Capítulo 62 La Salvación está Cerca

Como en los últimos dos capítulos, nos enfrentamos de nuevo con la pregunta si el profeta está hablando del regreso de Israel del exilio de Babilonia o mirando más allá del retorno hacia la gloria de la Sion espiritual, la Sion de Dios. La consideración cuidadosa del contenido de los tres capítulos indica que ellos son interpretados mejor como una profecía de la posición de Sion en la profecía mesiánica en lugar del posterior al periodo del exilio.

 

El Nombre Nuevo y la Gloria de Sion (vers 1-5)

 

      1 Es difícil determinar si el que habla en estos versículos es Jehová (Delitzsch, Leupold, Young), el Siervo (Rawlinson), o el mismo profeta (Alexander, Calvin, Smith, Whybray, Willis). Barnes sugiere que la identidad del que habla es incierta. Pueden hacerse argumentos para los diferentes puntos de vista; sin embargo, el versículo 6 dan crédito al punto de vista que el que habla es Jehová. La cuestión no es demasiado significativa, porque lo que tenemos aquí es la palabra de Jehová dada a conocer por medio del profeta y revelando la obra del Siervo.

La luz de Sion y de Jerusalén (los dos términos son usados en forma sinónima) ha sido opacada a la sombra de una larga noche. Pero ahora por su bien, esto es, para su cuenta o beneficio, la noche será vencida por la brillantez de su gloria. Jehová nunca callará (guardará silencio, se abstendrá de hablar) ni descansará (quedarse quieto, inactivo), hasta que salga como resplandor su justicia, y su salvación se extienda como una antorcha. Su justicia es su vindicación o justificación; descansa sobre su salvación por medio de un Salvador (el Siervo). Su justicia y salvación, la obra de Jehová sobre Sion, será visto como una luz desde una lámpara brillando de continuo (o antorcha) que no se extinguirá. (Para justicia y salvación, ver los comentarios sobre 61:10.)

2 El nuevo estándar de justicia y la nueva gloria de Sion se unirán en un severo contraste a las tinieblas terrenales y la presunta gloria de esas naciones (gentiles) y reyes se verán con claridad y se asombrarán (ver 49:7; 52:15; 60:1-3). No es del todo claro que lo que es el nombre nuevo, que la boca de Jehová nombrará (ver los comentarios sobre el vers 4); pero posiblemente el nombre nuevo es como el cántico nuevo que solo los 144,000 pueden aprender y cantar (Apoc 14:3). Un nombre significa y representa todo lo que es el individuo que lo conlleva. En consecuencia, el nombre nuevo de Sion podría ser un nombre conocido solo para Jehová y para Sion, porque solo sus ciudadanos conocen la realidad de la nueva relación y vida (ver Apoc 2:17; 3:12; 19:12).

3 Debe ser observado que Sion será una corona de gloria y una diadema de reino no en la cabeza de Jehová sino en Su mano. Fue declarado anteriormente que en un punto en el tiempo Jehová que “será por corona de gloria y diadema de hermosura” al remanente de Su pueblo (28:5), pero tampoco allí se lleva el registro de Su uso. Una corona de gloria indica honor y gloria, y una diadema de reino significa una tiara o turbante (ver Job 29:14; Zac 3:5) como el de un rey o una reina. La frase en la mano de Jehová sugiere probablemente que Sion fue formada por Él de acuerdo a Su voluntad; protegida por Él, Su belleza y gloria son un lugar claramente visible donde deben ser vistas y admiradas por todos.

