Sermones

Los dos mil en el Pórtico de Salomón (Acts 3:1–4:4)

Nicolás Hernán­dez, June 19, 2012
Part of the Las con­ver­siones en el libro de los Hechos por Mark Copeland series, preached at a domin­go ser­vice

Tags: 2000, con­ver­sión, dos, Los, mil, Pór­ti­co de Salomón

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Acts 3:1–4:4

1PEDRO y Juan sub­ían jun­tos al tem­p­lo á la hora de oración, la de nona. 2Y un hom­bre que era cojo des­de el vien­tre de su madre, era traí­do; al cual ponían cada día á la puer­ta del tem­p­lo que se lla­ma la Her­mosa, para que pidiese limosna de los que entra­ban en el tem­p­lo. 3Este, como vió á Pedro y á Juan que iban á entrar en el tem­p­lo, roga­ba que le diesen limosna. 4Y Pedro, con Juan, fijan­do los ojos en él, dijo: Mira á nosotros. 5Entonces él estu­vo aten­to á ellos, esperan­do recibir de ellos algo. 6Y Pedro dijo: Ni ten­go pla­ta ni oro; mas lo que ten­go te doy: en el nom­bre de Jesu­cristo de Nazaret, lev­án­tate y anda. 7Y tomán­dole por la mano derecha le lev­an­tó: y luego fueron afir­ma­dos sus pies y tobil­los; 8Y saltan­do, se puso en pie, y andu­vo; y entró con ellos en el tem­p­lo, andan­do, y saltan­do, y ala­ban­do á Dios. 9Y todo el pueblo le vió andar y alabar á Dios. 10Y conocían que él era el que se senta­ba á la limosna á la puer­ta del tem­p­lo, la Her­mosa: y fueron llenos de asom­bro y de espan­to por lo que le había acon­te­ci­do. 11Y tenien­do á Pedro y á Juan el cojo que había sido sana­do, todo el pueblo con­cur­rió á ellos al pór­ti­co que se lla­ma de Salomón, atóni­tos. 12Y vien­do esto Pedro, respondió al pueblo: Varones Israeli­tas, ¿por qué os mar­avil­láis de esto? ó ¿por qué ponéis los ojos en nosotros, como si con nues­tra vir­tud ó piedad hubiése­mos hecho andar á éste? 13El Dios de Abra­ham, y de Isaac, y de Jacob, el Dios de nue­stros padres ha glo­ri­fi­ca­do á su Hijo Jesús, al cual vosotros entre­gasteis, y negasteis delante de Pila­to, juz­gan­do él que había de ser suel­to. 14Mas vosotros al San­to y al Jus­to negasteis, y pedis­teis que se os diese un homi­ci­da; 15Y matasteis al Autor de la vida, al cual Dios ha resuci­ta­do de los muer­tos; de lo que nosotros somos tes­ti­gos. 16Y en la fe de su nom­bre, á éste que vosotros veis y conocéis, ha con­fir­ma­do su nom­bre: y la fe que por él es, ha dado á este esta com­ple­ta sanidad en pres­en­cia de todos vosotros. 17Mas aho­ra, her­manos, sé que por igno­ran­cia lo habéis hecho, como tam­bién vue­stros príncipes. 18Empero, Dios ha cumpli­do así lo que había antes anun­ci­a­do por boca de todos sus pro­fe­tas, que su Cristo había de pade­cer. 19Así que, arrepen­tíos y con­vertíos, para que sean bor­ra­dos vue­stros peca­dos; pues que ven­drán los tiem­pos del refrige­rio de la pres­en­cia del Señor, 20Y enviará á Jesu­cristo, que os fué antes anun­ci­a­do: 21Al cual de cier­to es men­ester que el cielo ten­ga has­ta los tiem­pos de la restau­ración de todas las cosas, que habló Dios por boca de sus san­tos pro­fe­tas que han sido des­de el siglo. 22Porque Moisés dijo á los padres: El Señor vue­stro Dios os lev­an­tará pro­fe­ta de vue­stros her­manos, como yo; á él oiréis en todas las cosas que os hablare. 23Y será, que cualquiera alma que no oyere á aquel pro­fe­ta, será desar­raiga­da del pueblo. 24Y todos los pro­fe­tas des­de Samuel y en ade­lante, todos los que han habla­do, han anun­ci­a­do estos días. 25Vosotros sois los hijos de los pro­fe­tas, y del pacto que Dios con­certó con nue­stros padres, dicien­do á Abra­ham: Y en tu simiente serán ben­di­tas todas las famil­ias de la tier­ra. 26A vosotros primera­mente, Dios, habi­en­do lev­an­ta­do á su Hijo, le envió para que os bendi­jese, á fin de que cada uno se con­vier­ta de su mal­dad. 4:1 Y HABLANDO ellos al pueblo, sobrevinieron los sac­er­dotes, y el mag­istra­do del tem­p­lo, y los Saduceos, 2Resen­ti­dos de que enseñasen al pueblo, y anun­ci­asen en Jesús la res­ur­rec­ción de los muer­tos. 3Y les echaron mano, y los pusieron en la cár­cel has­ta el día sigu­iente; porque era ya tarde. 4Mas muchos de los que habían oído la pal­abra, creyeron; y fué el número de los varones como cin­co mil. (RV1909)

