Intro­duc­ción:

Nues­tra tradi­ción ha lle­ga­do a usar el quin­to domin­go como un día para respon­der pre­gun­tas pre­sen­ta­dos antes. En nues­tra últi­ma sesión, con­tes­ta­mos la pre­gun­ta de si podemos o no expre­sar ver­bal­mente ora­ciones a Jesús. Con­cluí que puesto que Jesús es Dios y uno con el Padre y puesto que ten­emos el ejem­p­lo de Este­ban oran­do a Jesús en Hechos7:59–60y tam­bién en Apocalipsis5:8–14,podemos expre­sar ora­ciones a Jesús. Recibí una pre­gun­ta pos­te­ri­or a la pre­gun­ta. ¿Podemos orar a María, la madre de Jesús, o a los san­tos fal­l­e­ci­dos? Esta­mos más famil­iar­iza­dos con la Igle­sia Católi­ca Romana que enseña la oración a los san­tos. La Igle­sia Orto­doxa del Ori­ente acep­ta tam­bién esta prác­ti­ca, como lo hacen algunos Anglicanos.1Esto actual­mente abar­ca un gran por­centa­je de los que recla­man ser cris­tianos. Sin embar­go, hay un gran número de per­sonas que declar­an que la prác­ti­ca es un error. Pero las respues­tas a estas pre­gun­tas no se encuen­tran en base en cuan­tas per­sonas están a favor o en con­tra de ella. La respues­ta no es en base en si lo hemos hecho o no. La respues­ta se encuen­tra en las Escrit­uras. ¿Debe­mos orar a los san­tos fal­l­e­ci­dos?

Dis­cusión:

I. Enten­di­en­do el asun­to.

A. La primera cosa que debe­mos hac­er es enten­der real­mente el asun­to. Antes de solo decir, “Bien, a nosotros solo se nos per­mite ado­rar a Dios,” nece­si­ta­mos recono­cer cual es tam­bién la posi­ción ofi­cial de la Igle­sia Católi­ca. Si ust­edes le están hablan­do a alguien ver­dadera­mente con­sciente de la posi­ción Católi­ca ellos expli­carán que ellos no enseñan la oración a los san­tos como una for­ma de ado­ración a los san­tos. En vez de eso, ellos enseñan que solo podemos pedir el uno al otro que inter­ce­da por nosotros, podemos pedir tam­bién a los san­tos fal­l­e­ci­dos que inter­cedan por nosotros.

B. Con­sidere las sigu­ientes citas.

  1. Los Católi­cos creen como lo hacen nue­stros ami­gos cris­tianos católi­cos, que hay un solo medi­ador entre Dios y el hom­bre y que el medi­ador es Jesucristo(1 de Timoteo2:5). Nosotros creemos, sin embar­go, que no hay nada incor­rec­to con ten­er a un miem­bro de nues­tra igle­sia oran­do por nosotros. Hay muchos ejem­p­los de esto en la Bib­lia. Pablo pidi­en­do por la oración, Pablo oran­do por otros, y las Escrit­uras nos ani­man a orar los unos por los otros. Yo no puedo ver que difer­en­cia hace si los miem­bros de la igle­sia podemos orar por aque­l­los que ya no están más en la tier­ra si nosotros creemos hon­es­ta­mente que nue­stro Dios es el Dios de los vivos?”2
  2. La comu­nión de los santos’significa que los miem­bros de las tres ramas de la igle­sia pueden ayu­dar la una a la otra. Podemos ayu­dar a las almas en el pur­ga­to­rio por medio de nues­tras ora­ciones y bue­nas obras, mien­tras que los san­tos en el cielo interce­den por nosotros..”3
  3. Con­sidere el ejem­p­lo de la oración lla­ma­da el “Ave María.” ¡El Ave María, llena de gracia!El Señor está contigo:bendita eres entre todas las mujeres y ban­di­to es el fru­to de tu vien­tre Jesús, Jesús. San­ta María, Madre de Dios, ora por nosotros los pecadores, aho­ra y en la hora de nues­tra muerte. Amén.”4

Note aho­ra que esta “oración” está pidi­en­do a María orar o inter­ced­er recitan­do esta declaración.

C. Antes que nosotros sim­ple­mente rechace­mos el con­cep­to de orar a los san­tos fal­l­e­ci­dos ten­emos que estar seguros que enten­demos lo que esta­mos real­mente dis­cutien­do. No debe­mos con­stru­ir un hom­bre de paja der­rib­ar­lo con los asun­tos ver­daderos.

