¿Hasta cuándo, Señor?
Texto: Apocalipsis 6:9–17
Serie: El Cordero reina
Fecha: Sin programar
Predicador: Ed Rangel
Lugar: Chile
Versión bíblica: Nueva Biblia de las Américas (NBLA)
Tipo de sermón: Expositivo
Estado: No predicado
Tesis
Dios escucha el clamor de Sus siervos perseguidos, juzgará toda injusticia y llama a la iglesia a descansar y perseverar hasta Su tiempo señalado.
Apertura
La pregunta «¿Hasta cuándo?» nace cuando el mal continúa y Dios parece tardar. Los mártires de Apocalipsis no ocultan esa pregunta, y tampoco la dirigen a un universo vacío. Claman al Señor santo y verdadero.
La respuesta no es una fecha ni una explicación completa. Reciben vestiduras blancas y se les manda descansar un poco más. Dios no ha olvidado su sangre, pero todavía no ha terminado Su obra.
Introducción
- El Cordero abre los sellos porque recibió autoridad para dirigir la historia y ejecutar juicio.
- El quinto sello muestra a los que murieron por la palabra de Dios y mantuvieron su testimonio.
- El sexto sello muestra el terror de quienes rechazaron al Cordero y ahora enfrentan Su ira.
- El pasaje coloca lado a lado el descanso de los fieles y el temor de los rebeldes.
Texto bíblico completo, Apocalipsis 6:9–17
9. Cuando el Cordero abrió el quinto sello, vi debajo del altar las almas de los que habían sido muertos a causa de la palabra de Dios y del testimonio que habían mantenido.
10. Clamaban a gran voz: «¿Hasta cuándo, oh Señor santo y verdadero, esperarás para juzgar y vengar nuestra sangre de los que moran en la tierra?».
11. Y se les dio a cada uno de ellos una vestidura blanca, y se les dijo que descansaran un poco más de tiempo, hasta que se completara también el número de sus consiervos y de sus hermanos que habrían de ser muertos como ellos lo habían sido.
12. Vi cuando el Cordero abrió el sexto sello, y hubo un gran terremoto, y el sol se puso negro como cilicio hecho de cerda, y toda la luna se volvió como sangre,
13. y las estrellas del cielo cayeron a la tierra, como la higuera deja caer sus higos verdes al ser sacudida por un fuerte viento.
14. El cielo desapareció como un pergamino que se enrolla, y todo monte e isla fueron removidos de su lugar.
15. Los reyes de la tierra, y los grandes, los comandantes, los ricos, los poderosos, y todo siervo y todo libre, se escondieron en las cuevas y entre las peñas de los montes,
16. y decían a los montes y a las peñas: «Caigan sobre nosotros y escóndannos de la presencia de Aquel que está sentado en el trono y de la ira del Cordero.
17. Porque ha llegado el gran día de la ira de ellos, ¿y quién podrá sostenerse?».
I. LOS FIELES PUEDEN CLAMAR POR JUSTICIA (vv. 9–10)
A. Los mártires murieron por una lealtad definida.
- Fueron muertos por la palabra de Dios y por el testimonio que mantuvieron.
- Su sufrimiento no surgió de una conducta criminal ni de una búsqueda de peligro.
- Permanecieron fieles cuando negar la verdad habría protegido su vida.
B. Su clamor se dirigió al Señor santo y verdadero.
- Pedir justicia no contradice el amor a los enemigos cuando dejamos la venganza en manos de Dios.
- Ellos no regresan a la tierra para vengarse, sino que presentan su causa al Juez.
- La santidad de Dios asegura que no llamará bueno al mal, y Su verdad asegura que cumplirá Su palabra.
II. DIOS RESPONDE CON VINDICACIÓN, DESCANSO Y UN POCO MÁS DE TIEMPO (v. 11)
A. Las vestiduras blancas declaran que Dios recibe a Sus siervos fieles.
- Los perseguidores los condenaron, pero Dios dio un veredicto distinto.
