Sermones

La conversión de los samaritanos (Acts 8:1–12)

Andrés Pong, Unknown Date
Part of the Con­ver­sión series, preached at a domin­go ser­vice

INTRODUCCION:
A. Después de la muerte de Este­ban más creyentes seguían pred­i­can­do la pal­abra de Dios.
B. Se desato una gran per­se­cu­ción con­tan­do a Saulo de Tar­so, quien aprobó la muerte de Este­ban, como uno de los prin­ci­pales perseguidores.
C. Hech. 8:1–3 Y Saulo con­sen­tía en su muerte. En aquel día hubo una gran per­se­cu­ción con­tra la igle­sia que esta­ba en Jerusalén; y todos fueron espar­ci­dos por las tier­ras de Judea y de Samaria, sal­vo los após­toles. (2) Y hom­bres pia­dosos lle­varon a enter­rar a Este­ban, e hicieron gran llan­to sobre él. (3) Y Saulo asola­ba la igle­sia, y entran­do casa por casa, arras­tra­ba a hom­bres y a mujeres, y los entre­ga­ba en la cár­cel.
D. Felipe fue uno de los que fueron espar­ci­dos por la per­se­cu­ción y se encon­tró en Samaria. Recordemos que Felipe es uno de los 7 escogi­dos como diá­conos en Hech 6:5, es el que le predicó a el eunuco etiope Hech 8:26–40. Tam­bién es aquel del que se men­ciona con 4 hijas pro­feti­sas Hech 21:8–9.
E. Hech 8:4 Pero los que fueron espar­ci­dos iban por todas partes anun­cian­do el evan­ge­lio. 5 Entonces Felipe, descen­di­en­do a la ciu­dad de Samaria, les pred­i­ca­ba a Cristo.
F. De aquí se desprende nues­tra lec­ción ya que nos enfo­care­mos a analizar la con­ver­sión de los Samar­i­tanos. ¿Quiénes eran estos?

Tags: samar­i­tanos

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¿Solo para los san­tos?, No divi­dan la igle­sia, La necesi­dad oír el evan­ge­lio, El fra­ca­so de Lot, Colab­o­radores de Dios, Algu­nas reac­ciones de her­manos frente al que enseña al error doc­tri­nal, Acor­daos de la mujer de Lot, Prevale­cien­do con Dios, Prevale­cien­do con Dios, No soy dig­no, La con­ver­sión de los de berea, La con­ver­sión de los de ate­nas, La col­isión de Dios y el peca­do, Guer­ra san­ta, Recla­man­do su ver­dadera iden­ti­dad, parte 1, Recla­man­do su ver­dadera iden­ti­dad, parte 2, Crea­d­os para bue­nas obras, Cono­cien­do al Jesús de las escrit­uras, Os habéis acer­ca­do al Monte Sión, La veraci­dad del men­saje pred­i­ca­do, Los Ate­niens­es, Últi­mas cosas (1), la vida, Vayamos hacia la per­fec­ción, ¿Cree que ust­edes son los úni­cos que irán al cielo?, A los Romanos, Comu­nión 1 de 9, Comu­nión 2 de 9, Comu­nión 3 de 9, Comu­nión 4 de 9, Comu­nión 5 de 9, Comu­nión 6 de 9, Comu­nión 6 de 9, Comu­nión 7 de 9, Comu­nión 8 de 9, Comu­nión 9 de 9, ¿Por qué yo?, Prob­le­mas en el mat­ri­mo­nio, 2 Cor­in­tios, Evan­ge­lis­mo Per­son­al, Evan­ge­lis­mo Per­son­al, El ser­món del monte, LA VIDA EN UNA CULTURA SATURADA EN EL ENTRETENIMIENTO, La vida en una cul­tura sat­u­ra­da en el entreten­imien­to Los dos dis­cípu­los de Juan »

