El Nombre sobre Todo Nombre: El Verdadero Carácter de Dios
El Nombre sobre Todo Nombre: El Verdadero Carácter de Dios
Del Fundamento a la Fidelidad (Parte 2 de 5)
Texto Clave: Éxodo 34:6-7
En Esta Página
Padre Santo y Eterno, venimos ante Ti esta noche con un anhelo profundo, el mismo anhelo de Tu siervo Moisés: “Muéstrame Tu gloria”. Te pedimos que, a través de Tu propia Palabra, Tú mismo nos declares Tu Nombre. Quita de nosotros las ideas falsas, las caricaturas que hemos hecho de Ti, las mentiras que el mundo o nuestro propio miedo nos han dicho. Queremos conocerte como realmente eres. Permite que la luz de Tu carácter, revelada en esta montaña sagrada, ilumine nuestros corazones. Que al ver Tu gloria, seamos transformados y motivados a servirte, no por temor, sino por amor y asombro. En el nombre de Jesús. Amén.
Introducción y Gancho (Hook)
- Si alguien les preguntara en la calle, “¿Quién eres tú?”, ¿qué responderían? Probablemente dirían su nombre, quizás su profesión —”soy carpintero”, “soy profesora”— o su rol familiar —”soy padre”, “soy hija”. Definimos nuestra identidad por lo que hacemos o por nuestras relaciones. Pero, ¿qué pasaría si le hiciéramos esa misma pregunta a Dios? Si le preguntáramos, “Señor, ¿quién eres Tú en realidad?”, ¿qué nos diría? No tenemos que adivinarlo.
- En el pasaje de esta noche, Moisés le hace a Dios la petición más audaz de toda la Biblia: “Muéstrame Tu gloria”. Y la respuesta de Dios no es un espectáculo de poder cósmico, sino una declaración de Su propio carácter. Dios mismo va a responder a la pregunta, “¿Quién soy Yo?”.
- Anoche hablamos del siervo malo en la parábola de los talentos. Su fracaso no comenzó con una pala y un hoyo; comenzó en su mente, con una idea torcida de su señor, a quien llamó “hombre duro”. Su teología estaba podrida, y por eso su servicio fue nulo. La lección de esta noche es la corrección divina a esa mentira. Vamos a escuchar la verdad, no de un profeta o un apóstol, sino de la boca misma de Dios.
Declaración de Tesis
La auto-revelación de Dios en Éxodo 34:6-7 nos muestra que Su carácter no es un simple balance entre la misericordia y la justicia, sino un torrente de gracia compasiva que define Su esencia, la cual es guardada por una justicia santa que hace Su misericordia verdaderamente significativa.
Objetivos de Aprendizaje (Bloom’s Taxonomy)
- Conocimiento: Los asistentes podrán enumerar los atributos clave que Dios usa para describirse a sí mismo en Éxodo 34:6-7.
- Comprensión: Los asistentes podrán explicar con sus propias palabras por qué la justicia de Dios no contradice Su misericordia, sino que la protege.
- Aplicación: Los asistentes podrán identificar un área de sus vidas (oración, servicio, relaciones) donde una visión correcta del carácter de Dios debería cambiar su actitud o comportamiento.
- Análisis: Los asistentes podrán comparar y contrastar la visión de Dios presentada en este pasaje con la visión distorsionada del “hombre duro” que tenía el siervo malo en Mateo 25.
- Síntesis: Los asistentes podrán construir una oración de alabanza personal basada directamente en los atributos de Dios revelados en este texto.
- Evaluación: Los asistentes podrán evaluar su propia imagen de Dios, juzgando si se inclina más hacia un sentimentalismo sin justicia o hacia un legalismo sin misericordia, y cómo este pasaje corrige ese desequilibrio.
