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Hacia adelante

17 de agosto de 2026

Hacia adelante

Texto: Filipenses 3:12–14
Serie: Cristo: nuestro descanso, nuestra unidad y nuestra vida
Fecha: 16 de agosto de 2026
Predicador: Ed Rangel
Lugar: Iglesia de Cristo, Pasadena, Texas
Versión bíblica: Nueva Biblia de las Américas (NBLA)
Tipo de sermón: Expositivo

Tesis

Cristo nos hizo Suyos. Por eso, aunque todavía no hemos llegado a ser perfectos, no vivimos desanimados ni amarrados al pasado. Seguimos adelante, creciendo en obediencia, hacia el premio que Dios promete.

Hook

El pasado puede sentirse como una cárcel. Un pecado viejo, una herida real, una decisión tonta o una época dura pueden seguir hablando como si todavía tuvieran derecho a decidir cómo vamos a vivir.

Es como manejar mirando siempre el espejo de atrás: si uno solo mira lo que dejó atrás, choca con lo que tiene enfrente. Pablo conoció el pasado: había perseguido a la iglesia. Pero no dejó que la culpa de lo que había hecho ni sus logros religiosos fueran sus dueños. Cristo ya lo había alcanzado, y por eso seguía adelante.

Introduction

  1. En Filipenses 3, Pablo ya dijo que dejó de confiar en sus logros religiosos. Lo que antes lo llenaba de orgullo, ahora lo cuenta como pérdida por Cristo.
  2. Pablo no busca probar que es bueno por sí mismo. Quiere conocer a Cristo y ser hallado en Él, no en su propia justicia.
  3. Por eso, en los versículos 12–14, Pablo no está diciendo que ya llegó ni que es perfecto.
  4. Aquí nos muestra qué hace un cristiano al que Cristo ya alcanzó, pero que todavía no llega a la meta: sigue adelante en obediencia.

I. El cristiano reconoce que todavía le falta crecer (Filipenses 3:12)

Filipenses 3:12 (NBLA)
No es que ya lo haya alcanzado o que ya haya llegado a ser perfecto, sino que sigo adelante, a fin de poder alcanzar aquello para lo cual también fui alcanzado por Cristo Jesús.

A. Pablo no presume de ser perfecto.

  1. Pablo lo dice sin rodeos: «No es que ya lo haya alcanzado o que ya haya llegado a ser perfecto».
    1. Un cristiano fiel no se compara con otros para taparse sus propias fallas.
    2. Sabe que todavía tiene que aprender, corregir y madurar.
  2. Esta honestidad nos libra de dos errores.
    1. No debemos desanimarnos solo porque todavía falta camino. (crecimiento)
    2. Tampoco debemos usar nuestras debilidades como excusa para quedarnos igual. (no crecer)
    3. Ilustración: Un padre se preocupa si, año tras año, su hijo sigue usando el mismo par de zapatos porque nunca creció. El cristiano no presume de perfección, pero debe crecer.

B. Pablo sigue adelante porque Cristo lo alcanzó primero.

  1. Pablo no sigue adelante para que Cristo lo ame; sigue adelante porque ya pertenece a Cristo Jesús.
    1. La gracia no nos vuelve flojos. Nos llena de gratitud para obedecer.
  2. Cuando Cristo nos alcanza, ya no tenemos que cuidar nuestra imagen.
    1. Podemos admitir el pecado, recibir corrección y volver a empezar, porque nuestra esperanza está en Él.
  3. Las palabras de Pablo también nos cuidan de una seguridad falsa.
    1. No podemos decir: «Una vez fui de Cristo, así que ya no importa cómo viva ahora».
    2. Pablo sigue corriendo porque sabe que la fe verdadera no se detiene.

II. El cristiano deja atrás lo que le estorba (Filipenses 3:13)

Filipenses 3:13 (NBLA)
Hermanos, yo mismo no considero haberlo ya alcanzado. Pero una cosa hago: olvidando lo que queda atrás y extendiéndome a lo que está delante,

A. Pablo se concentra en «una cosa».

  1. La vida cristiana se debilita cuando queremos seguir a Cristo, pero no queremos soltar lo que Él nos pide dejar.
    1. Arrepentirse no es solo sentir tristeza por el pasado; es dar la vuelta y caminar hacia Dios.
  2. «Olvidando lo que queda atrás» no quiere decir hacer como que no pasó nada.
    1. Pablo no olvidó que había pecado. En 1 Timoteo 1:13–16, se describe como blasfemo, perseguidor y agresor, pero da gracias porque recibió misericordia.
    2. En 1 Corintios 15:9–10, vuelve a decir que persiguió a la iglesia de Dios, pero afirma que la gracia de Dios no fue en vano en él.
    3. Pablo no negó su pasado, pero tampoco dejó que su pasado le mandara en su obediencia de hoy.

