Dones y adoración: lenguas, instrumentos y milagros a la luz del Nuevo Testamento
**Título:** Dones y Adoración: Lenguas, Instrumentos y Milagros a la Luz del Nuevo Testamento
**Autor:** Predicador Ed Rangel
**Serie:** Fundamentos de la Fe – Iglesia de Cristo
**Formato:** Estudio doctrinal • Español chileno
**Basado en:** NBLA 2020
**Enfoque:** Análisis bíblico, histórico y doctrinal
**Extensión:** 5000+ palabras
Introducción
El cristianismo del siglo XXI está lleno de ideas contradictorias sobre el Espíritu Santo, la adoración y los dones milagrosos. Muchos sinceros creyentes buscan experiencias, emociones o señales visibles para confirmar su fe. Sin embargo, Dios nos llama a una fe que descansa en Su Palabra, no en las sensaciones humanas.
Este estudio busca responder tres temas claves que dividen a muchos hoy:
1. Hablar en lenguas — ¿qué fue realmente según el Nuevo Testamento?
2. Instrumentos en la adoración — ¿por qué la iglesia primitiva no los usó?
3. Milagros — ¿siguen activos hoy o cumplieron su propósito?
A lo largo de este estudio, se usará la Biblia como única autoridad (Colosenses 3:17). No apelaremos a tradiciones ni a sentimientos, sino al texto sagrado tal como fue revelado. Nuestro propósito no es atacar, sino edificar, aclarando cómo el Señor desea ser adorado “en espíritu y en verdad” (Juan 4:24).
**Texto base:** Hechos 2:1–11, 1 Corintios 12–14
Cuando se habla hoy de “lenguas”, muchos piensan en sonidos ininteligibles o expresiones extáticas. Pero ¿es eso lo que describe el Nuevo Testamento?
1. El origen bíblico de las lenguas
En Hechos 2:4, la Biblia dice: “Todos fueron llenos del Espíritu Santo y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba habilidad para expresarse.”
El contexto deja claro que esas “lenguas” eran idiomas humanos reales, no sonidos misteriosos. En Hechos 2:6–8, los oyentes de distintas regiones escuchaban a los apóstoles hablar “cada uno en su propio idioma”.
Significa literalmente *lengua o idioma*. En todo el NT, se refiere a idiomas comprensibles (Marcos 16:17, Hechos 10:46, 1 Corintios 14:10). Nunca significa sonidos inarticulados.
**Contexto histórico:** En Pentecostés, la señal de las lenguas servía para autenticar que el mensaje del evangelio venía de Dios (Hebreos 2:3–4). Fue una evidencia temporal, no una experiencia continua para todos los creyentes.
2. El propósito divino de las lenguas
En 1 Corintios 14:22, Pablo explica: “Así que las lenguas son por señal, no para los creyentes, sino para los incrédulos.”
El propósito no era generar éxtasis espiritual, sino confirmar la Palabra de Dios a quienes no creían.
En Marcos 16:20, los apóstoles “predicaron en todas partes, colaborando el Señor con ellos y confirmando la palabra con las señales que la acompañaban.”
El don de lenguas confirmaba la revelación, no la reemplazaba.
Hoy no necesitamos señales externas para confirmar la verdad del evangelio. Tenemos la revelación completa en la Biblia. Buscar experiencias como “lenguas” muestra desconfianza en la suficiencia de la Palabra. La verdadera evidencia del Espíritu Santo es una vida santa, no sonidos extraños.
3. El abuso de las lenguas en Corinto
La iglesia de Corinto confundía el propósito del don. En 1 Corintios 14, Pablo corrige su mal uso:
“Si alguno habla en lengua, que hablen dos, o a lo más tres, y por turno; y que uno interprete” (v. 27).
El desorden era reprendido. El Espíritu Santo no produce confusión (v. 33).
Pablo enfatiza en v. 19: “Pero en la iglesia prefiero hablar cinco palabras con mi entendimiento, para instruir también a otros, que diez mil palabras en una lengua.”