I. El Torrente de la Gracia: La Esencia del Carácter de Dios (v. 6)
El contexto es crucial. Israel acaba de cometer una apostasía terrible con el becerro de oro. Dios, en Su justicia, amenazó con destruirlos. Pero Moisés intercedió, y ahora, en un acto de renovación del pacto, Moisés pide ver la gloria de Dios. Y esta es la respuesta:
Éxodo 34:6 (NBLA):
“Entonces pasó el SEÑOR por delante de él y proclamó: «El SEÑOR, el SEÑOR, Dios compasivo y clemente, lento para la ira y grande en misericordia y verdad».”
Exégesis Fuerte y Comentario:
La revelación comienza con la repetición del Nombre del pacto, “El SEÑOR, el SEÑOR” (YHWH, YHWH). Esto es como un redoble de tambores celestial, llamando a toda la creación a prestar atención a lo que está por declararse. Lo que sigue no es una lista de atributos al azar; es una cascada deliberada, y el flujo es abrumadoramente hacia la gracia.
- “Dios compasivo (`Rachum`)”: Esta palabra hebrea proviene de la raíz que significa “vientre”. Denota una compasión profunda, tierna y visceral, como la de una madre por el hijo de su vientre. Es el primer atributo que Dios menciona de sí mismo.
- “y clemente (`Channun`)”: Se refiere a una bondad inmerecida. Es la disposición a inclinarse para ayudar a alguien inferior que no tiene ningún derecho a pedir ayuda. Es la esencia de la gracia. (Como cuando Jesús lavó los pies de Sus discípulos – Juan 13, o cuando Juan el bautista dijo que no era digno de amarrar las correas de Sus sandalias – Mateo 3:11)
- “lento para la ira (`erek apayim`)”: Literalmente “nariz larga”. En la imaginería hebrea, la ira se representaba con la nariz que se enrojece y las fosas nasales que se ensanchan. Tener una “nariz larga” significaba que se necesitaba mucho tiempo para que la ira llegara al final.
- “grande en misericordia (`rav hesed`) y verdad (`emet`)”: Aquí están los dos pilares del pacto de Dios. `Hesed` es una de las palabras más ricas de la Biblia: no es solo misericordia, es amor leal, bondad inagotable, fidelidad al pacto. Y `Emet` es verdad, fidelidad y fiabilidad. Su amor leal es inmenso, y Su fidelidad es absoluta.
Joya de Ed:
La gema más preciosa aquí es que la gloria de Dios es Su carácter. Moisés pidió ver la gloria (`kavod`) de Dios, esperando quizás un despliegue de poder cegador. En cambio, Dios le muestra Su `tuv` (Su bondad) al proclamar Su Nombre (Su carácter). La cima de la majestad de Dios, el pináculo de Su gloria, no es Su omnipotencia, sino Su compasión. A menudo equiparamos “gloria” con “poder”, pero Dios equipara “gloria” con “bondad”. El siervo malo temía el poder del amo; no entendía que la verdadera gloria del amo era Su corazón misericordioso.
Ilustración Relevante:
Imaginemos a un multimillonario increíblemente poderoso. Si quisiera mostrar su “gloria”, podría llevarnos a su bóveda llena de oro, o mostrarnos su flota de aviones privados, o el rascacielos que lleva su nombre. Eso es poder. Pero ¿y si, en lugar de eso, nos llevara a un hospital infantil que él financia anónimamente, y se sentara a leerle un cuento a un niño enfermo? En ese acto de compasión, veríamos su verdadero carácter, su verdadera “bondad”. Eso es lo que Dios hace aquí. Él revela que Su corazón es más glorioso que Su poder.
Referencias Cruzadas Expandidas:
Salmo 103:8 (NBLA): “Clemente y compasivo es el SEÑOR, Lento para la ira y grande en misericordia.”
Aquí, David, después de experimentar el perdón profundo de Dios, no inventa una nueva teología. Él cita directamente la auto-revelación de Dios en Éxodo 34. Esta es la confesión central de fe de Israel.