II. Argu­men­tos ofre­ci­dos a favor para bus­car la inter­ce­sión de los fal­l­e­ci­dos.

A. Se refiere a la cita de arri­ba en I.B.1. El autor de la cita se refir­ió a pasajes tales como II de Tesalonicenses1:11; 3:1y a Santiago5:16. Se nos per­mite con clar­i­dad pedir a los demás inter­ced­er por nosotros. Si ust­ed me pide hoy orar por ust­ed y yo muero mañana, ¿por qué ust­ed no puede pedir aún que ore por ust­ed el sigu­iente día?

B. Apoc­alip­sis 5:8demues­tra que esta prác­ti­ca está bien.

  1. Como indi­can las Escrit­uras, los que están en el cielo están con­scientes de las ora­ciones de los que están en la tier­ra. Esto puede ser vis­to, por ejem­p­lo, en Apoc­alip­sis 5:8,donde Juan describe a los san­tos en el cielo ofre­cien­do nues­tras ora­ciones a Dios bajo la for­ma de ‘copas de oro llenas de incien­so, que son las ora­ciones de los santos.‘Pero los san­tos en el cielo están ofre­cien­do nues­tras ora­ciones a Dios, entonces ellos deben estar con­scientes de nues­tras ora­ciones. Ellos están con­scientes de nues­tras peti­ciones y las pre­sen­tan a Dios inter­ce­di­en­do por nosotros.

Alguien podría inten­tar argu­men­tar que en este pasaje las ora­ciones están sien­do ofre­ci­das no fueron dirigi­das a los san­tos en el cielo, sino direc­ta­mente a Dios. ¡Sin embar­go este argu­men­to solo podría for­t­ale­cer el hecho de que los que están en el cielo pueden oír nues­tras ora­ciones aun y cuan­do ellas no están dirigi­das a ellos!

En todo caso, es claro a par­tir de Apoc­alip­sis 5:8 que los san­tos en el cielo interce­den acti­va­mente por nosotros. Se nos dice explíci­ta­mente por Juan que el incien­so que ellos ofre­cen a Dios son men­tal­mente las ora­ciones de los san­tos. Las ora­ciones no son cosas físi­cas y no pueden ser ofre­ci­das físi­ca­mente a Dios. Entonces los san­tos en el cielo están ofre­cien­do men­tal­mente sus ora­ciones a Dios. En otras pal­abras, ellos están intercediendo..”5

  1. En base a este tex­to parece que los san­tos en el cielo están involu­cradas en nues­tras ora­ciones y ellos los ofre­cen has­ta Dios en nue­stro favor.

C. Si la oración del jus­to es efi­caz (ver Santiago5:16),nat­u­ral­mente deseare­mos que los san­tos

muer­tos que están siem­pre despo­ja­dos de la carne injus­ta oren en nue­stro favor.

  1. No decir que los que están en el cielo, estando libres del cuer­po y de las dis­trac­ciones de esta vida, tienen aun una con­fi­an­za y devo­ción más grande a Dios que nadie en la tier­ra.

Tam­bién Dios responde en par­tic­u­lar a las ora­ciones de los jus­tos. San­ti­a­go declara: ‘La oración de un jus­to tiene gran poder en sus efec­tos: Elías era un hom­bre de nat­u­raleza seme­jante a la de nosotros y oró fer­vien­te­mente que no lloviera, y por tres años y seis meses no llovió en la tier­ra. Entonces él oró de nue­vo y el cielo dio llu­via, y la tier­ra tra­jo fruto’(Santiago.5:16–18).Sin embar­go los cris­tianos en el cielo son más jus­tos, ya que ellos han sido hechos per­fec­tos para estar en pie ante la pres­en­cia de Dios (Heb.12:22–23),más que nadie en la tier­ra, lo que sig­nifi­ca que sus ora­ciones serían aún más eficaces.”6

  1. Si se nos per­mi­tió a pedir a otros cris­tianos orar por nosotros y las ora­ciones de los jus­tos son más efec­ti­vas, entonces parece hac­er sen­ti­do que las ora­ciones de los cris­tianos fal­l­e­ci­dos son las mejores ora­ciones ofre­ci­das en nue­stro favor.

