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Jerusalén-Sión: Advertencias y Promesas (28-35)

Isaías ha anunciado un ay general sobre los que ocultan su consejo de Dios (29:15), y ahora hace una aplicación específica del principio mientras pronuncia un ay sobre el partido político pro-egipcio que envía presentes a Egipto en un intento de ganar la ayuda de la nación contra Asiria. Jehová ya ha anunciado la debilidad y la caída final de Etiopía y de Egipto (caps 18-20), ha advertido en contra de buscar refugio en cualquier lugar excepto en la piedra apartada en Sion (28:14-22), y ha declarado que la multitud de las naciones que pelean contra Su altar terrenal serán echados fuera (29:5-8). Entonces, buscar ayuda de Egipto es ignorar a Dios y lo que Él ha dicho. Aunque el mensaje del profeta está dirigido a la situación de aquel momento, el principio involucrado es de todos los tiempos: es siempre un error fatal para el pueblo de Dios confiar en el mundo de los impíos en vez de confiar en el Señor por la ayuda en la emergencia. Debido a que Judá ignora a Dios, el juicio acontecerá a la nación (vers 1-17).

El profeta presenta enseguida las bases en las que Judá debe proceder: esperar por Jehová. La nación será liberada y bendecida no debido a la ayuda de Egipto, sino a través de la gracia y de la misericordia de Jehová. La bendición será alcanzada totalmente en la era mesiánica (vers 18-26).

Entre tanto Asiria será destruida, pero no por una coalición política de Judá y Egipto, sino por la vara de Jehová. Un lugar de abrasamiento, profundo y largo, será provisto para el rey asirio (vers 27-33)

 

Cualquier Alianza con Egipto está Destinada a Fracasar (vers 1-17)

 

      1 El tercer ay es pronunciado sobre los hijos que toman consejo, pero no de Jehová; estos hijos son desobedientes persistentemente. En su trato con Jehová, actúan como hijos necios, rebeldes que se niegan a obedecer a sus padres, por consiguiente llegando a ser dignos de muerte (Deut 21:18-21). La primera acusación que hace Jehová contra el pueblo por medio de Isaías fue, “Crié hijos, y los engrandecí, y ellos se rebelaron contra mi” (1:2); una segunda acusación fue, “Tus príncipes, prevaricadores y compañeros de ladrones” (1:23). Y ahora, la nación entera, guiada por los príncipes, es involucrada en el plan de apelar a Egipto, y así es culpable de rebelión contra Jehová. Están haciendo acuerdos o pactos (literalmente, “tejiendo una red” [Young]) sin consultar al Señor o considerar a Su profeta, que habla por Su Espíritu. La frase tomar consejo puede ser traducida “derramar una ofrenda de bebida” (al margen). Esto se refiere a la libación ofrecida cuando se compromete un acuerdo; pero la traducción en el texto, al referirse al pacto mismo, es preferible. Al hacer esto los hijos rebeldes añaden pecado a pecado apilando pecados adicionales encima de todos los pecados anteriores (ver Jer 2:13).

2 Los hijos de Judá se apartan para descender a Egipto, y no han preguntado de mi boca. Preguntar a la boca de Jehová es consultarle antes de tomar decisiones (ver Num 27:21). A lo largo de toda su historia habían se habían acarreado dificultades al fallar en preguntar a Jehová antes de actuar (por ejemplo, Jos 9:14). Su propósito en apelar a Egipto fue para tomar fortaleza en ellos mismo con el Faraón, que prometió mucho pero proveyó poco. Tomar refugio en su sombra era buscarlo para protección; pero el Espíritu de Jehová había dicho, “El que habita al abrigo del Altísimo/Morará bajo la sombra del Omnipotente (Sal 91:1). Los líderes de Judá estaban descuidando este principio mientras volteaban a Egipto por ayuda. Años antes de esto, Isaías había demostrado su oposición a cualquier dependencia sobre Egipto o Etiopía por caminar descalzos y usar solo ropa interior por tres años (cap 20).

3 La palabra Pero introduce la consecuencia de buscar a Egipto en vez de a Jehová por ayuda. En vez de encontrar fortaleza en el Faraón y en Egipto, Judá encontrará vergüenza, un sentido de pecado y de culpa con la turbación adicional del fracaso. Tomar refugio en la sombra del Faraón los guiará a la confusión (futilidad y pérdida) en lugar de protección sólida. La nación está condenada a la decepción total.

4 Aun ahora el profeta vislumbra a los príncipes en su comisión. Aunque son hombres de dignidad y posición real, no son necesariamente hombres de sangre real. Él los ve arribando a Zoán, una ciudad localizada en la parte noreste del Delta (ver 19:11). Y sus embajadores lleguen a Hanes. Estas son representativas del gobernador o del gobierno. Hanes, mencionada solo aquí en las Escrituras, aunque para algunos ha sido la Heracleopolis Magna en el Alto Egipto. Para otros ha sido Tafnes (Jer 43:7), localizada no lejos de Zoán. Actualmente, la identidad y la localización son desconocidas. No está establecido específicamente si Ezequias estaba involucrado en este acuerdo vergonzoso, pero es difícil pensar que los embajadores pudieran haberse aventurado en tal comisión sin el conocimiento y bendición del rey (ver 36:4-6).

5 El resultado de apelar a Egipto será mas que una ofuscación a la nación; el profeta repite que probará ser una vergüenza y un oprobio, una desgracia. En la dependencia final sobre Egipto probó estar totalmente sin fruto.

6 Profecía sobre (en relación a la profecía) las bestias del Neguev – para la palabra profecía ver el comentario en 13:1. Delitzsch piensa que las bestias del Neguev se refiere a los hipopótamos, un símbolo de Egipto; pero es muy dudoso. El profeta probablemente tiene en mente a las bestias que pasaban a través del Neguev (“Sur”) al desierto de Zin y de Shur llevando los regalos a Egipto. Esto podría indicar que en este tiempo la ruta costera había sido cortada por los asirios. En lenguaje poético el profeta describe la tierra terrible a través de la que las bestias deben viajar, describiendo los peligros incurridos en este viaje inútil y desperdiciado.

Isaías usa tres parejas de palabras para describir la austeridad de la tierra y los peligros encontrados: (1) tierra de tribulación y de angustia, probablemente una referencia a la intranquilidad y a la agitación, a la angustia y a la desesperanza, experimentada por los que pasan por el área; (2) donde sale la leona y el león, implicando riesgo para el hombre y para la bestia; (3) la víbora y la serpiente que vuela, serpientes muy venenosas, que se añadía a los riesgos de esa tierra desolada. No sabemos con exactitud lo que Isaías quiere dar a entender por serpiente que vuela.

Los ricos regalos y los tesoros sobre los hombros de asnos y sobre las jorobas de los camellos sugiere más bien una larga caravana que lleva la riqueza de Judá a Egipto. Fue a través de este mismo “desierto grande y espantoso, lleno de serpientes ardientes, y de escorpiones, y de sed, donde no había agua” (Deut 8:15), que Jehová guió a los israelitas muchos años antes, librándolos de los mismos opresores cuya sombra buscan ahora. Pero están haciendo su apelación a un pueblo que no les será de provecho. Una descripción triste, por cierto.

7 Ciertamente Egipto en vano e inútilmente dará ayuda; ofrece alguna expresión de ayuda, pero no es valida. No está claro si el nombre su fortaleza es estarse quieta es dada por Jehová o por el profeta, pero es sumamente apropiado. La palabra significa “tormenta, arrogancia,” un emblema apropiado de Egipto, “el fanfarrón que se está quieto.” Leupold lo traduce, “un bocón que está cruzado de brazos.” Cuatro veces en los libros o pasajes poéticos la palabra es usada de un monstruo (arrogancia, orgullo, o poder) con el que Jehová está en conflicto (Job 9:13; 26:12; Sal 89:10; Isa 51:9). Ocurre en dos ocasiones donde Egipto está claramente a la vista (Sal 87:4; Isa 30:7). Como la Esfinge, Egipto buscó fortaleza pero fue inútil para actuar. Era una nación que no podría vivir en base a su gloria y poder pasado; se jactó en su gloria pasada pero no tenía nada.

8 El profeta recibe un mandamiento del Señor. Ve, pues, ahora, y escribe esta visión en una tabla delante de ellos, y regístrala en un libro. El profeta había sido instruido antes a escribir un mensaje para el testimonio futuro (8:1, 16), y ahora debe escribir de nuevo. ¿Es lo que está escrito en los vers 6-7, en los vers 1-7, o en todo el capítulo? Con probabilidad la instrucción incluida solo en los vers 6-7, que serviría como un recuerdo de la tontería del pueblo de Dios en descender a Egipto en vez de confiar en Él. Algunos piensan que Isaías escribió tanto una tabla como un libro; otros creen que los dos términos se refieren a un solo escrito. Parece, sin embargo, que con probabilidad había una tabla para que el público viera y leyera, y un libro para preservar el mensaje para todo el tiempo por venir, eternamente y para siempre. Todavía cuando lo leemos hoy, nos impresionamos con la seguridad absoluta del camino y de la palabra de Jehová. Sirve entonces “por un testimonio eterno” (al margen).