Jonás 4:2 (NBLA): “Y oró al SEÑOR, y dijo: «¡Ah SEÑOR! ¿No era esto lo que yo decía cuando aún estaba en mi tierra? Por eso huí antes a Tarsis. Porque yo sabía que Tú eres un Dios clemente y compasivo, lento para la ira y grande en misericordia, y que te arrepientes del mal».”
Esta es la prueba más asombrosa del impacto de Éxodo 34. Jonás está enojado con Dios precisamente porque Dios está siendo fiel a Su propio carácter. Jonás quiere un Dios de juicio puro, pero se topa con el Dios que es “clemente y compasivo”. Su ira prueba la veracidad de la gracia de Dios.
II. La Práctica de la Gracia: Las Acciones del Carácter de Dios (v. 7a)
Dios no se queda en atributos abstractos. Inmediatamente nos dice cómo actúa Su carácter en el mundo real.
Éxodo 34:7a (NBLA):
“…que guarda misericordia a millares, que perdona la iniquidad, la rebelión y el pecado…”
Exégesis Fuerte y Comentario:
El versículo pasa de “ser” a “hacer”. ¿Cómo se ve un Dios “grande en `hesed`”?
- “que guarda misericordia a millares (`notser hesed la’alafim`)”: Él no solo tiene `hesed`, lo “guarda” o lo “preserva”. Es un amor leal activo y vigilante. “A millares” es una cifra poética que implica un alcance casi ilimitado.
- “que perdona (`nose`) la iniquidad, la rebelión y el pecado”: El verbo “perdonar” aquí significa “levantar y llevar”. Es la imagen de quitar una carga pesada de los hombros de alguien. Y noten la exhaustiva lista de lo que Él perdona. No es solo un tipo de error.
- Iniquidad (`avon`): Se refiere a la culpa, a la perversión, al pecado torcido y deliberado.
- Rebelión (`pesha`): Es la transgresión, el desafío abierto a la autoridad de Dios. Es el puño levantado.
- Pecado (`hatta’ah`): Es el término más general, que significa “errar el blanco”, fallar el estándar de Dios.
Joya de Ed:
La profundidad del perdón de Dios es asombrosa. Al usar estas tres palabras distintas, la Escritura nos asegura que no hay categoría de pecado humano que esté fuera del alcance de Su perdón. Desde la debilidad (`pecado`) hasta el desafío deliberado (`rebelión`) y la corrupción arraigada (`iniquidad`), Dios dice: “Yo lo levanto, Yo me lo llevo”. Además, la frase “a millares” a menudo se entiende como “miles de personas”, pero el hebreo puede significar “a mil generaciones”. La `hesed` de Dios no es un acto puntual; es un compromiso generacional. Su misericordia tiene una memoria mucho más larga que nuestras fallas.
Ilustración Relevante:
Imaginen la diferencia entre un indulto presidencial y la reconciliación con un padre. Un indulto es un acto legal que borra un crimen del registro. Es poderoso, pero es transaccional. La reconciliación con un padre que te ama es mucho más profunda. Cuando ese padre te perdona, no solo borra una ofensa; levanta el peso de la vergüenza, restaura la relación y te da la bienvenida de nuevo a la familia, sin importar la gravedad o la intención de tu falta. El perdón de Dios, Su `nasa`, es como el del padre. Él no solo cancela la deuda; Él levanta la carga y restaura la relación.
Referencias Cruzadas Expandidas:
Nehemías 9:17 (NBLA): “Rehusaron escuchar, y no se acordaron de las maravillas que hiciste entre ellos. Fueron tercos y eligieron un líder para volver a su esclavitud en Egipto. Pero Tú eres un Dios de perdón, clemente y compasivo, lento para la ira y abundante en misericordia, y no los abandonaste.”