El énfasis actual en “experiencias espirituales” distrae del propósito de la adoración: **edificar a la iglesia** (v. 26). La enseñanza clara y comprensible tiene prioridad sobre toda manifestación emocional.
4. La cesación del don
1 Corintios 13:8–10 enseña que “las lenguas cesarán” cuando venga “lo perfecto”.
El contexto muestra que “lo perfecto” se refiere a la revelación completa del evangelio, no a la segunda venida de Cristo.
Cuando el NT fue completado, el propósito de las señales terminó.
Ya no era necesario confirmar el mensaje con milagros, porque la Palabra inspirada estaba completa (2 Timoteo 3:16–17).
**Doctrina:** El hablar en lenguas fue un don temporal y con propósito específico: autenticar el mensaje apostólico. No fue dado a todos, ni fue diseñado para continuar después de la era de los apóstoles.
Nuestra tarea hoy no es buscar nuevas señales, sino proclamar fielmente la Palabra ya confirmada. Si una iglesia depende de emociones o “manifestaciones”, ha perdido el fundamento sólido de la fe (Romanos 10:17).
II. Instrumentos en la Adoración
**Texto base:** Efesios 5:19, Colosenses 3:16, Hebreos 13:15
El uso de instrumentos musicales en la adoración es otro punto donde muchos se apartan del modelo bíblico. La pregunta no es si la música instrumental es “bonita”, sino si Dios la ha autorizado en la adoración cristiana.
1. La enseñanza positiva del NT
En Efesios 5:19, Pablo escribe:
“Hablen entre ustedes con salmos, himnos y canciones espirituales, cantando y alabando con su corazón al Señor.”
Y en Colosenses 3:16: “Que la palabra de Cristo habite en abundancia en ustedes… cantando a Dios con gratitud en sus corazones.”
Ambos textos especifican el instrumento aprobado por Dios: el corazón.
No se menciona el uso de ningún instrumento físico. La adoración del NT es espiritual, no ceremonial.
Originalmente significaba “tocar una cuerda”, pero para el siglo I su significado evolucionó a “cantar con el corazón” (sin instrumento físico). Las fuentes griegas contemporáneas y la Septuaginta lo usan así.
**Hecho histórico:** Durante más de 600 años, ninguna congregación cristiana usó instrumentos musicales. Fueron introducidos por la Iglesia Católica en la Edad Media y rechazados por muchos reformadores (Calvino, Wesley, Campbell).
2. El principio de autoridad
En Colosenses 3:17: “Y todo lo que hagan, de palabra o de hecho, háganlo todo en el nombre del Señor Jesús.”
Actuar “en el nombre” significa hacerlo por Su autoridad. Si el NT no autoriza instrumentos en la adoración, añadirlos es actuar sin autoridad divina.
Dios siempre ha exigido obediencia precisa.
Nadab y Abiú ofrecieron “fuego extraño que Él no les había ordenado” (Levítico 10:1–2), y fueron castigados.
El silencio de Dios no da permiso; limita la acción.
La pregunta correcta no es “¿qué tiene de malo usar instrumentos?”, sino “¿dónde los autoriza Cristo en el NT?”. La adoración no se diseña para agradar al hombre, sino para honrar a Dios según Su palabra (Juan 4:24).
3. El corazón como único instrumento
Hebreos 13:15 dice: “Por medio de Él, ofrezcamos continuamente a Dios sacrificio de alabanza, es decir, fruto de labios que confiesan Su nombre.”
La adoración cristiana es el sacrificio espiritual del corazón (Romanos 12:1).
El énfasis del NT nunca está en lo externo, sino en la sinceridad interior y la obediencia.
El canto congregacional sin instrumentos une a todos los hermanos en una sola voz. No hay espectadores, todos participan. Esta sencillez es la belleza del cristianismo primitivo: un pueblo adorando con el alma, no con artificios.
4. El argumento de la continuidad con el AT
Algunos justifican los instrumentos citando los Salmos.
Es cierto que en el Antiguo Testamento, David y otros usaban instrumentos (Salmo 150). Pero debemos recordar que la ley de Moisés fue abolida en Cristo (Colosenses 2:14).
