¿Qué es lo que el Señor requiere?

(Miqueas 6:6–8)

Intro­duc­ción:

  1. Creo que todos quisiéramos saber exac­ta­mente lo que el Ser requiere de nosotros para lle­gar al cielo.
  2. Sin embar­go, la respues­ta a esa pre­gun­ta no es tan fácil como dán­donos una lista de reglas tal como, “no robarás, no matarás…”
  3. Miqueas nos da una respues­ta inspi­ra­da a esa respues­ta muy impor­tante.

Cuer­po

  1. Dios deman­da más que exter­nos
    1. Miqueas 6:6–7
    2. Isaías 1:13–15; Amós 5:21–24
    3. Acciones exter­nas sin involu­crar el hom­bre inter­no es inútil (Mateo 15:8–9; 1 Cor­in­tios 13:1–3).
  2. Dios quiere que prac­tique­mos la jus­ti­cia
    1. Miqueas 6:8
    2. Hac­er la jus­ti­cia es actu­ar jus­ta­mente hacia todo hom­bre-no sola­mente hacia algunos.
    3. ¿Cómo tra­ta a los ene­mi­gos, a los pobres, a los enfer­mos?
    4. Romanos 12:17
  3. Dios que amem­os la mis­eri­cor­dia (leal­tad)
    1. Miqueas 6:8
    2. No sola­mente mostrar la mis­eri­cor­dia; pero amar­la.
    3. Mateo 23:23
    4. ¿Qué tan difer­ente será nue­stro panora­ma de la vida se buscáramos opor­tu­nidades para ser mis­eri­cor­diosos?
    5. Mateo 18:21–35; 7:1–2; San­ti­a­go 2:13
  4. Dios que caminemos humilde­mente con Él
    1. Miqueas 6:8
    2. Amós 3:3
    3. San­ti­a­go 4:10; Humíl­late ante la pres­en­cia de Dios…
    4. Mateo 5:3; Bien­aven­tu­ra­do los pobres en espíritu…

Con­clusión:

    1. ¿Algu­nas de las cua­tro cual­i­dades ya men­cionadas le lla­man la aten­ción?
    2. ¿Si su veci­no resum­iera su vida, qué diría de ust­ed?
    3. ¿Si Dios resum­iera su vida, qué diría de ust­ed?

Seguidores imper­fec­tos de Jesús

(Efe­sios 4:15)

Intro­duc­ción:

  1. ¿Le ha toca­do ver la teología basa­da en las pegati­nas que la gente pone en los para­choques?
    1. Los cris­tianos no son per­fec­tos-sola­mente son per­don­a­dos.”
    2. Se paciente, Dios aun no ter­mi­na­do con­mi­go.”
    3. Pre­cau­ción, Cris­tiano bajo con­struc­ción.”
  2. ¿El men­saje?  Todos somos dis­cípu­los imper­fec­tos.
  3. La pal­abra dis­cípu­lo sig­nifi­ca apren­diz e impli­ca un niv­el madurez menos que el del mae­stro.  
  4. La imper­fec­ción en oca­siones nos puede dejar desan­i­ma­do, pero hay esper­an­za.

Cuer­po

  1. Actuación imper­fec­ta
    1. Mar­cos 9:14–18
    2. Los dis­cípu­los tenían que bre­gar con sus pro­pios fra­ca­sos, pero tam­bién con el hecho que los escribas esta­ban cap­i­tal­izan­do en esos fra­ca­sos.  
    3. Vean lo que ha suce­di­do (Mar­cos 6:7–13)
      1. Tenían muchos éxi­tos y un fra­ca­so.
    4. Nosotros muchas veces luchamos con nues­tras imper­fec­ciones y con aque­l­las per­sonas que no nos per­miten olvi­dar esos fra­ca­sos.  
    5. Sin embar­go, en vez de recibir un regaño pun­zante del Señor, reci­bieron instruc­ción para que crecier­an sin desan­i­marse más.
  2. Fe imper­fec­ta
    1. Mar­cos 9:19–27
    2. El padre del hijo libre­mente recono­ció su fe imper­fec­ta.
    3. Fe y duda no su mutu­a­mente exclu­si­va.
    4. Un gramo de duda no es nece­sario que destruya una tonela­da de fe.
    5. Toma tu lugar con Dios en momen­tos de duda, búsca­lo, y man­tente en una relación con Él.
  3. Conocimien­to imper­fec­to
    1. Mar­cos 9:28–32
    2. Dis­cípu­lo” sig­nifi­ca apren­diz e  impli­ca conocimien­to imper­fec­to.
    3. Está bien “no saber todo” si está acti­va­mente bus­can­do “saber­lo.”
    4. Debe­mos cre­cer en conocimien­to (2 Pedro 3:18).