Siglos después, en un momento de arrepentimiento nacional, los levitas estructuran su oración de confesión en torno al carácter revelado de Dios en Éxodo 34. Saben que su única esperanza de restauración es apelar, no a sus propios méritos, sino al carácter fiel de Dios.
III. El Guardián de la Gracia: La Justicia del Carácter de Dios (v. 7b)
Ahora llegamos a la parte que nos incomoda, la parte en la que se aferró el siervo malo. Pero no es una contradicción, es la otra cara de la misma moneda gloriosa.
Éxodo 34:7b (NBLA):
“…y que de ningún modo tendrá por inocente al culpable; que castiga la iniquidad de los padres sobre los hijos y sobre los nietos, hasta la tercera y cuarta generación».”
Exégesis Fuerte y Comentario:
Después de un torrente de gracia, viene la declaración inamovible de la justicia.
- “de ningún modo tendrá por inocente (`lo yenaqqeh`) al culpable”: La frase hebrea es una doble negación, lo que la hace enfática: “limpiando, no limpiará”. Es una declaración absoluta. Dios no puede, por Su propia naturaleza santa, simplemente hacer la vista gorda ante el pecado. La culpa debe ser tratada.
- “que castiga la iniquidad… hasta la tercera y cuarta generación”: Esta no es una declaración de que Dios castiga a hijos inocentes por los pecados de un bisabuelo culpable. Más bien, es una observación de la terrible realidad del pecado. El pecado tiene consecuencias que se propagan. El alcoholismo de un padre afecta a sus hijos y nietos. La idolatría de una generación corrompe a las siguientes. Dios permite que estas consecuencias naturales y devastadoras del pecado sigan su curso en las familias y naciones que eligen permanecer en la rebelión.
Joya de Ed:
La justicia de Dios no es la contradicción de Su misericordia; es el guardián de Su misericordia. Si Dios simplemente ignorara la culpa, Su “perdón” no tendría valor. ¿Qué sentido tiene ser perdonado por algo que no importa? ¿Qué valor tiene la gracia en un universo donde no hay justicia? Un Dios que no es justo no puede ser verdaderamente amoroso, porque el amor se regocija en la verdad y odia el mal.
La santidad de Dios, mostrada en Su justicia, es como un fondo oscuro donde brilla con más fuerza el diamante de Su misericordia. Su justicia es lo que hace que Su gracia sea asombrosa en lugar de simplemente sentimental.
Ilustración Relevante:
Un buen médico es tanto compasivo como honesto. Si vas al médico y tienes cáncer, la compasión (`rachum`) lo impulsa a tratarte con ternura y a buscar una cura. Pero su integridad (`emet`) lo obliga a decirte la verdad: “Tienes una enfermedad mortal que debe ser erradicada”. Sería cruel y falso que dijera: “No te preocupes, no es nada”. La compasión sin la verdad es una mentira peligrosa. La misericordia de Dios es Su deseo de sanarnos; Su justicia es Su honestidad sobre la letalidad de la enfermedad del pecado.
Referencias Cruzadas Expandidas:
Ezequiel 18:20 (NBLA): “El alma que peque, esa morirá. El hijo no cargará con la iniquidad del padre, ni el padre cargará con la iniquidad del hijo. La justicia del justo será sobre él, y la maldad del impío será sobre él.”
Este pasaje es el comentario inspirado crucial para Éxodo 34:7. Aclara que, si bien las consecuencias del pecado son generacionales, la culpa es individual. Dios juzga a cada persona por su propia elección. Esto afirma la responsabilidad personal y refuta la idea de que alguien está condenado por los pecados de sus antepasados. Cada persona tiene la oportunidad de romper el ciclo a través del arrepentimiento.
Punto Culminante: El Puente a la Cruz
¿Cómo puede Dios perdonar el pecado y, al mismo tiempo, castigar al culpable? Parece una contradicción, pero no lo es. Solo en la cruz de Jesucristo se unen el perdón y la justicia de Dios de forma perfecta.