D. Final­mente, somos dirigi­dos en la Escrit­u­ra a los que en el cielo oran con nosotros.

1. “La Bib­lia nos dirige a invo­car a los que están en el cielo y a pedirles que oren con nosotros. Entonces en Salmos103, oramos,‘Bendecid a Jehová, vosotros sus ánge­les, Poderosos en For­t­aleza, que eje­cutáis Su pal­abra, Obe­de­cien­do a la voz de Su pre­cep­to. Ben­de­cir a Jehová, vosotros todos Sus ejérci­tos, Min­istros Suyos, que hacéis Su voluntad’(Sal.103:20 -21).Y en Salmos 148 oramos,‘Alabad a Jehová des­de los cie­los; Alabad en las Alturas. Alaba­dle, vosotros todos Sus ánge­les; Alaba­dle, vosotros todos Sus ejércitos’(Sal. 148:1–2).”7

  1. Si este pasaje mues­tra a los sier­vos vivos dirigién­dose a los ánge­les para orar a Dios, entonces se nos per­mite pedirles que oren tam­bién por nosotros, en espe­cial cuan­do recor­damos el pasaje en Apocalipsis5:8que demues­tra que los fal­l­e­ci­dos ofre­cen arri­ba nues­tras ora­ciones a Dios.
  1. Volvien­do a exam­i­nar estos argu­men­tos.

A. Primero, deseo exam­i­nar lo esen­cial de este argu­men­to. En tan­to que pien­so que debe­mos enten­der con clar­i­dad lo que en real­i­dad es la posi­ción de la Igle­sia Católi­ca Romana, nece­si­ta­mos recono­cer lo que en real­i­dad se prác­ti­ca. Ellos declar­an que son solo están solic­i­tan­do a estos san­tos fal­l­e­ci­dos que inter­cedan por ellos. Sin embar­go, esta no es la real­i­dad de la prác­ti­ca real. Sin duda, podemos encon­trar ejem­p­los de ora­ciones, como la del “Ave María,”que solici­ta la inter­ce­sión. Sin embar­go, el hecho es que podemos encon­trar con facil­i­dad ora­ciones que no están solic­i­tan­do la inter­ce­sión sino ora­ciones por los san­tos que fal­l­ecieron para lle­var a cabo las solic­i­tudes. Note algunos ejem­p­los.