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13 Thoughts on “Sermones

  1. Francisco Pablo Lucas on October 21, 2013 at 8:33 pm said:

    Dios los bendi­ga me gus­ta los men­sajes

  2. Los estu­dios de Colosens­es (Ser­mones y comen­tario), estan muy edi­fica­tivos. Los he descar­ga­do. Gra­cias

  3. Benancio Borja on February 22, 2015 at 5:26 pm said:

    Dios lev­endi­ga Her­mano

  4. Héctor Rosado Viñegas on May 17, 2015 at 10:22 am said:

    Exce­lentes estu­dios her­mano, ayu­dan mucho. Dios le guarde y le bendi­ga rica­mente. Salu­dos con afec­to

  5. nelson e vanegas on June 3, 2015 at 7:04 pm said:

    Recién he baja­do el estu­dio de Gálatas… lo he hojea­do y me ha intere­sa­do grande­mente… espe­cial­mente las pre­gun­tas que ha desar­rol­la­do que segu­ra­mente me serán de invalu­able util­i­dad en mi com­par­tir! Más tarde le com­par­tiré mi expe­ri­en­cia de “mas­ticar” su estu­dio! Defin­i­ti­va­mente, gra­cias y será una ben­di­ción!

    • admin on June 9, 2015 at 3:49 pm said:

      Dios lo bendi­ga her­mano Nel­son. Gra­cias a ust­ed por vis­i­tar y ben­e­fi­cia­rse del mate­r­i­al. El estu­dio de Gálatas es una obra de mucho interés para mi por el hecho que los her­manos esta­ba insat­is­fe­chos con la ley de Cristo y desea­ban enyu­garse con la ley que mata. (2 Cor. 3:6; “el cual tam­bién nos hizo sufi­cientes como min­istros (servi­dores) de un nue­vo pacto, no de la letra, sino del Espíritu. Porque la letra mata, pero el Espíritu da vida.”

  6. Jesus Alvarez Rodriguez on October 24, 2015 at 7:21 pm said:

    Gra­cias her­mano por este mate­r­i­al , es muy edi­f­i­cante vis­i­tar estos sitios. Dios le Bendi­ga .

    • Muchas gra­cias a ust­ed. Dios lo bendi­ga en todo.

    • LE agradez­co mucho su comen­tario. Deseo que regrese con fre­cuen­cia y que com­par­ta este sitio con todos sus ami­gos. Si no encuen­tra lo que bus­ca­ba, avíseme y haré todo lo posi­ble de elab­o­rar un estu­dio.

      Me puede escribir a rangel­la­lo aro­ba (@) gmail pun­to (.) com

      Ten­go que escribir mi correo de esta for­ma porque hay robots que se roban los corre­os. De esta man­era ust­ed sabe que se unen todas las pal­abras de esta for­ma: nombre@gmail.com.

      Gra­cias y que Dios lo bendi­ga.

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