9 Jehová hace tres acusaciones contra el pueblo: Porque este pueblo es rebelde, una acusación que Él había puesto sobre ellos desde el inicio (vers 1); hijos mentirosos – sus mismas vidas son una mentira, su refugio es una mentira (28:15), su adoración es hipócrita (29:13); hijos que no quisieron oír la ley (o la enseñanza) de Jehová. Rehusaron oír lo que Él está diciendo por medio de Sus profetas.

10-11 Isaías revela el verdadero espíritu del pueblo hacia las palabras pronunciadas por Jehová por medio de Sus profetas. Los hijos rebeldes dicen a los videntes: No veáis; y a los profetas: No nos profeticéis lo recto, decidnos cosas halagüeñas, profetizad mentiras. Con seguridad no eran tan honestos como para venir sin rodeos y decir estas cosas; pero este versículo solo revela gráficamente sus verdaderos sentimientos. (Para videntes y profetas ver los comentarios en 29:10.) No hablar cosas rectas, esto es, cosas de la verdad y de la justicia, porque ellas condenan nuestros caminos impíos. Cosas halagüeñas, cosas gustosas y agradables al oído – cosas que nos entretienen. Profetizar mentiras, esto es, darnos esperanza falsa, hacernos creer que todo está bien aún cuando no lo está. Una versión moderna ser, Danos religión pero no la verdad del evangelio. Al verdadero profeta el pueblo dice, dejad el camino; no nos detenemos en lo que hemos determinado hacer. Apartaos de la senda, la senda de la rectitud y de la revelación verdadera. Quitad de nuestra presencia al Santo de Israel. Sin duda está es una ironía de uso constante por Isaías del glorioso título Santo de Israel, que se menciona alrededor  de treinta veces en este libro. Cada vez que el profeta menciona ese nombre, cortaría profundamente a sus almas pecadoras y rebeldes.

12 Por tanto – frente a tal rebelión contra Dios y Su palabra hay una consecuencia inevitable que el Señor está ahora listo a anunciar. El Santo de Israel, que el pueblo ha tratado de echar fuera de sus vidas, pero que no será arrojado, ahora habla. Porque desechasteis esta palabra – porque te detienes en desafiar la palabra del Santo de Israel que está siendo hablada por los profetas actuales – el juicio está en camino. Otra razón para el juicio es que el pueblo confió en violencia y en iniquidad. Hay tres ideas en el significado de la violencia aquí. Algunos la ven como una referencia a los métodos de opresión usados para financiar los regalos o sobornos que estaban siendo enviados a Egipto. Otros la ven como los métodos opresivos a los que recurría el pueblo para silenciar a los profetas, sofocando sus voces. El tercer punto de vista es que el profeta se está refiriendo a una disposición de carácter que se manifestó en ellos en ambas cosas. Parece preferible este tercer punto de vista. La perversidad es una desviación de la justicia o del camino verdadero, la demostración de una voluntad obstinada. Se manifiesta a si misma en prácticas torcidas en los negocios y en las políticas. El pueblo depende de la falsedad en vez de en la verdad y en la honestidad.

13 La palabra por tanto introduce el castigo por los corazones rebeldes y las prácticas pecaminosas del pueblo. Jehová usa dos analogías para resaltar la naturaleza de este juicio inminente: una pared agrietada y el rompimiento de un vaso de barro. Os será este pecado como grieta que amenaza ruina, extendiéndose en una pared elevada. Una griega o rajadura podría causar que una pared se abultara hacia fuera y se colapsara eventualmente. El problema podría deberse a una falla en la pared, un desplazamiento del cimiento, o una falla del cimiento. En este caso el problema probablemente es que en lugar de construir sobre el fundamento seguro de Jehová y Su palabra, el pueblo había construido en un fundamento falso (28:15-16). Además, ellos habían usado sus propios estándares al construir sus muros de seguridad nacional. El colapso vendría súbitamente, sin advertencia.

14 Y (Jehová) se quebrará como se quiebra un vaso de alfarero – una indicación de total destrucción – que sin misericordia lo hacen pedazos. La descripción es clara: tanto, que entre los pedazos no se halla tiesto para traer fuego del hogar, o para sacar agua del pozo. La demolición del pueblo judío sería como el rompimiento de una vasija de barro con una vara de hierro. La vasija está tan rota que no hay una pieza suficientemente grande para llevar un pedazo de carbón ardiendo del fogón o una olla para sacar agua de una cisterna. La destrucción fue evitada en el tiempo de Isaías debido a que Ezequías imploró a Jehová y porque el honor de Jehová estaba de por medio (37:14-29). También, sin duda la predicación de Isaías y de Miqueas y la influencia de sus vidas regresaron los corazones al Señor lo suficiente para que Él guardara a la ciudad de sus saqueadores. La destrucción no vino, sino un tiempo después.

15 Smith titula los vers 15-17 “No Alianzas, sino Confianza” (I. 233), que bien resume el mensaje del profeta. El Señor extiende un medio de escapar de la destrucción terrible así descrita. Porque así dijo el Señor, el Santo de Israel, el mismo que sostiene ese nombre majestuoso del que se apartaría el pueblo (vers 11), pero que da autoridad a lo que se promete. En descanso y en reposo seréis salvos – esto es similar a las exhortaciones dadas a Acaz (7:4) y a Jerusalén (28:12). En lugar de descender a Egipto para hacer una alianza con ese pueblo idolatra, volverían a Jehová que es salvación, porque solo en los viejos caminos, el buen camino, que Él ha ordenado puede alguien encontrar descanso para su alma (Jer 6:16). En vez de esa infidelidad que originó a Judá recurrir a Egipto, debían tener la tranquilidad de la verdad y la confianza por medio de la fe en Dios y Su poder. En este camino Judá encontrará la fortaleza necesaria para enfrentar la emergencia. Estas habían sido las bases del poder hebreo a lo largo de toda su historia, sin embargo fallaron con frecuencia en confiar en el Señor: Y no quisisteis. Los que han aprendido esta lección han sido y siempre serán las rocas imponentes que faculta a la sociedad y a la iglesia a sostener las arenas movedizas de la destrucción intelectual y de los movimientos sociales.

16 Sino que dijisteis: No, antes huiremos en caballos. Smith acertadamente comenta, “Si deseas reformar las políticas, primero debes regenerar el pueblo” (I. 230). La tendencia de seguir los dictados de sus propios caminos rebeldes, el pueblo y sus gobernantes están en una profunda necesidad de regeneración espiritual. Se deseo de escapar en caballos probablemente se refiere para acosar a los enemigos en carros de guerra obtenidos de Egipto. En la ley Jehová había prohibido regresar a Egipto para adquirir caballos (Deut 17:16), pero Judá está ignorando del todo este mandamiento. Ya que desean huir en caballos, por tanto, vosotros huiréis; y puesto que usted dice, Sobre corceles veloces cabalgaremos; por tanto, serán veloces vuestros perseguidores. Jehová concederá su deseo, pero no en la forma que ellos pretenden. Ciertamente huirán – pero como el perseguido en lugar de ser el perseguidor.

17 En la ley Jehová había asegurado a Su pueblo que si permanecían fieles a Él, “Cinco de vosotros perseguirán a ciento, y ciento de vosotros perseguiréis a diez mil” (Lev 26:1, 8). El orden de esta promesa es ahora invertido; porque en lugar de cinco persiguiendo un ciento, Un millar (de ustedes) huirá a la amenaza de uno; a la amenaza de cinco huiréis vosotros todos. De hecho, como es frecuente el caso en la Escritura, esta es una hipérbole fuerte. Indica la completa debilidad y la derrota inevitable de cualquier que actúa en contra de la voluntad y del propósito de Dios. En la derrota, en vez de la nación fuerte que podría y debería ser, Judá será como un árbol o mástil en la cumbre de una colina, pelada de sus ramas y abandonada. Los supervivientes estarán solos y serán pocos en número. Pero como una bandera este remanente será el punto de reunión alrededor del que una nueva nación emergerá (1:9; 10:21-22).

