Capítulo 60 Sion la Gloriosa (1)

En este notable capítulo, y los dos que le siguen, no hay una nota crítica o amonestación al pueblo; Jehová revela aquí la gloria futura de Sion, la obra de Sus manos. En su entusiasmo al oír que están libres para regresar a casa, los exiliados “levantarán alas como las águilas” (40:31). Indudablemente, Sion resurgirá con gran gloria ante sus ojos. Y sin embargo, solo bajo el Redentor (59:20) puede ser cumplida la descripción gloriosa de los capítulos 60-62. La exaltación de Sion es un contraste brusco a la baja condición del pueblo (caps 58-59). Delitzsch sugiere que también podría ser un intento de hacer un contraste entre Babilonia y Jerusalén.

      De las cenizas de la Sion física, que se desvanece en la historia, surge el esplendor de la nueva ciudad bajo el Mesías. En un lenguaje altamente poético el profeta alaba la gloria de la ciudad santa de Jehová (vers 14). Mientras él lo hace, Isaías teje las imágenes de varias áreas de la creación – la luz, los animales, el oro, el incienso, las palomas, los majestuosos árboles del bosque.

La Gloria Hecha por Medio de la Luz de la Presencia de Jehová (vers 1-3)

 

      1 Sion ha yacido postrada en un estupor de embriaguez del que está por despertar (51:17) y por vestirse ropa hermosa (52:1). Una esposa estéril y desolada, algún día prorrumpirá en cántico debido a sus hijos (54:1). Ella ha buscado la luz, solo para contemplar tinieblas y caminar en oscuridad (59:9). Ahora ella recibe un doble mandamiento: Levántate, resplandece. Levántate es ponerse de pie de una posición postrada; esta “palabra de poder…pone vida nueva en sus miembros” (Delitzsch). No obstante que no tiene luz dentro de sí misma, a Sion se le manda también a resplandecer; porque ha venido tu luz, y la gloria de Jehová ha nacido sobre ti. En tanto que esta luz no vendrá realmente hasta el futuro, el profeta habla de ella como si ya estuviera aquí, porque la promesa es respaldada por la autoridad de Jehová. Como el sol resplandece repentinamente en el oriente, así la gloria de Jehová resplandecerá en esplendor sobre Sión. La gloria y la luz vendrán cuando el Verbo venga en carne, trayendo la vida y la luz revelando al Padre en todo el esplendor de Su majestad (Juan 1:4, 9, 14, 18).

      2 La luz aparecerá en un tiempo cuando la oscuridad y la moral espiritual cubrirán la tierra, y cuando los pueblos (plural), esto es, las naciones, habiten en la oscuridad (fuerte y opresiva), en “sombra” de muerte (Jer 13:16, al margen). Algunos estarán embebidos en la idolatría, algunos en las tradiciones y en los prejuicios de los judíos, otros en la filosofía griega y romana (Hech 17:16-18), ninguno de los cuales despiden alguna luz real. Pero en medio de esta condición depresiva Jehová se levantará sobre Sion la persona de Su Hijo; en Cristo la gloria de Dios será revelada. El Siervo de Jehová será una luz sobre todos los pueblos, judíos y gentiles (42:6; 49:6).

      3 El resplandor de esta luz en un mundo de tinieblas moral y espiritual atraerá a los paganos. Atraídos por esta iluminación y luz que guía, vendrán para aprender los caminos de Jehová y para caminar en ellos (2:2-3; ver 40:5). Los reyes estarán tan impresionados por el resplandor que adorarán a Jehová (ver 49:7; 52:15).

Hecho Glorioso por medio del Retorno de Sus Hijos (vers 4-9)

 

      4 Se dice a Sión, Alza tus ojos alrededor y mira. Ella debe mirar en todas direcciones por sus hijos, incluyendo los hijos adoptados de entre los gentiles (49:22; Rom 8:15). Ellos están viniendo de cada esquina de la tierra, tanto de lejos como de cerca (ver 49:18). Las hijas de Sion, lo más delicado de sus hijos, serán llevadas en brazos (“cuidadas en un costado”, al margen; en este caso “llevadas sobre la cadera,” un modo típicamente oriental de llevar a los hijos pequeños).

