El Evangelio de Juan: Guía de Estudio – Introducción y Juan 1
Juan 1 — Introducción + 1:1–5
Paralelo con Génesis 1, el Logos, y la Luz que brilla en las tinieblas
Contenido de esta parte
Introducción, propósito y método
Juan declara su propósito al final del libro: “…para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que creyendo tengáis vida en su nombre” (Jn 20:31). Nuestro método: seguir el texto versículo por versículo, explicar el sentido natural, observar el griego cuando aclara, conectar con AT/NT y derivar aplicaciones doctrinales y prácticas para **cristianos** hoy.
- Énfasis: identidad eterna del Hijo; encarnación real; fe que recibe y obedece; vida eterna como conocimiento de Dios por su Hijo (Jn 17:3).
- Lenguaje: evitamos términos sociológicos (“comunidad”) cuando se habla de la iglesia; usamos “cristianos/iglesia”.
Juan 1:1–5 — Prólogo
En el principio era el Verbo, y el Verbo estaba con Dios, y el Verbo era Dios… En Él estaba la vida, y la vida era la Luz de los hombres. Y la Luz brilla en las tinieblas, y las tinieblas no la comprendieron / no la vencieron.
1) “En el principio” — relación con Génesis 1:1
Génesis 1:1 inicia la historia del cosmos; Juan 1:1 apunta antes del tiempo creado: cuando el “principio” empezó, el Verbo ya era. El imperfecto “era” indica existencia continua, no un comienzo (“llegó a ser”).
2) Tres afirmaciones que definen la cristología de Juan
- Eternidad: “En el principio era el Verbo”.
- Relación personal: “El Verbo estaba con Dios” (πρὸςπρὸς“hacia, frente a”: cercanía relacional, comunión personal (cf. Jn 17:5). sugiere “cara a cara”).
- Deidad plena: “El Verbo era Dios” — θεὸς ἦν ὁ λόγοςPredicado cualitativoEnfatiza naturaleza: el Verbo posee lo que Dios es por esencia., no “un dios”.
3) El Logos (λόγος): por qué ese término
Para los judíos: la Palabra eficaz de Dios (Sal 33:6), la Sabiduría que estuvo “al principio” (Prov 8). Para el mundo greco-romano: el principio racional que ordena el cosmos. Juan dice: esa Palabra/Sabiduría es una Persona que crea (1:3), revela (1:18) y salva (1:12–13).
4) Creador y sustentador (1:3)
“Todas las cosas” llegaron a ser por medio de Él; “sin Él nada llegó a ser”. El Hijo no pertenece a “lo creado”; es el agente creador (Col 1:16; Heb 1:2). Esto deshace cualquier intento de rebajar a Cristo a criatura excelsa.
5) Vida → Luz (1:4) y la tensión de 1:5
En Él estaba la vida (vida propia de Dios, Jn 5:26), y esa vida es luz para los hombres: sentido, revelación, moralidad. La luz brilla (presente durativo) y las tinieblas ni la entienden ni la vencen (κατέλαβενκατέλαβενAmbivalente: “no comprendieron” / “no dominaron”. Ambas son ciertas teológicamente (cf. Jn 12:35; 16:33).).
- Palabra que crea vs. Palabra que encarna: Génesis: “Dijo Dios…”. Juan: el Verbo personal trae nueva creación (2 Co 4:6).
- Luz física vs. luz moral: Génesis separa día/noche; Juan separa los que vienen a la luz de los que aman tinieblas (Jn 3:19–21).
- Teleología: desde el origen hasta la vida eterna: “vida” en el Hijo (Jn 17:3).
Juan 1:6–13 — Testigo, Luz, fe y filiación
Hubo un hombre enviado de Dios, llamado Juan… para dar testimonio de la Luz… A lo suyo vino, y los suyos no le recibieron. Pero a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio derecho de ser hechos hijos de Dios; los cuales no nacieron de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios.
1) El testigo (1:6–8): grandeza en señalar a Otro
Juan el Bautista no compite con la Luz; su papel es preparar y señalar (cf. Jn 5:33–35). Su autoridad viene de ser enviado por Dios; su mensaje impulsa a la fe en Jesús, no en sí mismo (cf. Jn 3:29–30).
2) Rechazo y recepción (1:9–11)
La “Luz verdadera” alumbra a todo ser humano en el sentido de dar revelación y oportunidad; sin embargo, el mundo no le conoce y “los suyos” no le reciben (Is 53:3). La incredulidad tiene raíz moral (Jn 3:19–20), no falta de evidencia.
