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¿Es tiempo de recibir dinero?

16 de octubre de 2026 · Sermón · Confiar y obedecer

Texto principal: 2 Reyes 5:15-27 Serie: Confiar y obedecer
Fecha: 14 de octubre de 2026 · PM
Predicador: Ed Rangel
Lugar: Loncoche, Chile
Versión bíblica: Nueva Biblia de las Américas (NBLA)
Tipo de sermón: Expositivo

Tesis

Giezi quiso usar la obra de Dios para obtener beneficio personal, pero el Señor expuso su avaricia, sus mentiras y el precio de un corazón que intenta esconderse.

Entrada

El dinero que Giezi escondió en la casa nunca estuvo escondido de Dios. Cerró la puerta, despidió a los hombres que habían llevado la plata y volvió a ocupar su lugar delante de Eliseo. Tal vez pensó que todo había terminado bien. Naamán seguía su camino, los criados se habían ido y el tesoro estaba guardado.

Entonces Eliseo le hizo una pregunta sencilla: «¿Dónde has estado, Giezi?». El hombre que tenía plata escondida respondió con una mentira: «Tu siervo no ha ido a ninguna parte».

La primera parte de 2 Reyes 5 cuenta cómo un leproso fue limpiado cuando humilló su corazón. La segunda parte cuenta cómo el criado del profeta salió leproso porque alimentó la avaricia y escondió su pecado. Naamán llegó cargado de riquezas y aprendió que no podía comprar la gracia de Dios. Giezi vivía cerca del profeta, pero quiso convertir esa gracia en ganancia.

Introducción

  1. Naamán regresó del Jordán con la piel limpia y con una confesión nueva. Reconoció que no había Dios en toda la tierra sino en Israel.
  2. Quiso dar un presente a Eliseo, pero el profeta se negó. La sanidad no estaba a la venta y Eliseo no iba a permitir que Naamán pensara que había comprado la misericordia de Dios.
  3. Giezi escuchó la conversación, vio marcharse la plata y concluyó que su señor había dejado escapar una oportunidad.
  4. El relato sigue el movimiento de su pecado desde un deseo secreto hasta una mentira abierta y después hasta el juicio de Dios.

Lectura bíblica principal

2 Reyes 5:15-27 · NBLA

15. Cuando regresó al hombre de Dios con toda su compañía, fue y se puso delante de él, y le dijo: «Ahora reconozco que no hay Dios en toda la tierra, sino en Israel. Le ruego, pues, que reciba ahora un presente de su siervo».

16. Pero él respondió: «Vive el Señor, delante de quien estoy, que no aceptaré nada». Y Naamán le insistió para que lo recibiera, pero él rehusó.

17. Y Naamán dijo: «Pues si no, le ruego que de esta tierra, se le dé a su siervo la carga de un par de mulos, porque su siervo ya no ofrecerá holocausto ni sacrificará a otros dioses, sino al Señor.

18. Que el Señor perdone a su siervo en esto: Cuando mi señor entre en el templo de Rimón para adorar allí y se apoye en mi mano, y yo me incline en el templo de Rimón cuando tenga que adorar allí, que el Señor perdone a su siervo por esto».

19. Y él le dijo: «Vete en paz». Y se alejó de él a cierta distancia.

20. Pero Giezi, criado de Eliseo, el hombre de Dios, dijo para sí: «Puesto que mi señor ha dispensado a este Naamán arameo al no recibir de sus manos lo que él trajo, vive el Señor que correré tras él y tomaré algo de él».

21. Y Giezi siguió a Naamán. Cuando Naamán vio a uno corriendo tras él, bajó de su carro a encontrarlo, y dijo: «¿Está todo bien?».

22. Y él dijo: «Todo está bien. Mi señor me ha enviado, diciendo: “En este mismo momento dos jóvenes de los hijos de los profetas han venido a mí de la región montañosa de Efraín. Te ruego que les des 34 kilos de plata y dos mudas de ropa”».

23. Y Naamán dijo: «Dígnate aceptar 64 kilos». Y le insistió y ató 64 kilos de plata en dos bolsas con dos mudas de ropa, y los entregó a dos de sus criados; y estos los llevaron delante de Giezi.