En la cruz, Dios demostró Su justicia infinita. Él no tuvo por inocente al culpable. En un acto de amor por un mundo perdido, cargó sobre Su propio Hijo el peso del pecado. No solo el de unos pocos elegidos, sino que Cristo murió por todos. Él pagó la deuda por cada pecado de cada persona, desde Adán hasta el último ser humano que nazca. El pecado fue castigado en Él con la ferocidad que la santidad divina exigía.
Y en esa misma cruz, Dios demostró Su misericordia infinita. Porque el precio ya ha sido pagado por completo, Él ahora puede extender una oferta universal y genuina de “levantar y llevar” la iniquidad de cualquier persona que, por fe, acepte este regalo, perdonando completamente sin comprometer Su justicia.
La cruz es donde Dios puede ser, como dice Romanos, “justo, y el que justifica al que tiene fe en Jesús” (Romanos 3:26). Jesús absorbió la justicia del versículo 7b para que la puerta de la misericordia del versículo 7a quedara abierta de par en par para todo el mundo. Él es la respuesta al enigma de Éxodo 34.
Conclusión
Esta noche, hemos estado en tierra santa. Hemos escuchado a Dios declarar Su propio Nombre, Su propio carácter. Y lo que encontramos no es un “hombre duro”, sino un Dios cuyo corazón es un torrente de compasión y gracia, un amor leal que perdona toda clase de pecado. Y esta gracia gloriosa está protegida por una justicia santa e inquebrantable que nos asegura que Su amor no es barato.
El siervo malo de la parábola vio solo una pequeña parte del versículo 7 y la convirtió en una mentira sobre todo el carácter de Dios. Nosotros estamos llamados a ver el cuadro completo y a responder. Estamos llamados a servir, no a un tirano, sino al Dios cuya gloria es Su bondad. La pregunta que queda es, ¿cómo respondes a este Dios?
Llamado al Evangelio y Plan de Salvación
La revelación del carácter de Dios nos pone en una encrucijada. Podemos permanecer en nuestra culpa y enfrentar Su justicia perfecta, o podemos aceptar Su provisión y recibir Su misericordia perfecta. La Biblia es clara sobre cómo podemos pasar de estar bajo Su juicio a estar bajo Su gracia. Debes responder a Su llamado a través de la fe y la obediencia:
- Oír la buena noticia de que Dios es misericordioso y ha provisto un Salvador en Cristo.
Romanos 10:17 (NBLA): “Así que la fe viene del oír, y el oír, por la palabra de Cristo.”
- Creer que Jesucristo es el Hijo de Dios, quien murió en la cruz para satisfacer la justicia de Dios por ti.
Juan 8:24 (NBLA): “Por eso les dije que morirán en sus pecados; porque si no creen que Yo soy, morirán en sus pecados.”
- Arrepentirse de tus pecados, lo que significa tomar la decisión de apartarte de tu rebelión y volverte hacia el Dios misericordioso.
Hechos 17:30 (NBLA): “Por tanto, habiendo pasado por alto los tiempos de ignorancia, Dios declara ahora a todos los hombres en todas partes que se arrepientan.”
- Confesar tu fe en Jesús como el Señor de tu vida.
Romanos 10:9-10 (NBLA): “…que si confiesas con tu boca a Jesús por Señor, y crees en tu corazón que Dios lo resucitó de entre los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para justicia, y con la boca se confiesa para salvación.”
- Bautizarse (ser sumergido) en agua para el perdón de tus pecados, uniéndote a Cristo en Su muerte y resurrección.
Hechos 2:38 (NBLA): “Pedro les dijo: «Arrepiéntanse, y sea bautizado cada uno de ustedes en el nombre de Jesucristo para perdón de sus pecados, y recibirán el don del Espíritu Santo».”