3) “Derecho” de ser hechos hijos (1:12) — exousía
Recibir a Cristo = creer en su nombre (confianza obediente). Dios concede ἐξουσίαἐξουσίαAutoridad/potestad legítima otorgada por Dios. para “ser hechos” hijos. Subraya tanto el acto divino (Dios hace) como la respuesta humana (fe que recibe). Esta relación filial se concreta con el nuevo nacimiento (Jn 3:3–8), la permanencia (Jn 8:31–32) y la obediencia (Jn 3:36).
4) Nacer “de Dios” (1:13)
Negación triple: no por linaje (“sangre”), no por impulso humano (“carne”), no por decisión de varón. La salvación no se hereda ni se manufactura: es obra de Dios. Sin embargo, Dios usa medios: la Palabra (1 P 1:23), la fe obediente (Jn 3:36), y la respuesta personal (Hch 2:38–41).
5) Teología práctica
- Humildad ministerial: el testigo reduce su brillo para que Cristo crezca.
- Responsabilidad: “recibirle” implica abandonar tinieblas y venir a la luz.
- Seguridad filial: la identidad como “hijos de Dios” descansa en lo que Dios hace en nosotros.
Juan 1:14–18 — El Verbo se hizo carne
Y el Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros, y vimos su gloria… lleno de gracia y de verdad… A Dios nadie le vio jamás; el Unigénito Dios, que está en el seno del Padre, Él le ha dado a conocer.
1) “Se hizo carne” — realidad humana sin dejar de ser Dios
σὰρξ ἐγένετοσὰρξ ἐγένετοNo apariencia: asunción real de humanidad. afirma la encarnación plena. Cristo participa de nuestra condición (Heb 2:14–18) para redimirnos verdaderamente.
2) “Habitó” — eskēnōsen: tabernaculizó
ἐσκήνωσενἐσκήνωσενEvoca el tabernáculo (Éx 25–40): presencia divina ahora en Cristo. indica presencia visible de Dios. Lo que el tabernáculo anticipó, Jesús lo cumple: Él es el lugar de encuentro con Dios (cf. Jn 2:19–21).
3) “Vimos su gloria — gracia y verdad”
La gloria (Éx 33–34) se manifiesta en el carácter del Hijo: **gracia** (favor inmerecido que rescata) y **verdad** (fidelidad y revelación exacta). Ambas van juntas; separar una de la otra distorsiona el Evangelio.
4) “El Unigénito Dios” (μονογενὴς θεός) — alta cristología
Lectura sólida que subraya la deidad del Hijo. El Hijo, “en el seno del Padre”, **explica** (ἐξηγήσατο) a Dios: conocer a Cristo es conocer a Dios (Jn 14:9). El Verbo no solo habla de Dios; **es** Dios haciéndose conocible.
5) Implicaciones doctrinales y prácticas
- Revelación suprema: la Escritura converge en Cristo; Él es la exégesis viva de Dios.
- Gracia transformadora: la gracia que salva también forma carácter veraz.
- Adoración centrada en Cristo: ya no un espacio sagrado, sino una Persona.
Juan 1:19–28 — La delegación y la voz
Yo no soy el Cristo… Yo soy voz del que clama en el desierto: Enderezad el camino del Señor, como dijo el profeta Isaías.
1) Interrogatorio oficial
“¿Eres el Cristo? ¿Elías? ¿El Profeta?” Juan se define por negación de títulos y por su función: voz que prepara al Señor (no a “otro”). Isaías 40:3 apunta a preparar el camino de **YHWH**; Juan lo aplica a Jesús: fuerte implicación cristológica.
2) Sobre su bautismo
Su bautismo es preparatorio: llama al arrepentimiento y dispone al pueblo para el que bautiza con Espíritu Santo (1:33). Su humildad (“no digno de desatar la correa”) subraya la superioridad del Mesías.
3) Localización
4) Lecciones
- Identidad ministerial: somos voces; Cristo es el Señor.
- Texto-cristología: lo que Isaías dice de YHWH, Juan lo aplica a Jesús.
Juan 1:29–34 — Cordero de Dios
He aquí el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo… Yo le he visto y he dado testimonio de que éste es el Hijo de Dios.
1) “Cordero de Dios” — síntesis bíblica
- Éxodo 12: Cordero pascual cuya sangre libra del juicio.
- Isaías 53:7: Siervo llevado al matadero; lleva el pecado de muchos.
- Juan: Jesús es el Cordero definitivo que “quita” (levanta y expía) el pecado del mundo.
2) Espíritu que desciende y permanece
Señal que autentica al Mesías: el Espíritu permanece (no solo visita). El Mesías bautiza “en Espíritu Santo” (1:33): inaugura la era del Espíritu en el pueblo de Dios (cf. Jn 7:37–39).