Si se justifica un instrumento porque “David lo usó”, también habría que justificar los sacrificios, el incienso y el sacerdocio levítico. Pero ninguno de esos elementos pertenece al pacto nuevo.
**Doctrina:** La adoración cristiana no imita el templo, sino que brota del corazón redimido. La música del NT no necesita cuerdas ni tambores, porque su instrumento es espiritual: el alma del creyente.
III. Milagros
**Texto base:** Marcos 16:17–20, Hebreos 2:3–4, 1 Corintios 12–13
La palabra “milagro” se usa hoy con mucha ligereza. Pero bíblicamente, los milagros eran eventos sobrenaturales confirmados públicamente, realizados por los apóstoles y otros sobre quienes ellos imponían las manos.
1. El propósito de los milagros
Hebreos 2:3–4 explica:
“Esta salvación… fue confirmada por Dios con señales, prodigios y diversos milagros, y dones del Espíritu Santo distribuidos según Su voluntad.”
Los milagros no eran para entretener ni emocionar, sino para confirmar que el mensaje era de Dios.
Significa “poder, capacidad sobrenatural”. Se usa en el NT para describir actos divinos que trascendían toda causa natural (Hechos 2:22; Marcos 6:2).
**Doctrina:** Una vez que la Palabra fue confirmada y escrita, el propósito de los milagros terminó. Ya no eran necesarios como evidencia. Lo que permanece es la fe producida por el evangelio revelado.
2. La transmisión de los dones
En Hechos 8:18, Simón el mago “vio que el Espíritu era dado por la imposición de las manos de los apóstoles.”
Esto demuestra que los dones milagrosos no eran heredables ni universales.
Solo los apóstoles podían impartirlos; por eso, cuando murieron los apóstoles, los dones cesaron.
Ninguna persona hoy puede tener los dones milagrosos originales, porque nadie tiene la autoridad apostólica para transmitirlos. Lo que sí tenemos es la Palabra confirmada por ellos (Juan 20:30–31).
3. La perfección reemplazó lo parcial
En 1 Corintios 13:8–10, Pablo enseña: “El amor nunca deja de ser; pero si hay dones de profecía, se acabarán… si hay lenguas, cesarán… cuando venga lo perfecto, lo parcial se acabará.”
“El perfecto” se refiere al conocimiento completo del evangelio, no a la segunda venida.
Cuando el canon del NT fue completado, los dones perdieron su propósito confirmatorio.
**Evidencia:** El testimonio histórico y bíblico muestra que después del siglo I, los dones milagrosos desaparecen del registro cristiano. La iglesia se guió por la Escritura, no por señales.
4. Los milagros falsos de hoy
Jesús advirtió: “Se levantarán falsos cristos y falsos profetas que harán grandes señales y prodigios para engañar” (Mateo 24:24).
Muchos hoy usan “milagros” para ganar fama o dinero. Sin embargo, la fe verdadera no necesita espectáculo; se basa en la Palabra.
En lugar de buscar señales externas, debemos buscar la transformación interna. El mayor milagro hoy es un corazón cambiado por el evangelio (Romanos 12:2).
Conclusión y Aplicación Doctrinal
La fe del cristiano maduro no depende de señales, emociones ni tradiciones humanas, sino de la autoridad total de la Palabra de Dios.
Los dones milagrosos, las lenguas y los instrumentos tuvieron su lugar en la historia, pero no tienen autoridad bajo el nuevo pacto.
El cristiano hoy adora en simplicidad, con el corazón, guiado por el Espíritu a través de la Escritura.
El poder que transforma no es el de los milagros visibles, sino el del evangelio (Romanos 1:16).
– La iglesia que sigue el modelo bíblico rechaza lo que Dios no ha mandado.
– La adoración verdadera no busca entretener, sino obedecer.
– La vida espiritual no se mide por emociones, sino por fidelidad.
– El poder de Dios hoy no se ve en un “milagro”, sino en una vida transformada por la Palabra.
Fin del Estudio – “Dones y Adoración: Lenguas, Instrumentos y Milagros a la Luz del Nuevo Testamento”
© 2025 Guardando la Fe • Predicador Ed Rangel