Preguntas de Estudio y Reflexión
- Antes de esta lección, ¿qué palabras habrías usado para describir el carácter de Dios? ¿Cómo las cambia o enriquece Éxodo 34?
- ¿Por qué es tan importante que el primer atributo que Dios menciona de sí mismo sea “compasivo” (`Rachum`)? ¿Cómo afecta eso tu manera de acercarte a Él en oración?
- La “Joya de Ed” sugiere que la gloria de Dios es Su bondad, no Su poder. ¿Cómo desafía esta idea nuestra cultura, que a menudo glorifica el poder y la fuerza por encima de todo?
- ¿Te sientes más consolado por la misericordia de Dios (v. 7a) o más incómodo por Su justicia (v. 7b)? ¿Por qué crees que es así?
- ¿Cómo te ayuda el pasaje de Ezequiel 18:20 a entender mejor la parte sobre el castigo “hasta la tercera y cuarta generación”?
- Describe con tus propias palabras cómo la cruz de Jesús es la respuesta perfecta a la aparente contradicción en el carácter de Dios presentada en este pasaje.
- Después de estudiar este pasaje, ¿qué mentira sobre Dios (similar a la del siervo malo) necesitas abandonar? ¿Y qué verdad necesitas abrazar?
Oración Final
Padre, te damos gracias porque no nos has dejado adivinando quién eres. Gracias por proclamar Tu propio Nombre, por mostrarnos Tu corazón. Te alabamos porque eres compasivo y clemente, lento para la ira y grande en amor leal y verdad. Y te alabamos porque eres justo y santo, y no tomas el pecado a la ligera. Sobre todo, te damos gracias por Jesús, quien en la cruz satisfizo Tu justicia para que pudiéramos recibir Tu misericordia. Ayúdanos a vivir cada día a la luz de Tu verdadero carácter, como siervos fieles y agradecidos. En el nombre de Jesús. Amén.
Apéndice: Estudio de Palabras Clave (Hebreo/Griego)
| Palabra Hebrea (Transliteración) | Significado Clave | Versículo(s) Clave(s) | Implicación Teológica |
|---|---|---|---|
| רַחוּם (Rachum) | Compasivo, misericordioso. | Éxodo 34:6 | Proviene de “vientre”. Denota una compasión tierna y profunda, como la de una madre. Es la primera palabra que Dios usa para definirse. |
| חַנּוּן (Channun) | Clemente, lleno de gracia. | Éxodo 34:6 | Se refiere a una bondad inmerecida, la disposición a favorecer a alguien que no lo merece. Es la esencia de la gracia. |
| חֶסֶד (Hesed) | Misericordia, amor leal, bondad del pacto. | Éxodo 34:6, 7 | No es solo un sentimiento; es una lealtad y un amor firmes basados en el pacto de Dios. Es una de las palabras teológicas más importantes del A.T. |
| אֱמֶת (Emet) | Verdad, fidelidad, fiabilidad. | Éxodo 34:6 | La misericordia de Dios no es voluble; está anclada en Su verdad y fidelidad inmutables. Se puede confiar plenamente en Sus promesas. |
| נָשָׂא (Nasa) | Perdonar, levantar, llevar. | Éxodo 34:7 | El perdón de Dios no es solo una declaración legal; es el acto de quitar y llevarse la carga de nuestra culpa, rebelión y pecado. |
| נָקָה (Naqah) | Limpiar, declarar inocente. | Éxodo 34:7 | La santidad de Dios le impide “limpiar” o ignorar la culpa. El pecado debe ser tratado. Esto hace que Su `nasa` (perdón) sea tan costoso y asombroso. |
Nota para el lector: ¿Qué es la Taxonomía de Bloom y por qué se incluye aquí?
- Qué es: La Taxonomía de Bloom es un modelo educativo que clasifica los objetivos de aprendizaje en seis niveles de complejidad creciente: Conocer (recordar datos), Comprender (explicar ideas), Aplicar (usar la información), Analizar (desglosar y conectar partes), Evaluar (juzgar o criticar) y Crear (producir algo nuevo).