      5 A la luz de sus hijos retornando, el rostro de Sion se iluminará y resplandecerá de gozo, porque se maravillará (“temerá,” King James) – estará atemorizada y emocionada – y ensanchará tu corazón para recibir tanto a los gentiles como a los judíos. No puede ser determinado dogmáticamente si la multitud del mar (que) hayan venido a ti se refiere a la riqueza traída por los barcos para enriquecer materialmente a Sion o a las masas de los pueblos, quienes, en este caso, vienen trayendo sus riquezas con ellos (ver las referencias a “el mar” en Dan 7:1-8). A la luz de la historia tanto de la nación después de su retorno del exilio y de la Sion espiritual bajo Cristo, lo último es lo que probablemente tiene el profeta en mente. Porque cuando la nación vino al mundo bajo la Sion espiritual de Dios, ellos Le trajeron y Le dedicaron todo lo que tenían.

      6-7 Mientras Sion aparta la vista del mar del poniente al del oriente, ella contempla los mercaderes nómadas que vienen de tierras desérticas con una multitud de camellos. Efa era un hijo de Madián, un hijo de Abraham u de Cetura (Gén 25:1-4). Seba, cuyo lugar de habitación era un pico al suroeste de arabia, fue también un nieto de Abraham por medio de Cetura (Gén 25:1-3). Al proclamar las alabanzas de Jehová, ellos traen oro e incienso. Cedar, Nebaiot fueron hijos de Ismael, el hijo de Abraham por medio de Agar la criada (Gén 25:13). La tierra de Cedar se situaba al noreste de Jerusalén en el desierto entre Judá y Babilonia. La localización de la tierra de Nebaiot es incierta. Sus rebaños y manadas estarían dedicados a la alabanza de Jehová; esto no significa que los sacrificios de animales serían ofrecidos de nuevo después de la venida del Mesías, sino que los descendientes de Abraham por medio de Agar y Cetura compartirían con los descendientes que tuvo por medio de Sara (en este caso, con la simiente de Isaac) la glorificación de la casa espiritual de Dios. Su casa sería “una casa de oración” para todas las naciones, y sus sacrificios serían aceptables (56:7). Y glorificaré (Dios) la casa de mi (Su) gloria al recibir los descendientes arrojados lejos de Abraham y sus regalos. Todos son creados por Jehová, y la mejor creación Le pertenece a Él.

      8-9 Al mirar de nuevo hacia el mar, Sion ve las velas blancas de los barcos al venir hacia ella. Ellos vuelan como nubes flotando en el cielo y como palomas al retornar a sus lugares de descanso. Ella pregunta, ¿Quiénes son estos? Vienen de la costa, los litorales, son gentiles de las regiones más remotas que han esperado por largo tiempo por Jehová y Su ley (ver 42:4; 51:5) y están siendo ahora recompensados por su espera. Las naves de Tarsis son ya sea barcos ondeando la bandera de Tarsis, una colonia comercial localizada lejos en lo que es ahora España, o un tipo específico de un barco grande que navega los océanos de la tierra. Ellas traen tus hijos de lejos, junto con sus preciadas posesiones de plata y de oro. Como cuando Israel partió de Egipto, “no quedará ninguna pezuña” (Éxodo 10:26). Se aproximan a Sion debido a que ella ha sido glorificada y embellecida por la presencia, la luz, y el nombre de Jehová, multitudes de extranjeros de todo el mundo vienen trayendo absolutamente todo; todas las cosas de ellos están dedicadas a Él.

Hecha Gloriosa por Medio de las Ofrendas (vers 10-14)

 

      10 Al continuar dirigiéndose a Sion, Jehová señala que los extranjeros edificarán sus muros. (Para profecías anteriores de la relación de los extranjeros con el Israel espiritual, ver 19:21-25; 56:6-7; y comentarios.) En relación a los muros de Sion, Isaías dice también, “salvación puso Dios por muros y antemuro” (26:1), y “a tus muros llamarás Salvación, y a tus puertas Alabanza” (vers 18). En Su ira Jehová castigó la antigua ciudad, usando extranjeros para derribar sus muros; ahora Él usará a los descendientes de estos antiguos enemigos para construir los muros de la nueva Sion.