 

La Properidad por Medio de la Gracia de Dios (Mesiánica) (vers 18-26)

 

      18 En medio de este panorama pesimista de juicio, derrota, y soledad, Jehová anima al pueblo con una palabra de esperanza y de confianza, basado en Su gracia y misericordia. La palabra Y conecta la idea del siguiente pasaje con el juicio precedente (vers 1-17), y la palabra por tanto introduce lo que Jehová hará y las bases de Su acción. El Seño esperará hasta que el juicio sea ejecutado; por medio de él el pueblo será metido en un marco de mente y de disposición de corazón que podría haber gracia hacia ellos. Y por tanto, será exaltado, levantado ante los ojos del pueblo y reconocido como Jehová Dios, teniendo de vosotros misericordia (ver 2:11, 17). La misericordia es la expresión del carácter de Su gracia (ver Sal 103:8). Pero, como lo muestra el juicio, también Jehová es Dios justo, justo y recto en todos Sus caminos. Que justicia es parte de naturaleza esencial es con claridad expresado por dos salmistas: “Justicia y juicio son el cimiento de tu trono;/Misericordia y verdad van delante de tu rostro” (Sal 89:14); y “Justicia y juicio son e cimiento de su trono./Fuego irá delante de él,/Y abrasará a sus enemigos alrededor” (Sal 97:2-3). Así entonces, la bondad y la misericordia de Dios así como el fuego de juicio reflejan la naturaleza inherente de Dios y el mismo fundamento de Su trono y gobierno. Es tan consistente con Su carácter divino castigar la maldad como mostrar misericordia al penitente. Entonces, bienaventurados todos los que confían en él; en lugar de tomar los asuntos en sus propias manos, permiten actuar a Jehová sobre la base de Su infinita rectitud y justicia. Isaías expresó bellamente esto en una profecía posterior, “Pero los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán” (40:31).

19 El pueblo, esto es, los que esperan por Jehová, disfrutarán la misericordia de Su gracia (vers 18) y el pueblo morará en Sion, en Jerusalén. Por el bien del énfasis, esta frase es algunas veces traducida “Sion, aun Jerusalén.” Ambas lecturas dan el mismo sentido. Sion-Jerusalén es el lugar de la habitación de Dios entre Su pueblo; allí estarán con Él. Él es singular; el profeta ya sea que se está dirigiendo al pueblo como un todo o se está dirigiendo a cada miembro de su audiencia como un individuo, para los que esperan y reciben las bendiciones dadas como individuos. Para ellos los días de llanto han pasado; disfrutan ahora la gracia de la presencia de Jehová y la respuesta a su clamor. Al oír la voz de tu clamor, te responderá – para recibir una respuesta debemos clamar al Señor ardientemente, en fe y con confianza; cuando lo hacemos así, Dios responde.

20 Pero antes que vengan las bendiciones, habrá un tiempo de aflicción, el juicio mencionado arriba. Muchos comentaristas omiten la palabra bien, y traducen, “Os dará el Señor pan de congoja y pan de angustia.” Esta es alimentación provista en tiempo de extrema necesidad y pobreza, lo opuesto de comida y bebida en abundancia. Al llevar a cabo Su plan divino, el Señor no permitirá que Su pueblo perezca del todo. En el tiempo de extrema opresión y pobreza Él proveerá para la preservación de un remanente. Un salmista anónimo dijo, “Pasamos por el fuego y por el agua,/Y nos sacaste a abundancia [‘abundancia,’ del hebreo]” (Sal 66:12). Antes de la abundancia viene el fuego y el agua.

La última mitad de este versículo es difícil de traducir; ¿es maestros (plural) o maestro (singular)? Smith opta por “Maestro,” aplicándolo a Dios, que por un tiempo había ocultado Su rostro de Su pueblo, pero que ahora los instruye. La mayoría de los comentaristas portan por “maestros,” y lo aplican a los profetas y a los instructores levitas que se ocultaron durante el tiempo de opresión severa. La declaración de los profetas, sino que tus ojos verán a tus maestros, sugiere maestros humanos que el pueblo puede ver, sin embargo esto no es concluyente.

21 Entonces tus oídos oirán a tus espaldas palabras que diga – aquí está una dificultad adicional. Si los ojos de los que han esperado por Jehová ve a los maestros, ¿cómo puede la palabra ser oída desde las espaldas de ellos? Han sido dadas numerosas explicaciones. Note, por ejemplo, que los maestros están diciendo, Este es el camino, andad por él; y no echéis a la mano derecha, ni tampoco torzáis a la mano izquierda. Es posible que los maestros y los directores del pueblo los desviaron del camino recto. Al haber girado a la derecha o a la izquierda, sus espaldas están ahora hacia los maestros. El soporte para esta interpretación puede ser encontrada en la ley que dice, “No os apartéis ni a diestra ni a siniestra” (Deut 5:32), y también en la palabra del hombre sabio, “No te desvíes a la derecha ni a la izquierda;/Aparta tu pie del mal” (Prov 4:27). Así, con ojos para ver y oídos para oír, el pueblo será instruido en el camino recto; y cuando es señalado que han errado de ese camino, oirán y regresarán.

22 Los que habitan ahora en Sion, al haber venido por medio de la tribulación, reconocerán la contaminación y la influencia destructora de los ídolos, considerándolos como inmundos. Las imágenes eran moldeadas de un metal inferior o talladas en madera, y entonces recubierta con plata u oro (ver 40:19; 44:9-20). Entonces profanarás la cubierta de tus esculturas de plata, y la vestidura de tus imágenes fundidas de oro; las apartarás como trapo asqueroso; ¡Sal fuera! les dirás – ¡Vete! ¡Fuera de mi vista! Probablemente los ídolos son puestos en la tierra para reducirlos a polvo y entonces dispersarlos. Después de la destrucción de Jerusalén y la cautividad de Babilonia el pueblo aparentemente estaba curado de la idolatría, porque nunca más oíos que hicieran o sirvieran a imágenes.

23 Los vers 23-26 están llenos de la promesa de regalos ricos y abundantes de Dios. El da tanta lluvia que la sementera que ha sido sembrada brotará. De ella vendrá pan, nutritivo y en gran medida. En el día de esta generosidad el ganado encontrará abundancia de pasto en las grandes praderas, un gran contraste a su estrechez anterior y a las áreas estrechas.

24 Los animales domesticados – los bueyes y los asnos usados para el arado del suelo – comerán grano (o con sal) limpio. La palabra grano podría indicar amasijo o una mezcla fermentada como nuestro ensilaje. Su comida sería de una calidad no usual y excelente, mezclados y con sal. Que el grano limpio ha sido aventado con pala y criba sugiere que, como el grano deseado por los humanos, es limpiado de la paja desmenuzada y purgada de sustancias extrañas.

25 Y en lugar de montes altos y collados elevados al ser desnudados, habrá ríos y corrientes. Proveerán además bendiciones para los hombres y para las bestias, dando agua para praderas frondosas, para la irrigación, y para el uso doméstico. ¡Que gran beneficio en una tierra donde las corrientes son escasas y preciosas (ver 41:18)! En una forma bastante sorprendente el profeta inyecta una idea contrastante: el día de la gran matanza, cuando caerán las torres. Hay al menos dos posibles explicaciones del pasaje: (1) La gran matanza cuando las torres caen precederán a estas bendiciones (ver vers 13, 18); o (2) Habrá matanza y las torres se colapsarán en el mundo de la impiedad aun mientras los que están en Sion-Jerusalén disfrutan regalos abundantes de Dios. A la luz del contexto, y en especial el versículo siguiente, parece preferible la segunda.

26 Al haber descrito la abundancia de las provisiones físicas para el hombre y la bestia, el profeta habla ahora de la luz gloriosa de ese periodo. Y la luz de la luna será como la luz del sol, y la luz del sol siete veces mayor, como la luz de siete días (ver 24:23; 60:19-20). En tal luz todas las cosas serán claras, vistas como son. Este versículo provee la clave para entender todo el pasaje. La luz del sol como la luz de siete días es la luz de una semana concentrada en un día brillante. Tal brillantez en el mundo físico sería desastrosa para la vida, tanto para las plantas como para los animales. Pero en ese día vendará Jehová la herida de su pueblo, y curará la llaga que él causó. En ese día Sus bendiciones de abundancia serán provistas.

Allí no puede haber duda que Dios intentó bendecir ricamente al pueblo sobre su retorno de la cautividad cuando Él recogería el remanente de vuelta a su propia tierra. Él había prometido que sobre este retorno, Él “te hará bien, y te multiplicará más que a tus padres” (Deut 30:5); pero esto era condicional en base a que retornaran a Él con todo su corazón y guardando Sus mandamientos (Deut 30:8-10). Él les haría “mayor bien que en vuestros principios” (Ezeq 36:11). Aun tan tarde como en los días de Malaquías, Dios dijo que Él “abriría las ventanas de los cielos, y derramaría sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde” (Mal 3:10). Pero en cada ocasión estas bendiciones eran contingentes sobre la fidelidad del pueblo al Señor (ver la construcción “si” en Jer 18:7-10). Si el pueblo no cumplía las condiciones, Dios no haría por ellos lo que Él podría tener. Las bendiciones no serían dadas con plenitud, con todo, hasta la era mesiánica cuando Dios derramará Sus bendiciones espirituales en rica abundancia. Debemos entender que el lenguaje de Isaías anuncia con antelación las gloriosas bendiciones en Cristo (ver Ef 3:19; Col 2:8-10).

