Romanos 14: Fe versus Opinión

 

Por muchos años la her­man­dad a dis­cu­ti­do cosas de opinión como si fuera asun­to de fe.  Para todo hay opinión y todos tiene una opinión.  Hace poco se pub­licó  una pági­na de Face­book una pre­gun­ta abier­ta.  El autor pre­gunt­a­ba, “(sic)Es cor­rec­to que, actual­mente, en las reuniones, ya sean de estu­dios bíbli­cos o de ado­ración (sic) ¿Se encien­dan celu­lares, tablets (sic), en lugar de abrir la Bib­lia en tex­to? Todo bajo el argu­men­to de que es más prác­ti­co o mas (sic) bien hay que incor­po­rar la tec­nología.”[1]  Aparecieron más de cin­cuen­ta comen­tar­ios, la may­oría opin­a­ba que no era cor­rec­to leer la Bib­lia en un apara­to de tec­nología durante la reunión.  En muchos comen­tar­ios aparecía la igno­ran­cia de dis­tin­guir ente asun­tos de opinión y asun­tos de fe.

 

Para resolver la difer­en­cia entre la fe y la opinión en lo que se refiere la Bib­lia, uno debe primero definir los tér­mi­nos.  Por “fe” nos refe­r­i­mos a aque­l­las acciones dirigi­das por Dios, que surge de la Pal­abra de Dios (Rom. 10:17).  Por ejem­p­lo, par­tic­i­par de la cena del Señor los domin­gos es asun­to de “fe”, porque se estip­u­la por Dios (Mateo 26:26–29; 1 Cor. 11:23–26).  Es un acto que Dios requiere que observe­mos.  Cuan­do se habla de “opinión,” se refiere al pun­to de vista o acción que Dios ha colo­ca­do den­tro de la esfera de pref­er­en­cia per­son­al.  Por ejem­p­lo, si una igle­sia decide can­tar tres him­nos antes del ser­món ver­sus cua­tro; o se par­tic­i­pa de la cena del Señor al prin­ci­pio del cul­to ver­sus al final.  Dios ha deja­do como opcional una gran can­ti­dad de pun­tos de vista y acciones-per­mi­tien­do a la gente a ejercer su propia dis­cre­ción per­son­al.

 

Dios hizo lo mis­mo des­de el prin­ci­pio con Adán y Eva.  Por un lado, Adán y Eva esta­ban bajo unos artícu­los de “fe.”  Primera­mente, no debían com­er del árbol del conocimien­to de lo bueno y malo.  Esa estip­u­lación era un asun­to de “fe,” es decir, Dios había leg­is­la­do en el asun­to.  Pero a esa pare­ja se le dio mucha lib­er­tad en ejercer sus propias opin­iones.  Podían com­er peras el lunes, maracuyá el martes y albari­co­ques el miér­coles.  Comien­do del árbol del conocimien­to entre lo bueno y lo malo era asun­to de “fe,” mien­tras toman­do de cualquier otro árbol era asun­to de “opinión.”

 

Romanos 14 y 1ª Corintios 8                                ­­

 

Después de haber definido los tér­mi­nos, vamos a cen­trar nues­tra aten­ción en dos capí­tu­los en el Nue­vo Tes­ta­men­to que nos pro­por­cio­nan infor­ma­ción valiosa en la clasi­fi­cación de la apli­cación de estos prin­ci­p­ios en la vida cotid­i­ana. Romanos 14 ha sido un pasaje que se ha uti­liza­do con fre­cuen­cia en los últi­mos años para fomen­tar la comu­nión con el sec­taris­mo. Ellos han afir­ma­do que las creen­cias y prác­ti­cas de la denom­i­nación con la que no están de acuer­do las igle­sias de Cristo no debe a dejarse afec­tar la comu­nión. Por ejem­p­lo, han insis­ti­do en que la músi­ca instru­men­tal en la ado­ración es estric­ta­mente una cuestión de pref­er­en­cia per­son­al y tradi­ción, y debe ser deci­di­do indi­vid­ual­mente por motivos de con­cien­cia. Se hace un lla­ma­do a Romanos 14 a equiparar el uso del instru­men­to con el con­sumo de carne. Se afir­ma entonces que aque­l­los que son más maduros espir­i­tual­mente pueden uti­lizar el instru­men­to en su cul­to a Dios. Aque­l­los cuyas con­cien­cias les impi­den usar el instru­men­to son libres de absten­erse de hac­er­lo. Pero son el “her­mano más débil” y no deben reten­er comu­nión de los que hacen uso del instru­men­to.