      11 La idea de las paredes edificadas mientras dejan las puertas abiertas parece paradójico. ¿Por qué tiene muros si las puertas deben estar siempre abiertas: ¿no se cerrarán de día ni de noche? Note que esta descripción no aplica a las condiciones después del retorno de los judíos de Babilonia. Cuando Nehemías reconstruyó los muros de Jerusalén, se le dio un énfasis especial a la reparación de las puertas (Neh 3). Más adelante él instruyó al pueblo, “No se abran las puertas de Jerusalén hasta que caliente el sol; y aunque haya gente allí, cerrad las puertas y atrancadlas” (Neh 7:3), Pero de la ciudad espiritual, Isaías dijo, “Abrid las puertas, y entrará la gente justa, guardadora de verdades (26:2). Ahora deben mantenerlas abiertas, para que a ti sean traídas las riquezas de las naciones. Las bendiciones de la Sion espiritual de Jehová están abiertas a todos en todo momento. Y conducidos a ti sus reyes, no en cadenas como prisioneros de guerra, sino como participantes de la marcha triunfal de Cristo (2 Cor 10:5). Ninguna fuera está involucrada, porque “Tu pueblo se te ofrecerá voluntariamente en el día de tu poder” (Sal 110:3).

      12 Solo las naciones que vienen y edifican en la ciudad de Jehová, sirviendo al Dios de Sion y ofreciéndose a sí mismos voluntariamente, sobrevivirán; todos los demás perecerán. En un capítulo con fuertes matices mesiánicos, Miqueas dice en forma similar que Jehová “y con ira y con furor haré venganza en las naciones que no obedecieron” (Miq 5:15). Obviamente, el tiempo que sigue al exilio no está a la vista.

      13 Los árboles deberán ser traídos a la ciudad no para propósitos de construcción, sino para decorar el lugar del santuario de Jehová (para los árboles específicos ver los comentarios sobre 41:19). Y yo honraré el lugar de mis pies – el templo es referido como “el estrado de los pies de nuestro Dios” (1 Crón 28:2), y el lugar de adoración como “el estrado” (Sal 99:5; 132:7), porque en la adoración Lo miramos con respeto.

      14 Jerusalén-Sion, que por largo tiempo había sido afligida y despreciada, deberá ser ahora honrada por sus opresores. Ellos reconocerán la relación de ella con Dios y se humillarán. Y será llamada Ciudad de Jehová, Sion – lugar de habitación – del Santo de Israel.

La Gloria Hecha Por Medio De Su Excelencia Eterna (vers 15-18)

 

      15 Debido a que el pueblo de Dios había abandonado a Jehová. Él los abandonó a sus propios caminos (ver 50:1; 54:6). Al tomar esta acción. Él estaba siguiendo un principio que había declarado largo tiempo atrás (ver 2 Crón 12:1,5; 15:2). Debido a la desolación nadie habitó en Sion, y nadie pasaba por ella (ver 33:8-9). Esta condición será cambiada ahora; Jehová elevará a Sion a un lugar de esplendor majestuoso, una gloria eterna. La palabra eterna indica un tiempo o periodo largo; Sion perdurará por una era completa, a lo largo de todos los siglos. Como el gozo de todos los siglos Sion mantendrá un orgullo justo y recto en su posición. Es posible que su gloria eterna se extienda más allá de la era mesiánica dentro de la gloria eterna del estado celestial.

      16 Y mamarás la leche de las naciones – esta figura poco común, que podría ser extraída de Deuteronomio 33:19, debe ser interpretada en forma figurada (ver 49:23). Al reconocer a Sion por lo que ella es, los hijos de los antiguos enemigos han sido atraídos a ella (vers 14). Mientras ella es sostenida y edificada al traer las riquezas de las naciones y los pechos de sus reyes, ella sabrá que Jehová es su Salvador y Redentor. Él es el Fuerte de Jacob, capaz de redimir, edificar, y sostener la nueva nación de Sion lo mismo que Él edificó y cuidó por el Israel y la Sion de la antigüedad.

