Hacien­do ora­ciones peli­grosas

Hacien­do ora­ciones peli­grosas

Habakuk 1:2–4

Tema: Oración

Títu­lo: Hacien­do ora­ciones peli­grosas

Proposi­ción: En esta lec­ción estu­di­are­mos algu­nas ver­dades sobre nues­tras ora­ciones y cómo, cuan­do Dios con­tes­ta, ser­e­mos proba­dos, trans­for­ma­dos y traí­dos bajo la sum­isión de la vol­un­tad de Dios.

Obje­ti­vo:  Que todos entien­dan la seriedad de nues­tras ora­ciones al Señor.

Intro­duc­ción: Hay ora­ciones peli­grosas y ora­ciones no peli­grosas

  1. Ora­ciones no peli­grosas:
    1. Ora­ciones de acción de gra­cias: “Señor, te doy gra­cias por este día, por la comi­da, etc.”
      1. Este tipo de oración no requiere nada de mi parte.  Sim­ple­mente le estoy dan­do gra­cias a Dios por Su bon­dad y las ben­di­ciones hacia la humanidad en gen­er­al.
      2. La oración de acción de gra­cias solo expre­sa nues­tra grat­i­tud, pero no deman­da un cam­bio de nues­tra parte.
    2. Ora­ciones de ben­di­ciones: “Señor, ben­dice la comi­da que vamos a com­er, etc.”
      1. De nue­vo, esta oración no requiere nada de mi parte, no hay ningún com­pro­miso de mi parte.  Sim­ple­mente, esta­mos pidién­dole a Dios que haga algo por nosotros.
      2. Este es un tipo de oración que nues­tra zona de con­fort no es molesta­da en lo abso­lu­to.  Esta es una oración sim­ple que reconoce el poder de Dios, pero eso es todo.
    3. Ora­ciones recitadas (rezos): Estas son las ora­ciones que común­mente se cono­cen como los rezos.  Ora­ciones repeti­das, sin pen­samien­to-ora­ciones genéri­c­as.
      1. Señor Jesús cuan­do el día ya ter­mi­na, y lle­ga la noche, te doy gra­cias por las ale­grías que he tenido hoy; y te pido perdón por las veces que he hecho sufrir a los demás.  Señor Jesu­cristo, guár­dame durante esta noche, guar­da a mis padres y her­manos, guar­da a mis famil­iares y ami­gos.  Y enséñame a quer­erte cada día más.
      2. Este tipo de oración es una sin esfuer­zo y no requiere un com­pro­miso de nues­tra parte.  Es sim­ple­mente una recitación.
      3. Alguien escribió pidi­en­do ayu­da para hac­er una oración: “So nue­va al cris­tian­is­mo y pre­fiero una oración sin esfuer­zo para recitar cada noche antes de dormirme.  Por favor, ¿pueden mis com­pañeros cris­tianos ayu­darme con esto, o infor­marme de algu­na oración?  ¿Quizás el Padre Nue­stro?  Gra­cias”
  2. Ora­ciones peli­grosas: Esta es una oración donde nos ponemos en las manos de Dios y dec­i­mos, “Úsame como quieras, soy Tuyo.”
    1. Esta oración requiere que cam­bie, que me someta a la vol­un­tad de Dios y que cam­bie, y que acepte cualquier cam­bio nece­sario.
    2. La oración es el yunque sobre el cual for­jamos nues­tra vol­un­tad en la vol­un­tad de Dios.”
  3. En esta lec­ción hablare­mos de ora­ciones peli­grosas, ¡extremada­mente peli­grosas!
  4. Tema: Oración

Títu­lo: Hacien­do ora­ciones peli­grosas

Proposi­ción: En esta lec­ción estu­di­are­mos algu­nas ver­dades sobre nues­tras ora­ciones y cómo, cuan­do Dios con­tes­ta, ser­e­mos proba­dos, trans­for­ma­dos y traí­dos bajo la sum­isión de la vol­un­tad de Dios.

Obje­ti­vo:  Que todos entien­dan la seriedad de nues­tras ora­ciones al Señor.