24. Cuando llegó al monte, los tomó de sus manos y los guardó en la casa, luego despidió a los hombres y ellos se fueron.

25. Entonces él entró y se puso delante de su señor. Y Eliseo le dijo: «¿Dónde has estado, Giezi?». Y él respondió: «Tu siervo no ha ido a ninguna parte».

26. Entonces él le dijo: «¿No iba contigo mi corazón, cuando el hombre se volvió de su carro para encontrarte? ¿Acaso es tiempo de aceptar dinero y de aceptar ropa, olivares, viñas, ovejas, bueyes, siervos y siervas?

27. Por tanto, la lepra de Naamán se te pegará a ti y a tus descendientes para siempre». Y él salió de su presencia leproso, blanco como la nieve.

I. Eliseo se negó a vender lo que Dios había dado (2 Reyes 5:15-19)

A. Naamán regresó con una confesión nueva.

  1. El hombre que había llegado con orgullo ahora se puso delante de Eliseo y reconoció al Dios de Israel.
    1. El Jordán no lo había convencido por su belleza.
    2. La limpieza que Dios hizo le mostró que sus dioses no podían salvarlo.
  2. Naamán quiso entregar un presente a Eliseo. Había llevado plata, oro y ropa porque había llegado preparado para pagar por su sanidad.
  3. Eliseo se negó con firmeza. Aun cuando Naamán insistió, el profeta no aceptó nada.
    1. La sanidad había venido de Dios.
    2. Naamán no había comprado el poder del Señor.
    3. Eliseo no debía tomar para sí el crédito ni el pago por una obra que Dios había hecho.

B. La negativa de Eliseo protegió el mensaje que Naamán debía llevar a Siria.

  1. Naamán volvería a su tierra sabiendo que había recibido misericordia, no una mercancía religiosa.
  2. Su respuesta mostró un cambio verdadero. Dijo que ya no ofrecería sacrificios a otros dioses, sino al Señor.
  3. También habló de su obligación de acompañar al rey en el templo de Rimón. Su conciencia ahora sentía el conflicto entre su trabajo y la adoración falsa que lo rodeaba.
  4. Eliseo le dijo que se fuera en paz. No le vendió una bendición ni convirtió su nueva fe en una fuente de ingresos.
  5. Un siervo de Dios puede recibir apoyo legítimo, pero nunca debe presentar la misericordia divina como algo que una persona puede comprar.

1 Corintios 9:14 · NBLA

14. Así también ordenó el Señor que los que proclaman el evangelio, vivan del evangelio.

Filipenses 4:15-18 · NBLA

15. Ustedes mismos también saben, filipenses, que al comienzo de la predicación del evangelio, después que partí de Macedonia, ninguna iglesia compartió conmigo en cuestión de dar y recibir, sino solamente ustedes.

16. Porque aun a Tesalónica enviaron dádivas más de una vez para mis necesidades.

17. No es que busque la dádiva en sí, sino que busco fruto que aumente en su cuenta.

18. Pero lo he recibido todo y tengo abundancia. Estoy bien abastecido, habiendo recibido de Epafrodito lo que han enviado: fragante aroma, sacrificio aceptable, agradable a Dios.

  1. Pablo recibió apoyo para predicar. Por eso el pecado de Giezi no fue el simple hecho de que un obrero recibiera ayuda.
    1. Giezi no recibió una ayuda autorizada.
    2. Inventó una necesidad, usó el nombre de Eliseo y tomó lo que su señor había rechazado.
    3. La diferencia está entre recibir apoyo con honestidad y usar la obra de Dios para alimentar la avaricia.