      17 La naturaleza de los materiales que va a Sion la hace preciosa en valor e indestructible. Esta profecía no debe ser ciertamente tomada literalmente; en vez de esto, es un indicador que la casa de Dios progresará de lo bueno a lo mejor: del bronce al oro, del hierro a la plata, de la madera al bronce, y de las piedras al hierro. Todo debe ser mejor, más precioso que antes. La palabra en vez (kreisson) se menciona trece veces en el libro de Hebreos, exponiendo la superioridad de la Nueva Sion sobre la antigua. Será establecido un gobierno equitativo; las fuerzas reinantes serán la paz y la justicia. La paz del Mesías reinará (intermediará) en el corazón (Col 3:15). Él romperá el yugo de la opresión (9:4); en su lugar Él establecerá el cetro de justicia (Heb 1:8).

      18 En el reino mundial de paz gobernado desde Sion, nunca más se oirá en tu tierra violencia. Aquellos que son llevados a Sion de entre las naciones habrán cambiado sus espadas en rejas de arado y sus lanzas en hoces; no se adiestrarán más para la guerra (2:2-4). Allí no habrá desolación ni destrucción que pertenece solo a los que no conocen a Jehová y a las joyas de Sion. En contraste, los que han pasad a través de las puertas de la Alabanza y habitado dentro de los muros de Salvación continuarán alabándolo por Su salvación y para practicar la paz en vez de la violencia.

La Gloria Hecha Por Medio De La Luz Eterna De Jehová (vers 19-22)

 

19-20 Esta profecía empieza (vers 1) con una descripción de la luz gloriosa de la presencia de Jehová en Su reino futuro. Habiendo introducido esta descripción también en las profecías anteriores (24:23; 30:26), el profeta retorna ahora a ella. En la ciudad descrita aquí, el sol y la luna no aportan luz, porque Jehová te será por luz perpetua, y el Dios tuyo por tu gloria. Dios es la luz y la gloria de la ciudad espiritual. Con seguridad si el sol y la luna no pueden contribuir en nada al esplendor de esta ciudad, la luz de la sabiduría y de la filosofía humana solo añadiría confusión y tinieblas. ¡Con Jehová como la luz de Sion, ni su sol ni su luna en ningún momento disminuirán o retirarán su luz! Además, el día de luto en tinieblas y búsqueda espiritual ante la verdadera luz habrán venido a un fin; de ahora en adelante todo será brillante.

      21 Una ciudad del carácter de Sion demanda un tipo especial de ciudadanos. Todos ellos serán justos, apegados al estándar divino de Dios. Su conducta es totalmente gobernada por Su ley. (Para una descripción de los residentes del Monte de Sion, ver Apoc 14:1-5.) La justicia, no de los judíos según la carne (Gál 4:30), deben heredar la tierra de Sion para siempre (ver 57:13b); ellos nunca serán llevados fuera o llevados lejos. La viña anterior de Jehová había sido abandonada a la destrucción (5:1-7), pero los ciudadanos de Su nueva ciudad son identificados como la Raíz y el Vástago de Isaí, el punto de reunión de las naciones (11:1,10). Por medio del Siervo, Jehová logrará esta siembra, la obra de Sus manos, por la que Él sería glorificado (ver 61:3).

      22 El número y la fuerza de los ciudadanos será multiplicada: El pequeño, el de apariencia aparentemente insignificante, el menos privilegiado, vendrá a ser mil, el menor, el pobre, el débil, o el joven, llegarán a ser un pueblo fuerte (ver Miq 4:7). El tiempo en que esta profecía será totalmente cumplida está en la mano del Señor; Él a su tiempo hará que esto sea cumplido (ver Marcos 1:14-15; Hechos 1:7; Gál 4:4). Lo que ha sido prometido será cumplido, porque “el celo de Jehová de los ejércitos hará esto” (9:7).

Capítulo 60. Sion la Gloriosa (1)

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