1 Timoteo 1:13–16 (NBLA)
13 aun habiendo sido yo antes blasfemo, perseguidor y agresor. Sin embargo, se me mostró misericordia porque lo hice por ignorancia en mi incredulidad. 14 Pero la gracia de nuestro Señor fue más que abundante, con la fe y el amor que se hallan en Cristo Jesús. 15 Palabra fiel y digna de ser aceptada por todos: Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores, entre los cuales yo soy el primero. 16 Sin embargo, por esto hallé misericordia, para que en mí, como el primero, Jesucristo demostrara toda Su paciencia como un ejemplo para los que habrían de creer en Él para vida eterna.

1 Corintios 15:9–10 (NBLA)
9 Porque yo soy el más insignificante de los apóstoles, que no soy digno de ser llamado apóstol, pues perseguí a la iglesia de Dios. 10 Pero por la gracia de Dios soy lo que soy, y Su gracia para conmigo no resultó vana. Antes bien he trabajado mucho más que todos ellos, aunque no yo, sino la gracia de Dios en mí.

B. Hay personas que viven atoradas en algo que Cristo ya puede perdonar.

  1. La culpa que la sangre de Cristo ya limpió no debe volverse una cadena para toda la vida.
    1. Colosenses 2:13–14 dice que Dios nos perdonó todos los pecados y canceló la deuda que había contra nosotros.
    2. El perdón no hace chiquito el pecado; muestra lo grande que es la misericordia de Dios y el precio que Cristo pagó.
    3. Ilustración: Cuando una cuenta está marcada como «pagada», guardar el recibo tiene sentido; seguir enviando pagos no. Pablo no negó lo que había hecho, pero no siguió viviendo como si Cristo no lo hubiera perdonado.

Colosenses 2:13–14 (NBLA)
13 Y cuando ustedes estaban muertos en sus delitos y en la incircuncisión de su carne, Dios les dio vida juntamente con Cristo, habiéndonos perdonado todos los delitos, 14 habiendo cancelado el documento de deuda que consistía en decretos contra nosotros y que nos era adverso, y lo ha quitado de en medio, clavándolo en la cruz.

  1. También hay que soltar el orgullo de lo que hicimos antes.
    1. En Filipenses 3:7–9, Pablo dice que lo que antes era ganancia para él, ahora lo considera pérdida por Cristo. Ya no quiere confiar en su propia justicia, sino estar en Cristo.
    2. Una iglesia no puede vivir solo de un buen recuerdo. Tiene que obedecer al Señor hoy.
    3. Gem: El pasado nos puede enseñar, pero no tiene derecho a mandar a quien Cristo ya perdonó.

Filipenses 3:7–9 (NBLA)
7 Pero todo lo que para mí era ganancia, lo he estimado como pérdida por amor de Cristo. 8 Y aún más, yo estimo como pérdida todas las cosas en vista del incomparable valor de conocer a Cristo Jesús, mi Señor. Por Él lo he perdido todo, y lo considero como basura a fin de ganar a Cristo, 9 y ser hallado en Él, no teniendo mi propia justicia derivada de la ley, sino la que es por la fe en Cristo, la justicia que procede de Dios sobre la base de la fe,

  1. Dejar atrás el pasado no es tapar lo que hicimos.
    1. En Lucas 19:8–10, Zaqueo no escondió el daño que había hecho. Se arrepintió y quiso devolver lo que había tomado, y Jesús dijo que la salvación había llegado a su casa.
    2. Si hay pecado, hay que arrepentirse; si hay que pedir perdón, hay que pedirlo; si se puede reparar un daño, hay que tratar de repararlo.
    3. El perdón de Cristo nos deja mirar la verdad de frente, sin salir corriendo.

Lucas 19:8–10 (NBLA)
8 Pero Zaqueo, puesto en pie, dijo a Jesús: «Señor, la mitad de mis bienes daré a los pobres, y si en algo he defraudado a alguien, se lo restituiré cuadruplicado». 9 «Hoy ha venido la salvación a esta casa», le dijo Jesús, «ya que él también es hijo de Abraham; 10 porque el Hijo del Hombre ha venido a buscar y a salvar lo que se había perdido».

III. El cristiano se estira hacia lo que está adelante (Filipenses 3:13–14)

Filipenses 3:14 (NBLA)
prosigo hacia la meta para obtener el premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús.

A. Pablo usa la imagen de un corredor que se inclina hacia la meta.

  1. No podemos descuidar nuestra vida con Dios.
    1. En 1 Corintios 9:24–27, Pablo compara la vida cristiana con una carrera y llama a correr con dominio propio, no de cualquier manera.
    2. Pablo no está diciendo que podamos ganar la salvación por nuestras fuerzas. Está diciendo que el que pertenece a Cristo no vive descuidado.
    3. Orar, leer la Palabra, adorar, servir y vivir en pureza no son cosas extras; son parte del camino.
    4. Un corredor que voltea a ver hacia atrás pierde el paso; el que quiere llegar mantiene los ojos en la meta.

