Skip to contentArgumentos Bíblicos contra nuevas nupcias para el culpable de adulterio
Argumentos Bíblicos contra la idea de nuevas nupcias para el culpable de adulterio
1. El vínculo matrimonial en la Ley de Dios es único y vitalicio
- Romanos 7:2–3 (NBLA): “La mujer casada está ligada por la ley a su marido mientras él vive…”
- Pablo basa esto en la ley de Dios, no en la práctica cultural.
- Cualquier nueva unión mientras viva el primer cónyuge = adulterio.
- Este principio se aplica tanto al inocente como al culpable.
2. Jesús reinterpreta Deuteronomio 24
- Los fariseos malinterpretaron Dt 24 para justificar el repudio casual (ἀπολύω).
- Jesús restaura la intención original de Dios (Génesis 2:24): el matrimonio es permanente, solo roto por fornicación (πορνεία).
- La cláusula de excepción en Mateo 19:9 aplica únicamente al cónyuge inocente. Cristo nunca autoriza al culpable a casarse nuevamente.
- Si ἀπολύω significara “liberar para volver a casarse”, Jesús no habría concluido “comete adulterio” en Mt 19:9 y Mc 10:11–12.
3. Alcance semántico de los verbos
- ἀπολύω: Siempre negativo en contexto de divorcio; describe un repudio pecaminoso, no una liberación legítima (cf. Lc 16:18).
- χωρίζω: Describe separación física, no anulación divina. Pablo ordena: “quédese sin casar o reconcíliese” (1 Co 7:11).
- ἀφίημι: Describe abandono, donde Pablo aclara que el creyente no está esclavizado a forzar convivencia, pero sigue ligado por la ley (1 Co 7:15, 39).
- Ninguno de estos verbos significa “liberación divina para un nuevo matrimonio”.
4. Ausencia de apoyo textual para un privilegio del culpable
- Ningún pasaje del NT concede derecho de nuevas nupcias al adúltero.
- Solo el inocente tiene posible libertad para casarse nuevamente porque:
- Su pacto matrimonial fue roto por la porneía del otro.
- El culpable es descrito como quien comete adulterio al entrar en nueva unión (Mc 10:11–12).
5. Testimonio patrístico y de la iglesia primitiva
- Escritores cristianos primitivos (Hermas, Justino Mártir, Tertuliano, Orígenes) enseñaron consistentemente:
- El matrimonio es vinculante de por vida.
- Solo el inocente puede separarse y permanecer soltero, o reconciliarse.
- El culpable debe arrepentirse, pero no puede casarse nuevamente mientras viva su cónyuge.
- Esto demuestra que la comprensión apostólica de los términos griegos no permitía nuevas nupcias para el culpable.
6. Inconsistencia lógica del argumento contrario
- Si ἀπολύω significara “liberar para volver a casarse”, entonces:
- Jesús se estaría contradiciendo en Mt 19:9 (“repudia y se casa con otra comete adulterio”).
- Marcos 10:11–12 y Lucas 16:18 perderían sentido (“todo el que se casa con una repudiada comete adulterio”).
- El mandato de Pablo a la mujer separada de permanecer sin casar sería innecesario si la separación disolviera el vínculo.
7. Dios es quien une el matrimonio (Mt 19:6)
- Ninguno de los tres verbos (ἀπολύω, χωρίζω, ἀφίημι) representa a Dios disolviendo el vínculo.
- Son acciones humanas, que no deshacen lo que Dios unió.
- Nadie puede otorgarse a sí mismo libertad divina para un nuevo matrimonio por su propio acto pecaminoso de adulterio o repudio