 

La primera obser­vación críti­ca en hac­er sen­ti­do de este capí­tu­lo es el hecho que este con­tex­to se apli­ca sola­mente a asun­tos de opinión e indifer­en­cia-no asun­tos de fe o doc­t­ri­na.  Escribe Bill Reeves, “Puede haber difer­en­cias en cosas sobre las cuales Dios no ha pro­hibido ni requeri­do. El capí­tu­lo tra­ta de lib­er­tades autor­izadas en asun­tos pri­va­dos, para que la cosa se haga o no, pero no tra­ta de cues­tiones de doc­t­ri­na o de moral­i­dad. Yer­ran en gran man­era los que tratan de meter en este capí­tu­lo sus inno­va­ciones humanas.” (Reeves, 1980)

Pero, ¿cuáles son los “asun­tos de indifer­en­cia?”  Asun­tos de indifer­en­cia se refieren a aque­l­las prác­ti­cas que son indifer­entes a Dios-no al indi­vid­ual.  Obvi­a­mente , la per­sona que cree que no se debe com­er carne ve su posi­ción como un asun­to serio doc­tri­nal y , por lo tan­to , difí­cil­mente indifer­ente.  Pero se debe enten­der que Romanos 14 está tratan­do aque­l­los asun­tos que son, en actu­al­i­dad, indifer­entes en los ojos de Dios.  Por ejem­p­lo, Dios a man­da­do a que los cris­tianos prediquen el evan­ge­lio.  El cómo se lle­va acabo este man­damien­to, ya sea por inter­net, tele­visión o en per­sona, es un asun­to de indifer­en­cia a Dios.  Él autor­iza el uso de diver­sas man­eras basa­dos en en nue­stro buen sen­ti­do común-nues­tra propia con­scien­cia.

Es un mal uso de Romanos 14 el aplicar la enseñan­za a cualquier asun­to que no es indifer­ente a Dios.  Por ejem­p­lo, Dios a especi­fi­ca­do que para uno obten­er la sal­vación el indi­vid­uo debe ser bau­ti­za­do por inmer­sión.  Supon­ga que una per­sona cree que el bautismo puede ser admin­istra­do de diver­sas man­eras-inmer­sión, roci­amien­to, o der­ra­mamien­to-para esa per­sona el modo es asun­to de opinión, no de fe.  Entonces él cree que la per­sona que cree que el bautismo debe ser por inmer­sión es débil en la fe y de mente estrecha.  Él man­ten­dría que la inmer­sión está bien para el otro, pero que no debe impon­er esa creen­cia en los her­manos “maduros.”  El que es “maduro” quizás apele a Romanos 14 como apoyo de su posi­ción.

Sin embar­go, lo que esta per­sona no realizaría es que Romanos 14 se apli­ca a asun­tos que son indifer­entes a Dios.  Donde Dios ha dado Sus direc­tri­ces, todos deben cumplir a esas especi­fi­ca­ciones.  El bautismo, a la vista de Dios, es estric­ta­mente por inmer­sión.  Los que insis­ten cumplir lo que Dios man­da no son los más débiles, sino que son los más maduros; y los que difieren son infieles a Dios.

Tal y como Dios ha especi­fi­ca­do el acto y dis­eño del bautismo, Él ha sido muy especí­fi­co con respec­to al acto de músi­ca en la ado­ración.  Si el uso de instru­men­tos mecáni­cos en la ado­ración a Dios era opcional, es decir, si Dios ha deja­do que el hom­bre ofrez­ca ado­ración instru­men­tal en la ado­ración de cualquier for­ma que él desee,  entonces Romanos 14 sería muy ade­cua­do para esa dis­cusión.  Pero Dios no ha deja­do el asun­to de los instru­men­tos mecáni­cos sin resol­verse.  Tam­poco Él ha deja­do la cuestión de la legit­im­i­dad de las denom­i­na­ciones sin resol­verse.  El sec­taris­mo rep­re­sen­ta una desviación de la sim­ple vol­un­tad de Dios para Su igle­sia.   Romanos 14 es de ningu­na ayu­da en la eval­u­ación de la legit­im­i­dad sec­taris­mo o la músi­ca instru­men­tal.