  1. La sigu­iente es una oración a José, el padre ter­re­nal de Jesús. Ust­ed puede ir a la red a com­prar paque­tes que incluyen una estat­ua y ora­ciones para obten­er la ayu­da que ust­ed ven­da su casa. Esta oración fue encon­tra­da en un sitio que vende uno de estos paquetes..“Oh, San José, tú que enseñaste a nue­stro Señor el ofi­cio de carpin­tero, y vio en ello que él esta­ba siem­pre alo­ja­do ade­cuada­mente, oye mi fer­vorosa ple­garia. Deseo que me ayudes aho­ra, como ayu­daste a tu hijo de cri­an­za Jesús, y como has ayu­da­do a muchos otros en el asun­to de la vivien­da. Deseo vender esto [casa/propiedad]rápido, fácil, y de for­ma rentable y te imploro que me otorgues un buen com­prador, uno que esté entu­si­as­ma­do, que sea com­plac­i­ente, y hon­esto y que no per­mi­ta que nada imp­i­da la ráp­i­da con­clusión de la ven­ta. Ama­do San José, deseo que ust­ed hiciera esto por mí por la piedad de su corazón y en nue­stro ben­efi­cio, pero mi necesi­dad es aho­ra muy grande y así yo debo hac­er que ust­ed se de prisa en favore­cerme. San José, estoy ponién­do­lo en una posi­ción difí­cil con su cabeza en la oscuri­dad y ust­ed sufrirá como sufrió nue­stro Señor, has­ta que esto [casa/propiedad]sea vendida.Entonces, San José, yo [sic]juro ante la cruz y Dios Todopoderoso, que yo[sic]te rescataré y tu recibirás mi grat­i­tud y un lugar de hon­or en mi casa. Amén.”8
  2. Una oración a María, la madre de Jesús: “Vir­gen, san­tísi­ma, Madre del Ver­bo Encar­na­do, Tesor­era de las gra­cias, y Refu­gio de los pecadores, vue­lo arri­ba [sic] a su afec­to de madre con fe viva, y ruego de ust­ed la gra­cia siem­pre para hac­er la vol­un­tad de Dios. En sus san­tísi­mas manos encomien­do el cuida­do de mi corazón, pidién­dole por la salud del alma y del cuer­po, en la esper­an­za cier­ta que ust­ed, mi amadísi­ma Madre, oirás mi oración. En el seno de su tier­na mis­eri­cor­dia, este día, cada día de mi vida, y en la hora de mi muerte, encomien­do mi alma y mi cuer­po. A ust­ed con­fío todas mis esper­an­zas y con­so­la­ciones, todas mis prue­bas y mis mis­e­rias. Mi vida y el final de mi vida, que todas mis acciones puedan ser orde­nadas y dis­pues­tas de acuer­do a su vol­un­tad y a la de su Hijo Divi­no. Amén.”9
  3. Otra oración para María, la madre de Jesús, con el propósi­to de obten­er ayu­da en tomar deci­siones sobre su vocación en la mida: “Man­ten­me a tus pies, o Vir­gen amadísi­ma, bus­can­do para obten­er por medio tuyo, la gra­cia más impor­tante de saber lo que debo hac­er. No deseo nada sino cumplir per­fec­ta­mente con Vol­un­tad del Hijo Divi­no en cada momen­to de mi vida. Madre de Buen Con­se­jo, per­míteme oír tu voz. Disi­pa cada duda que atribule mi mente. Con­fío en ti, estando con­fi­a­do ya que tú eres la madre de mi Reden­tor, aunque tam­bién seas la madre de mi sal­vación. Si tu, oh María, no me envías un rayo del Sol Divi­no, no me ful­mi­na un rayo del Sol Divi­no, ¿qué luz me alum­brará? ¿Quién me diri­girá si tú te rehúsas, quién es la madre de la Sabiduría no crea­da? Escucha, entonces, mis humildes ora­ciones. No me per­mi­tas estar más en mi incer­tidum­bre e inesta­bil­i­dad; guíame por el camino rec­to que final­iza en la vida eter­na. Tú que eres mi úni­ca esper­an­za, y cuyas manos están llenas de las riquezas, de vir­tud y de vida, y que prepara los fru­tos del hon­or y de la santidad.”10
  4. Una oración para el após­tol Mateo:“Amado Levi, aho­ra cono­ci­do como Mateo, ust­ed fue primero un pub­li­can, un recau­dador de impuestos, y entonces un recau­dador de almas para Cristo inmedi­ata­mente después de seguir al lla­ma­do de Cristo. Más tarde ust­ed escribió relatos mar­avil­losos para sus her­manos judíos de que Jesús descen­di­ente de David, dijo e hizo como Mae­stro y Sal­vador. Haga todos los relatos imi­tan­do su ejem­p­lo en dar relatos cuida­dosos y honestos.”11

5. Una oración a San Cristóbal, san­to patrón de los taxis­tas: “Esti­ma­do san­to, tú has

hereda­do un bel­lo nom­bre – por­ta­dor de Cristo – como resul­ta­do de la leyen­da

mar­avil­losa que mien­tras llev­a­ba per­sonas a través de una cor­ri­ente furiosa ust­ed

llev­a­ba tam­bién al niño Jesús. Enséñanos a ser ver­daderos por­ta­dores de Cristo para

aque­l­los que no lo cono­cen. Pro­tege a todos los con­duc­tores que trans­portan con

fre­cuen­cia a los que los traen a Cristo. Amén.”12

  1. Estas cin­co ora­ciones proveen una demostración clara de que mien­tras los apol­o­gis­tas católi­cos defend­erán sus acciones por medio de recla­mar que ellos no están real­mente oran­do a los fal­l­e­ci­dos sino bus­can­do su inter­ce­sión, la prác­ti­ca real es que ellos con fre­cuen­cia están, de hecho, oran­do a los san­tos.

B. Mi primer prob­le­ma may­or con la prác­ti­ca de la oración a los san­tos fal­l­e­ci­dos o aún bus­car su inter­ce­sión es que no hay un sim­ple caso soli­tario de ello en la Bib­lia. Nun­ca pasó en el Antiguo Tes­ta­men­to. Nun­ca pasó en el Nue­vo Tes­ta­men­to. Nun­ca se nos ha dicho que lo hag­amos. Nun­ca vemos a alguien que lo haga en real­i­dad. No hay autori­dad para ello. Si, se nos dijo que inter­cediéramos los unos por los otros, pero nun­ca se nos dijo ni una sola vez que buscáramos la inter­ced­er de los que han par­tido. No es que no teng­amos la gran opor­tu­nidad para pro­por­cionar esta enseñan­za. Por ejem­p­lo, en I Tesa­loni­cens­es 4:13–18,el após­tol Pablo tuvo la per­fec­ta opor­tu­nidad mien­tras ponía las mentes de los san­tos vivos en for­ma sobre el esta­do de los san­tos fal­l­e­ci­dos. Él podría fácil­mente haber­les dicho que los san­tos esta­ban con el Señor y que aún podrían orar en su favor y así serían con­for­t­a­dos. En for­ma intere­sante, si en el tiem­po de los escritos de I Tesa­loni­cens­es había sido sim­ple­mente enten­di­do que los san­tos muer­tos podrían inter­ced­er por nosotros, Pablo no habría nece­si­ta­do pon­er en la mente de nadie cómo­d­os sobre el esta­do de los san­tos fal­l­e­ci­dos.

