Sermón: ¿Por qué hay tantas religiones?

¿Por qué hay tantas religiones?

(Santiago 1:26-27)

Introducción:

  1. Es muy probable que cuando esta pregunta se ha hecho se hayan dado diferentes respuestas.
  2. De acuerdo con lo que cada quien tiene en su entendimiento responde a esta pregunta.
  3. Hay quienes dicen que la existencia de tantas religiones se debe a que cada cabeza es un mundo, y por ello cada quien piensa del tema lo que quiere pensar y así lo transmite a quienes le preguntan.
  4. Otros tienen la idea “religiosa” de que en cuestión de religión es bueno leer la Biblia, que cada quien lea la Biblia orando y que cada quien la entienda como quiera; el resultado a sido infinidad de denominaciones con diferencias de doctrina, o sea diferentes religiones. 
  5. Es a través de la Palabra de Dios que descubrimos un sin numero de causas por las cuales hay tantas religiones el tiempo sería muy largo si nombráramos cada causa, sin embargo estudiemos al menos tres que son las más comunes y principales según mi entendimiento.
  1. Por no respetar la religión pura y sin mancha
    1. La palabra “religión” es definida de la siguiente forma: creencia íntima o social en realidades espirituales, que se expresa mediante el culto a las mismas, un fenómeno universal de expresión muy variada hacia lo supremo (Grijalbo).
    2. La Biblia enseña del contraste entre la religión mala y la religión verdadera (Santiago 1:26,27), la religión mala es la que proviene del engaño; pero la religión pura y sin mancha es la piedad y el amor a Dios, reflejados en la obediencia a sus mandatos que siempre apuntan hacia:
      1. El amor al prójimo.
      2. El amor a Dios. Lo que trae como resultado limpieza espiritual y religión verdadera.
    3. Las muchas religiones dentro de la llamada “cristiandad” o “cristianismo” tienen como sello general el hecho de mezclar algo de la palabra de Dios con ideas humanas para muestra basta un vistazo alrededor nuestro.
      1. ¿Cómo se llaman las iglesias a donde van sus amigos, vecinos, familiares o usted mismo. 
      2. Si es observador verá que los nombres puestos en los edificios de reunión o la forma que se identifican los religiosos tienen tintes de imaginación humana. 
      3. Ejemplos: “Iglesia Pentecostés”, “Iglesia Bautista”, “Iglesia Católica”, “Iglesia fundamentalista”, Iglesia de la Cienciología”, Luteranos”, “Testigos fe Jehová”, “Metodistas”, “Adventistas”, “Calvinistas”, “Mormones, Testigos, etc.
    4. ¿Recuerda que dijo Cristo acerca de la iglesia? 
      1. “edificare mi iglesia” (Mat 16:18). 
      2. Realmente la iglesia debe honrar en primer lugar a su hacedor
      3. ¿A Quien dan honor las religiones con ideas humanas?
      4. ¿Alguna de ellas da honor a Cristo?
      5. Más bien dan honor a quien o quienes las inició, fundó o invento, pero viven engañados pensando que tienen el lugar de la religión pura que menciona Dios en Santiago, pero más bien tienen la religión basada en el engaño mencionada en el mismo escrito.
  2. Por irreverencia a lo que Dios dice
    1. En la palabra de Dios encontramos la evidencia completa de lo que él nos da (Deu 29:29).
      1. No necesitamos más de lo que la Biblia dice para ser salvos (Jn 20:30-31).
      2. Siervos de Dios en el primer siglo eran sumamente despiertos, inteligentes e imaginativos y algunos muy preparados en la educación secular, sin embargo debían sujetarse a la palabra de Dios para estar perfectamente unidos en la misma religión (1Cor 4:6). 
    2. Dios demanda un respeto y sujeción a su palabra, por no llevarlo a cabo el hombre se desvía en sus propios caminos y se enaltece sintiéndose superior recibiendo por ello condenación (Apo 22:18-19)
  3. Por confianza en sí mismos
    1. Muchas veces la confianza en si mismo es el pecado más peligroso que hay.
    2. Se llega a pensar que no se necesita escuchar o aprender más porque ya se sabe todo.
      1. Se llega a tener una confianza enfermiza, que hace creer que todo esta bien con relación a Dios.
      2. El peligro estriba en el hecho de ya no pedir a Dios, ya no buscar la verdad y mirar con menosprecio a quienes no creen o son como nosotros, o a quienes por amor a nuestra alma quieren ubicarnos en la fe verdadera, como el Señor Jesucristo lo hizo (Luc 18:9-14).
    3. La confianza también encuentra su apoyo vano en el poder que dan los bienes de esta vida.
      1. ¿Cuántos de los que tienen riquezas materiales ponen su confianza en ellas?
      2. Muchos se sienten seguros por su poder adquisitivo y hacen obras religiosas para que no se les acuse de idolatras, pero al momento de las pruebas difíciles que la fe demanda toman partido en su verdadero y principal interés; el materialismo o el dinero. 
      3. ¿Cuantos de nosotros andamos descalzos, con ropa remendada o anémicos por hambre? ¡cuidado nosotros somos ricos!  y podemos tener nuestra esperanza puesta en las riquezas,  basando nuestra religión en nuestra propia fuerza y no en la voluntad de Dios (Mar 10:17-27).
    4. Hay quienes gustan de sentir que todo lo saben.
      1. El hombre llega a confiar en lo que sabe y no se ocupa en indagar acerca de las cosas necesarias para mantenerse limpio de pecado.
      2. La mayoría de los judíos creían que ellos tenían la salvación comprada y que hicieran lo que hicieran no iba a cambiar, creían que por el hecho de tener la circuncisión podían juzgar y rechazar a quienes no la tenían (Rom 2:17-20, 24-25).
        1. La persona religiosa es poderosamente atraída por su propio ego poniendo por encima su creencia en si mismo que la humildad de reconocer que puede estar equivocado, y esto sin duda genera más creencias, deberían aceptar el consejo de Dios (Rom 12:16).
        2. La confianza en primer lugar debe ser en Cristo porque el es fiel y porque sabe que es lo que nos conviene (Jn 16:33) esto evitaría el divisionismo que trae consigo más religiones.
  4. ¿Qué hacer para tener la religión que salva?
    1. Es importante respetar lo que Dios dice en su palabra en todo lo que a él se refiere (1Ped 4:11). 
      1. Estudiar la palabra con entendimiento lo cual requerirá de siervos probados quienes fungen como enseñadores (Act 8:30-31).
      2. Leer con buen juicio la palabra de Dios la cual es entendible a todos los que buscan a Dios (Ef 3:4).
    2. Poner en práctica los preceptos divinos desechando lo humano que es engañoso (San 1:26-27).
      1. Quitar de nosotros los prejuicios que no nos permiten ver la forma correcta de practicar la religión
        1. Creencias heredadas de nuestros padres.
        2. Creencias enseñadas por la mayoría de los religiosos que contradicen la Palabra de Dios.
        3. Conceptos propios formados por lo anterior (Rom 12:16)

-Andrés Pong

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