Acts 8:1–12

1Y SAULO con­sen­tía en su muerte. Y en aquel día se hizo una grande per­se­cu­ción en la igle­sia que esta­ba en Jerusalem; y todos fueron espar­ci­dos por las tier­ras de Judea y de Samaria, sal­vo los após­toles. 2Y lle­varon á enter­rar á Este­ban varones pia­dosos, é hicieron gran llan­to sobre él. 3Entonces Saulo asola­ba la igle­sia, entran­do por las casas: y trayen­do hom­bres y mujeres, los entre­ga­ba en la cár­cel. 4Mas los que fueron espar­ci­dos, iban por todas partes anun­cian­do la pal­abra. 5Entonces Felipe, descen­di­en­do á la ciu­dad de Samaria, les pred­i­ca­ba á Cristo. 6Y las gentes escuch­a­ban aten­ta­mente unán­imes las cosas que decía Felipe, oyen­do y vien­do las señales que hacía. 7Porque de muchos que tenían espíri­tus inmun­dos, salían éstos dan­do grandes voces; y muchos par­alíti­cos y cojos eran sana­dos: 8Así que había gran gozo en aque­l­la ciu­dad. 9Y había un hom­bre lla­ma­do Simón, el cual había sido antes mági­co en aque­l­la ciu­dad, y había engaña­do la gente de Samaria, dicién­dose ser algún grande: 10Al cual oían todos aten­ta­mente des­de al más pequeño has­ta el más grande, dicien­do: Este es la gran vir­tud de Dios. 11Y le esta­ban aten­tos, porque con sus artes mág­i­cas los había embe­le­sa­do mucho tiem­po. 12Mas cuan­do creyeron á Felipe, que anun­cia­ba el evan­ge­lio del reino de Dios y el nom­bre de Jesu­cristo, se bau­ti­z­a­ban hom­bres y mujeres. (RV1909)

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13 Thoughts on “Sermones

  1. Francisco Pablo Lucas on October 21, 2013 at 8:33 pm said:

    Dios los bendi­ga me gus­ta los men­sajes

  2. Los estu­dios de Colosens­es (Ser­mones y comen­tario), estan muy edi­fica­tivos. Los he descar­ga­do. Gra­cias

  3. Benancio Borja on February 22, 2015 at 5:26 pm said:

    Dios lev­endi­ga Her­mano

  4. Héctor Rosado Viñegas on May 17, 2015 at 10:22 am said:

    Exce­lentes estu­dios her­mano, ayu­dan mucho. Dios le guarde y le bendi­ga rica­mente. Salu­dos con afec­to

  5. nelson e vanegas on June 3, 2015 at 7:04 pm said:

    Recién he baja­do el estu­dio de Gálatas… lo he hojea­do y me ha intere­sa­do grande­mente… espe­cial­mente las pre­gun­tas que ha desar­rol­la­do que segu­ra­mente me serán de invalu­able util­i­dad en mi com­par­tir! Más tarde le com­par­tiré mi expe­ri­en­cia de “mas­ticar” su estu­dio! Defin­i­ti­va­mente, gra­cias y será una ben­di­ción!

    • admin on June 9, 2015 at 3:49 pm said:

      Dios lo bendi­ga her­mano Nel­son. Gra­cias a ust­ed por vis­i­tar y ben­e­fi­cia­rse del mate­r­i­al. El estu­dio de Gálatas es una obra de mucho interés para mi por el hecho que los her­manos esta­ba insat­is­fe­chos con la ley de Cristo y desea­ban enyu­garse con la ley que mata. (2 Cor. 3:6; “el cual tam­bién nos hizo sufi­cientes como min­istros (servi­dores) de un nue­vo pacto, no de la letra, sino del Espíritu. Porque la letra mata, pero el Espíritu da vida.”

  6. Jesus Alvarez Rodriguez on October 24, 2015 at 7:21 pm said:

    Gra­cias her­mano por este mate­r­i­al , es muy edi­f­i­cante vis­i­tar estos sitios. Dios le Bendi­ga .

    • Muchas gra­cias a ust­ed. Dios lo bendi­ga en todo.

    • LE agradez­co mucho su comen­tario. Deseo que regrese con fre­cuen­cia y que com­par­ta este sitio con todos sus ami­gos. Si no encuen­tra lo que bus­ca­ba, avíseme y haré todo lo posi­ble de elab­o­rar un estu­dio.

      Me puede escribir a rangel­la­lo aro­ba (@) gmail pun­to (.) com

      Ten­go que escribir mi correo de esta for­ma porque hay robots que se roban los corre­os. De esta man­era ust­ed sabe que se unen todas las pal­abras de esta for­ma: nombre@gmail.com.

      Gra­cias y que Dios lo bendi­ga.

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