Música instrumental
Texto: Efesios 5:19; Colosenses 3:16
Tesis: El Nuevo Testamento autoriza a la iglesia a adorar a Dios con música vocal — hablando, enseñando, exhortando, cantando y haciendo melodía en el corazón — y la música instrumental no es una ayuda legítima al canto sino una adición no autorizada.
Objetivos
- Mostrar qué clase de música autoriza el Nuevo Testamento en la adoración de la iglesia.
- Explicar la diferencia entre una ayuda legítima y una adición.
- Responder al mal uso del Antiguo Testamento para justificar instrumentos.
- Llamar a la iglesia a adorar en espíritu, verdad y sumisión a la autoridad de Cristo.
Introducción
La pregunta no es si los instrumentos suenan bonitos.
Pueden sonar bonitos.
La pregunta no es si los instrumentos emocionan.
Pueden emocionar.
La pregunta no es si David usó instrumentos.
Los usó.
La pregunta tampoco es si hay personas sinceras que usan instrumentos.
Las hay.
La pregunta es esta: ¿qué autorizó Cristo para la adoración de Su iglesia?
Esa es la línea.
Cuando la autoridad de Cristo habla, el gusto personal debe sentarse.
I. La adoración debe estar gobernada por la autoridad de Cristo
Jesús dijo que los verdaderos adoradores adoran al Padre en espíritu y en verdad.
No espíritu sin verdad.
No verdad sin espíritu.
Espíritu y verdad.
Colosenses 3:17 enseña que todo lo que hacemos, de palabra o de hecho, debe hacerse en el nombre del Señor Jesús. Eso significa por Su autoridad.
La iglesia no tiene derecho a inventar adoración y luego pedir que Dios la acepte. La iglesia pertenece a Cristo. Él es la Cabeza. Su palabra gobierna Su cuerpo.
Mateo 15 muestra que la adoración puede ser vana cuando los mandamientos de hombres reemplazan la enseñanza de Dios. Levítico 10 muestra que la adoración no autorizada no es creatividad inocente. Nadab y Abiú ofrecieron fuego que Dios no había mandado, y Dios los juzgó.
No suavicemos el texto.
Dios toma en serio cómo se le adora.
II. El Nuevo Testamento autoriza cantar
Efesios 5 manda hablar unos a otros con salmos, himnos y canciones espirituales, cantando y haciendo melodía en el corazón al Señor.
Colosenses 3 manda que la palabra de Cristo more en abundancia, enseñándonos y exhortándonos unos a otros con salmos, himnos y canciones espirituales, cantando con gratitud en el corazón.
Observe las acciones.
Hablar.
Enseñar.
Exhortar.
Cantar.
Hacer melodía en el corazón.
El instrumento que Dios nombra es el corazón.
Hebreos 13 habla del fruto de labios que confiesan Su nombre. Primera Corintios 14 habla de cantar con el espíritu y con el entendimiento.
Cada pasaje del Nuevo Testamento sobre la música en la adoración cristiana apunta a la alabanza vocal.
Eso no es accidente.
Cuando Dios especifica el acto, el hombre no tiene derecho a agregar otro acto y llamarlo fe.
III. Los instrumentos no son simplemente una ayuda al canto
Algunos dicen que el instrumento es solo una ayuda, como un himnario, un tono inicial, un micrófono o una pantalla.
Eso confunde categorías.
Una ayuda legítima ayuda a cumplir lo autorizado sin cambiar la naturaleza del acto.
Un himnario ayuda a cantar.
Un tono inicial ayuda a empezar el canto.
Un micrófono ayuda a escuchar al director.
Una pantalla muestra las palabras que se van a cantar.
Eso no agrega otra clase de música.
El instrumento sí.
Cantar y tocar no son el mismo acto. Uno es alabanza vocal con palabras desde el corazón. El otro es música mecánica añadida a la adoración.
Si Dios hubiera dicho simplemente “hagan música”, el argumento sería diferente. Pero Dios especificó cantar, hablar, enseñar, exhortar y hacer melodía en el corazón.