C. El primer argu­men­to que se ofrece a favor de la oración a los san­tos es que se nos ha per­mi­ti­do pedir por la inter­ce­sión los unos por los otros. Cier­ta­mente estoy de acuer­do que podríamos usar los mis­mos pasajes y los demás que fueron pre­sen­ta­dos ante­ri­or­mente. Si podemos pedir los unos por los otros, ¿qué cam­bia al morir? Si ust­ed puede pedirme que ore por ust­ed en una hora antes de que yo muera, ¿por qué no en una hora después? La Bib­lia enseña un cam­bio muy sig­ni­fica­ti­vo. . El que muere no tiene ya más parte en este mun­do. Eclesiastés9:4–6 dice que el que muere no tiene más parte en lo que se hace bajo el sol. Ellos no tienen parte en lo que pasa aquí aba­jo. Ellos no influyen en lo que pasa aquí. Por todo lo que parece de con­so­lar en decir que los muer­tos miran por nosotros, oyen nues­tras ora­ciones, y están inter­ce­di­en­do en nue­stro favor, sim­ple­mente no es ver­dad. . La Bib­lia dice que ellos no lo hacen.

D. El segun­do argu­men­to ofre­ci­do se obser­va en Apocalipsis5:8y dice que los san­tos fal­l­e­ci­dos ofre­cen clara­mente la inter­ce­sión por ellos y por todas las cosas, o que se les pide que inter­cedan por nosotros. En lugar de eso, ten­emos una descrip­ción apoc­alíp­ti­ca de las bes­tias y de los ancianos, ni de lo que aún rep­re­sente a los san­tos fal­l­e­ci­dos. Ellos ofre­cen ora­ciones en esta descrip­ción, pero ellos no están trayen­do sus propias ora­ciones a favor de los san­tos vivos. Fran­ca­mente, el usar este ver­sícu­lo como un tex­to de prue­ba que­da muy lejos de la autori­dad que se con­cede a los cris­tianos vivos para bus­car la obra de los san­tos fal­l­e­ci­dos o aún para bus­car la inter­ce­sión de ellos.

E. El ter­cer argu­men­to en favor de la oración de los san­tos fal­l­e­ci­dos es que esta­mos inten­tan­do obten­er que las per­sonas más Jus­tas inter­cedan por nosotros debido a que sus ora­ciones son más efec­ti­vas (Santiago5:16). El prob­le­ma con este pun­to de vista es que es total­mente mal rep­re­sen­ta­do el pun­to de vista de San­ti­a­go. San­ti­a­go no está dicien­do que sus ora­ciones no son efec­ti­vas porque ust­ed no es lo sufi­cien­te­mente jus­to. Entonces, ust­ed nece­si­ta bus­car alguien que sea real­mente jus­to para inter­ced­er por ust­ed. Su pun­to de vista es que cuan­do nosotros, los que nos hemos ren­di­do a Jesús y ten­emos la jus­ti­cia que viene por medio de la fe en Jesús

(ver Filipenses3:9),esta­mos oran­do los unos por los otros, nues­tras ora­ciones son efec­ti­vas. En for­ma intere­sante, este habría sido un lugar intere­sante en el que Dios podría haber rev­e­la­do que debe­mos bus­car la inter­ce­sión de los san­tos fal­l­e­ci­dos. Pero Él no lo hizo. Él sim­ple­mente nos deja que nos con­fe­se­mos el uno al otro y que ore­mos los unos por los otros. Él nos dice que llamem­os a los ancianos de la igle­sia, no que ore­mos al san­to patrón fal­l­e­ci­do por el enfer­mo. Final­mente, el pun­to de la inter­ce­sión no es que nosotros nece­site­mos en real­i­dad a alguien mejor que nosotros oran­do en nue­stro favor. El pun­to es que nece­si­ta­mos apren­der a ser humildes y bus­car las necesi­dades de los demás por enci­ma de las nues­tras.

