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El León aparece como Cordero

18 de octubre de 2026 · Sermón · El Cordero reina

Texto: Apocalipsis 5:1–14
Serie: El Cordero reina
Fecha: Sin programar
Predicador: Ed Rangel
Lugar: Chile
Versión bíblica: Nueva Biblia de las Américas (NBLA)
Tipo de sermón: Expositivo
Estado: No predicado

Tesis

Jesucristo es digno de gobernar la historia porque venció como el Cordero inmolado y compró para Dios un pueblo con Su sangre.

Apertura

Juan lloró porque nadie podía abrir el libro. Toda la creación fue buscada, y no apareció una sola persona digna de tomarlo de la mano de Dios. Si el libro permanecía cerrado, la historia parecía detenida y la justicia sin respuesta.

Entonces Juan oyó que el León había vencido. Cuando miró, vio un Cordero de pie, como inmolado. El vencedor lleva para siempre las marcas de Su sacrificio.

Introducción

  1. Apocalipsis 4 mostró al Creador sentado en el trono.
  2. El capítulo 5 presenta un libro sellado en Su mano y pregunta quién es digno de abrirlo.
  3. El León de Judá vence como el Cordero que fue inmolado.
  4. El cielo responde adorando a Cristo por Su muerte redentora y Su autoridad universal.

Texto bíblico completo, Apocalipsis 5:1–14

1. En la mano derecha de Aquel que estaba sentado en el trono vi un libro escrito por dentro y por fuera, sellado con siete sellos.

2. Vi también a un ángel poderoso que anunciaba a gran voz: «¿Quién es digno de abrir el libro y de desatar sus sellos?».

3. Y nadie, ni en el cielo ni en la tierra ni debajo de la tierra, podía abrir el libro ni mirar su contenido.

4. Yo lloraba mucho, porque nadie había sido hallado digno de abrir el libro ni de mirar su contenido.

5. Entonces uno de los ancianos me dijo: «No llores; mira, el León de la tribu de Judá, la Raíz de David, ha vencido para abrir el libro y sus siete sellos».

6. Miré, y vi entre el trono (con los cuatro seres vivientes) y los ancianos, a un Cordero, de pie, como inmolado, que tenía siete cuernos y siete ojos, que son los siete Espíritus de Dios enviados por toda la tierra.

7. Él vino y tomó el libro de la mano derecha de Aquel que estaba sentado en el trono.

8. Cuando tomó el libro, los cuatro seres vivientes y los veinticuatro ancianos se postraron delante del Cordero. Cada uno tenía un arpa y copas de oro llenas de incienso, que son las oraciones de los santos.

9. Y cantaban un cántico nuevo, diciendo: «Digno eres de tomar el libro y de abrir sus sellos, porque Tú fuiste inmolado, y con Tu sangre compraste para Dios a gente de toda tribu, lengua, pueblo y nación.

10. Y los has hecho un reino y sacerdotes para nuestro Dios; y reinarán sobre la tierra».

11. Y miré, y oí la voz de muchos ángeles alrededor del trono y de los seres vivientes y de los ancianos. El número de ellos era miríadas de miríadas, y millares de millares,

12. que decían a gran voz: «El Cordero que fue inmolado es digno de recibir el poder, las riquezas, la sabiduría, la fortaleza, el honor, la gloria y la alabanza».

13. Y oí decir a toda cosa creada que está en el cielo, sobre la tierra, debajo de la tierra y en el mar, y a todas las cosas que en ellos hay: «Al que está sentado en el trono, y al Cordero, sea la alabanza, la honra, la gloria y el dominio por los siglos de los siglos».

14. Los cuatro seres vivientes decían: «Amén», y los ancianos se postraron y adoraron.

I. NINGUNA CRIATURA ERA DIGNA DE ABRIR EL LIBRO (vv. 1–4)

A. El libro estaba completo y completamente sellado.

  1. Estaba escrito por dentro y por fuera, y permanecía en la mano del que ocupa el trono.
  2. Los siete sellos impedían que una criatura tomara por sí misma la autoridad de abrirlo.
  3. El gobierno de la historia pertenece a Dios y no puede ser arrebatado por fuerza humana.

B. La búsqueda dejó a Juan llorando.

  1. Nadie en ningún lugar de la creación fue hallado digno.
  2. Poder, inteligencia y posición no podían resolver la falta de dignidad moral.
  3. El llanto de Juan expresa la impotencia de una creación que no puede producir su propio redentor.