Final­mente, el uso de los celu­ares u otro tipo de tec­nología para leer la bib­lia no es un peca­do.  Es un escrúpu­lo per­son­al, y debe quedarse en esa esfera.  Hacen mal los her­manos que juz­gan como irre­spetu­osos, indig­nos, o estar en peca­do a los que usan esa tec­nología para estu­di­ar su bib­lia, ya sea afuera de la reunión o den­tro de la reunión.  Aho­ra, si a un her­mano le moles­ta la con­scien­cia cuan­do alguien usa la tec­nología en la igle­sia, entonces sién­tese en la primera fila, no vea hacia atrás y quizás eso le ayude, o vaya con el her­mano que usa la tec­nología y explíquele que ust­ed es débil y quizás el her­mano deje de usar­lo por asun­to de no hac­er­lo pecar.  Pero, si uno dice que peca cuan­do alguien usa su celu­lar para estu­di­ar la bib­lia en el cul­to, debe estar dis­puesto a con­fe­sar cuál peca­do comete.

Des­gra­ci­ada­mente, algunos nos hemos queda­do pati­nan­do en cosas que son tienen nada que ver con la doc­t­ri­na de Cristo.  Eso no nos per­mite cre­cer ni madu­rar.

[1] https://www.facebook.com/photo.php?fbid=966578740095844&set=a.175897195830673.45508.100002311802751&type=3&theater

Tu “Smart­Phone” no te ha hecho tan “Smart”

La gen­eración mile­nar­ia o la gen­eración “y” ha naci­do con un celu­lar en la mano. Esta gen­eración se ha hecho una exper­ta en el uso de las redes sociales. Jamás se había escucha­do que en gen­er­al una per­sona tiene más ami­gos vir­tuales que reales; que la gen­eración “y” sufre espas­mos epilép­ti­cos si no revisan su “Face,” “Twit­ter,” “Four-Square,” “Vine,” Insta­gram,” a cada momen­to. Las pláti­cas empiezan con “hash­tag” hacien­do las señales con los dedos. En vez de dar áni­mos con una pal­ma­da en la espal­da o “chocar” las manos se vive en el deseo eter­no de ten­er más “Likes” que las demás per­sonas.

Ya hay un idioma espe­cial para comu­ni­carse, “xq, hOlA, xdonde, 100pre, AC, Aki, Bn, Kntm, Msj, k tal, Pf, tq, tqm, ¿tas ok?, salu2, wpa, ‪#‎obse­sion­ada­con­min­uevoiphone‬, ‪#‎que­meim­por­ta‬, ‪#‎aquiso­las­in­ten­erque­hac­er‬.” Los “Smart Phones” han crea­do una gen­eración no muy “Smart.”

Tam­bién nos hemos hecho nar­ci­sis­tas. La gente esti­ra la mano, vira el celu­lar, pone una jeta, alza las cejas y se toma un “self­ie.”. (En las fotos subí un “self­ie” 🙂 ). Ya las tien­das venden un palo en donde se colo­ca un celu­lar y se esti­ra a un metro y medio para tomarse un “self­ie” con una jeta de pato.

Se ha hecho muy pop­u­lar el “sex­ting”. Esto es cuan­do se toman fotos desnudas y de los miem­bros ínti­mos y se envían por medio de celu­lar. Estas cosas no sola­mente las hacen los jóvenes, sino tam­bién los viejos y, peor, los niños. Ya esto es nor­mal.

