Pena capital
Una Perspectiva Bíblica sobre la Pena Capital
Génesis 9:6, Romanos 13:1-5
En Esta Página
Introducción
La santidad de la vida humana es un principio bíblico fundamental. Sin embargo, pocos temas son tan moralmente controvertidos como la pena capital. Las sociedades y las iglesias están divididas, y muchos luchan con las implicaciones éticas y espirituales. Para entender la voluntad de Dios, debemos mirar más allá de las tendencias, las emociones y los argumentos seculares hacia un “así dice el Señor”.
I. La Pena Capital: Contexto Social y Religioso
A. División Legal y Religiosa Moderna
Las principales religiones, e incluso muchos cristianos, están marcadamente divididas en este tema. La geografía, la política e incluso la tradición eclesiástica a menudo influyen en las opiniones individuales.
Gema Exegética
La distinción bíblica entre justicia y venganza es crucial. Mientras que la venganza es una retribución personal y a menudo emocional (prohibida en Romanos 12:19), la justicia que administra la “espada” del gobierno (Romanos 13:4) es un acto impersonal y ordenado por Dios para mantener el orden y valorar la vida. La pena capital, en su marco bíblico, no es un acto de odio, sino una afirmación solemne del valor de la víctima como portadora de la imagen de Dios.
II. La Pena Capital en Ambos Pactos
A. Antiguo Testamento
En Génesis 9:6, Dios instituye la pena capital como respuesta al asesinato: “El que derrame sangre de hombre, por el hombre su sangre será derramada, porque a imagen de Dios hizo Él al hombre”. Textos como Deuteronomio 19:20-21 (“vida por vida”) no eran para la venganza personal, sino para una justicia controlada y proporcional.
Gema Exegética
El mandato de Génesis 9:6 es universal y pre-mosaico. No fue dado solo a Israel, sino a Noé como representante de toda la humanidad después del diluvio. Esto significa que el principio de la pena capital para el asesinato no se basa en la Ley de Moisés, sino en el valor intrínseco de la vida humana creada a imagen de Dios. Por lo tanto, no es una ley ceremonial abolida con el antiguo pacto, sino un principio fundamental de justicia para toda la sociedad humana.
B. Nuevo Testamento
El Nuevo Testamento afirma la autoridad del gobierno para ejercer justicia. En Romanos 13:1-5, se dice que el gobierno “no lleva la espada en vano”. Incluso el apóstol Pablo, en Hechos 25:11, afirma el derecho de Roma a ejecutar si es justamente condenado. Al mismo tiempo, se prohíbe la venganza personal (Romanos 12:17-19).
III. Propósitos y Principios de la Pena Capital
El propósito previsto era servir como disuasivo (“los demás oirán y temerán”, Deut 19:20-21) y mantener el orden social. Se establecieron salvaguardias como la necesidad de múltiples testigos para evitar la injusticia.
Gema Exegética
La exigencia de “dos o tres testigos” (Deuteronomio 19:15) para una condena capital era una salvaguardia radical en el mundo antiguo. No era solo un estándar legal, sino una barrera teológica contra la injusticia. Demuestra que para Dios, el riesgo de ejecutar a un inocente es tan grave que prefiere que un culpable quede libre a que se cometa un error judicial irreversible. Esta alta carga de la prueba subraya el compromiso de Dios con la justicia procesal.
IV. Objeciones Principales y Respuestas Bíblicas
Las objeciones comunes incluyen la falta de disuasión y la posibilidad de parcialidad. Las respuestas bíblicas señalan que la Escritura exige justicia pero nunca a expensas de la inocencia. Los cristianos están llamados a abogar por una justicia justa y rápida.
Gema Exegética
Cuando se objeta que figuras como Moisés o Pablo “merecían” la muerte pero no fueron ejecutados, se pasa por alto un punto teológico clave: la prerrogativa de Dios para ejercer la gracia y la redención no anula su mandato para que el gobierno humano ejerza la justicia. La historia de Pablo no es un argumento en contra de la pena capital; es un testimonio del poder del Evangelio para transformar a un pecador merecedor de la muerte. La ley establece el estándar de justicia, pero la gracia revela el poder de la redención.
Conclusión
Dios valora toda vida humana como hecha a Su imagen. El gobierno legítimo está autorizado por Dios para mantener la justicia. Sin embargo, como ciudadanos de un reino superior, nuestro enfoque debe permanecer en el evangelio y la compasión, incluso mientras respetamos la ley.
Preguntas para Reflexión Profunda
- El principio de Génesis 9:6 se basa en la “imagen de Dios”. Más allá de la pena de muerte, ¿cómo influye el hecho de que cada persona (víctima y criminal) está hecha a imagen de Dios en tu forma de hablar y orar sobre crímenes graves?
- Romanos 13 otorga la “espada” al gobierno, mientras que Romanos 12 prohíbe la venganza personal. ¿En qué punto de tu vida tiendes a confundir el deseo de justicia con un deseo de venganza personal? ¿Cómo puedes cultivar un corazón que aborrece el pecado pero que aún anhela la redención del pecador?
- La Biblia exige salvaguardias estrictas (como múltiples testigos) para proteger al inocente. Si los sistemas de justicia modernos son imperfectos, ¿cuál es la responsabilidad del cristiano? ¿Es abogar por la abolición total, o trabajar por una reforma que se alinee más estrechamente con la justicia que Dios demanda?
Obras Citadas
- All Scripture quotations NASB 1995 unless otherwise noted.
- AP Staff. “Does Exodus 20:13 Prohibit Capital Punishment?” Apologeticspress.org, 2004.
- Bedau, Hugo. “The Case against the Death Penalty.” American Civil Liberties Union, 2002.
- Chesser, Frank. “God and Capital Punishment.” Apologeticspress.org, 2017.
- … [y las demás citas]