 

F. El argu­men­to final vino de los Salmos en los que los salmis­tas lla­maron a los ánge­les para alabar a Dios. Si podemos lla­mar a estos seres celes­tiales a alabar a Dios con nosotros, entonces podemos con certeza lla­mar­los para rog­ar a Dios por nosotros. En este pun­to, los apol­o­gis­tas engloban jun­tos a los san­tos fal­l­e­ci­dos con los ánge­les. Es ver­dad, algunos salmis­tas hacen un lla­ma­do a los ánge­les para ala­ban­za de Dios (Salmos148:1–2). Sin embar­go, estos ver­sícu­los se quedan cor­tos en enseñarnos a orar a los san­tos fal­l­e­ci­dos.

  1. Sin impor­tar lo que ust­ed haga, los ánge­les no son san­tos fal­l­e­ci­dos. Aún si pudiéramos pro­bar que debe­mos obten­er la inter­ce­sión de los ánge­les por nosotros lo que no podríamos con­cluir es que debe­mos hac­er con los san­tos fal­l­e­ci­dos.
  2. Estos Salmos ni aún inten­tan obten­er que los ánge­les inter­cedan por nosotros. Ellos no están oran­do a los ánge­les para que oren en nue­stro favor sino que en lugar de eso implo­ran lograr que ellos mis­mos alaben a Dios
  3. Esta declaración saca­da de estos ver­sícu­los están fuera de con­tex­to. Lea Salmos148:3.“Alaba­dle, sol y luna; Alaba­dle, voso­tras toda, lucientes estrel­las.” ¿Estos ver­sícu­los nos enseñan que debe­mos orar al sol, a la luna, y a las estrel­las para que inter­cedan en nue­stro favor?De hecho no. En lugar de que ellos demues­tran la hipér­bo­la que están usan­do los salmis­tas. Él no está lla­man­do a los ánge­les a alabar a Dios como si real­mente pudiéramos decir a los ánge­les que alaben a Dios como si real­mente pudiéramos decir a los ánge­les que lo que tienen que hac­er. En vez de eso, él está usan­do un arti­fi­cio poéti­co para demostrar lo dig­no que es Dios de alabar­le.. Él es tan dig­no de ala­ban­za que la total­i­dad de Su creación debe alabar­le.

4. No hay nada en estos ver­sícu­los, o en otros, sobre la oración a los san­tos fal­l­e­ci­dos.

Con­clusión:

Después de ase­gu­rarnos que enten­demos el asun­to, vien­do los argu­men­tos usa­dos en favor de la oración a los san­tos fal­l­e­ci­dos, y exam­i­nan­do entonces las Escrit­uras para obten­er la autori­dad para la prác­ti­ca, estoy oblig­a­do a con­cluir que no hay autori­dad para orar o bus­car la inter­ce­sión de los san­tos fal­l­e­ci­dos. De hecho, no hay necesi­dad. Los muer­tos no están involu­cra­dos en este mun­do. Ellos están esperan­do la res­ur­rec­ción. No esta­mos bus­can­do per­sonas más jus­tas que nosotros para orar en nue­stro favor. En lugar de eso, por medio del sac­ri­fi­cio de Jesús se nos per­mi­tió orar a Dios y eso es lo que nece­si­ta­mos hac­er.

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NOTA:  Deseo dejar­les una serie de ora­ciones católi­cas y los enlaces para que ten­gan ref­er­en­cias.  Esto se hace con el fin de ser fiel a la acti­tud de ser jus­tos.  Si hay un ami­go lec­tor que desea escribir un artícu­lo como respues­ta a este ser­món con gus­to lo pub­li­caré-siem­pre y cuan­do se haga con gen­tileza, respeto y amor.

 

Se reza para el entendimien­to, la paz, para detec­tar con­spir­a­ciones malig­nas, la sabiduría espir­i­tu­al. y para la salud y pro­tec­ción de los ani­males.

Será­fi­co Padre mío, prodi­gio de san­ti­dad, por­ten­to de gra­cia atlante del cielo, asom­bro del mun­do, ima­gen viva de Jesu­cristo, varón apos­tóli­co juez de los entendimien­tos, már­tir y deseo, sus­ten­tácu­lo de la fe, espa­da con­tra los here­jes, cre­do de las mar­avil­las de Dios a quien los bru­tos obe­de­cen, los peces escuchan, las aves ale­gres fes­te­jan, a cuya voz los mares y ele­men­tos se rinden, y la nat­u­ra­le­obe­dece, vién­dose con­tra sus fueros suje­ta; los  epul­cros, tiem­blan, con tan­tas mar­avil­las, que .os arro­jan vivos alos que escondían muer­tos.