- La muerte no colocó a los mártires fuera del cuidado del Cordero.
- Su descanso confirma que su fidelidad no había sido inútil.
B. El tiempo de Dios todavía incluía más testimonio y sufrimiento.
- La frase «un poco más» reconoce la espera sin entregar el gobierno de la historia al mal.
- Otros cristianos mantendrían el mismo testimonio y sufrirían por él.
- Dios conoce la duración y el límite de la persecución aunque Sus siervos no conozcan la fecha.
- La iglesia persevera confiando en el carácter del Juez, no calculando calendarios secretos.
III. NADIE PODRÁ ESCONDERSE DE LA IRA DEL CORDERO (vv. 12–17)
A. El sexto sello describe una conmoción que derriba toda falsa seguridad.
- El lenguaje de terremoto, oscuridad y cuerpos celestes presenta el terror del juicio divino.
- Montes e islas, imágenes de estabilidad, ya no ofrecen un lugar firme.
- Lo que los seres humanos trataron como permanente cede ante la presencia de Dios.
B. La posición social no ofrece refugio.
- Reyes, comandantes, ricos, poderosos, siervos y libres responden con el mismo temor.
- Quienes no quisieron acudir al Cordero para salvación quieren esconderse de Él en el juicio.
- La ira del Cordero no contradice Su amor, porque el que murió para salvar también juzga a quienes persisten en rebelión.
- La pregunta final prepara la respuesta del capítulo siguiente, porque solo pueden estar de pie quienes pertenecen al Cordero.
Preguntas anticipadas
¿Las almas bajo el altar enseñan que el estado intermedio ya es la resurrección final?
Juan ve una escena simbólica en la que los mártires claman y reciben vestiduras mientras esperan. Todavía no ha llegado la consumación, pues se les dice que descansen un poco más. La visión afirma que los muertos fieles están seguros delante de Dios, pero no confunde esa espera con la resurrección corporal final.
¿El sol oscuro y las estrellas que caen deben relacionarse con un fenómeno astronómico específico de nuestra época?
El lenguaje profético comunica la caída del orden que los rebeldes consideraban estable y la llegada irresistible del juicio. Reyes, poderosos, esclavos y libres enfrentan la misma presencia. El punto no es identificar un eclipse moderno, sino reconocer que ninguna posición humana podrá esconderse del Cordero.
¿Este pasaje permite dividir el regreso de Cristo en varias venidas o juicios separados?
La escena avanza hacia un día universal y decisivo ante Aquel que está sentado en el trono y ante el Cordero. No presenta una venida secreta para unos y otra visible años después para otros. La pregunta «¿quién podrá sostenerse?» exige preparación moral ahora, no un calendario de etapas que el texto no ofrece.
Aplicación
El cristiano puede llevar su clamor por justicia a Dios sin tomar la venganza en sus propias manos. La espera no significa que el Señor sea indiferente. Él conoce a cada siervo, recibe a quienes mueren fieles y ha fijado un límite para el mal.
Quien todavía resiste a Cristo debe considerar el final. La posición, el dinero y la fuerza no podrán esconder a nadie. El mismo Cordero que hoy ofrece perdón será el Juez ante quien toda persona comparecerá.
Conclusión
- Los mártires clamaron porque Dios es santo y verdadero.
- Recibieron vestiduras blancas y permiso para descansar un poco más.
- El juicio llegará y quitará todo refugio falso.
- Solamente el Cordero puede preparar a una persona para estar de pie.
Invitación
Jesucristo fue inmolado para salvar, y resucitó para reinar y juzgar. Antes de que llegue el día de Su ira, cree en Él, arrepiéntete, confiesa Su nombre y sé bautizado para el perdón de tus pecados. El cristiano que sufre por hacer el bien puede descansar en la promesa del Señor y mantener su testimonio.
Las citas bíblicas son de la Nueva Biblia de las Américas® (NBLA®), Copyright © 2005 por The Lockman Foundation. Usadas con permiso. Todos los derechos reservados.