4 Nunca más te (Sion) llamarán Desamparada – El pueblo de Sion había dejado a Jehová; entonces, Él la había desamparado (ver Deut 28:15; 2 Crón 15:2; Isa 51:19-20), aunque solo “por un breve momento” (54:7). Jehová no desampararía nunca más a su pueblo, porque la nueva Sion será “Ciudad de justicia, Ciudad fiel” (1:26), fiel a Él en justicia (62:1-2). Entonces ella será hecha “una gloria eterna, el gozo de todos los siglos” (60:15). Ni tu tierra se dirá más Desolada. Note la distinción trazada ente Sion y la tierra. La Desolación y la devastación han sido el resultado de los pecados cometidos en la tierra; un juicio divino ha sido traído sobre ellos (ver Lev 26:23-24, 31-33; Jer 12:7-13). Pero Sion será llamada ahora Hefzi-bá (“Mi delicia está en ella”), y la tierra Beula (“Casada”); porque el amor de Jehová estará en ti. Tanto Desamparada (“del hebreo “Azuba,”) y Hefzi-bá son nombres de mujeres que fueron madres de reyes de Judá (1 Rey 22:42; 2 Rey 21:1). Y tu tierra será desposada – habrá una relación de posesión cercana y permanente entre Sion y la tierra, porque “el que en mí [Jehová] confía tendrá la tierra por heredad” (57:13).

5 Pues como el joven se desposa con la virgen, se despojarán contigo tus hijos – la pregunta que se ha levantado es si esto significa que los hijos de Sion se casan con los de Sion o si los hijos de la tierra se casan con los de la tierra. Ni lo uno ni lo otro; los hijos de Sion se casan con los de la tierra, esto es, llegarán a estar relacionados íntimamente con ella. Leemos de “los hijos de Sion” (Sal 149:2), “la hija de Sion” (1:8; 62:11); los hijos y las hijas de Sion (49:22; 60:4), y los “hijos de Sion, preciados y estimados” (Lam 4:2); Jehová también “dice a Sion: Pueblo mío eres tú” (51:16). Pero nunca leemos de “los hijos de la tierra.” El énfasis aquí es la gozosa relación íntima entre los hijos de Sion, que son el pueblo de Jehová, y la tierra, que es Su santo monte (57:13; ver 60:21; 61:7). Como un hombre joven se casa con una virgen y se dedica él mismo a protegerla y cuida de su honor, así los hijos de Sion se dedican ellos mismos a honrar la tierra y el pueblo de Jehová – Su reino. La relación será pura y casta. Y como el gozo del esposo con la esposa, sobre su amor puro, divino, así se gozará contigo el Dios tuyo – sobre el matrimonio de Sion con la tierra, Su monte Santo.

 

La Protección y la Provisión de Jehová por Sion (vers 6-9)

 

      6-7 La frase sobre tus muros, oh Jerusalén, he puesto guardas no puede referirse a la Jerusalén caída mientras el pueblo estaba en Babilonia, ni al retorno del exilio, porque fueron cien años antes de que Nehemías completara la reconstrucción de los muros. Es mucho más probable que Jehová esté hablando de la Sion espiritual de los versículos 1-6, los muros que serán llamados “Salvación” y sus puertas “Alabanza” (ver los comentarios sobre 26:1; 49:16; 60:18). Si esto es correcto, entonces los guardas no son los profetas del Antiguo Testamento, los sacerdotes y profetas, o ángeles, como se piensa por algunos, sino los “apóstoles…profetas [del Nuevo Testamento]…evangelistas…pastores y maestros,” cuya obra es el perfeccionamiento de los santos (Ef 4:11-12). Ellos todo el día y toda la noche no callarán jamás, sino que velan constantemente en bien de sus almas (Heb 13:17). Los que os acordáis de Jehová, no descansarán, sino que siempre mantienen peticiones ante Jehová en medio de los ciudadanos de Sion. No estarán en silencio ante el Señor hasta que Él establezca Su palabra en relación a Jerusalén, al ponerla por alabanza en la tierra, lo cual es una obra continua.