Trinidad, ángel, ser­afín, patri­ar­ca, pro­fe­ta, con­fe­sor, vir­gen, alféres de Jesu­cristo, colum­na dela Igle­sia. en quien estando en pie, depositó nue­stro Reden­tor los tri­un­fos’ y señales de nues­tra regen­ción. Os supli­camos que por los méritos,de Nue­stro Señor Jesu­cristo y vuestrá Inter­ce­sión, no alcancéis os favores que os ped­i­mos’ en esta oración; si es para may­or hon­ra y glo­ria de Dios Nue­stro Señor. en cuya vol­un­tad nos res­ig­namos. con­formes: que nue­stro deseo es  ver­le nue­stro temor el perder­le, nue­stro gozo él amar­le nue­stro dolor no gozarle; la vida de nues­tra alma es su gra­cia, la cual deseamos para alabar­lo eter­na­mente en la glo­ria. Amén. ’

NOTA: Se reza después de la peti­ción cin­co Padre Nue­stros y Cin­co A ve Marías con Glo­rÍa, etc, en memo­ria de las cin­co lla­gas que Cristo imprim­ió a nue­stro padre San Fran­cis­co.

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Oración de los 12 San­tos Aux­il­iares Se reza para la  tran­quil­i­dad  en   la  casa.

Humi­ides y mis­eri­cor­diosos San­tos Aux­il­iares con­se­jeros y min­istros de este mun­do bajo la supre­ma autori­dad del Padre Eter­no, Dios e Hijo y Dios Espir­i­tu San­to, man­danos un refle­jo de luz celes­tial como man­daste tu gra­cia a aquel per­ver­so arrepen­ti­do que did pan a los pobres hecho car­bón, como a Cipri­ano y a Justi­na por su mal­dad y hechice­ria, como a la Mag­dale­na por su lib­er­tad, como a San Dion­i­sio por com­pade­cerse de Nue­stro Senor en la Cruz, como a la Veróni­ca por secar su ros­tro cuan­do Nue­stro Senor Jesu­cristo se cncon­tra­ba invaái­do en la San­ta Cruz, espero quo limp­ies lab puer­tas de mi casa como las almas que van al cielo y entre ellas la mia, a ti, Padre Eter­no te recono­ce­mos y ven­er­amos, todo ene­mi­go vis­i­ble e invis­i­ble que estorbe el paso por este camino, a donde voy a cumplir la mision de toda per­sona bon­ra­da, que se el plan en deman­da de tra­ba­jo y el ardor de mi frente, y espero en ti, San­ta Bár­bara, que toda fero­ci­dad y traicion injus­ta que se trame con­tra mi, la espere en la pun­ta de su celes­tial espa­da y aparte de mis alrede­dores la mis­e­ria que mis ene­mi­gos envidiosos arro­jen a mis puer­tas para per­tur­bar mi salud y mi bue­na gra­cia de Dios: entable la guardia de San Miguel y reehace al ene­mi­go Luz­bel que siem­pre sucumbe deba­jo de sus pies, dom­i­na esa mala lengua de…como San­ta Maria domi­no las fieras, ven­ga por este camino el Angel de mi Guar­da, Dios delante, atras la salud, mi suerte a donde llegue con esto me bas­tara, si tra­ba­jo bus­co, tra­ba­jo encon­trare, si algo se me pierde, a San Anti­nio me encomen­dare, que tres cre­dos le rezare, lo que yo desee, muy pron­to lo he de ver; Padre, Hijo y Espir­i­tu San­to, tres cre­dos a la San­tisi­ma Trinidad y un Padre Nue­stro.   Amen http://www.consultorioesoterico.com/santosysalmospoderosos.html

Oración a San Anto­nio de Paula Se reza para encon­trar obje­tos per­di­dos, mejo­rar la memo­ria, para mat­ri­mo­nio o prob­le­mas de amor, hac­er regre­sar un amor per­di­da.