 

La Venganza de Jehová sobre Asiria (vers 27-33)

 

En un lenguaje de imágenes brillantes y encendidas, Isaías describe el cribado de las naciones y la destrucción de Asiria por la fuerza de Su brazo. El profeta ya ha introducido el juicio de los ebrios de Efraín (28:1-2), el torrente desbordante contra Jerusalén (28:15; 29:13-14), y la destrucción de los adversarios de Jerusalén por fuerzas poderosas dirigidas por el mismo Jehová (29:6). Ahora trata en especial con la destrucción de Asiria, combinando dos metáforas que describen la venida de Jehová como una tormenta poderosa, feroz y ardiente en su fuerza destructora, y como un hombre lleno de ira e indignación.

27 He aquí el nombre de Jehová viene de lejos. El nombre de Jehová simboliza todo lo que Él es – Su ser, revelación, y acción. Aparentemente el Señor ha abandonado al pueblo a ellos mismos, pero ahora como una tormenta alumbrando el cielo viene a liberarlos. Él viene en enojo ardiente de indignación e ira justa, su rostro encendido, como nubes ardientes en una tormenta terrible. Sus labios llenos de ira contra Sus enemigos; su lengua como fuego que consume, que va delante de Él, quemando a Sus adversarios alrededor (ver Sal 97:2-3).

28 Su aliento, cual torrente que inunda; llegará hasta el cuello. Como las aguas torrenciales del Río (Asiria) han barrido sobre Judá, llegando hasta la garganta (8:8), así ahora el torrente de la ira de Dios alcanza la garganta de Asiria. El profeta usa tres metáforas describe los representantes de este juicio: un torrente abrumador, una criba de destrucción, y un freno que se dirige en el camino que Jehová determina. A diferencia del cribado de Israel, en donde ningún grano cae a la tierra, sino que todo es salvo (Amos 9:9), en el cribado de las naciones todas son puestas en confusión y destruidas (ver Jer 30:11). El freno que los hace errar los lleva a la destrucción. Mientras Jehová entremezcló un espíritu de perversidad entre los egipcios, causando que tomaran el mal camino a su ruina (19:14), así Él guiará a las naciones.

29 En contraste, a los que hiere Jehová los ha aumentado rápidamente y los lastimados por Él los ha sanado, vosotros tendréis un cántico como de noche en que se celebra pascua. Aunque no se especifica, la pascua se refiere probablemente a – “esta noche deben guardarla para Jehová” (Exo 12:42; ver Mt 26:30). Así mientras las naciones paganas y la potencia asiria están siendo destruidas, habrá una canción entre los redimidos como cuando una fiesta santa está siendo guardada. Allí no habrá regocijo sólo en el cántico, sino que será también alegría de corazón, como cuando, con instrumentos musicales, el pueblo fluye a Jerusalén, el monte de Jehová, donde hay protección en la Roca de Israel (ver el comentario en 26:4). El redimido alabará al que ha provisto por su protección y cuidado.

30 A causa de Su gloriosa y majestuosa voz debe ser oída, Jehová cumplirá Su palabra y entonces hará valer Su justicia. Al descenso de su brazo Él manifestará en acción el juicio que Él ha anunciado. En un lenguaje altamente figurado y simbólico, el mismo Señor es el centro de la descripción, el ejecutor de Su voluntad. La grandeza de la profecía trasciende al lenguaje; para describir lo que Jehová está haciendo, el profeta extrae toda la furia de la naturaleza. El descenso de Su brazo es con furor de rostro y llama de fuego consumidor. Es como un estallido (o impacto) con una lluvia terrible y granizo triturador. Con estas imágenes centelleando ante sus ojos, Isaías vislumbra la terrible destrucción del mundo pagano.

31 El objeto especial de la ira de Dios es ahora especificado: Porque Asiria que hirió con vara, con la voz de Jehová será quebrantada. Por el decreto de Dios que tanto salva como destruye, el opresor será juzgado y traído a un fin. Así como Jehová había usado a Asiria como la vara y báculo de Su enojo y juicio (10:5), así Él ahora usará una vara para castigar a Asiria (ver 10:25). Babilonia fue esa vara con la que Asiria fue castigada.

32 Con cada golpe que cae sobre la cruel nación por la vara señalada por el Señor (Babilonia), será con panderos y con arpas, instrumentos musicales asociados con el gozo y con la festividad. Y en batalla tumultuosa peleará (Jehová) contra ellos; con la vara de Su escogido Jehová peleará contra el objeto de Su indignación. No hay regocijo porque las naciones están siendo destruidas y los pueblos están sufriendo, sino porque la idolatría, la iniquidad, y la crueldad están siendo juzgadas y la justicia liberada (ver Apoc 19:1-2). Como fue en ese tiempo, lo será siempre.

33 Porque Tofet ya de tiempo está dispuesto; tal lugar ha sido provisto por largo tiempo tanto por reyes como por naciones como Asiria. Tofet es ese sitio en el Valle de Hinon donde los niños habían sido quemados como ofrenda a Moloc, un cliente de los Cananitas que apostataron del Judá adoptado (2 Rey 23:10). Tofet es mencionado también por Jeremías, tres veces en el capítulo 7 y cinco veces en el capítulo 19. Después de ser profanado por Josías, llegó a ser un lugar para el quemado de basura. La palabra del Nuevo Testamento Gehena, el lugar que arde siempre, es derivada del hebreo “Valle de Hinon”.” Jehová había hecho a Tofet lo suficiente profunda y tan grande para la destrucción de una nación tan grande como Asiria. Hay mucha madera, y el soplo de Jehová, como torrente de azúfre, lo enciende. Jehová surge en forma destacada en esta sección como Juez y destructor de lo malvado.

 CAPÍTULO 30 Ay para la Política Pro-Egipcia

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  • El Periodo Asirio: Conflicto y Victoria (1-39)
  • Profecías de Juicio en Contra de Naciones Individuales

(13-23)

El profeta terminó de  declarar las cargas sobre las tres naciones paganas: Babilonia, Edom, y Arabia (cap 21). ¿Por qué debe ahora incluir una relacionada con Jerusalén, la ciudad donde él y su pueblo residen? La relación entre las cuatro es una de carácter en vez de parentesco físico. Si el pueblo de Dios está comportándose como las naciones paganas, deben sufrir las mismas consecuencias por su comportamiento. Se punto se aclara mientras consideramos la profecía.

      La profecía cae en dos partes distintas: en la primera, la ciudad de Jerusalén está bajo la ira de Dios (vers 1-14); la segunda trata con un tesorero individual (vers 15-25). La fecha del juicio al que apunta la profecía es muy indefinida e incierta. La gran mayoría sostiene está a la vista que Senaquerib (701 A.C.) atacó la ciudad (Barnes, Erdman, Leupold, Rawlinson, Smith, y Driver, quienes dicen “probablemente”). Alexander ofrece una opción entre el evento concreto de la captura de Manasés por los asirios (2 Crón 33:11) y el deterioro general de Jerusalén. Delitzsch piensa que la profecía señala a un periodo intermedio cuando Judá esperaba librarse de Asiria por medio de una alianza con Egipto. Calvin define el cumplimiento de la profecía en la destrucción de Jerusalén (586 A.C.). En una forma típica de los eruditos liberales, Clements cree que parte del pasaje apunta al701 A.C. y fue escrito por Isaías, y otra parte pertenece a la caída de Jerusalén en el586 A.C. y fue agregado por un redactor que vivió después de ese tiempo. Young piensa que Isaías está describiendo la debacle general de la nación hasta que esta cae en las manos de Babilonia. A la luz de tales diferencias, es imprudente ser dogmático.

      Cuando consideramos la preparación de Exequias para el cerco por parte de Senaquerib, tal como su provisión de agua en la ciudad y en su reparación de los muros (2 Crón 32:1-5,30), los eventos del 701 A.C. parecen estar a la vista de Isaías. Sin embargo, cuando son examinados otros asuntos, la conclusión de Young es que el cap 22 que describe la debacle general y la destrucción final de la ciudad es igualmente atractivo. La selección parece yacer entre el cerco de Senaquerib (701 A.C.) y el periodo total del cerco de Senaquerib hasta la caída de la ciudad a manos de Nabucodonosor (586 A.C.).

      Las dos invasiones extranjeras tienen algunos aspectos en Común. En tanto que Senaquerib estaba cercando Laquis, Ezequias le envió un gran tributo de plata y de oro, disculpándose por haberlo ofendido al rebelarse contra él (2 Rey 19:9; Isa 37:9), mientras que esto podría haber levantado falsas esperanzas y regocijo entre los judíos,él redobló su esfuerzo para persuadir a Ezequias a someterse (2 Rey 19:10-13). Tirhaca demostró ser tener una amenaza no efectiva; fue Jehová quien le dio a Judá la victoria (2 Rey 19:35-37).