8-9 Anteriormente Jehová juró que Él no se enojaría con Sion, que Su misericordia no se apartaría de ella, y que el pacto de paz no se quebrantaría (54:9-10). Ahora Él agrega a ese juramento. Por Su mano levantada (un gesto que significa un juramento) y por la fuerza del poderoso brazo, Él jura que nunca más le dará a los enemigos de Sion el trigo ni el vino que es fruto de tu trabajo, y que existe para ser su sustento. El trigo y el vino material ni pueden sostener la parte incorpórea del hombre ni sostener una ciudad inmaterial; la comida de Sion será espiritual. Jesús dijo, “Trabajad, no por la comida que perece, sino por la que a vida eterna permanece, la cual el Hijo del Hombre os dará” (Juan 6:27); este es el alimento en el que Sion sobrevive. Los enemigos nunca podrán quitárselo a ella. Ellos que trabajan por su comida y su bebida deberán en todo momento compartirlo para la alabanza de Jehová en los patios de Su santuario, esto es, ante Él, en Su presencia. El mundo ni puede apreciar este alimento ni despojar a Sion de él.

 

La Salvación de la Hija de Sion (vers 10-12)

 

      10 Hay una diversidad de opiniones sobre estos versículos, especialmente sobre el mandato Pasad, pasad por las puertas. El doble encargo podría ser para dar énfasis, o podría haberse intentado un mandato doble: salgan, vengan. La mayoría de los comentaristas piensan que el retorno del exilio está en la mente del profeta, pero esta interpretación no está en armonía con el resto del capítulo. La gloria de Sion ha sido establecida (vers 1-5), y el cuidado de Jehová garantizado por un juramento (vers 6-9); entonces, parece que Jehová se está regocijando en Sion para preparar a las naciones por venir. Aquellos que están dentro deben ir hacia adelante y barrer el camino al pueblo; allanar, allanar la calzada, quitar las piedras ,esto es, ellos deben limpiar el camino a Sion. Entonces ellos deben alzar pendón a (“por encima de,” al margen) los pueblos (plural). El pendón o estandarte podría ser un punto de reunión para un ejército en el campo o para un pueblo disperso. Isaías dijo antes que la Raíz de Isaí (en este caso, el Mesías) “estará por pendón a los pueblos, será buscada por las gentes (11:10); y Jehová prometió que Él levantaría Su mano a las naciones y “a los pueblos levantaré mi [Su] bandera,” después de lo cual ellos traerían a los hijos y a las hijas de Sion a ella (49:22). Al parecer, entonces, esos ciudadanos de Sion van hacia adelante quitando obstáculos, aclarando el camino, y levantando en alto la bandera de tal forma que los de las naciones (los gentiles) puedan encontrar su camino a Sion y pasar por medio de las puertas a la ciudad.

11 Cuando el Siervo venga, Él no vendrá solo a Jacob, sino que Jehová lo pondrá a Él “por luz de las naciones, para que seas mi salvación hasta lo postrero de la tierra” (49:6). Jehová hace esta declaración a Su pueblo, que están dispersos en los confines de la tierra: Decid a la hija de Sion (a los ciudadanos”): He aquí viene tu Salvador. El profeta está mirando al tiempo cuando la gloria de Sion estará completa por medio del Salvador; entonces la recompensa de Jehová a las naciones será una morada en Su presencia, la paga por su espera y labor paciente (ver 40:10).

12 Delitzsch traduce las palabras de apertura de este versículo, “Y los hombres les llamaran…”; Young traduce el verbo en el pasivo, “Ellos serán llamados…” En todo caso el punto es que aquellos para los que viene la salvación serán llamados Pueblo Santo, Redimidos de Jehová. Ellos serán reconocidos como un pueblo separado de los otros debido a que su redención es de Jehová, no de hombre. El reclamo que Jehová ha abandonado a Sion (49:14), que ella ha sido repudiada como Su esposa (54:6), abandonada y aborrecida (60:15), no será ya más oído. En lugar de esto, a ti te llamarán Ciudad Deseada, porque el Señor la habrá buscado y llamado fuera del mundo, y no desamparada (ver vers 4), constantemente bajo Su cuidado y protección divina. Pero si los ciudadanos de Sion perdieran de vista esta relación sagrada, convirtiéndola en una relación de “club social” relacionada en primer lugar con asuntos y compañías de negocios, ellos dejarán de ser Pueblo Santo, separados y diferentes del mundo. Ellos se convertirán simplemente en otro cuerpo religioso.

Capítulo 62. La Salvación está Cerca

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