Oh  San Anto­nio , san­to de los mila­gros, san­to de la ayu­da, nece­si­to tu ayu­da; ten­go necesi­dad de este favor ‘(digase el favor) lle­vo en mis manos una ima­gen con tu ilus­tre nom­bre y acu­do a. ti para hac­erme jus­ti­cia. a toda hora. asi que con­sue­lame en esta necesi­dad, con­cedeme esta a yuda son toda con­fi­an­za. amen. ’ (haga su peti­ción, per­sig­nese) http://www.consultorioesoterico.com/santosysalmospoderosos.html

Oración a San Cristo­bal Se reza para evi­tar acci­dentes y para ten­er via­jes seguros.  Patrón de los con­du­tores de bus, auto­movilis­tas  y porteros.

Con esta oración con­seguirá lo que ust­ed desee, y ten­dra éxi­to. Car­gue una enci­ma y deje una en su hog­ar.

Hagase esta ora­cion frente del cuadro de SANTA INES del MONTE.   Si no tiene la Oveja.no es legit­i­ma.

 

Con­ced­ed a los que os invo­can, glo­rioso mar­tir­San Cristo­bal, que sean preser­va­dos de peste, epi­demia y tem­blores de tier­ra, del rayo y la tem­pes­tad, de incen­dios e inun­da­ciones. Pro­teged­nos con nues­tra inter­ce­sion durante la vida, en las calami­dades que la prov­i­den­cia ten­ga dis­pues­tas, y en la muerte librad­nos de la eter­na con­de­na­cion, asistien­do Vos a nue­tra ulti­ma hora para poder alcan­zar la eter­na bien­aven­tu­ran­za.   Amen.

NOTA: Con esta oración con­seguirá lo que ust­ed desee, y ten­dra éxi­to. Car­gue una enci­ma y deje una en su hog­ar.

Hagase esta ora­cion frente del cuadro de SANTA INES del MONTE.   Si no tiene la Oveja.no es legit­i­ma.

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Seguidores imper­fec­tos de Jesús

(Efe­sios 4:15)

Intro­duc­ción:

  1. ¿Le ha toca­do ver la teología basa­da en las pegati­nas que la gente pone en los para­choques?
    1. Los cris­tianos no son per­fec­tos-sola­mente son per­don­a­dos.”
    2. Se paciente, Dios aun no ter­mi­na­do con­mi­go.”
    3. Pre­cau­ción, Cris­tiano bajo con­struc­ción.”
  2. ¿El men­saje?  Todos somos dis­cípu­los imper­fec­tos.
  3. La pal­abra dis­cípu­lo sig­nifi­ca apren­diz e impli­ca un niv­el madurez menos que el del mae­stro.  
  4. La imper­fec­ción en oca­siones nos puede dejar desan­i­ma­do, pero hay esper­an­za.

Cuer­po

  1. Actuación imper­fec­ta
    1. Mar­cos 9:14–18
    2. Los dis­cípu­los tenían que bre­gar con sus pro­pios fra­ca­sos, pero tam­bién con el hecho que los escribas esta­ban cap­i­tal­izan­do en esos fra­ca­sos.  
    3. Vean lo que ha suce­di­do (Mar­cos 6:7–13)
      1. Tenían muchos éxi­tos y un fra­ca­so.
    4. Nosotros muchas veces luchamos con nues­tras imper­fec­ciones y con aque­l­las per­sonas que no nos per­miten olvi­dar esos fra­ca­sos.  
    5. Sin embar­go, en vez de recibir un regaño pun­zante del Señor, reci­bieron instruc­ción para que crecier­an sin desan­i­marse más.
  2. Fe imper­fec­ta
    1. Mar­cos 9:19–27
    2. El padre del hijo libre­mente recono­ció su fe imper­fec­ta.
    3. Fe y duda no su mutu­a­mente exclu­si­va.
    4. Un gramo de duda no es nece­sario que destruya una tonela­da de fe.
    5. Toma tu lugar con Dios en momen­tos de duda, búsca­lo, y man­tente en una relación con Él.
  3. Conocimien­to imper­fec­to
    1. Mar­cos 9:28–32
    2. Dis­cípu­lo” sig­nifi­ca apren­diz e  impli­ca conocimien­to imper­fec­to.
    3. Está bien “no saber todo” si está acti­va­mente bus­can­do “saber­lo.”
    4. Debe­mos cre­cer en conocimien­to (2 Pedro 3:18).

Con­clusión:

  1. Todos somos imper­fec­tos-las bue­nas nuevas son que Jesús ha hecho pro­visión para nues­tras imper­fec­ciones.
  2. No tiene que ver en dónde está en el pel­daño de la escalera de la madurez espir­i­tu­al, pero sí impor­ta en la direc­ción en que va.