Las ayudas facilitan obedecer el mandamiento.
Las adiciones cambian lo que se ofrece.
La música instrumental es una adición.
IV. El Antiguo Testamento no autoriza la adoración de la iglesia
Algunos apelan al Salmo 150 y a los instrumentos de David.
Ese argumento ignora el pacto.
El Antiguo Testamento también tenía sacrificios de animales, incienso, sacerdotes levíticos, templo, fiestas y sábado. No podemos tomar una parte del sistema porque nos gusta y rechazar el resto porque sabemos que ya no estamos bajo esa ley.
Hebreos enseña que un cambio de sacerdocio trae cambio de ley. Los cristianos no estamos bajo la Ley de Moisés como pacto. Ese sistema era sombra. Cristo es la sustancia.
El Antiguo Testamento nos enseña, nos advierte, revela la santidad de Dios y apunta a Cristo.
Pero no es nuestra autoridad para establecer la adoración de la iglesia bajo el Nuevo Pacto.
Si los instrumentos de David autorizan instrumentos hoy, entonces sus sacrificios, templo, incienso y sacerdocio también esperan en la puerta.
El hombre no tiene derecho a saquear el Antiguo Testamento por lo que le gusta mientras rechaza el pacto al que pertenecía.
La iglesia debe ir a Cristo y a Sus apóstoles para autoridad.
V. El silencio no es permiso cuando Dios ya especificó
Algunos dicen: “El Nuevo Testamento no dice que no usemos instrumentos.”
Esa manera de razonar es peligrosa.
Hebreos 7 argumenta desde el silencio. Jesús no podía ser sacerdote bajo la Ley de Moisés porque venía de Judá, y Moisés no dijo nada acerca de sacerdotes de esa tribu. El silencio importaba porque Dios había especificado Leví.
Cuando Dios especifica, el silencio excluye.
Dios especificó madera de gofer para el arca. Noé no tenía derecho a añadir otra madera porque Dios no dijo: “No uses otra.” Dios especificó pan y fruto de la vid en la Cena del Señor. No tenemos derecho a añadir carne porque el Nuevo Testamento no dice: “No uses carne.” Dios especificó inmersión en el bautismo. No tenemos derecho a rociar agua porque el texto no enumera cada sustituto prohibido.
El mismo principio aplica a la música en la adoración.
Dios especificó cantar.
Eso basta.
VI. La adoración fiel confía en la sabiduría de Dios
Este asunto no se trata de odiar la música.
Se trata de respetar la autoridad de Cristo.
Un cristiano puede disfrutar instrumentos fuera de la adoración en contextos moralmente correctos. La pregunta no es si una guitarra puede existir. La pregunta es si la iglesia tiene autoridad para usar música instrumental en la adoración a Dios.
El Nuevo Testamento responde que no.
La adoración fiel puede parecer sencilla al mundo. Tal vez no compite con conciertos religiosos. Tal vez no entretiene la carne. Pero hace lo que Dios dijo.
La iglesia primitiva cantó.
La autoridad de Cristo es suficiente.
Conclusión
El Nuevo Testamento autoriza cantar.
No porque seamos tercos.
No porque la tradición sea la norma.
No porque los instrumentos sean malos en sí mismos.
Porque Cristo ha hablado por medio de Sus apóstoles.
La adoración debe ser en espíritu y verdad.
Todo debe hacerse por autoridad de Cristo.
Dios especificó cantar.
El corazón es el instrumento nombrado.
Los instrumentos del Antiguo Testamento no autorizan la adoración del Nuevo Testamento.
El silencio no es permiso cuando Dios especificó el acto.
Si no estás en Cristo, obedece el evangelio. Oye la palabra. Cree en Cristo. Arrepiéntete de tus pecados. Confiesa Su nombre. Sé bautizado para el perdón de tus pecados.
Si eres cristiano, no permitas que el gusto personal supere la verdad.
La iglesia no nos pertenece.
Cantemos como Dios mandó.
