La pornografía hoy es más acce­si­ble que nun­ca.  Antes uno tenía que com­prar la pornografía en tien­das, en públi­co.  Aho­ra cualquier per­sona con acce­so al inter­net puede par­tic­i­par de ello.  Niños, padres, y aun abue­los son víc­ti­mas de esta adic­ción.  Es más, la adic­ción no es para los hom­bres, sino que las mujeres tam­bién sufren de esta adic­ción.  Ojalá este estu­dio nos ayude a com­bat­ir y vencer los peca­dos secre­tos.

 

Down­load (DOCX, 145KB)

Este es un cuader­no de ejer­ci­cio acer­ca la san­tifi­cación.  Con­tiene 10 lec­ciones y es apto para estu­dio de mujeres, jóvenes y adul­tos.

 

La bel­la visión dada a Juan sobre el cielo enfa­ti­za la glo­ria de Dios. Esa glo­ria es dada debido a Aquel que Él es.  Él es el Supre­mo, el Todopoderoso, el Omni­sciente y el Padre de Gra­cia Celes­tial. Sin embar­go, la visión ejem­pli­fi­ca Su san­ti­dad más que ningu­na otra cosa. Él es san­tifi­ca­do (puesto aparte) y habi­ta en Su san­tu­ario. La pal­abra hebrea “tem­p­lo” sig­nifi­ca san­tu­ario. Si vamos a reunirnos con Él en Su san­tu­ario, debe­mos ser san­tifi­ca­dos. “Porque yo soy Jehová vue­stro Dios; vosotros por tan­to os san­tifi­caréis, y seréis san­tos, porque yo soy san­to” (Lev­íti­co 11:44; 1 Pedro 1:16).

SantificadoVaya a descar­gar el cuader­no entero aquí.

[subscribe2]