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¿Quién podrá soportar Su venida?

18 de octubre de 2026 · Sermón · Vuelvan al Señor

Texto: Malaquías 3:1–5
Serie: Vuelvan al Señor
Fecha: Sin programar
Predicador: Ed Rangel
Lugar: Chile
Versión bíblica: Nueva Biblia de las Américas (NBLA)
Tipo de sermón: Expositivo
Estado: No predicado

Tesis

La venida del Señor no confirma una religión impura; prepara el camino, refina a quienes sirven y juzga con rapidez el pecado que Su pueblo había aprendido a tolerar.

Apertura

El pueblo preguntaba dónde estaba el Dios de justicia. Malaquías respondió que el Señor vendría a Su templo. Sin embargo, Su llegada no sería cómoda para quienes suponían que el juicio siempre comenzaría con otros.

El Señor vendría como fuego de fundidor y jabón de lavanderos. Ambas imágenes hablan de una limpieza que elimina impureza. La pregunta no era solamente cuándo vendría, sino quién podría soportar Su aparición.

El Dios de justicia se acercaría también como testigo contra pecados religiosos, sexuales, económicos y sociales.

Introducción

  1. Malaquías confronta a un pueblo que mantenía prácticas religiosas mientras deshonraba a Dios en ofrendas, matrimonios y trato al prójimo.
  2. La promesa comienza con un mensajero que prepara el camino del Señor.
  3. La venida trae purificación para el sacerdocio y juicio contra quienes no temen a Dios.
  4. El Nuevo Testamento identifica al mensajero preparador con Juan el Bautista y presenta a Jesús como el Señor que viene.

Texto bíblico completo, Malaquías 3:1–5

1. «Yo envío a Mi mensajero, y él preparará el camino delante de Mí. Y vendrá de repente a Su templo el Señor a quien ustedes buscan; el mensajero del pacto en quien ustedes se complacen, ya viene», dice el SEÑOR de los ejércitos.

2. «¿Pero quién podrá soportar el día de Su venida? ¿Y quién podrá mantenerse en pie cuando Él aparezca? Porque Él es como fuego de fundidor y como jabón de lavanderos.

3. Y Él se sentará como fundidor y purificador de plata, y purificará a los hijos de Leví y los acrisolará como a oro y como a plata, y serán los que presenten ofrendas en justicia al SEÑOR.

4. Entonces será grata al SEÑOR la ofrenda de Judá y de Jerusalén, como en los días de antaño y como en los años pasados.

5. Me acercaré a ustedes para el juicio, y seré un testigo veloz contra los hechiceros, contra los adúlteros, contra los que juran en falso y contra los que oprimen al jornalero en su salario, a la viuda y al huérfano, contra los que niegan el derecho del extranjero y los que no me temen», dice el SEÑOR de los ejércitos.

I. EL MENSAJERO PREPARA EL CAMINO DEL SEÑOR (v. 1)

A. Dios toma la iniciativa de enviar.

  1. El mensajero no aparece por accidente histórico.
  2. Su tarea procede del propósito del Señor.
  3. Preparar el camino exige confrontar obstáculos espirituales reales.
  4. El pueblo debe disponerse a recibir al Rey mediante arrepentimiento.

B. El Señor viene a Su templo.

  1. El templo le pertenece, aunque los sacerdotes hayan actuado como dueños.
  2. Su llegada expone lo que se ha hecho en Su nombre.
  3. La cercanía de lo religioso no garantiza aprobación.
  4. El Dueño tiene derecho a examinar la adoración y a quienes la dirigen.

C. La venida prometida exige preparación, no curiosidad.

  1. El pueblo decía buscar al Señor.
  2. Malaquías muestra que encontrarlo significa ser examinado por Su santidad.
  3. No basta desear una intervención contra nuestros enemigos.
  4. Debemos permitir que Su palabra enderece primero nuestro camino.

II. EL SEÑOR PURIFICA A QUIENES SIRVEN (vv. 2–4)

A. Nadie permanece en pie por mérito propio.

  1. La pregunta subraya la santidad del que viene.
  2. La apariencia religiosa no resiste el fuego del Fundidor.
  3. El pecado no puede acompañarnos intacto a la presencia de Dios.
  4. Necesitamos misericordia que perdone y una purificación que transforme.