      En el cerco caldeo del 587-586 A.C., Nabucodonosor estaba peleando contra Jerusalén, Laquis, y Azeca, las únicas ciudades de Judá que permanecían fortificadas (Jer 34:6-7). A la palabra de Jehová por medio de Jeremías, el rey Sedequías proclamó la libertad a todos los siervos y siervas; pero más tarde el dio marcha atrás al decreto y causó que los siervos liberados fueran sujetos de nuevo a sus amos (Jer 34:8-11). Este cambio de corazón podría haber sido ocasionado por el levantamiento del cerco de los caldeos. ¿Por qué fue levantado el cerco? Jeremías dice, “Y cuando el ejército de faraón había salido de Egipto, y llegó noticia de ello a oídos de los caldeos que tenían sitiada a Jerusalén, se retiraron de Jerusalén” (Jer 37:5). Como en el caso de Senaquerib, las noticias de la aproximación del ejército egipcio dio entrada una falsa esperanza y una ocasión para el regocijo. Pero también como en los días del cerco de Senaquerib, Egipto no estaba para ayudar en contra de Nabucodonosor, sino, como Jehová dijo, aquellos que subieron fuera de Egipto para ayudar regresaron a Egipto a su propia tierra (Jer 37:7). Este tiempo, en lugar de la liberación de la ciudad, como en los días de Senaquerib, Jehová la entregó en las manos de los babilonios. Que Isaías 22 puede referirse a los eventos ya sea del 701 o del 586 hace plausible el punto de vista que el profeta está realmente hablando de la debacle de Jerusalén durante el periodo general total.

Reprensión del Espíritu de Frivolidad del Pueblo (vers 1-14)

1 La expresión el valle de la visión no parece indicar una localización geográfica en particular, sino más bien un pueblo cortado del mundo (ver Jer 21:13), rodeada y protegida por las montañas y por Jehová (Sal 125:1-2). Como la morada de Jehová, de la que emanan todas las profecías, Jerusalén era el valle de la visión, la sede de la profecía. Los tejados eran terrados donde el pueblo podría retirarse para relajarse (2 Sam 11:2), para la adoración idolatra (Jer 19:13; Sof 1:5), o para lamentarse (Jer 48:38). Ninguna de estas posibilidades parece estar de acuerdo con la acusación del profeta; la adoración hipócrita podría ser parte de lo que ve Isaías, pero las otras parecen no serlo. ¿Es posible que en esta ocasión el pueblo tenga, en un espíritu de falsa confianza, estarse subiendo a sus terrados para observar la llegada del ejército? Tal vez tenemos aquí una descripción del espíritu del pueblo – un espíritu de confianza imprudente frente a la espada de Damocles. Este espíritu los caracterizó a lo largo del periodo total desde Senaquerib hasta Nabucodonosor, así como caracterizó a Nínive justo antes de la destrucción que cayó sobre la ciudad.

      2 El pueblo de esta ciudad turbulenta será esclavizado, no en una batalla o con la espada, sino por la holladura del Señor (vers 5), la consecuencia de su rechazo de Jehová. Smith dijo también bien, “Jerusalén parece agobiado al anticipar su liberación por el suicidio moral” (I. 323).

      3 Los gobernadores y los jueces que podrían haber defendido y guiado al pueblo les fallarán y serán capturados, amarrados, y llevados lejos. Esto fue finalmente cumplido en la persona de Sedequías cuando la nación cayó ante Nabucodonosor (Jer 52:7-11). La palabra de Jehová hablada en el inicio de la historia judía fue cumplida (Lev 26:14-45; Deut 28:15-68).

      4 El profeta aparta la mirada de esta terrible visión y revela las emociones de su corazón. Él llorará afligidamente, aun al punto del cansancio, no en secreto, sin que la gente abiertamente podría darse cuenta de la gravedad de la profecía. No hay remedio para intentar consolarlo; él no puede ser consolado. La causa: la destrucción de la hija de mi pueblo – el pueblo mismo. Lo que el profeta describe no iba a ser cumplido en los días de Senaquerib, sino que parece ser un punto de vista amplio del espíritu del pueblo que lo llevó finalmente a la destrucción bajo Nabucodonosor.

      5 Frente al espíritu descrito en los vers 1-4, el Señor tiene en reserva un día en el que habrá alboroto y derrota, una holladura que es grande (ver 2:11-12), y perplejidad – el pueblo no sabe que hacer en medio de su confusión. Su regocijo, ya sea la expresión de un espíritu general a lo largo de todo el periodo (701-586 A.C.) o la reacción a un ataque específico, debe terminar en juicio por parte del Señor; la visión y las profecías del Señor deben ser cumplidas. En el derrumbamiento de las paredes del muro, el pueblo llorará, no a Jehová, su única fuente de ayuda, sino a las montañas, las fuerzas naturales que no pueden ayudar.

      6 Isaías ya ha profetizado que Elam, un pueblo guerrero del oriente de Babilonia que era notable por su uso del arco (Jer 49:34-39), junto con Media, traerán la caída sobre Babilonia (21:2,9). Ellos proveerán también arqueros, conductores de cuadrigas, y caballerías en contra de Jerusalén. Kir (no debe ser confundido con el Kir de 15:1),significa “muro,” parece haber estado localizado en algún lugar del norte de Elam. Amos habla de Kir como la casa original de los sirios (Amos 9:7), y el lugar a donde Siria sería llevada cautiva (Amos 1:5; 2 Rey 16:9). El pueblo de Elam y de Kir podría haber estado tanto en el ejército de Asiria como de Babilonia. Lo que el profeta busca enfatizar, no son las naciones específicas, sino la gran distancia de donde vendrían los fieros guerreros. La revelación del escudo simplemente indica la cobertura protectora del escudo en preparación para la batalla.

      7 El profeta habla en tiempo pasado, esto es, el profético perfecto, como si el evento hubiera sido ya cumplido; porque si Dios decreta una cosa, es tan cierto que va a ser hecho como si ya hubiera sido ejecutado. Isaías mira los valles escogidos y sobre la ciudad llena con cuadrigas. Los jinetes están ante la puerta, listos para entrar. Que los valles están llenos indica que las fuerzas tienden a la conquista y a la destrucción constituyen una hueste numerosa.

      8 Y desnudó la cubierta de Judá. Está cláusula ha sido interpretada de diferentes formas: “la desnudez que hizo que Judá se cegara a la espada de Democles” (Delitzsch); “el velo de la ignorancia (ver 25:7)” (Leupold); “todo lo que protegía a la nación de la vergüenza y de la desgracia ha sido quitado, así que Jerusalén se mantiene en pie ante el deshonor” (Young); “la referencia es a Dios que había apartado su protección de Jerusalén así que no existía defensa adecuada para impedi a las fuerzas babilónicas de llevar a cabo su voluntad de destrucción” (Clements). Yo me inclino a estar de acuerdo con Clements, porque en lugar de guiar a Su pueblo, Jehová “Extendió una nube por cubierta,/ Y fuego para alumbrar la noche” (Sal 105:39). Esto era un símbolo de Su presencia (Sal 78:14; Exo 13:21), lo que Él restauraría en la Sion redimida (4:5). Esta protección por parte de Jehová salvó a la ciudad del cerco de Senaquerib, pero eventualmente fue quitada cuando Nabucodonosor destruyó la ciudad (ver el retiro de la presencia y de la gloria de Jehová en Eze 11:22-25). Con el retiro de la presencia de Jehová como una cubierta, el pueblo fue dejado solo con sus propios medios – ellos miraron hacia la casa de armas del bosque, el arsenal levantado por Salomón (1 Rey 7:2; 10:17) donde fueron almacenadas las armas.

      9-11 Las brechas desarrolladas en la ciudad de David – tanto debilidades literales en las mismas paredes  como el decaimiento del carácter moral del pueblo, que habían permitido la gloria espiritual de Sion para debilitar y manchar. En conjunto demasiado tarde ellos empezaron a hacer esfuerzos para mantener el cerco construyendo tanques de almacenamiento de agua entre los muros y contando las casas, derribando lo que podría ser guardado y usando las piedras para reparar los muros. Pero esto no era toda la ganancia. El error de los pueblos estaba en su falla de mirar hacia Jehová, la fuente de protección y de liberación, el único que había determinado su destrucción si ellos le volteaban la espalda a Él (ver Deut 28:15-68).

      12 Al continuar con el perfecto profético, el profeta dice, en este día – el “día de turbación” de los vers 5-11 – Jehová llamó al pueblo al arrepentimiento. Este arrepentimiento iba a encontrar expresión en el llanto, en las endechas, en la desvinculación del pelo o raparse el cabello, y en vestirse con cilicio; todas estas acciones demuestran contrición del espíritu.