1 Corintios 9:24–27 (NBLA)
24 ¿No saben que los que corren en el estadio, todos en verdad corren, pero solo uno obtiene el premio? Corran de tal modo que ganen. 25 Y todo el que compite en los juegos se abstiene de todo. Ellos lo hacen para recibir una corona corruptible, pero nosotros, una incorruptible. 26 Por tanto, yo de esta manera corro, no como sin tener meta; de esta manera peleo, no como dando golpes al aire, 27 sino que golpeo mi cuerpo y lo hago mi esclavo, no sea que habiendo predicado a otros, yo mismo sea descalificado.

  1. Seguir adelante pide decisiones hoy.
    1. Santiago 4:17 dice que el que sabe hacer lo bueno y no lo hace, comete pecado. Cuando sabemos qué debemos obedecer, no debemos dejarlo para después.
    2. Tal vez hay una conversación que debe tener, una costumbre que debe dejar o una obediencia que ha estado posponiendo.
    3. Ilustración: Un corredor no llega a la meta porque compró los zapatos ni porque se anotó en la carrera. Tiene que correr. La esperanza que Dios da no nos deja sentados; nos llama a obedecer hoy.

Santiago 4:17 (NBLA)
A aquel, pues, que sabe hacer lo bueno y no lo hace, le es pecado.

B. La meta es el premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús.

  1. Pablo mira más allá de lo que digan los hombres y de lo difícil del momento.
    1. En 2 Timoteo 4:7–8, cerca del final de su vida, Pablo dice que ha terminado la carrera y que el Señor le dará la corona de justicia en aquel día.
    2. Cristo va a volver, habrá resurrección y juicio, y Dios dará el premio a los que se mantienen fieles.

2 Timoteo 4:7–8 (NBLA)
7 He peleado la buena batalla, he terminado la carrera, he guardado la fe. 8 En el futuro me está reservada la corona de justicia que el Señor, el Juez justo, me entregará en aquel día; y no solo a mí, sino también a todos los que aman Su venida.

  1. Esa esperanza también nos enseña a seguir adelante juntos.
    1. Hebreos 10:24–25 nos manda considerar cómo estimularnos al amor y a las buenas obras, sin dejar de congregarnos.
    2. No estamos aquí para dividirnos en grupitos de sospecha y amargura. Estamos aquí para ayudarnos a llegar a la meta.

Hebreos 10:24–25 (NBLA)
24 Consideremos cómo estimularnos unos a otros al amor y a las buenas obras, 25 no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos unos a otros, y mucho más al ver que el día se acerca.

  1. Hebreos 3:12–13 nos advierte que no nos alejemos del Dios vivo por un corazón malo que no cree.
    1. El texto nos llama a tener cuidado, no sea que un corazón incrédulo nos aparte del Dios vivo, y a exhortarnos unos a otros cada día, mientras todavía se dice: «Hoy».
    2. Hebreos 3:14 añade que participamos de Cristo si mantenemos firme hasta el fin la confianza que tuvimos al principio.
    3. La seguridad que da la Biblia no consuela al que quiere seguir rebelde; nos llama a animarnos unos a otros y a seguir fieles.
    4. Seguir hacia la meta también es aceptar ese ánimo antes de que el pecado nos endurezca el corazón.

Hebreos 3:12–14 (NBLA)
12 Tengan cuidado, hermanos, no sea que en alguno de ustedes haya un corazón malo de incredulidad, para apartarse del Dios vivo. 13 Antes, exhórtense los unos a los otros cada día, mientras todavía se dice: «Hoy»; no sea que alguno de ustedes sea endurecido por el engaño del pecado. 14 Porque somos hechos partícipes de Cristo, si es que retenemos firme hasta el fin el principio de nuestra seguridad.

Application

No deje que un fracaso del pasado sea su excusa para no obedecer hoy. Si hay pecado, arrepiéntase. Si hay un daño que puede reparar, trate de arreglarlo. Si hay una herida que le ha dejado amargura, llévesela al Señor y deje de usarla como permiso para alejarse de Su pueblo.

Una iglesia puede dejar que una historia dolorosa sea la última palabra, o puede dejar que Cristo tenga la última palabra. No se trata de hacer como que nada pasó. Se trata de creer que la cruz, el perdón y la obediencia son más fuertes que nuestro pasado.

No confundamos un buen comienzo con una carrera terminada. Cristo nos alcanzó para que lo sigamos. El que tropieza debe levantarse y arrepentirse; el que se enfrió debe volver; y la iglesia debe ayudarse para seguir fiel hasta el final.

Conclusion

  1. Pablo no dijo que ya era perfecto, pero nunca dejó de seguir adelante.
  2. Dejó atrás lo que ya no debía mandar en su vida.
  3. Se estiró hacia Cristo y hacia el premio que Dios prometió.
  4. Nosotros también debemos seguir adelante, no con nuestras fuerzas, sino porque Cristo nos hizo Suyos.

Invitation

Si usted todavía no ha venido a Cristo para obedecerle, hoy puede empezar de nuevo. Crea en Jesús, arrepiéntase, confiese Su nombre y bautícese para el perdón de sus pecados.

Cristiano, si necesita volver al Señor, dejar un pecado o pedir las oraciones de la iglesia, no se quede parado.

Recursos

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