B. El Fundidor se sienta sobre el proceso.

  1. La imagen no presenta un fuego fuera de control.
  2. El Señor conoce lo que debe quitar y lo que desea formar.
  3. La disciplina puede ser dolorosa sin ser caprichosa.
  4. Su propósito es producir un servicio justo, no destruir por placer.

C. La ofrenda aceptable procede de personas purificadas.

  1. Los hijos de Leví necesitaban cambio antes de mejorar la ceremonia.
  2. Dios busca justicia en quienes se acercan a servir.
  3. El ministerio no protege al líder de la corrección.
  4. Quien enseña o dirige debe recibir primero el fuego de la palabra en su propia vida.

III. EL SEÑOR JUZGA EL PECADO QUE LA RELIGIÓN HABÍA TOLERADO (v. 5)

A. Dios se presenta como testigo veloz.

  1. Los pecados escondidos no carecían de testigo.
  2. El Señor conocía hechos, palabras y víctimas.
  3. Su demora no significaba ignorancia.
  4. Cuando se acerca para juicio, ninguna mentira puede alterar Su testimonio.

B. La lista une pecados que el hombre suele separar.

  1. Hechicería y adulterio aparecen junto al juramento falso.
  2. Dios también nombra la opresión del trabajador, la viuda, el huérfano y el extranjero.
  3. La pureza religiosa que ignora explotación no es pureza bíblica.
  4. Temer al Señor gobierna tanto la adoración como el uso del dinero y del poder.

C. Juan preparó el camino para Jesucristo.

  1. Marcos une la promesa del mensajero con la voz que clama en el desierto.
  2. Juan llamó al pueblo a arrepentirse antes de la manifestación de Jesús.
  3. Cristo vino al templo, confrontó hipocresía y entregó Su vida por nuestros pecados.
  4. Resucitado, ofrece perdón ahora y volverá visiblemente para juzgar al mundo.

Marcos 1:2–3. «Como está escrito en el profeta Isaías: “HE AQUÍ, YO ENVÍO MI MENSAJERO DELANTE DE TI, EL CUAL PREPARARÁ TU CAMINO. VOZ DEL QUE CLAMA EN EL DESIERTO: ‘PREPAREN EL CAMINO DEL SEÑOR, HAGAN DERECHAS SUS SENDAS’”».

Aplicación

No pidas que Dios juzgue la maldad del mundo mientras proteges pecado dentro de tu propia vida. La venida del Señor comienza purificando a quienes llevan Su nombre. Pregunta qué impureza la palabra está exponiendo hoy.

Si sirves en la iglesia, no trates el ministerio como protección contra examen. Recibe corrección, cumple compromisos, trata con justicia al vulnerable y mantén una vida coherente con lo que presentas delante de Dios.

Prepara el camino mediante arrepentimiento. No puedes soportar la presencia santa por tu propio mérito, pero Cristo ofrece perdón y transformación. La gracia no conserva la impureza; enseña a abandonarla.

Conclusión

  1. Dios prometió enviar un mensajero que prepararía Su camino.
  2. El Señor vendría a Su templo como Fundidor y Purificador.
  3. La purificación produciría servicio y ofrendas en justicia.
  4. El Juez sería testigo contra todo pecado, incluida la opresión del vulnerable.

Invitación

El Señor vino y Su palabra todavía prepara corazones. Jesucristo murió por nuestros pecados y resucitó. Nadie puede permanecer delante de Él defendiendo su propia pureza.

Oye la palabra, cree en Cristo, arrepiéntete, confiesa Su nombre y sé bautizado para el perdón de tus pecados. Si ya eres cristiano, deja que el Fundidor quite lo que no puede permanecer en una vida que le pertenece.


Las citas bíblicas son de la Nueva Biblia de las Américas® (NBLA®), Copyright © 2005 por The Lockman Foundation. Usadas con permiso. Todos los derechos reservados.

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