      13 Pero en lugar de arrepentimiento, el Señor mira gozo y alegría, matando vacas y degollando ovejas, comiendo carne y bebiendo vino. El llamado produjo un efecto opuesto que reflejó el verdadero carácter del pueblo. Su actitud total era, Comamos y bebamos, porque mañana moriremos. Delitzsch observa, “Esto no implica que ellos sintieran algún placer con la idea de la muerte, sino que indica un amor de la vida que se burla de la muerte” (I. 396). Smith dice, “Por la mitad de una centuria [durante la profecía de los profetas] este pueblo había adorado a Dios, pero ellos nunca habían confiado en Él más allá de los límites de su pacto y de su salvaguardia” (I. 329). De esta manera cuando eso en lo que ellos creyeron se derrumbó, su religión también se derrumbó; ellos ahora dieron cabida a la disipación sensual y a la rebeldía.

      14 La mofa que atenta contra el castigo y la apelación de Dios será perdonado; trae la muerte. El Señor Jehová de los ejércitos reveló a los oídos del profeta, este pecado no os será perdonado hasta que muráis. El pueblo había cometido un pecado imperdonable que podría ser expiado solo por la muerte de la nación.

      Como sugerimos en la introducción de este capítulo, el profeta no está describiendo el cerco de Jerusalén por ya sea Senaquerib o por Nacubodonosor, sino la condición general del corazón del pueblo entre aquellos dos sitios, la apelación urgente de Jehová, y la destrucción final de la nación por parte de Babilonia.

La Falta de los Mayordomos (vers 15-25)

15 Como ha sido observado por numerosos comentaristas, esta profecía en contra de Sebna es la profecía solo de Isaías contra un individuo (a menos que consideremos la parte anterior de esta sección una profecía contra Eliaquim). Driver sugiere que Sebna era probablemente un sirio (p. 102). El ejemplifica el espíritu carnal del periodo: lujuria, ostentación, y el deseo de gloria personal. Aun cuando él tuvo un carácter histórico, también personifica el espíritu general de la ambición política de ese tiempo (el espíritu del pueblo durante este período ya ha sido expuesto en los vers 1-14). Sebna es descrito como el tesorero o mayordomo que está sobre la casa, aparentemente un oficio de gran importancia y envergadura, que es originado con la organización de Salomón de su gabinete político y continuó en lo sucesivo (1 Rey 4:6; 2 Rey 15:5). La destitución de Sebna es aparente en Isa 36:3 y en 37:2, donde él habló de cómo el “escriba” o cronista, segundo de Eliaquim. Si Eliaquim, que sucedió a Sebna, no fue de hecho culpable de nepotismo, él fue por lo menos fuertemente advertido en contra de ello. El nepotismo involucra ya sea mirar solo por la familia inmediata de alguien y no por el bienestar de la misma nación, o permitir que los miembros de una familia asciendan por el camino de una posición.

      16 El lenguaje de Isaías indica fuerte oposición mientras él viene osadamente a Sebna y pregunta tajantemente, ¿Qué tienes tú aquí, o a quién tienes aquí, que labraste aquí sepulcro para ti, como el que en lugar alto labra su sepultura, o el que esculpe para sí morada en una peña? El lenguaje parece retar al derecho de Sebna a mantener en alto el oficio. Al esculpir un memorial para si mismo, una tumba elaborada en lugar alto, en un lugar más prominente, él ha usado extremadamente mal su oficio. El que se cree que es el dintel de la tumba de Sebna contiene “la tercera inscripción monumental más grande en el hebreo arcaico.”[1]

      17 El viejo dicho, “El hombre propone, pero Dios dispone,” es verdad en el caso de Sebna. Él había pensado ser enterrado en Jerusalén en el esplendor; Jehová tenía otros planes. La palabra de introducción He aquí enfatiza la importancia de lo que sigue. Como un hombre fuerte, Jehová se mantendrá firme contra él y se lo lanzará.

      18 Como un viento podría enrollar un objeto en una bola que puede ser asida, Jehová enrollará a Sebna y lo echará fuera de la tierra a una tierra extensa, un país extranjero, un país en el que rodará como una bola y morirá. La cláusula y allá estarán los carros de tu gloria se refiere a la ostentación a las maneras lujosas de Sebna de manejar en la ciudad y en el país en carros ostentosos, así hoy uno podría dar más importancia a los automóviles lujosos que a hacer su trabajo. Él se ha gloriado en los carros, pero la vergüenza vendrá a él como él ha sido la vergüenza de la casa de su señor. Aun cuando no hay registro de cuando o a que país fue llevado, sabemos que a menos que él se arrepintiera, evitando entonces el castigo, él fue seguramente desterrado.

      19 Una vez más Jehová enfatiza lo que significa que Él arroja a Signa: Y te arrojaré de tu lugar, y de tu puesto te empujaré. Repetidamente es demostrado enla Escritura que Jehová levantará y envilece a los hombres; todos están en Su mano.

      20-21 Cuando Jehová destituya a Sebna, Él tendrá a un hombre listo para tomar el papel que Sebna debería haber cumplido. Al continuar dirigiéndose a Sebna, el Señor habla de Eliaquim, el hijo de Hilcías, como mi siervo, un título de honor que designa a alguien que ya era siervo de Jehová, habitualmente llevando a cabo la voluntad del Maestro. Cuando el comisionado del rey Eliaquim se reúne más tarde con Rabsaces (un oficial de alto rango en el ejército de Senaquerib), él está hablando de cómo alguien “sobre la casa” mientras que Sebna es referido como el “escriba” (36:3; 37:2). Es incierto si la expresión, y lo vestiré de tus vestiduras, y lo ceñiré de tu talabarte, que es dirigido a Sebna, se refiere a un tipo particular de vestidura usada por alguien de su rango o es una metáfora – Dios vestirá a Eliaquim con la posición de nobleza de Sebna. El cinturón sugiere que Eliaquim será afirmado (o ceñido) en el oficio; Jehová dará el poderoso gobierno ejercido por Sebna en las manos de Eliaquim. Además de esto el Señor dice, y será padre al morador de Jerusalén, y a la casa de Judá. Ser un padre al pueblo sugiere un cuidado protector ejercido por amor y tienen que ver con aquellos confiados en mantener a alguien. Como José fue un padre para el faraón (Gén 45:8), y Job “a los menesterosos era padre” (Job 29:16), así Eliaquim lo era para el pueblo y para la nación.

      22 Es dudoso si la expresión, Y pondré la llave de la casa de David sobre su hombro, tiene referencia a una llave literal para el palacio del rey o para la ciudad; más probablemente se refiere a las responsabilidad para ejercer el poder del oficio confiado a él. Su ordenamiento será final; cuando él abre nadie cierra, y cuando él cierra, nadie abre – una indicación del poder de su oficio para hacer decisiones definitivas. La profecía no parece ser mesiánica, aunque si bien Jesús usó la frase relacionandola con Él mismo (Apoc 3:7). Tanto Jesús como Eliaquim tienen autoridad para atar o desatar a lo cual nadie tiene el derecho de alterar. La autoridad de Jesús es absoluta; Eliaquim, sin embargo, está sujeto al rey.

     23-24 Eliaquim fue el escogido de Jehová para el oficio. Su siervo al que Él vestiría con poder y al que Él consignaría la llave de David. En este punto Jehová parece estar hablando a Sebna; el resto del capitulo podría estar hablando también a él, pero está definitivamente hablando para el beneficio de Eliaquim. Es una advertencia del riesgo que él encontrará de su familia. Y lo hincaré como clavo (o clavija) en lugar firme (seguro). Las clavijas son manejadas en paredes macizas para agarraderas de vestidos o recipientes. Eliaquim ocupará un lugar importante y tiene responsabilidad de que el pueblo se apoye fuertemente. Y será por asiento de honra a la casa de su padre. El honor de la casa de su padre, que hasta la fecha parece haber sido insignificante, será reflejado en él y atraerá a muchos parientes a él. Contra esto él está advertido de ser un guarda en todo momento. Debido a la gloria para él y para la casa de su padre, los hijos y los nietos, lo digno y lo indigno, todos los vasos menores, desde las tazas hasta toda clase de jarros, desde las pequeñas copas hasta las grandes botellas de vino o las jarras, buscarán juntarse ellos mismos a él. Ellos buscarán participar y sacar provecho de su honor y de su gloria colgándose ellos mismos sobre él.