Con­clusión:

  1. Todos somos imper­fec­tos-las bue­nas nuevas son que Jesús ha hecho pro­visión para nues­tras imper­fec­ciones.
  2. No tiene que ver en dónde está en el pel­daño de la escalera de la madurez espir­i­tu­al, pero sí impor­ta en la direc­ción en que va.

Algu­nas per­sonas no toman en serio el hecho de que un día ten­drán que enfrentar la real­i­dad de la muerte.  Mien­tras otros se burlan de la muerte.  Otros la ado­ran como la san­tísi­ma muerte.  Y aun otros, viv­en con un temer con­stante de la muerte.  En esta lec­ción Miqueas Matute abre la Bib­lia y expone a su man­era úni­ca las grandes ver­dades acer­ca de la muerte.  Dios no deja a Su creación igno­rante en cuan­to a la muerte.  Escuche este pod­cast

 

Tal como Jesús

Juan 13

Intro­duc­ción:

  1. En oca­siones es muy fácil dis­cu­tir con­tro­ver­sias innece­sarias rode­an­do un pasaje (2 Tim. 2:14) que fra­casamos en ver las grandes lec­ciones con­tenidas en el con­tex­to.
  2. Tal ha sido el caso con Juan 13.
  3. Tan­to se ha dis­cu­ti­do acer­ca del lavamien­to de los pies, si se debe hac­er o no se debe hac­er, que se igno­ran las lec­ciones claras enseñadas en el pasaje.
  4. Veamos algu­nas de esas lec­ciones…

Cuer­po

  • Jesús amó has­ta el fin
    • Juan 13:1
    • El dolor de ami­gos, famil­ia y aun ene­mi­gos hacien­do deci­siones pecaminosas no dis­uadió a Jesús de amarnos.
    • Romanos 5:6–8
    • Sabi­en­do que iba ser nega­do por Sus dis­cípu­los y traiciona­do por uno de Sus dis­cípu­los no paró a Jesús de amar­los.
    • ¡Gra­cias a Dios que esta ver­dad ha sido rev­e­la­da!
  • Jesús tenía una meta
    • Juan 13:3
    • Que de Dios vino y que a Dios volvía
    • Los fru­tos de nues­tra labor hacen que todo val­ga la pena
    • Con­sidere toda la ded­i­cación y sac­ri­fi­cio de los atle­tas para ganar la medal­la
  • Jesús fue humilde
    • Juan 13:4–5
    • Recuerde, Él fue Dios en la carne
    • Si alguien tenía el dere­cho de ser servi­do fue Jesús, sin embar­go, Él sirvió a los demás
    • Jesús buscó man­eras para servir y nosotros bus­camos man­eras para que nos sir­van
  • Jesús dio un man­damien­to
    • Juan 15:15
    • Debe­mos hac­er como Él hizo
    • Esto no sig­nifi­ca que lit­eral­mente ten­emos que lavar los pies de otros, aunque si la situación lo meri­ta entonces hagá­moslo, pero sí sig­nifi­ca que debe­mos humil­larnos y servir a otros.

Con­clusión:

  1. ¿Aca­so no le da feli­ci­dad que ten­emos un retra­to de Jesús mien­tras Él esta­ba aquí en el mun­do?
  2. ¿Cuán­to se parece a Él?
  3. ¿Podrá la gente ver­lo y saber que ust­ed es uno de Sus dis­cípu­los?

Descar­gar lec­ción aquí

http://edrangel.com/wp-content/uploads/2017/04/Tal-como-Jesús.pdf