EL LIBRO DE APOCALIPSIS

 

Capí­tu­lo Quince

 

OBJETIVOS EN EL ESTUDIO DE ESTE CAPÍTULO

 

1) Ver como el esce­nario es estable­ci­do para el der­ra­mamien­to final de la

ira de Dios sobre la bes­tia y sobre los que la siguen

 

2) Notar la esce­na recon­for­t­ante de aque­l­los que son vic­to­riosos sobre la

bes­tia y ado­ran a Dios por Su jus­to juicio

 

RESUMEN

 

Con los prin­ci­pales adver­sar­ios iden­ti­fi­ca­dos (el dragón, la bes­tia del mar, la bes­tia de la tier­ra, y Babilo­nia) y el pueblo de Dios recon­for­t­a­do de la vic­to­ria final (capí­tu­los 12–14), la total man­i­festación de la ira de Dios está a pun­to de ser mostra­da. El capí­tu­lo quince es un “pre­lu­dio” a las siete copas de la ira descritas en el sigu­iente capí­tu­lo.

 

Somos intro­duci­dos a los siete ánge­les que tenían las siete pla­gas en las que la ira de Dios está con­suma­da (1). Antes que a los siete ánge­les se les de sus copas, sin embar­go, Juan ve a los que habían alcan­za­do la vic­to­ria de la bes­tia en pie sobre el mar de vidrio, tenien­do las arpas de Dios. Can­tan­do la can­ción de Moisés y la can­ción del Cordero, oran a Dios por sus juicios jus­tos (2–4). Está esce­na es un recuer­do de la oración de los israeli­tas a Dios por su vic­to­ria sobre los egip­cios después de cruzar el Mar Rojo (ver Exo 14:30–15-21).

 

Los siete ánge­les con las siete pla­gas proce­den del tem­p­lo del tabernácu­lo del tes­ti­mo­nio en el cielo, vesti­dos de un lino limpio y blan­co, y ceñi­dos alrede­dor de los pechos con ban­das de oro. Una de las cua­tro criat­uras vivientes les dio siete copas de oro llenas de la ira de Dios. En ese momen­to el tem­p­lo fue lleno con humo de la glo­ria de Dios y de Su poten­cia, has­ta que fue­sen con­sumadas las siete pla­gas de los siete ánge­les (5–8). Tal vez esta esce­na fue dis­eña­da para dar a cono­cer que el tiem­po de la pacien­cia de Dios esta­ba ter­mi­nan­do, y que el der­ra­mamien­to de Su ira fue el resul­ta­do del total cumplim­ien­to del pacto que Él tuvo con Su pueblo. ¡Dios está ven­gan­do a Sus san­tos!

 

BOSQUEJO

 

I. EL PRELUDIO A LAS SIETE COPAS DE LA IRA (1–4)

 

   A. UNA SEÑAL GRANDE Y ADMIRABLE EN EL CIELO (1–2)

1. Juan ve a siete ánge­les

a. Que tienen las siete pla­gas postr­eras

b. En las que es con­suma­da la ira de Dios

2. Juan ve un mar de vidrio mez­cla­do con fuego, y una gran mul­ti­tud

a. Son los que habían alcan­za­do la vic­to­ria sobre la bes­tia, y

de su ima­gen, y de su señal, y del número de su nom­bre

b. Están de pie sobre el mar de vidrio, con las arpas de Dios

 

B. CANTANDO EL CÁNTICO DE MOISÉS Y DEL CORDERO (3–4)

1. La mul­ti­tud está can­tan­do el cán­ti­co de Moisés, y el cán­ti­co del

Cordero

2. La can­ción que ala­ba al Señor Dios Todopoderoso, Rey de los

San­tos

a. Por Sus grandes y mar­avil­losas obras

b. Por lo jus­to y ver­dadero de Sus caminos

c. Porque Él es dig­no de rev­er­en­cia y glo­ria

d. Porque todas las naciones ven­drán y Lo ado­rarán, por la

man­i­festación de Sus juicios

 

II. LOS SIETE ÁNGELES Y LAS SIETE COPAS DE IRA (5–8)

 

    A. LOS SIETE ÁNGELES (5–6)

1. Es abier­to en el cielo el tem­p­lo del tabernácu­lo del tes­ti­mo­nio

2. Salieron los siete ánge­les que tienen las siete pla­gas

a. Vesti­dos de vino limpio y res­p­lan­de­ciente

b. Ceñi­dos alrede­dor del pecho con cin­tos de oro

 

B. LAS SIETE COPAS DE ORO (7–8)

1. Uno de los cua­tro seres vivientes le dio a los siete ánge­les:

a. Siete copas de oro

b. Llenas de la ira de Dios, que vive por los sig­los de los

sig­los

2. El tem­p­lo se llenó de humo

a. Por la glo­ria de Dios, y por Su poder

b. Nadie podía entrar en el tem­p­lo has­ta que se hubiesen

cumpli­do las siete pla­gas

 

PREGUNTAS DE REVISIÓN DEL CAPÍTULO

 

1) ¿Cuáles son los pun­tos prin­ci­pales de este capí­tu­lo?

- El pre­lu­dio a las siete copas de la ira (1–4)

- Los siete ánge­les y las siete copas de la ira (5–8)

 

2) ¿Qué grande y admirable señal vio Juan en el cielo? (1)

- Siete ánge­les que tienen las siete pla­gas postr­eras, en las que la

ira de Dios se con­suman

 

3) ¿Quiénes esta­ban en pie sobre un mar de vidrio mez­cla­do con fuego?

   ¿Qué esta­ban hacien­do? (2–3)

- Son los que han alcan­za­do la vic­to­ria sobre la bes­tia y su ima­gen, y

su mar­ca y el número de su nom­bre

- Can­tan el cán­ti­co de Moisés y el cán­ti­co del Cordero

 

4) ¿Por qué esta­ban ala­ban­do al Señor Dios Todopoderoso? (3–4)

- Por Sus grandes y mar­avil­losas obras

- Por Sus caminos jus­tos y ver­daderos

- Por Su san­ti­dad

- Por la man­i­festación de Sus juicios

 

5) ¿Qué vio Juan después de estas cosas? (5–6)

- El tem­p­lo del tabernácu­lo del tes­ti­mo­nio abier­to en el cielo

- Salir a los siete ánge­les con las siete pla­gas

 

6) ¿Qué le dio a los siete ánge­les uno de los cua­tro seres vivientes? (7)

- Siete copas de oro llenas de la ira de Dios

 

7) ¿Qué le pasó al tem­p­lo en ese momen­to? (8)

- Se llenó con el humo de la glo­ria de Dios, y por Su poder

- Previnien­do que nadie podía entrar al tem­p­lo has­ta que se hubiesen

cumpli­do las siete pla­gas.

Apoc­alip­sisLec­ción 16. Capí­tu­lo Quince

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