- Por qué ayuda: Su propósito es asegurar que la enseñanza y el aprendizaje de la Biblia vayan más allá de la simple memorización. Fomenta un entendimiento más profundo y un pensamiento crítico sobre el texto, en lugar de una mera recepción pasiva de información, lo cual es esencial para una fe madura.
- Cómo ayuda: Para el predicador, sirve como guía para desarrollar una lección completa que desafíe a la audiencia en todos los niveles. Para usted, el lector, estos objetivos le ofrecen un mapa para medir su propia comprensión. Le invitan a preguntarse: “¿Me quedé solo en conocer el pasaje, o he avanzado hasta poder aplicarlo en mi vida y evaluar su verdadero impacto en mi fe?”.
Guía de estudio
El Nombre sobre Todo Nombre
Éxodo 34:6-7
I. El Torrente de la Gracia (v. 6)
La revelación de Dios en el Sinaí comienza con una cascada abrumadora hacia la gracia. Él se define a Sí mismo primero como `Rachum` (compasivo, como una madre) y `Channun` (clemente, lleno de gracia inmerecida). Su gloria no es principalmente Su poder, sino Su bondad.
1. ¿Por qué es tan importante que el primer atributo que Dios menciona de sí mismo sea “compasivo” (`Rachum`)? ¿Cómo afecta eso tu manera de acercarte a Él en oración?
2. La “Joya de Ed” sugiere que la gloria de Dios es Su bondad, no Su poder. ¿Cómo desafía esta idea a nuestra cultura, que a menudo glorifica el poder por encima de todo?
II. La Práctica de la Gracia (v. 7a)
El carácter de Dios se demuestra en Sus acciones. Él “guarda” Su amor leal (`hesed`) y “perdona” (`nasa` – levantar y llevar) toda categoría de pecado: la iniquidad (`avon`), la rebelión (`pesha`) y el pecado (`hatta’ah`). Su perdón es total y cubre toda la gama de la ofensa humana.
3. Describe la diferencia entre el perdón como un acto legal (cancelar una deuda) y el perdón como `nasa` (levantar y llevar una carga). ¿Qué carga necesitas que Dios levante de ti hoy?
III. El Guardián de la Gracia (v. 7b)
La justicia de Dios no contradice Su misericordia; la protege. Un Dios que ignora la culpa no puede ser verdaderamente amoroso. Su declaración de que “de ningún modo tendrá por inocente al culpable” es lo que hace que Su gracia sea asombrosa en lugar de sentimental. Esta tensión se resuelve en la Cruz.
4. ¿Cómo explicarías con tus propias palabras por qué la justicia de Dios no contradice Su misericordia, sino que la protege y le da valor?
5. Después de estudiar este pasaje, ¿qué mentira sobre Dios (similar a la del siervo malo que lo veía como un “hombre duro”) necesitas abandonar? ¿Y qué verdad necesitas abrazar?
Apuntes Adicionales
Apéndice: Estudio de Palabras Clave
| Palabra Hebrea | Significado Clave | Implicación Teológica |
|---|---|---|
| רַחוּם (Rachum) | Compasivo, misericordioso. | Proviene de “vientre”. Denota una compasión tierna y profunda. |
| חַנּוּן (Channun) | Clemente, lleno de gracia. | Se refiere a una bondad inmerecida, favorecer a quien no lo merece. |
| חֶסֶד (Hesed) | Amor leal, bondad del pacto. | Una lealtad y un amor firmes basados en el pacto de Dios. |
| נָשָׂא (Nasa) | Perdonar, levantar, llevar. | Es el acto de quitar y llevarse la carga de nuestra culpa. |
| נָקָה (Naqah) | Limpiar, declarar inocente. | La santidad de Dios le impide ignorar la culpa; debe ser tratada. |