3) Confesión del Bautista
“He visto y doy testimonio”: el testigo culmina presentando a Jesús como Hijo de Dios. No hay competencia de ministerios; hay convergencia en Cristo.
Juan 1:35–51 — Encuentro y testimonio en cadena
1) Andrés y Simón (1:35–42)
Hemos hallado al Mesías… Tú eres Simón… te llamarás Cefas (Pedro).
Encuentro personal → testimonio inmediato (Andrés → Pedro). Cambio de nombre: vocación profética; Jesús ve lo que hará de él.
2) Felipe y Natanael (1:43–49)
¿De Nazaret puede salir algo bueno?… Rabí, tú eres el Hijo de Dios; tú eres el Rey de Israel.
Escepticismo honesto transformado por la omnisciencia de Jesús. Títulos altos: Hijo de Dios, Rey de Israel.
3) Hijo del Hombre y Betel (1:50–51)
Veréis el cielo abierto y a los ángeles de Dios subiendo y bajando sobre el Hijo del Hombre.
Jesús es la verdadera “escalera” entre cielo y tierra (Betel). “Hijo del Hombre” evoca autoridad universal (Dan 7). El discipulado comienza con ver quién es Él.
Juan 1 — Términos y Lecciones
Mini TOC global
- 1) Intro & 1:1–5
- 2) 1:6–13
- 3) 1:14–18
- 4) 1:19–28
- 5) 1:29–34
- 6) 1:35–51
- 7) Términos y Lecciones
- 8) JW — Refutación + NWT
Términos clave (Juan 1)
| Término | Original | Verso | Sentido exegético |
|---|---|---|---|
| Logos | λόγος | 1:1,14 | Auto-revelación personal de Dios; creador, revelador, salvador. |
| Archē | ἀρχή | 1:1–2 | En el principio: el Verbo ya “era”. |
| Theos | θεός | 1:1 | Predicado cualitativo: el Verbo era Dios (misma esencia). |
| Katelaben | κατέλαβεν | 1:5 | “No comprendieron / no vencieron”. |
| Exousía | ἐξουσία | 1:12 | Derecho/potestad otorgada por Dios para ser hechos hijos. |
| Sarx | σάρξ | 1:14 | Humanidad real del Verbo encarnado. |
| Eskēnōsen | ἐσκήνωσεν | 1:14 | “Tabernaculizó”: presencia divina en Cristo. |
| Monogenēs Theos | μονογενὴς θεός | 1:18 | “Unigénito Dios”: deidad del Hijo y relación íntima con el Padre. |
Lecciones teológicas y prácticas
1) Cristo: vida y luz
Sin Él no hay vida espiritual; con Él hay luz para pensar, vivir y perseverar.
2) Fe que recibe y obedece
Recibirle implica rendición a su palabra; Dios otorga el nuevo nacimiento y la filiación.
3) Gracia y verdad
No es gracia sentimental ni verdad fría: ambas resplandecen en Jesús.
4) Testigo humilde
El ministerio verdadero apunta a Cristo y se alegra cuando Él crece.
Apéndice — Juan 1 y la refutación del error de los Testigos de Jehová
12.1 ¿Qué afirman?
Que el Hijo es una criatura excelsa y que Juan 1:1c debe leerse “la Palabra era un dios”, negando la plena deidad del Hijo.
12.2 Por qué Juan 1 los desmiente
- Griego de 1:1c: θεὸς ἦν ὁ λόγοςPredicado cualitativoResalta la naturaleza del Verbo; no introduce una deidad secundaria.. Si Juan quisiera decir “un dios”, existen recursos griegos claros que habría usado. No lo hace.
- 1:3 “todas las cosas”: el Verbo es causa de todo lo creado. Si fuera criatura, entraría en la categoría de “lo hecho”, algo que el texto excluye explícita y lógicamente.
- 1:18 “Unigénito Dios”: alta cristología explícita; el Hijo en el seno del Padre revela a Dios porque comparte su esencia.
12.3 Testimonios del AT y NT aplicados al Hijo
- Isa 40:3 → Jn 1:23: preparar el camino de **YHWH** se aplica a Jesús.
- Sal 102:25–27 ↔ Heb 1:10–12: un pasaje sobre el Creador eterno se aplica al Hijo.
- Dan 7:13–14 → Jn 1:51: autoridad universal del “Hijo del Hombre”.
12.4 Cuando la NWT se contradice y termina afirmando la Deidad de Cristo
- Sal 102 en NWT: reconoce a Jehová como Creador eterno; Heb 1 aplica ese texto al Hijo. Conclusión inevitable: el Hijo comparte identidad divina.