II. EL LEÓN VENCIÓ COMO CORDERO INMOLADO (vv. 5–7)

A. El anuncio presentó al Rey prometido.

  1. El León de Judá y la Raíz de David unen a Cristo con las promesas del reino.
  2. Él ha vencido y por eso puede abrir el libro.
  3. Su victoria no depende de una conquista futura en un trono terrenal, porque el anciano ya dice que ha vencido.

B. Juan miró al León y vio al Cordero.

  1. El Cordero estaba de pie, porque la muerte no lo retuvo.
  2. Aparecía como inmolado, porque Su victoria llegó mediante el sacrificio.
  3. La cruz no fue una interrupción de Su reinado, sino el camino por el cual venció el pecado y compró a Su pueblo.
  4. El Cordero tomó el libro porque posee la autoridad que ninguna criatura podía reclamar.

III. EL CIELO ADORA AL CORDERO POR SU SANGRE Y SU REINO (vv. 8–14)

A. El cántico nuevo explica por qué Jesús es digno.

  1. Fue inmolado y con Su sangre compró para Dios personas de toda tribu, lengua, pueblo y nación.
  2. La sangre no compra una nacionalidad terrenal privilegiada, sino un pueblo internacional para Dios.
  3. Los redimidos forman ahora un reino y sacerdotes, porque Cristo ya ejerce autoridad real.

B. Toda la creación reconoce el dominio del Cordero.

  1. Los ángeles atribuyen poder, riqueza, sabiduría, fortaleza, honor, gloria y alabanza a Jesús.
  2. Toda criatura une la honra del que está sentado en el trono con la honra del Cordero.
  3. La respuesta adecuada a la obra de Cristo es postrarse, adorarlo y vivir bajo Su gobierno.

Preguntas anticipadas

¿El León y el Cordero representan dos etapas distintas de Jesús?

Juan oye que el León ha vencido y luego ve un Cordero de pie como inmolado. No encuentra dos Cristos ni dos métodos de victoria. Jesús vence precisamente mediante Su sacrificio y ahora ejerce la autoridad que compró con Su sangre.

¿El libro sellado ofrece un código para calcular fechas?

La pregunta dominante no es cuándo podrá alguien construir un calendario, sino quién es digno de abrir el libro. La visión dirige la atención a la autoridad del Cordero sobre el propósito de Dios en la historia. La especulación cronológica pierde el punto cuando desplaza la adoración y la obediencia que el texto exige.

¿El reino de los redimidos exige un futuro gobierno político terrenal separado de la iglesia?

El pasaje identifica a los comprados por la sangre como reino y sacerdotes para Dios. Su dignidad procede del Cordero y abarca gente de toda tribu, lengua, pueblo y nación. Estas palabras no convierten a una nación terrenal en el centro futuro del pacto ni establecen por sí solas un reino político de mil años.

Aplicación

Ninguna persona puede abrir el futuro, corregir toda injusticia ni salvar su propia alma. Juan dejó de llorar porque apareció alguien digno. La iglesia no pone su esperanza en un gobernante humano, una economía estable o su propia capacidad. El libro está en manos del Cordero.

Cristo compró personas para Dios con Su sangre. Pertenecerle afecta la adoración, el cuerpo, el dinero y las decisiones. El Cordero no murió para añadir una ayuda religiosa a una vida que sigue gobernada por el yo. Murió para hacer de nosotros un reino que sirve a Dios.

Conclusión

  1. La creación entera fue examinada y ninguna criatura resultó digna.
  2. El León de Judá venció al entregar Su vida como Cordero.
  3. Su sangre compró para Dios un pueblo de todas las naciones.
  4. El futuro y la adoración pertenecen al Cordero que vive.

Invitación

El Cordero derramó Su sangre para comprar pecadores para Dios. Esa salvación debe recibirse mediante una fe que obedece. Oye Su palabra, cree en Cristo, arrepiéntete, confiesa Su nombre y sé bautizado para el perdón de tus pecados. El cristiano que vive para sí mismo debe recordar el precio pagado y volver al gobierno del Cordero.


Las citas bíblicas son de la Nueva Biblia de las Américas® (NBLA®), Copyright © 2005 por The Lockman Foundation. Usadas con permiso. Todos los derechos reservados.

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