      25 Parece del todo improbable que el profeta tenga a Sebna en mente (como algunos sugieren), porque Eliaquim es el clavo sujeto en un lugar seguro. No es seguro que Eliaquim se rindió a la presión de los esfuerzos de su familia de encumbrarse a la distinción sobre las bases de su posición. Él es simplemente advertido del riesgo del nepotismo. Es más probable que lo que Jehová está acentuando aquí es que el sistema total del que Sebna y Eliaquim son parte (algunos sirven en este sistema honorablemente y otros deshonrosamente) eventualmente vendrán a un fin. Y la carga (ver vers 1) que sobre él se puso se echará a perder; porque Jehová habló. Con la venida del Mesías, que reclamará lo que se le fue dado a Eliaquim (Apoc 3:7), lo antiguo será quitado y da forma a lo nuevo. El Mesías asegurará el reino y todas las cosas de él para Jehová.

      Entonces parece que la carga del capítulo 22 es genérico: se ocupa de la nación y de la ciudad como un todo. Describe el juicio final de Jerusalén (vers 1-14) y el final de todos sus gobernantes, los que no lo consideraron y que no son honorables. Cuando el propósito de Jehová es cumplido en su siervo por venir, todo pasará.



[1]  Zondervan Pictorial Enciclopedia of the bible, vol. 5, p. 381.

Capítulo 22 El Valle de la Visión, Jerusalén

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  • El Periodo Asirio: Conflicto y Victoria (1-39)
  • Profecías de Juicio en Contra de Naciones Individuales

(13-23)

El capítulo 21 contiene tres grupos de cargos respectivamente contra Babilonia, Edom, y Arabia. Estos son seguidos por un cuarto, el cargo en contra de Judá (cap 22). La fecha de estos tres cargos es incierta.

Babilonia, el desierto del mar (vers 1-10)

Un breve resumen del trasfondo podría ayudarnos en la interpretación de esta profecía bastante inusual y difícil. A la muerte de Salmanaser V (722 o 721 A.C.) Merodac-baladan declaró la independencia de Babilonia de Asiria; pero en el 710 A.C. Sargón II guió a una campaña exitosa contra la ciudad, quien lo recibió como un libertador. En el 703 A.C. Merodac-baladan hizo otra propuesta por el poder. Sus embajadores enviados para congratular a Ezequias sobre la recuperación de una seria enfermedad podría haber sido un intento por ganar ese apoyo del rey (2 Rey 20:12-18; Isa 39) En el 700 A.C. Senaquerib armó una ofensiva mayor en contra de Babilonia. Una expedición más en el 700 A.C. llevó a un asedio de nueve meses que resultó en la conquista y el saqueo de la ciudad. Enseguida del asesinato de Senaquerib, su hijo Esaradon gobernó el imperio (681-669 A.C.). Él reconstruyó Babilonia y le dio un gobierno algo estable. Pero de nuevo brotaron los problemas entre Asiria y Babilonia, causando que Asurbanipal avanzará sobre Babilonia (651 A.C.) y la acosará por tres años. En la desesperación el rey de Babilonia prendió fuego a su palacio y pereció en las flamas. En el 626 A.C. Nabopalasar, un caudillo en Caldea, limpio a Babilonia de los asirios y fue nombrado rey. En el 612 A.C., Nínive fue tomada y destruida. A la muerte de Nabopalasar, su hijo Nebucadnezar subió al trono. Gobernó hasta el 562 A.C., él hizo de Babilonia una de las bellas ciudades del mundo. Fue su último rey poderoso. En el 539 A.C. Ciro tomó la ciudad. Aunque él no destruyó la ciudad, él trajo al imperio a su fin. Babilonia siguió siendo una ciudad de alguna importancia, pero empezó a declinar lentamente. A la muerte de Alejandro el Grande, que había planeado reconstruirla, la declinación se hizo más rápida. Nosotros sabemos, sin embargo, que cuando el apóstol Pedro escribió su primera epístola, Babilonia aun existía (5:13).

La Visión Dura (vers 1-5)

      1 Aunque no es extravagante en el uso de nombres simbólicos, Isaías los usa ocasionalmente. Por ejemplo, Etiopía es “la tierra que hace sombras con las alas” (18:1); Edom es “Duma” (21:11), que en hebreo es “silencio” – el silencio de la muerte (Sal 94:17; 115:17); Jerusalén es “Ariel,” ciudad donde habitó David (29:1); y Egipto es “Rahab,” tormenta o arrogancia (30:7). Así aquí Babilonia es el desierto (o tierra incultivable) del mar. El destino de destrucción de Babilonia ha sido ya declarado por el profeta (13:20-22; 14:23) y será posteriormente descrita en el capítulo 47. El significado de la frase se hace algo más claro en el anuncio de Jeremías del juicio de Jehová sobre Babilonia: “Tú, la que moras sobre muchas aguas…ha venido tu fin” (51:13). Juan dice que las “muchas aguas” en las que la Babilonia de su profecía se sientan son “pueblos, muchedumbres, naciones y lenguas” (Apoc 17:15), que parece ser el significado en Jeremías. Jeremías dice más adelante “sequedad sobre sus aguas, y se secarán; porque es tierra de ídolos, y se entontecen con imágenes” (50:38), y “subió el mar sobre Babilonia; de la multitud de sus olas fue cubierta. Sus ciudades fueron asoladas, la tierra seca y desierta, tierra en que no morará nadie, ni pasará por ella hijo de hombre” (51:42-43). Una tierra incultivable o un desierto podría ser ya sea un lugar seco y desolado (27:10; Deut 32:10), o un lugar de disciplina (el desierto de Sinaí). En este caso el desierto que será el destino de Babilonia es un lugar baldío y desolado. Como torbellino del Negueb (del sur), aquellos vientos fieros fuera de Palestina que traían arena y destrucción y con la que los judíos estaban totalmente familiarizados, el agobio de Babilonia vendría del desierto, de la tierra horrenda. Lo que estaba por venir era el cumplimiento de las visiones dolorosas o duras del vers 2.

      2 La visión dura declarada por Jehová al profeta serán dolorosas en su cumplimiento. Los prevaricadores que prevarican, el destructor que destruye, es con probabilidad Babilonia (ver cap 47; Hab 1:5-11; 2:4-19). El torbellino que vengará la destrucción en ella es Elam y Media (ver 13:17), que estaba ya sea al servicio de los asirios (ver arriba un breve resumen de la historia) o al servicio de Ciro. Este juicio contra Babilonia causa que el gemido de los pueblos oprimidos, especialmente Judá, cese; el juicio en contra de Babilonia provee la liberación para el pueblo de Dios.

      3-4 Hay una pregunta sobre si los siguientes dos versículos describe la simpatía que la visión despertó en el profeta por el pueblo sitiado y destruido o el efecto físico actual de la visión sobre él. Sus lomos se han llenado de dolor; angustias como de una mujer en parto han caído sobre él; él está tan dolorido que no puede oír y tan espantado que no puede ver. El horror de la visión le ha intimidado tanto que su corazón se pasma; la noche de su deseo (la puesta del sol, el final del día) que él había deseado para Babilonia se le convirtió en espanto. El efecto no había sido anticipado así por él. Ciertamente no había alegría por parte del profeta en la anticipada destrucción de Babilonia; él debería haber estado lleno con un sentido de compasión por el sufrimiento del prójimo. No obstante, puesto que otros hombres de Dios fueron afectados físicamente por visiones que se les dieron – por ejemplo, Ezequiel (1:28; 3:23), Daniel (8:27; 10:8-9; 15-17); Saulo de Tarso (Hech 9:3-9), y Juan (Apoc 1:17) – es del todo posible que Isaías esté describiendo los efectos físicos de la visión sobre él.

      5 El profeta regresa al asedio introducido en el vers 2. La ciudad en ningún modo podría esperar un asedio o hacer preparaciones para él. Ellos preparan mesas para banquete; “ellos extienden tapices” (al margen) para los banquetes para reclinarse; comen, beben en una falsa seguridad. Entonces viene el lamento: ¡Levantaos, oh príncipes, ungid el escudo!, porque la batalla está cerca; ¡prepárate para el conflicto! ¿Isaías tiene a la vista un asedio en particular o varios de los asedios mencionados en el resumen de arriba? ¿Es una descripción de la caída de la ciudad a manos del ejército de Ciro (Daniel 5)? ¿O es una descripción general que resume los muchos ataques que culminaron en la destrucción final de la ciudad? Seguramente es una descripción vívida de la destrucción final que vino a la ciudad.

El centinela y su misión (vers 6-10)

 

      6 Algunas dificultades son eliminadas si uno mantiene en mente que el contexto es una visión revelada al profeta. El profeta está estableciendo a un centinela que, en la visión, puede ver los acontecimientos de Caldea y de sus vecinos aun desde la frontera de Judá a través del desierto de Arabia. El centinela debe reportar lo que él ve, manteniendo informado al pueblo (o al profeta) lo que se está desarrollando.