Nos hemos hechos mate­ri­al­is­tas idol­a­tran­do los celu­lares. Una señori­ta llev­a­ba una doce­na de huevos en una mano y en la otra su celu­lar. Se res­baló y tiró los huevos pero jamás soltó el celu­lar. Tira­da en el sue­lo hizo “Tweet” ‪#‎nosolteel­celu­lar‬. No enra­bi­amos si alguien nos daña el celu­lar, odi­amos a los padres si no nos ponen min­u­tos y cuidamos del celu­lar como si fuera un dios.

El niño deman­da que le com­pren un Iphone, los jovenci­tos hacen berrinch­es si se los qui­tan y los padres son los cul­pa­bles. Hace poco me comen­tó un cole­ga que le com­pró un Iphone a su hija de 11 años (los ¡Iphone cues­tan más de $500.00 USD!). ¿La razón? “En estos días es nece­sario que los niños ten­gan un celu­lar para comu­ni­carse con los padres si lle­gan a nece­si­tar algo.” La may­oría de los jóvenes tienen un celu­lar, fácil de pedirles el favor de hac­er una lla­ma­da a los padres.

Esta obsesión del mun­do vir­tu­al nos ha facil­i­ta­do con­tar men­ti­ras. Sien­do que nun­ca cono­cer­e­mos a los ami­gos vir­tuales pues les men­ti­mos de nues­tra edad, esta­do civ­il, cuer­po, tra­ba­jo entre otras cosas. Antes los padres llam­a­ban a los telé­fonos fijos para ver­i­ficar que sus hijos esta­ban en donde decían estar. Ya no se puede hac­er eso, las lla­madas son a celu­lares.

En los aerop­uer­tos la gente cam­i­na con el celu­lar pega­do a la ore­ja y el cable en la mano bus­can­do en donde ench­u­far­lo.  Pare­cen pacientes de un hos­pi­tal cam­i­nan­do con la bol­sa de suero.

Jamás se había sabido de jóvenes quitán­dose las vidas por un comen­tario neg­a­ti­vo.  Aho­ra el sui­cidio cau­sa­do por el “bul­ly­ing cibernéti­co” es muy común.  Se igno­ra que con un sim­ple gesto del dedo se pueden enviar fotos, videos, chismes y comen­tar­ios neg­a­tivos a todo el mun­do.

Gente fal­ta al tra­ba­jo dicien­do que están enfer­mos y luego pub­li­can una foto de ellos dis­fru­tan­do en la playa.  El “Smart phone” no nos ha hecho tan “Smart.”

Ya no se puede dis­fru­tar del cine porque apare­cen como luciér­na­gas las luces de los celu­lares. Otros hacen y reciben lla­madas mien­tras otros piratean la pelícu­la. En los funerales, bodas y reuniones reli­giosas no se mues­tra respeto cuan­do están “tex­te­an­do” mien­tras el pred­i­cador pred­i­ca la pal­abra.

¿Será esto peca­do?

En cuan­to al nar­ci­sis­mo, sí. (Prover­bios 16:18; Fil­ipens­es 2:4; 2 Tim­o­teo 3:2–8) Esto es evi­dente cuan­do la per­sona se toma tan­tas fotos de si mis­ma y las pub­li­ca para ver cuan­tos “likes” reciben.

En ref­er­en­cia a la idol­a­tría, ¡claro! (Gal. 5:19–21; Dt. 5:8; 1 Cor. 10:14; Col. 3:5) Se hace idol­a­tría cuan­do uno está adic­to a la vida vir­tu­al y/o celu­lar-cuan­do le duele más la pér­di­da del celu­lar que la pér­di­da de la Bib­lia. Mate­ri­al­is­mo.

La inmoral­i­dad y vul­gar­i­dad tam­bién son peca­dos. (1 Cor. 6:18; Romanos 1:24)

La fal­ta de respeto tam­bién es peca­do. (1 Cor. 15:33; Col. 3:20; Rom. 12:2; 1 Cor. 10:24)

Teng­amos mucho cuida­do con el mun­do vir­tu­al, los celu­lares y las adic­ciones. Padres deben de tomar las rien­das y quitar o por lo menos lim­i­tar el uso de estos aparatos. Adul­tos, es nece­sario de dejar de vivir como si fuéramos jovenci­tos y los mejores ami­gos de nue­stros hijos-somos padres. Dios no ayude con el pre­sente mun­do.