II. Giezi corrió detrás de lo que debía dejar ir (2 Reyes 5:20-23)

A. La avaricia comenzó en una conversación secreta consigo mismo.

  1. Giezi dijo que Eliseo había dispensado a Naamán al no recibir lo que había traído.
  2. Su manera de hablar reveló que despreciaba la decisión de Eliseo.
    1. No vio a un hombre que acababa de conocer al Dios verdadero.
    2. Vio a un extranjero rico que se marchaba con la plata todavía en sus manos.
  3. Giezi pensó que Naamán debía pagar algo. La gracia le pareció demasiado barata porque su corazón ya había puesto precio al milagro.
  4. Después juró por el nombre del Señor que correría tras Naamán. Usó un juramento santo para cubrir un propósito pecaminoso.
  5. Las palabras religiosas no cambian la naturaleza de una decisión. Un hombre puede decir «vive el Señor» mientras corre en dirección contraria a la voluntad de Dios.

B. El deseo de dinero produjo una historia falsa.

  1. Naamán vio correr a Giezi y bajó del carro para recibirlo. El hombre importante trató con respeto al criado del profeta.
  2. Preguntó si todo estaba bien. Giezi respondió que sí, aunque nada estaba bien dentro de él.
  3. Giezi dijo que Eliseo lo había enviado. Después inventó la llegada de dos jóvenes de los hijos de los profetas.
    1. Usó el nombre de su señor sin permiso.
    2. Usó una necesidad religiosa que nunca había existido.
    3. Hizo que su mentira pareciera generosa porque supuestamente el dinero sería para otros.
  4. Naamán creyó la historia y entregó más de lo que Giezi había pedido. Dos criados llevaron las bolsas delante de él.
  5. Giezi había visto el poder de Dios en la vida de Naamán, pero en ese momento quiso la plata más que la santidad.

C. Jesús advirtió que la vida de una persona no se mide por lo que posee.

Lucas 12:15 · NBLA

15. También les dijo: «Estén atentos y cuídense de toda forma de avaricia; porque aun cuando alguien tenga abundancia, su vida no consiste en sus bienes».

  1. La avaricia promete seguridad, importancia y descanso. Después exige que la persona proteja lo adquirido, oculte cómo lo obtuvo y busque todavía más.
  2. Giezi todavía no tenía olivares, viñas, ovejas ni siervos, pero la lista de Eliseo muestra hasta dónde había llegado su deseo.
  3. El dinero de Naamán ya se había convertido en una vida imaginada. Giezi no solamente quería dos bolsas. Quería lo que pensaba que esas bolsas podían darle.

III. Giezi escondió la plata y después escondió la verdad (2 Reyes 5:24-25)

A. El pecado necesitó un lugar secreto.

  1. Cuando Giezi llegó al monte, tomó las bolsas de las manos de los criados y las guardó en la casa.
  2. Despidió a los hombres antes de volver ante Eliseo. No quería testigos cerca de lo que había hecho.
  3. La plata estaba fuera de la vista, pero su conducta ya mostraba temor.
    1. Si el acto hubiera sido correcto, no habría necesitado esconderlo.
    2. Si Eliseo lo hubiera enviado, Giezi habría podido regresar con los criados y con los bienes a plena vista.
  4. El pecado que promete libertad pronto obliga a esconder, explicar y defender.

B. La pregunta de Eliseo le dio la oportunidad de decir la verdad.

  1. Eliseo preguntó: «¿Dónde has estado, Giezi?».
  2. La pregunta era sencilla y directa. Giezi podía haber confesado que corrió tras Naamán, mintió y tomó la plata.
  3. Respondió que no había ido a ninguna parte. La mentira sobre Naamán ahora se convirtió en una mentira directa ante Eliseo.
  4. Cada paso intentó proteger el paso anterior.
    1. El deseo produjo una decisión.
    2. La decisión produjo una mentira.
    3. La ganancia produjo un escondite.
    4. El escondite produjo otra mentira.
  5. Una persona no controla el pecado simplemente porque todavía controla la información que otros conocen.

C. Dios pide fidelidad a quienes administran algo que pertenece a otros.

1 Corintios 4:2 · NBLA

2. Ahora bien, además se requiere de los administradores que cada uno sea hallado fiel.

2 Corintios 8:20-21 · NBLA

20. Teniendo cuidado de que nadie nos desacredite en esta generosa ofrenda administrada por nosotros.

21. Pues nos preocupamos por lo que es honrado, no solo ante los ojos del Señor, sino también ante los ojos de los hombres.