      7 El centinela se le dijo lo que el iba a observar: Y vio hombres montados, jinetes de dos en dos, cabalgando dos, uno al lado del otro, montados sobre asnos, montados sobre caballos; y miró más atentamente. Estos animales no solo eran para cabalgar y para transportar cargas, eran también usados para confundir a las tropas enemigas y lanzarlos a un estado de desorden. Delitzsch dice, “Entonces Ciro ganó la victoria sobre los de Lidia por medio del gran número de sus camellos (Herod. 1.80), y Dario Histaspis la victoria sobre los de Escita por medio del número de asnos  que él usó (Herod. iv.129)” (I.381). El centinela debe escuchar con atención, esforzarse desde temprano, luchar por oír. Pero parece que él ve solo un ejército fantasma, silencioso como la muerte, quieto como la noche, moviéndose como sombras a través del horizonte. Hay un aire de misterio alrededor de la escena; no hay una reseña de a donde van las tropas o de donde vinieron. Solo podemos deducir que es el ejército en su camino para destruir Babilonia.

      8 Las palabras y gritó como un león presenta muchas dificultades. ¿Cuál es su significado? Algunos comentaristas creen que el grito del vigilante es como el de un pastor que ve a un león aproximándose. Otros sostienen que cuando el centinela ve al enemigo, él grita con el rugido de un león como si lo fuera. Algunos piensan que el centinela está quejándose ante Jehová al igual que con un pequeño gruñido: Señor, sobre la atalaya estoy yo continuamente de día, y las noches enteras sobre mi guarda. Young (también Clements) señalan que la palabra león no está presente en los manuscritos de los Rollos del Mar Muerto de Isaías; consecuentemente, Young lo omite de su traducción. El grito, Señor, podría indicar que el centinela es el profeta mismo reportando. En cualquier forma que interpretemos el versículo, la idea de que el centinela está quejándose ante Jehová es la menos atractiva.

      9 Al final la vigilia del centinela es recompensada, porque él mira una tropa de hombres y de jinetes. ¿Es esto lo que él iba a buscar, o es un segundo contingente? Es probable que está sea la tropa que él estaba buscando (vers 6-7). Si es una segunda tropa, es el ejército victorioso regresando después del asedio a la ciudad. De todos modos, él oye aquello por lo que él había estado esperando: Cayó, cayó Babilonia; y con ella caen todos los ídolos de sus dioses quebrantó en tierra. Esto no indica necesariamente que el conquistador ha destruido las imágenes, sino que el poder de Jehová ha triunfado y que los dioses sin poder de los grandes reinos paganos han sido traídos a la nada – son derribados. Varios escritores han sugerido que esta profecía es una premonición de los eventos de los capítulos 40-66 – la caída de los ídolos paganos, la liberación del pueblo de Dios, y el triunfo de la causa de Jehová. Parece ser todo eso.

     10 Hay una pregunta sobre si pueblo mío, trillado y aventado se refiere a Babilonia o a Israel. Aunque Jehová coloca la declara que toda la tierra le permanece (Deut 10:14; Sal 24:1), y en este sentido Babilonia Le pertenece, y aunque Él habla de la reunión de las naciones (que incluiría a Babilonia) en la era (Miq 4:11-13), en este pasaje pueblo mío parece referirse a Judá. Porque Jehová dijo, “La hija de Babilonia es como una era cuando está de trillar; de aquí a poco le vendrá el tiempo de la siega” (Jer 51:33). Después de que Jehová haya sido trillada y aventada por Jehová, y así obtenga Él su grano, el piso (Babilonia) será destruida. El profeta declara ahora que él ha sido auténtico a su comisión; él ha declarado el mensaje tanto de Babilonia como de Judá.

El Agobio de Edom (vers 11-12)

 

      11 Duma, que en hebreo es “silencio” (Sal 94:17; 115:17), el silencio de la muerte, se refiere a Edom, la tierra al sur del Mar Muerto. Seir es en la opinión de algunos la región montañosa al este de la Arabia Wadi y para otros podría ser, o podría incluir, el este montañoso de Arabia. Lo último es probablemente correcto. Seir y “la tierra de Seir” llegaron a describir la tierra de los edomitas. Seir, “el monte de Esaú” (Abd 8), parece haber sido para Edom lo que Sión fue para Israel (ver Abd 17). Desde este monte alguien da voces, Guarda, ¿qué de la noche? Guarda, ¿qué de la noche? Ni aquel que da voces ni el guarda es identificado; el dar voces simboliza la profunda ansiedad y la miseria de la nación, en tanto que el guarda es el representante de Jehová, , el único que puede dar respuesta a la pregunta. Recuerde que esto es una visión, no un evento literal. Una traducción que expresa mejor lo relacionado a esta pregunta es, “¿Hasta cuándo durará la noche? (Smith), o ¿Hasta donde llegará la noche?” (Delitzsch). ¿Cuánto permanecerá la noche? Nos recuerda de alguien que sufre o de una persona enferma que, en la inquietud de la noche, pregunta continuamente que hora es o cuanto tiempo falta para que amanezca.

      12 La respuesta es vaga, oscura: La mañana viene, y después la noche – cuando viene la mañana, aun será de noche, o seguirá la noche. Cuando viene el amanecer, habrá unos pocos rayos de luz por solo un momento; seguirá la noche. Edom es un pueblo destinado al silencio de la noche de la muerte. La siguiente fase de la respuesta es igualmente oscura: preguntad si queréis, preguntad; volved, venid. Edom es una nación que está destinada a ser “cortado para siempre” (Abd 10); solo aquellos que tengan refugio en el monte de Sión escaparán (Abd 17). La noche vendría después sobre la nación – Asiria, Babilonia, Roma – hasta que finalmente, alrededor del tiempo de la destrucción de Jerusalén en el 70 D.C., ellos ya sea que fueron llevados sin rumbo o fueron conducidos al desierto donde se perdieron de vista por completo. Entonces, si el que pregunta desea regresar, tendrá que hacerlo que hacerlo con un corazón cambiado, buscando a Jehová enla Sión espiritual. De otra forma, el silencio de la muerte será para siempre.

El Agobio sobre Arabia (vers 13-17)

 

      13 Arabia, que significa “desierto” o “estepa,” es el nombre dado a la península que está al oriente de Palestina y del Mar Rojo. La península más larga en el mundo, cubre un área de aproximadamente un millón de millas cuadradas. El pueblo de Arabia era conocido como “los hijos del oriente” (Jue 6:3; 7:12), y eran reconocidos por su sabiduría (1 Rey 4:30; Abd 8; Job y sus amigos). Es incierto que tanto del área es incluida en la profecía de Isaías, él se está refiriendo probablemente al poniente inmediato y al área central y a la sección del norte. El tiempo fue tal que debido a la guerra, probablemente las invasiones por parte de los asirios, los  caminantes de Dedán tuvieron que dejar sus rutas de viaje, replegándose por refugio al área de matorrales por delante del camino. La localización exacta de Dedán es incierta, pero era probablemente un oasis en el oriente dela Arabia Central sobre las rutas comerciales de los pueblos de Seba, Tema, y Buz.

      14-15 Las condiciones eran tales que los conductores de caravanas no podrían acampar en lugares y de manera claramente visibles, así que el pueblo de Tema, cautelosamente les traía agua para sus sedientos y pan para tener vida propia. Este era uno de los oasis más grandes en la comarca general. La razón de la precaución es claramente indicada: Porque ante la espada huye (plural, sugiriendo el flujo abrumador de los invasores), ante la espada desnuda, ante el arco atestado, ante el peso de la batalla.

      16 Esta ayuda a los fugitivos será cortada rápido. El Señor revela que el tiempo está cerca: De aquí a un año, semejante a años de jornalero. Esto indica un periodo definitivo, porque el patrón nunca demanda menos, y el empleado nunca da más, que el tiempo acordado, un tiempo exacto. Toda la gloria de Cedar – el poder militar, la riqueza, y la influencia – será desecha. Cedar es nombrada alrededor de una docena de veces en el Antiguo Testamento. Un pueblo en el norte de Arabia, fue en un tiempo una tribu poderosa, una fuerza a ser confrontada; pero en los conflictos con Asiria y con Babilonia fue muy debilitada. Lo que el profeta tiene a la vista probablemente ocurrió durante una vez o más de las invasiones asirias en el poniente.

      17 La gloria no será totalmente destruida, sin embargo, porque el profeta procede a decir que los flecheros y los hombres militarmente poderosos serán reducidos. El destino de Arabia estaba garantizado, porque Jehová Dios de Israel lo ha dicho. Babilonia completaría lo que Asiria había iniciado, porque Jehová diría más tarde a Nabucodonosor y a su ejército, “Levantaos, sub contra Cedar, y destruid a los hijos del oriente” (Jer 49:28). El silencio de la muerte descendería sobre Arabia como lo hizo sobre Edom; la noche vendría finalmente.

Capítulo 21. Babilonia, Duma, y Arabia

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