- Col 1:19; 2:9 (en NWT): toda la plenitud “divina” mora corporalmente en Cristo.
- Jn 20:28 (en NWT): Tomás: “¡Señor mío y Dios mío!” — Jesús no corrige, acepta la confesión.
- Tit 2:13; 2 P 1:1: construcción gramatical griega identifica a Jesús como “Dios y Salvador”.
12.5 Conclusión
Juan 1 no admite una cristología de “dios menor”. Presenta a Cristo como eterno, creador, “Unigénito Dios”, revelación plena del Padre. Incluso la NWT, al entretejer AT y NT, termina afirmando lo que pretende negar.
Mapas Extra — Contexto geográfico de Juan 1
Estos mapas ayudan a visualizar lugares claves vinculados con Juan 1 y los primeros pasos del ministerio de Jesús.
Nazaret
Ciudad pequeña y despreciada (Jn 1:46). El origen humilde de Jesús contrasta con su identidad exaltada.
Jerusalén
Centro religioso y escenario de confrontaciones y festividades clave en Juan. Aunque Juan 1 ocurre mayormente fuera de Jerusalén, el “corazón” religioso late aquí.
Betania más allá del Jordán
Lugar del ministerio de Juan el Bautista y de los primeros testimonios sobre Jesús (Jn 1:28–34).
Caná de Galilea
Próximo escenario en Juan 2 (bodas de Caná). Muestra la transición del testimonio (cap. 1) al primer “signo”.
Capernaúm
Base importante del ministerio galileo (aunque el centro de Juan es Judea/Jerusalén, Capernaúm aparece en la narrativa más amplia del ministerio de Jesús).
Juan 1:1–51 — Notas versículo por versículo
Pulse cada acordeón para desplegar notas concisas que siguen la exégesis extensa de las Partes 1–8.
“Era” (imperfecto) indica existencia continua del Verbo antes de la creación. “Con Dios” sugiere comunión personal; “era Dios” afirma deidad plena del Verbo.
Reafirma la coexistencia eterna con el Padre. No hay subordinación ontológica; sí distinción de personas.
El Hijo es el agente creador de absolutamente todo. Si el Verbo fuera criatura, entraría en “lo hecho”, lo cual el versículo niega.
Vida como propiedad intrínseca (Jn 5:26). La vida divina es luz para los hombres: revelación, verdad y moralidad.
Ambivalencia intencional: el mundo no capta la luz por ceguera moral, ni puede apagarla por impotencia frente a la victoria de Cristo.
Juan el Bautista es voz, no luz. Su grandeza es señalar a Otro. Ministerio legítimo: centrado en Cristo.
Revelación universal; rechazo histórico. La incredulidad no es déficit intelectual, sino resistencia moral (Jn 3:19–20).
Recibir = creer con obediencia. Dios otorga exousía (potestad) para ser hechos hijos. Identidad filial se vive en permanencia y obediencia.
El nuevo nacimiento no es herencia, ni impulso humano, ni decisión de otro; es obra de Dios, recibida por la fe.
Encarnación real (no apariencia). “Tabernaculizó”: la presencia divina ahora es personal en Cristo; vemos su gloria en gracia y verdad.
Preexistencia del Hijo: “es antes” que Juan, aunque Juan nació primero. Señala la eternidad del Verbo.
La gracia de Cristo no se agota; “gracia sobre gracia” indica provisión continua y suficiente.
No oposición sino clímax: Moisés señala; Cristo cumple con gracia y verdad plenas.
“El Unigénito Dios” explica al Padre. Cristo es la exégesis definitiva de Dios.
Identidad por función, no por título. Isa 40:3 aplicado a Jesús implica que el Señor que viene es YHWH encarnado.
Bautismo preparatorio: arrepentimiento y expectativa del que bautiza en Espíritu Santo. Humildad: ni desatar la correa.
Síntesis de Éx 12 e Is 53: Jesús libra del juicio y lleva el pecado. Misión universal (“del mundo”).
Señal mesiánica: el Espíritu descender y permanecer. Testimonio culmina: “Éste es el Hijo de Dios”.
Encuentro → testimonio → transformación. “Cefas/Pedro”: Jesús ve lo que hará de él.
Escepticismo sincero confrontado con la omnisciencia de Jesús. Confesión: Hijo de Dios, Rey de Israel.
Gén 28 re-leído en Cristo: Él es la escalera entre cielo y tierra. Título “Hijo del Hombre” (Dan 7) connota autoridad eterna.