  1. Quien cuenta una ofrenda, guarda fondos, lleva registros o administra una ayuda necesita rendir cuentas.
  2. La transparencia protege a la congregación y también protege al hermano que sirve.
  3. Ningún cristiano debe tomar la tesorería como propiedad personal, esconder informes o usar el dinero para controlar decisiones.
  4. Decir «confíen en mí» no reemplaza recibos, informes y procedimientos que otros puedan revisar.

IV. Dios encontró al hombre que creyó haberse escondido (2 Reyes 5:26-27)

A. Eliseo sabía adónde había ido Giezi.

  1. Le preguntó si su corazón no había ido con él cuando Naamán bajó del carro.
  2. Giezi podía esconder las bolsas de Eliseo, pero no podía esconder su conducta de Dios.
  3. El Señor que había visto a Naamán en el Jordán también había visto a Giezi en el camino, delante del carro y dentro de la casa.
  4. La pregunta «¿Dónde has estado?» no buscaba información que Dios necesitaba. Puso al descubierto al hombre que todavía podía confesar.

B. Eliseo preguntó si era tiempo de recibir dinero.

  1. La pregunta no condenó todo dinero, toda propiedad ni todo apoyo para un obrero de Dios.
  2. Ese momento exigía que Naamán entendiera la gracia que había recibido. Giezi convirtió el momento en una oportunidad de negocio.
  3. También dañó el testimonio de Eliseo. Naamán podía pensar que el profeta había cambiado de opinión o que la bendición tenía un precio después de todo.
  4. El pecado privado de Giezi alcanzó a un hombre que apenas comenzaba a reconocer al Señor.
  5. Quienes sirven en la iglesia deben pensar en lo que su conducta comunica acerca de Dios. Un hermano avaro puede hacer que otros sospechen del evangelio que predica.

C. Giezi recibió aquello que había perseguido y también recibió el juicio que había despreciado.

  1. Eliseo anunció que la lepra de Naamán se pegaría a Giezi y a sus descendientes.
  2. Giezi salió de la presencia del profeta leproso, blanco como la nieve.
  3. El capítulo termina con una inversión dolorosa.
    1. Naamán comenzó como leproso y salió limpio.
    2. Giezi comenzó como criado del profeta y salió leproso.
  4. Naamán dejó su orgullo en el camino de la obediencia. Giezi tomó la plata en el camino de la avaricia.
  5. Estar cerca de un hombre de Dios no había cambiado el corazón de Giezi. Había visto milagros y escuchado verdad, pero todavía amaba lo que podía guardar en una casa.

D. La Biblia advierte que el deseo de enriquecerse abre la puerta a muchos pecados.

1 Timoteo 6:6-10 · NBLA

6. Pero la piedad, en efecto, es un medio de gran ganancia cuando va acompañada de contentamiento.

7. Porque nada hemos traído al mundo, así que nada podemos sacar de él.

8. Y si tenemos qué comer y con qué cubrirnos, con eso estaremos contentos.

9. Pero los que quieren enriquecerse caen en tentación y lazo y en muchos deseos necios y dañosos que hunden a los hombres en la ruina y en la perdición.

10. Porque la raíz de todos los males es el amor al dinero, por el cual, codiciándolo algunos, se extraviaron de la fe y se torturaron con muchos dolores.

  1. Pablo no dijo que el dinero fuera la raíz de todos los males. Identificó el amor al dinero.
  2. Ese amor puede vivir en alguien que tiene mucho o en alguien que tiene poco.
  3. Giezi sirvió cerca de Eliseo, pero su deseo abrió un lazo y él entró voluntariamente.
  4. El contentamiento habría permitido que viera marcharse el tesoro sin correr detrás de él.

Aplicación

La pregunta de Eliseo todavía alcanza al corazón: «¿Es tiempo de recibir dinero?». Hay momentos cuando aceptar algo compromete el mensaje, compra influencia o convierte el servicio en negocio. Un regalo puede parecer generoso y todavía venir con condiciones que un cristiano no debe aceptar. Un predicador puede recibir apoyo legítimo, pero no debe vender promesas, favores espirituales ni acceso. Un hermano puede administrar dinero de la iglesia, pero no puede usarlo para dominar a la congregación.

