–8:1), ten­emos:

“La rev­elación de Jesu­cristo, que Dios le dio, para man­i­fes­tar a sus

   sier­vos – las cosas que deben suceder pronto.” (1:1)

BOSQUEJO

I. EL LIBRO Y EL CORDERO (1–7)

   A. EL LIBRO EN LA MANO DERECHA DE DIOS (1–4)

1. Escrito por den­tro y por fuera, sel­l­ado con siete sellos

2. La procla­mación del ángel fuerte

a. “¿Quién es digno?”

b. “¿De abrir el libro y desa­tar sus sellos?”

3. La respuesta inicial

a. Ninguno, ni en el cielo ni en la tierra ni debajo de la tierra

b. Ninguno, podía abrir el libro, ni aun mirarlo

4. La reac­ción de Juan: “Y lloraba mucho, porque no se había hal­lado a ninguno digno…”

B. EL ÚNICO DIGNO DE ABRIR EL LIBRO (5–7)

1. Pal­abras de aliento de uno de los ancianos a Juan

a. “No llores”

b. “He aquí que el León de la tribu de Judá, la raíz de David”

c. Él “ha vencido”

1) “Para abrir el libro”

2) “Para desa­tar sus siete sellos”

2. La descrip­ción de Juan del Cordero

a. Estaba en medio del trono, de los cua­tro seres vivientes, yde los ancianos

b. Un Cordero como inmolado

1) Qué tenía siete cuernos

2) Con siete ojos, los cuales son los siete espíri­tus de Dios envi­a­dos por toda la tierra

c. Que tomó el libro de la mano derecha

II. EL CORDERO ES ALABADO (8–14)

    A. POR LOS CUATRO SERES VIVIENTES Y LOS VEINTICUATRO ANCIANOS (8–10)

1. Todos tienen:

a. Un arpa

b. Copas de oro llenas de incienso, que son las ora­ciones de los santos

2. Ellos canta­ban un nuevo cántico…

a. El Cordero es digno

1) De tomar el libro

2) De abrir los sellos

b. Porque:

1) Él fue inmolado

2) Con Su san­gre nos ha red­imido para Dios, de todo linaje y lengua y pueblo y nación

3) Él nos ha hecho para nue­stro Dios reyes y sac­er­dotes, para reinar sobre la tierra

B. POR MILLONES DE MILLONES DE ÁNGELES (11–12)

       1. Sus voces se oyeron alrede­dor del trono, junto con los seres vivientes y los ancianos

2. Diciendo con gran voz:

a. “El Cordero que fue inmolado

b. Es digno de tomar el poder, las riquezas, la sabiduría, la for­t­aleza, la honra, la glo­ria y la alabanza

C. JUNTO CON EL QUE ESTÁ SENTADO EN EL TRONO (13–14)

1. Juan oye ahora a los que están en el cielo, en la tierra, debajo de la tierra, y en mar que dicen:

  1. La ala­banza, la honra, la glo­ria y el poder…
  2. Al que está sen­tado en el trono, y al Cordero, por los sig­los de los siglos”

2. A lo que:

a. Los cua­tro seres vivientes decían: “Amén”

b. Los vein­tic­u­a­tro ancianos se pos­traron sobre sus ros­tros y ado­raron al que vive por los sig­los de los siglos

PREGUNTAS DE REVISIÓN PARA EL CAPÍTULO

1) ¿Cuáles son los pun­tos prin­ci­pales de este capítulo?

- El libro y el Cordero (1–7)

- El Cordero es alabado (8–14)

2) ¿Qué vio Juan en la mano derecha del que estaba sen­tado en el trono?

- Un libro escrito por den­tro y por fuera, sel­l­ado con siete sellos

3) ¿Qué proclamó un ángel fuerte con gran voz? (2)

- “¿Quién es digno de abrir el libro y desa­tar sus sellos?”

4) ¿Cómo reac­cionó Juan cuando le pare­ció que no había ninguno digno de abrir el libro? (3–4)

- Lloró

5) ¿Qué le dijo uno de los vein­tic­u­a­tro ancianos? (5)

- “No llores”

- “He aquí que el León de la tribu de Judá, la raíz de David, ha  ven­cido para abrir el libro y desa­tar sus siete sellos”

6) ¿Qué vio Juan? (6)

Un Cordero como inmo­lado, con siete cuer­nos y siete ojos

7) ¿Dónde estaba el Cordero? ¿Qué hizo? (6–7)

- En medio del trono y de los cua­tro seres vivientes y de los ancianos

- Tomó el libro de la mano derecha del que estaba sen­tado en el trono

8) ¿Qué pasó cuando el Cordero tomó el libro? (8-9a)

- Los cua­tro seres vivientes y los vein­tic­u­a­tro ancianos se pos­traron delante del Cordero

- Todos tenían un arpa, y copas de oro de incienso (que son las ora­ciones de los santos)

- Ellos canta­ban un nuevo cántico

9) ¿Qué proclam­a­ban en su “nueva can­ción”? (9)

- Que el Cordero era digno de tomar el libro y de abrir sus sellos

10) ¿Por qué con­sid­er­aron digno al Cordero? (9–10)

- Porque Él fue inmo­lado y los red­imió para Dios por Su sangre

- Él los ha hecho para Dios reyes y sacerdotes

11) ¿Qué vio y oyó Juan entonces? (11)

- Las voces de mil­lones de mil­lones de ánge­les alrede­dor del trono, de los seres vivientes y de los ancianos

12) ¿Qué esta­ban diciendo? (12)

- “El Cordero que fue inmo­lado es digno”

- De tomar el poder, las riquezas, la sabiduría, la for­t­aleza, la honra, la glo­ria y la alabanza

13) ¿Qué oyó Juan enseguida? (13)

- Todo lo creado que está en el cielo, y sobre la tierra, y debajo de la tierra, y en el mar

- Ofre­cer la ala­banza, la honra, la glo­ria y el poder tanto al que está sen­tado en el trono como al Cordero

14) ¿Qué pasa entonces? (14)

- Los cua­tro seres vivientes dijeron “Amén”

- Los vein­tic­u­a­tro ancianos se pos­traron sobre sus ros­tros y ado­raron al que vive por los sig­los de los siglos