Cuer­po:

  1. La primer oración peli­grosa es una que no se habla, pero se “dice” cuan­do somos bau­ti­za­dos (Mateo 28:18–20)
    1. Cuan­do uno está en las aguas del bautismo, ¿qué esta­mos comu­nicán­doles a Dios y al mun­do?
      1. Te doy mi vida…”
      2. Cam­bio mi vida por la Tuya…”
      3. Te doy mi vida.  No sé lo que eso sig­nifi­ca, pero con­forme vaya apren­di­en­do más te daré más de mi vida.”
    2. Sim­bolis­mo del bautismo.  El bautismo sim­boliza nues­tra muerte, sepul­tura y res­ur­rec­ción jun­ta­mente con la muerte, sepul­tura y res­ur­rec­ción de Cristo.
      1. Esta­mos situ­a­dos en Cristo porque es un acto de ren­di­ción.
      2. Este es el primer niv­el de peli­gro, porque todo va a cam­biar.
      3. 2 Cor­in­tios 5:17 Si alguien está en Cristo nue­va criatu­ra es.  Esto es peli­groso para nues­tras rela­ciones, nue­stros empleos, y peli­groso hacia muchas otras cosas porque ya no cam­i­namos al mis­mo son del resto del mun­do.
  1. …no se haga mi vol­un­tad, sino la Tuya…” (Lucas 22:42)
    1. Uno a menudo igno­ra el impacto de esta frase.  Los reto a que digan esta frase con­mi­go, y que la digan de todo corazón.
      1. Cuan­do el Señor Jesús hizo esta oración, Él se resignó a cualquier cosa que le resul­tara del plan de Dios.  Esto sig­nifi­ca­ba sufrim­ien­tos y murien­do en la cruz.
      2. Cuan­do dec­i­mos estas pal­abras, “no se haga mi vol­un­tad, sino la Tuya…”
        1. Cosas van a cam­biar en nues­tras vidas.
        2. Le tra­jo dolor y sufrim­ien­to a Jesús, y lo mis­mo suced­erá con nosotros.
        3. El cam­bio es difí­cil, sin embar­go nece­sario.
        4. Todas nues­tras deci­siones aho­ra son basadas en la vol­un­tad de Dios y no la nues­tra.
        5. Nece­si­to hac­er todo lo que Dios me pide.
    2. …no se haga mi vol­un­tad, sino la Tuya…” es peli­groso porque requiere mucho de mi parte.
  1. Las cosas que me eran como ganan­cias aho­ra las con­sidero como basura…” (Fil­ip. 3:7–9)
    1. Vs. 7, Con­sid­eré todas las cosas que me eran cer­canas y ate­so­radas, las he cam­bi­a­do por cono­cer a Jesu­cristo.
      1. La nat­u­raleza del ver­sícu­lo deman­da que reconoz­camos que habrán muchas cosas que ten­dré que dejar para ser más como Cristo.
      2. Todo, cuan­do es puesto en la hoja de ganan­cias y pér­di­das, todo es basura, en com­para­ción a cono­cer a Jesús.
      3. Señor, haz lo que ten­gas que hac­er para hac­erme como Jesús, porque val­oro más el cono­cer a Jesús y ser más como Él que cualquier otra cosa.” (Vs. 9)
    2. El hac­er esta oración no ver­bal sig­nifi­ca que ten­dremos el carác­ter de Jesús.
      1. Cuan­do Jesús dice que amem­os a nue­stros ene­mi­gos, esto inher­ente­mente sig­nifi­ca que ten­demos ene­mi­gos tal como los tuvo Jesús.
      2. Hazme más como Jesús”  Esto sig­nifi­ca que ser­e­mos mas paciente y, ¿cómo nos enseña Dios la pacien­cia?
        1. Romanos 5:3–4.
        2. 1 Pedro 2:20.
      3. For­ma en mi lo que sea nece­sario para ten­er el carác­ter de Dios en mi.”
      4. Debe­mos esper­ar la resisten­cia del ene­mi­go, así como lo hicieron con Jesús.
  2. Gálatas 6:13–14.  “…por el cual el mun­do ha sido cru­ci­fi­ca­do para mí y yo para el mun­do.”
    1. ¿Por qué fue cru­ci­fi­ca­do Jesús?  Para per­donar nue­stros peca­dos.  Por medio de Su muerte alcanzó a la humanidad entera con la esper­an­za de sal­vación.
      1. Haré lo que ten­ga que hac­er, aun si ten­go que morir, para lle­var el evan­ge­lio a la humanidad-hazme más efec­ti­vo.”
      2. Nue­stro com­pro­miso en alcan­zar a la humanidad con el evan­ge­lio es a tal gra­do.
    2. Esta es la razón de por qué muchos arries­gan sus vidas cuan­do van a predicar el evan­ge­lio en lugares peli­grosos.

Con­clusión:

  1. Nues­tras ora­ciones son peli­grosas cuan­do oramos como Dios nos man­da.  Debe­mos estar con­scientes de nues­tras acciones y ora­ciones, y estar dis­puestos y deseosos para cuan­do Dios nos trans­forme.
  2. Si ust­ed no es cris­tiano, ¿por qué no ini­cia con la primera oración peli­grosa y rín­dase al Señor Jesús obe­de­cien­do el evan­ge­lio.

 

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