Giezi también advierte acerca del pecado escondido. Tal vez nadie más conoce la cuenta, la compra, el dinero tomado, el informe alterado o la historia inventada. Dios no necesita que otra persona descubra el secreto para conocerlo. La salida no consiste en esconder mejor, sino en confesar y abandonar el pecado.

Proverbios 28:13 · NBLA

13. El que encubre sus pecados no prosperará, pero el que los confiesa y los abandona hallará misericordia.

1 Juan 1:9 · NBLA

9. Si confesamos nuestros pecados, Él es fiel y justo para perdonarnos los pecados y para limpiarnos de toda maldad.

El cristiano que ha sido infiel con dinero debe corregir los registros, devolver lo que tomó y hablar con las personas afectadas. Si usó una responsabilidad para controlar a otros, debe entregar esa responsabilidad y arrepentirse. La misericordia de Dios no protege una mentira que el hombre insiste en conservar. Recibe al pecador que confiesa, abandona el pecado y vuelve a caminar en la luz.

Conclusión

  1. Naamán quiso dar un presente, pero Eliseo protegió el mensaje de la gracia y no aceptó nada.
  2. Giezi vio marcharse la plata, corrió tras ella, inventó una necesidad y usó el nombre de Eliseo para obtenerla.
  3. Guardó los bienes en la casa y volvió con una mentira, pero Dios había visto cada paso.
  4. La pregunta de Eliseo permanece delante de nosotros. Hay dinero que puede recibirse con gratitud y honestidad, pero ninguna ganancia justifica vender influencia, dañar el evangelio o esconder el pecado.
  5. Naamán salió limpio porque se humilló ante la palabra de Dios. Giezi salió leproso porque quiso conservar aquello que debía dejar ir.

Invitación

El pecado ofrece ganancia y después exige la vida. Jesucristo ofrece perdón porque entregó Su propia vida, fue sepultado y resucitó. La respuesta al evangelio comienza al escuchar Su palabra.

Romanos 10:17 · NBLA

17. Así que la fe viene del oír, y el oír, por la palabra de Cristo.

Jesús llama al pecador a creer en Él.

Juan 8:24 · NBLA

24. Por eso les dije que morirán en sus pecados; porque si no creen que Yo soy, morirán en sus pecados».

Dios manda que todas las personas se arrepientan.

Hechos 17:30 · NBLA

30. Por tanto, habiendo pasado por alto los tiempos de ignorancia, Dios declara ahora a todos los hombres, en todas partes, que se arrepientan.

La fe confiesa a Jesús como Señor.

Romanos 10:9-10 · NBLA

9. Que si confiesas con tu boca a Jesús por Señor, y crees en tu corazón que Dios lo resucitó de entre los muertos, serás salvo.

10. Porque con el corazón se cree para justicia, y con la boca se confiesa para salvación.

El pecador arrepentido debe ser bautizado para recibir el perdón de sus pecados.

Hechos 2:38 · NBLA

38. Entonces Pedro les dijo: «Arrepiéntanse y sean bautizados cada uno de ustedes en el nombre de Jesucristo para perdón de sus pecados, y recibirán el don del Espíritu Santo».

Si todavía no has obedecido al evangelio, no intentes esconder lo que Dios ya conoce. Ven a Cristo con fe, abandona el pecado, confiesa Su nombre y sé bautizado para el perdón de tus pecados. Después vive fielmente bajo Su señorío.

Si eres cristiano y la avaricia, la mentira o el abuso de una responsabilidad ha entrado en tu vida, no regreses al lugar como si no hubieras ido a ninguna parte. Confiesa el pecado, abandónalo y repara el daño que puedas reparar. Dios conoce el camino que recorriste, y también ofrece misericordia al corazón que vuelve a Él.


Scripture taken from the Nueva Biblia de las Américas® (NBLA®), Copyright © 2005 by The Lockman Foundation. Used by permission. www.NuevaBiblia.com

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